<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376</id><updated>2011-11-05T22:26:06.285-07:00</updated><title type='text'>Vanessa Barbens, escriu.</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>48</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-759703425317392302</id><published>2011-10-22T00:25:00.000-07:00</published><updated>2011-10-22T00:30:48.640-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Al día siguiente Laura ya no vino de buen humor y tuve que tragarme su desidia, sin rechistar, por temor a que la emprendiera a gritos como de costumbre y para evitar que mi hija se sintiera mal.&lt;br /&gt;Realmente me cuestiono a mí mismo por qué no cedo a Magda; es una mujer tan simple, tan cautivadora, tan racional, tan tierna y entusiasta... tan... corriente. Valoro el más mínimo detalle en su forma de ser porque me resulta tentadora y veo en ella una salida que no debo aceptar; sería demasiado egoísta e injusto por mi parte utilizarla para huir de mis pesadillas y así contagiarla de todas las penas acontecidas en el pasado y sé que acabaría por convertirla en una desdichada a mi lado: ahora vivo sin volver la vista pero cuando abandonara mi tétrico sendero para desviarme hacia el más protector, tarde o temprano acudirían a mí los fantasmas del ayer y mi desazón se adueñaría, sin dejarnos descansar a ninguno de los dos.&lt;br /&gt;Estoy seguro de que un día, Magda se cansará de esta situación y su atención empezará a centrarse en cualquier otro hombre; por un lado, me duele pensarlo, ya que la necesito más de lo que yo mismo querría; pero también me alegraré: no hay nada que desee más en el mundo que su felicidad... y la de Julia, por descontado.&lt;br /&gt;A veces intento distanciarme de ella; procuro ser algo grosero en mis respuestas, evitando palabras dulces y objeciones insinuadas; rechazando citas, mostrándome desatento cuando se dirige a mí por cuestiones personales, obligándome a estar ocupado; tonteando ante ella con otras mujeres... sobretodo, a raíz de esta noche que pasamos juntos: sin embargo, me siento mal y acabo por condescender en la mayoría de las ocasiones. Es tan sensible que me estrellaría de cabeza contra la pared una y otra vez si llegara a hacerle daño con mis patochadas. Es Magda... y me brinda lo mejor de sí misma.&lt;br /&gt;Indudablemente, si remuevo los recuerdos, algo que nunca me ha gustado hacer y que ahora estoy poniendo de manifiesto en estas páginas, decido que los dos peores momentos de martirio que viví con Laura fueron; la muerte de su padre y el aborto.&lt;br /&gt;El aborto aconteció mucho antes que el fallecimiento de Ernesto. Sucedió cuando Julia tenía seis años. Fue un embarazo no deseado, concebido en una noche que salimos con unas parejas amigas y llegamos demasiado “contentos” a casa; ella estaba muy despejada y yo la seguí... y, juego por juego, acabó convirtiéndose en algo fortuito. Llegó en muy mal momento ya que justo por aquel entonces, Laura estaba a punto de ser nombrada jefa del departamento de psiquiatría en el hospital: algo que, naturalmente le hacía mucha ilusión y que, consabidamente, le reportaría más tarea y, por lo tanto, menos tiempo libre del que ya apenas gozaba.&lt;br /&gt;Una mañana de domingo, se levantó y se encerró en el baño a vomitar. Con la experiencia de Julia ya no hizo falta preguntarse nada; era evidente que estaba preñada.&lt;br /&gt;La noticia le cayó fatal y para no perder la costumbre, me atribuyó a mí el infortunio. Yo era el único culpable por haberla embarazado. Los meses anteriores a la pérdida, fueron un calvario de constantes represalias.&lt;br /&gt;Una tarde, mientras estaba en el Agora ( todavía no trabajaba en la clínica ) me llamaron de la consulta privada de Laura; era su secretaria y con una voz algo consternada me hizo saber que habían ingresado de urgencias a mi mujer por unas pérdidas que se preveían como un posible aborto. Salté de la butaca, corrí al vestuario, me cambié, hablé con el Dr. Bartolomeu, pedí a mis compañeros que intervinieran en mi lugar y se hicieran cargo de todo lo pertinente y desaparecí de su vista como un rayo.&lt;br /&gt;Cuando llegué al hospital donde la habían trasladado y al abrir la puerta de su habitación, casi sin aliento por las prisas y los nervios de haber estado en una retención de tráfico durante hora y media hasta llegar a mi destino durante la cual llamé para informarme sobre el estado de mi esposa sin que supieran decirme nada, la encontré estirada en la cama, pálida y agotada por la anestesia. Estaba de siete meses y lo había perdido. Le habían tenido que practicar una cesárea. Estiró la mano para que le ofreciera la mía; me senté en la silla que descansaba junto al camastro y sosteniéndosela, se la besé.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-759703425317392302?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/759703425317392302/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/10/diario-de-un-hombre-maltratado_22.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/759703425317392302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/759703425317392302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/10/diario-de-un-hombre-maltratado_22.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-5225046629085173881</id><published>2011-10-02T08:15:00.000-07:00</published><updated>2011-10-02T08:29:40.548-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>-Hola, cariño ¿cómo va todo por ahí?... claro, me lo figuro... ¿ahora has acabado de cenar?... sí... he hablado con ella: mi madre la ha invitado a un chino... sí, sí he cenado en el bar y ahora estaba leyendo un poco antes de dormir- iba mirando a Magda sin que ella se diera cuenta: ojeaba un libro acerca de las técnicas del Yoga- Sí, mañana estaremos en casa cuando llegues: ¿sobre las tres?... pues adonde tú quieras. De acuerdo: cuídate. Hasta mañana... yo también- estas dos últimas palabras las pronuncié en voz baja: era evidente que respondía a un “te quiero” que Magda no hacía falta que escuchara en boca de Laura para tener la certeza.&lt;br /&gt;Colgué el teléfono y lo dejé de nuevo al lado de la lamparita. Como si no pasara nada, le hablé animosamente:&lt;br /&gt;-¿Qué haces leyendo un libro sobre Yoga? ¿es que lo practicas?.&lt;br /&gt;-Sí... ¿lo encuentras ridículo? Para tu información, te diré que los hindúes tienen la mente mucho más despejada que nosotros los occidentales y es gracias, en parte, a la relajación- me dio la explicación con un tono algo irritado. Yo también me incorporé un poco sobre el cojín y le toqué la espalda.&lt;br /&gt;-Mujer, no lo encuentro ridículo; al contrario, me parece interesante. Me iría bien controlar un poco más este cerebro que sirve para poco a estas alturas de la vida.&lt;br /&gt;-Pues ya te lo pasaré cuando termine, si de verdad te parece sugestivo- volvía a estar enfadada. No le dije nada y me la quedé mirando con las cejas un poco arqueadas. Ella, después de depositar de nuevo el libro en el cajón, también me miró.&lt;br /&gt;-¿Qué te pasa?&lt;br /&gt;-Nada... ¿qué me va a pasar?- mentía muy mal.&lt;br /&gt;-Entonces ¿por qué me hablas así?&lt;br /&gt;-¿Así, cómo? Te hablo de una manera normal.&lt;br /&gt;-No... antes estabas contenta; ahora estás mosqueada.&lt;br /&gt;-Ya... veo que tu mujer te tiene muy controlado ¿no?- no quería pronunciar el nombre de ella.&lt;br /&gt;-¿Porque me ha llamado?... no lo suele hacer; debía de estar aburrida.&lt;br /&gt;-Que superficialmente hablas de ella... sin embargo eres muy afectuoso... “cariño”...&lt;br /&gt;-Vamos, Magda, es mi modo de expresión. Sabes que soy así: en el hospital le digo cariño incluso a Juana- es una de las enfermeras más antiguas de planta: tiene sesenta y dos años. La verdad sea dicha; no es muy agraciada pero su bellísima persona suple la fealdad física que a todos nos pasa inadvertida.&lt;br /&gt;-Mira, Jorge; ya sabes a lo que me refiero o sea que no me vengas con tonterías.&lt;br /&gt;-Laura es mi pareja: no puedo evitar estar en contacto con ella. Es lógico que quiera saber qué hago y que me pregunte por Julia, si está de viaje. Yo también la telefoneo cuando estoy fuera. ¿No hacías tú lo mismo con Enric?&lt;br /&gt;-Nosotros no viajábamos con todos los gastos pagados- se enfurruñó y empezó a molestarme su actitud inmadura.&lt;br /&gt;-No seas niña, Magda. Somos adultos y sabemos lo que hay entre nosotros. Nunca te he engañado; desde el principio fuiste consciente de lo que teníamos y estuviste de acuerdo ¿no?.&lt;br /&gt;Se giró hacia mí tapándose con la sábana casi hasta el cuello:&lt;br /&gt;-Sí, es cierto; sabía de sobras que estabas casado pero no me pidas que mantenga intactos los sentimientos de aquellos primeros momentos;  te he ido conociendo de un modo distinto: hemos paseado juntos; hemos cenado a la luz de las velas, hemos hecho el amor, te he hablado de mi vida aunque tú seas tan celoso de la tuya y, para colmo, pasamos todo el día el uno al lado del otro... no pretendas que te trate como a un amigo con el que tengo derecho a roce de vez en cuando, siempre que tu vida personal te lo permita.&lt;br /&gt;-Es que no podría ser de otro modo...- la miré con rabia.&lt;br /&gt;-¿Ah, no?... ¿puedes decirme, Jorge, qué significo para tí?- su pregunta me incomodó: demasiado personal, demasiado concreta y yo tampoco tenía la respuesta acertada; no al menos la que ella quisiera escuchar. No tenía un buen día para devanarme los sesos; quería que todo resultara sencillo y nada más. Mi vida ya se complicaba suficiente con Laura. Por lo tanto, bajo su mirada interrogante, repliqué erróneamente.&lt;br /&gt;-Eres una buena amante.&lt;br /&gt;Automáticamente vi sus ojos enrojecerse y llenarse de lágrimas. Su boca temblaba como si un inoportuno escalofrío se hubiera adueñado de ella. La palabra “cabrón” parpadeó en mi cabeza en grandes y brillantes letras de neón. Sus hombros temblaron y se echó a llorar sin poder controlar las emociones. Para variar, no supe qué hacer. Me sentía grotesco; medio incorporado en su cama, desnudo bajo la sábana con el miembro tan flácido como mi cerebro en aquellos precisos instantes. Estiré los brazos para abrazarla pero no tuve tiempo porque Magda se levantó, en un solo movimiento se cubrió con el camisón y desapareció del dormitorio. En cuestión de segundos oí cerrarse con el pasador, la puerta del lavabo. Me pasé la mano por la cara, frotándome los ojos y acariciándome el mentón intentando despojarme de las oscuras ideas y me dije en voz baja: “imbécil; eres un perfecto imbécil”. Levanté la vista hacia el comedor. Me puse en pie, me vestí con los calcetines y los pantalones y me dirigí al baño. Piqué débilmente a la puerta con los nudillos. No respondió.&lt;br /&gt;-¿Magda?- apoyé la oreja y oí sus sollozos- Magda, cariño, perdóname; a veces soy un miserable- volví a picar, esta vez algo más fuerte- No te enfades conmigo... por favor...- seguía llorando y yo no tenía ni idea de qué decir. Era una escena un tanto dura. Me quedé meditativo durante un rato esperando su reacción y, finalmente pregunté- ¿Quieres que me vaya?- me pareció la mejor opción porque imaginé que no tendría ganas de estar con un hombre cargado de procacidad, como yo. De nuevo callé y presté atención. Su voz sonó un poco congestionada, como si estuviera pasando por un fuerte resfriado.&lt;br /&gt;-No, no te vayas- percibí el sonido del rollo de papel higiénico al girar, el crujir de un trozo arrancado y a continuación la escuché sonarse la nariz. Al poco rato, corría el cerrojo, de nuevo. Entreabrió la puerta y la pude ver; los contornos de los ojos, irritados y un poco hinchados. Me miró con una expresión tristísima y todavía me juzgué más cretino que antes- Lo siento: no tenía derecho a ponerme así. Pero tampoco esperaba una respuesta tan cruel.&lt;br /&gt;-Lo sé... lo siento; soy un capullo.&lt;br /&gt;Se pasó un minúsculo trozo de papel por debajo de las pestañas inferiores. Se dirigió al sofá y se sentó en él. Hizo una bolita del papel mirándola descuidadamente mientras la estrujaba.&lt;br /&gt;-¿De verdad que solamente soy para tí una amante con la que pasas el rato? ¿no hay nada más que éso?&lt;br /&gt;Yo, seguía de pie junto al aseo y la escrutaba con la mirada. Le veía la espalda en la que se trazaba una recta espina dorsal marcada bajo su piel morena y también bajo la tela que vestía. No dije nada y ella continuó hablando:&lt;br /&gt;-Estoy enamorada de tí y no puedo evitarlo. Te aseguro que cada mañana me digo a mí misma que todo ésto es un disparate. Me propongo seriamente que al llegar al hospital me olvidaré de Jorge y veré al Dr. Manlleu... pero me resulta imposible... Dios mío; es superior a mis fuerzas. Y me odio y te odio porque sé que Laura es tu mundo y yo ni tan siquiera aparezco en él cuando estás con ella- se dio media vuelta y apoyando la pierna sobre el respaldo del sillón, clavó sus bonitos ojos castaños, de nuevo amenazando lágrimas, en los míos- Dime que no estoy loca, por favor...&lt;br /&gt;Me senté a su lado y le acaricié el cabello, intentando recogerle un tirabuzón tras la oreja. &lt;br /&gt;-No estás loca, Magda... entiendo cómo te sientes. A veces no me detengo a pensar en lo que digo y soy capaz de mostrarme cínico; ya me conoces- asentía en silencio con la atención puesta en una peca que tiene en el brazo derecho- Mira; mentiría si te dijera que no quiero a Laura pero también lo haría si te negara que siento algo más hacia tí que un simple aprecio. No obstante, debes entender que yo no puedo dejar mi vida colgada. Pese a tenerlo todo y vivir como un señor, no soy feliz pero es el camino que me he labrado y no tiene marcha atrás...&lt;br /&gt;-¿Por qué no?- interrumpió&lt;br /&gt;-Pues porque éste es mi destino y no me veo ni capacitado ni preparado para dejarlo a medias. Tengo una hija y necesita la unión de sus padres- un nuevo pensamiento asaltó mi mente; era evidente que el tipo de relación que sus progenitores mantenían resultaba más negativa de lo que la afectaría un divorcio  por más que pudiera dolerle hasta hacerse a la idea.&lt;br /&gt;-Julia ya es mayorcita, Jorge: Pablo y Marc eran más pequeños y asimilaron bien la separación entre su padre y yo.&lt;br /&gt;-Precisamente... por ese motivo lo aceptaron mejor. Julia está en una etapa crítica. Pero... tampoco es ella la principal causa. Ya te digo que no estoy en condiciones de un cambio en mi vida: no por ahora.&lt;br /&gt;-Así que, de hecho, he de pensar que no rompes con tu rutina, por Laura- se obcecaba ciegamente en un masoquismo que tampoco distaba mucho de la realidad.&lt;br /&gt;-Noo... ni por Julia ni por Laura; es por mí: así de claro ¿sí?- en mi gesto asiduo, arqueé las cejas y mis ojos grises la calmaron.&lt;br /&gt;-Muy bien... supongo que no tengo argumentos para replicarte- puso su mano sobre mi pecho como rato antes había hecho en la cama- Maldigo ese pragmatismo en tu forma de ser: siempre tan conexo y evidente en tus razonamientos... ¿nunca te dejas llevar?- negué con la cabeza. Bajó la mano hacia mi tripa y sonrió, iluminándosele el rostro y a mí el alma- Qué mala soy... tampoco tienes tanta barriguita...&lt;br /&gt;Me incliné encima de ella y volvimos a mantener relaciones en su sillón; después, la alcé en brazos y la llevé a la cama de nuevo y allí continuó nuestra exaltación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-5225046629085173881?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/5225046629085173881/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/10/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/5225046629085173881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/5225046629085173881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/10/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-3747138213357547722</id><published>2011-09-15T12:34:00.000-07:00</published><updated>2011-09-15T13:50:29.214-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Me apetece explicar mi cita con Magda aquel viernes porque, de algún modo, resulta doloroso pero también más sencillo, abrir los ojos para ver y entender desde fuera cuál es el comportamiento, entendiblemente normal y el que se asume como el continuo pero decididamente, anómalo. Son el caso; Magda y Laura, respectivamente. A parte, creo no equivocarme si digo que ésa fue la primera vez que me reprochó todo aquéllo que quizá venía callando sin que yo me percatara y que escondía forzosamente para no originar conflicto entre los dos.&lt;br /&gt;Hacía mucho calor aquella tarde. No me había resultado difícil allanar el terreno porque Julia decidió por sí misma que quería pasar el fin de semana con mi madre, que vive en Mollet y los hijos de Magda tenían régimen de visitas con su padre. Apenas probamos bocado y luego nos tomamos un helado. Paseamos por el puerto porque la tarde nos invitaba a ello y hacia las ocho, fuimos para su casa. Como ella vive en la ciudad, no suele llevarse el coche: acostumbra a moverse con los medios de transporte públicos, así que de nuevo cogimos mi auto.&lt;br /&gt;-Esta humedad me va a matar- comenté mientras conducía por un gran paseo, secándome el sudor con un bonito kleenex adornado de elefantes y perfumado a lavanda.&lt;br /&gt;-No te preocupes; en casa nos refrescaremos con el aire acondicionado.&lt;br /&gt;-Buen invento.&lt;br /&gt;-Buen consumo.&lt;br /&gt;Sonreí con la mirada al frente.&lt;br /&gt;-Ya me pasarás la factura; el castigo por llevar el aire estropeado, en mi auto- me pegó un toque en el brazo con la mano y giró los ojos moviendo negativamente la cabeza.&lt;br /&gt;-Qué tontorrón eres…- la miré con mi amplia sonrisa en los labios y le pasé el brazo por encima de los hombros.&lt;br /&gt;Llegamos a su piso. Naturalmente, lo conocía de otras veces. Se trataba de un pequeño pero acogedor y cuidado ático de unos cincuenta y cinco metros cuadrados; con una terracita llena de flores: nada que ver con mi gran casa por lo que, la primera vez que entré, me sentí avergonzado; tanta suntuosidad en mi mundo de élite y tanta austeridad a mi alrededor.&lt;br /&gt;Los muebles eran escasos y modernos. Tenía sólo dos habitaciones; la de los niños, llena de cuadros infantiles, de juguetes y de estanterías plagadas de monigotes de todo tipo. Dormían en un tren, para ahorrar espacio. Sus hijos tienen siete y nueve años. Recuerdo perfectamente sus embarazos; con aquella barriga abultada con la que casi no podía ni caminar a última hora. Durante las bajas la encontré a faltar sobremanera aunque las chicas suplentes eran muy aplicadas y voluntariosas. No me daba cuenta: pero añoraba su persona.&lt;br /&gt;Su dormitorio tampoco era muy amplio pero sí algo más que el de los críos y tenía una puerta que asomaba al balcón y dejaba ver unos geranios rojos en el suelo mientras otro azulado descansaba sobre la repisa de la ventana y entre una y otra, ofrecían una claridad grata a la estancia; lo mismo que el ventanal del comedor. Allí se respiraban buenas vibraciones; se notaba que flotaba la ternura a diario… y también la soledad.&lt;br /&gt;La cocina era de barra americana y el aseo, diminuto, se encontraba en el corto corredor de la entrada. Todo olía a ambientador de pino y uno se sentía cómodo.&lt;br /&gt;Dada nuestra confianza, nada más entrar me senté en el sofá de tela amarilla cubierta por una funda del mismo tono. Me saqué los zapatos y descansé las piernas sobre la parte inferior, preparada para estirarse. Antes, como por costumbre, enchufé la tele. En aquel momento comenzaban las noticias destacando la gran batalla entre Suníes y Chiitas: más muertes gratuitas y estúpidas añadidas a una guerra reciente y todavía manando sangre de su herida.&lt;br /&gt;-Qué bárbaros son: parece que no han aprendido nada con todo lo que han sufrido. Pierden el tiempo matándose entre ellos y, mientras, el gobierno de EEUU frotándose las manos a sus espaldas.&lt;br /&gt;-La religión es así, Magda. ¿Qué mueve al mundo, sino?&lt;br /&gt;-El dinero…&lt;br /&gt;-Claro: el dinero y la religión: son como hermanos siameses. A lo largo de la historia la mayor parte de los crímenes perpetrados han tenido su origen en la discrepancia al culto.&lt;br /&gt;-Sea como sea, es triste. Mueren adultos y niños.&lt;br /&gt;-Desde luego. La falta de cultura es un factor importante y se le añade la irracionalidad.&lt;br /&gt;-Bueno… creo que a nivel mundial no se salva nadie. Ni la sabiduría de los países más elevados, evita las catástrofes humanas.&lt;br /&gt;-Son demasiados los intereses que irrumpen en la resolución más adecuada. De ahí la riqueza y la pobreza. Años atrás, los propios americanos apoyaron a Sadam Hussein cuando los rusos colaboraban con Irán ¿por qué? La URS era la segunda potencia más importante y peor enemiga de los yanquis; en cambio, a partir del momento en que se puso en juego el punto fuerte que era la economía: con los pozos de petróleo kuwaitíes y tal, ellos mismos se volvieron en contra del dictador. Y al final, han conseguido derrotarlo y que la salvaje justicia de su país vaya a juzgarlo y, posiblemente a condenarlo a muerte por todos sus crímenes de los que no es el único culpable.&lt;br /&gt;-Sí… qué lástima ¿verdad?&lt;br /&gt;-Ya, pero es una realidad.&lt;br /&gt;Se fue a su habitación y al cabo de pocos minutos apareció vestida con una graciosa prenda blanca, casi transparente y de tirantes que, más me pareció un salto de cama que un camisón.&lt;br /&gt;-Te sienta divinamente…&lt;br /&gt;-Gracias. Lo estreno hoy.&lt;br /&gt;-¿Por mí?&lt;br /&gt;-No, qué va… por mi vecino de enfrente…&lt;br /&gt;-¿Qué vecino?- hice el cómico gesto de levantarme apresuradamente para dirigirme a la puerta de la calle, como si de verdad creyera en tal personaje. Ella se rió.&lt;br /&gt;-Eres un payaso.&lt;br /&gt;-Si te hago sonreír, no me importa lo más mínimo.&lt;br /&gt;-También me haces llorar- se quedó seria y me miró con los ojos vacíos.&lt;br /&gt;-Pues no es mi intención, créeme- no supe qué cara poner.&lt;br /&gt;Ella cambió de expresión con suma rapidez.&lt;br /&gt;-Venga… voy a preparar una buena ensalada de pasta y después te pondré a dieta con un poco de rape a la plancha y mi especial salsa verde.&lt;br /&gt;-¿A dieta? ¿insinúas que me sobran quilos?&lt;br /&gt;-Hombres!- miró hacia el techo y dejó ir un soplido- No te sobran quilos pero, podría decirse que las preocupaciones anidan en tu panza.&lt;br /&gt;-Ésto es la curva de la felicidad, no te confundas- me acaricié la barriga tal y como haría una mujer encinta. Y pensé por inercia “menuda felicidad”.&lt;br /&gt;-¿Por qué todos los hombres decís lo mismo? En teoría es a nosotras a las que nos cuesta aceptar la triste realidad.&lt;br /&gt;-Algunos paleolíticos también cuidamos de nuestra estética.&lt;br /&gt;Dejó ir una carcajada que llenó la vivienda:&lt;br /&gt;-Resulta que eres un paleolítico… pues tienes ciertos toques de distinción que te hacen especial.&lt;br /&gt;-Dispara…&lt;br /&gt;Negó con la cabeza:&lt;br /&gt;-Me los guardo para mí solita.&lt;br /&gt;-Magda, no me hagas ésto; quiero saber cuáles son mis atributos más admirados por una dama como tú para regodearme de ellos ante tí.&lt;br /&gt;-Pues, sufre porque no voy a recitártelos…vaya, tampoco creas que son tantos, eh!- adoptó una sonrisa pícara. La miré embobado. Se dirigió hasta la barra y empezó a trajinar con cacerolas y armarios.&lt;br /&gt;-Pues una de tus muchas virtudes que no pasa desapercibida, es esa belleza tan “extraña” que me somete.&lt;br /&gt;-¿Extraña? ¿y éso por qué?- se me quedó mirando de nuevo mientras llenaba una olla con agua caliente.&lt;br /&gt;-Pues porque la tuya es una lindeza atípica. Tienes unos rasgos que te caracterizan inusualmente.&lt;br /&gt;-Bueno… me lo tomaré como un cumplido.&lt;br /&gt;-Nada de cumplidos, amor. Es así.&lt;br /&gt;-Éso se lo dirás a todas.&lt;br /&gt;-No… es que mis otras amantes son más vulgares…&lt;br /&gt;Me volvió a mirar ruborizada. Cenamos perfectamente; si bien la cena era de lo más simple, tenía buen arte para cocinar. Tomamos un chupito de wisky y vimos una película de vídeo que dejamos a medias porque nuestro deseo era demasiado fuerte para no obedecerlo. Como varias otras veces, hicimos el amor: antes, mis dedos asomaron por su sexo que clamaba mi esmero y mi lengua lamió sus pezones endurecidos y poco a poco se fue deslizando hacia sus partes que fue estimulando hasta que noté como su estómago se agitaba en cortas pero seguidas convulsiones.&lt;br /&gt;Después, nos quedamos estirados en la cama; yo, boca arriba con la almohada doblada bajo la cabeza y Magda con la sábana cubriéndola hasta la cadera, reposaba sobre mi pecho haciendo pequeños círculos con el dedo índice en mi piel poco poblada de bello. Yo le acariciaba el hombro, suavemente. Empezó a besarme. De pronto sonó mi móvil. Pensé que sería Julia pero al mirar el reloj en la mesilla de noche, comprobar que ya eran casi las doce y teniendo en cuenta que ya habíamos hablado por la tarde, supe que era Laura. Sin moverme, estiré el brazo y cogí el teléfono; efectivamente. Magda se incorporó e hizo ver que buscaba algo en la mesita de al lado mientras yo empezaba a hablar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-3747138213357547722?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/3747138213357547722/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/09/diario-de-un-hombre-maltratado_15.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3747138213357547722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3747138213357547722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/09/diario-de-un-hombre-maltratado_15.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-432339292373857611</id><published>2011-09-10T03:44:00.000-07:00</published><updated>2011-09-10T03:56:00.767-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Con lentitud, me arrodillé sobre la cama y a gatas me aproximé a mi esposa. Una vez colocado encima de ella, empezó a desabotonarme la camisa; volvía a suspirar y me besaba el cuello. Con una voz suplicante me pidió que la acariciara con mis manos de cirujano: así lo hice; le levanté la ropa, se la saqué suavemente y llené mis medianas manos con sus senos que se mostraban blandos y  suaves.&lt;br /&gt;-Dime que me quieres…&lt;br /&gt;-Te quiero, cariño…- no pude reparar en si se lo decía de corazón o sólo porque me lo pedía en ese instante.&lt;br /&gt;-Oh, Jorge… te deseo tanto… sigues siendo tan atractivo- no respondí ya que sus labios me besaron y preferí no atender demasiado a sus palabras.&lt;br /&gt;La desnudé del todo y entonces ella se incorporó e hizo que me estirara en su lugar de manera que volvió a sentarse sobre mis partes que casi estallaban. Como la define su carácter, también le gusta llevar la iniciativa y ser la parte dominante en  nuestras pocas escenas más apasionadas. A menudo me he preguntado si con su amigo el Dr. Peralta y otros, actuará de la misma forma, aunque procuro distraer la idea ya que, paradójicamente a todo, me carcomen los celos.&lt;br /&gt;Me bajó la cremallera del pantalón y esta vez fue ella la que me quitó la ropa.&lt;br /&gt;Hicimos el amor y yo cedí a todo lo que quiso. No hubiera podido negarme: tampoco pretendía aventurarme a descubrir qué sucedía si no era absolutamente receptivo. Tenía demasiada experiencia acumulada a la espalda como para ponerme a jugar con fuego.&lt;br /&gt;La botella de vino blanco, quedó en el refrigerador…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel fin de semana es digno de ser descrito como “de ensueño”. Laura se mostró totalmente serena y próxima; no tuvimos ninguna discusión ni ella presentó brote alguno de histerismo. Llegué a preguntarme si habría iniciado algún tipo de terapia sin yo saberlo. A Julia se la veía feliz de observar la armonía entre sus padres y yo me sentía un hombre afortunado: deseaba con todas mis fuerzas que aquello no terminara. Todo se desenvolvía como en cualquier hogar alumbrado por el cariño. No obstante, por décimas de segundo, se me despertaba en la cabeza un pequeño dispositivo que gritaba: “no durará, no durará”. Cuando te encuentras metido en un sin vivir como el mío, la única cosa que de verdad importa es aprovechar el hoy sin mirar hacia el mañana: éso hice.&lt;br /&gt;Pasamos el sábado vagando por Camprodón, admirando sus estrechas calles y sus hermosas y cuidadas fachadas. Caminamos bordeando el río, aspirando el perfume de las flores cercanas y escuchando el murmullo del agua. Y el domingo por la tarde, antes de volver a Matadepera y a nuestras ineludibles obligaciones, nos pasamos por casa de unos viejos amigos con los que casi me atrevería a decir, pactamos el ser vecinos antes de enfrascarnos en una segunda residencia. Fue maravilloso mientras duró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más que suene rocambolesco, lo cierto es que con Laura, sentirse como “el hombre” es un lujo del que no puedo disfrutar a menudo. Para ella ni tan siquiera soy persona; no me concibe como su compañero sentimental y aliado, sino como un objeto al que golpea cuando le viene en gana, desatando sus infortunios y penalidades: como el saco con el que un boxeador entrena para, después, ganar el combate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, inicié muy bien la semana y pareció que me hubieran puesto una inyección de adrenalina. Luego, lo que no imaginaba es que aquel mismo viernes tendría que ver llorar a Magda por mi culpa y por mi falta de atención. Se dice que no puede tenerse todo en esta vida; qué tristemente acertado.&lt;br /&gt;Laura se fue el jueves de madrugada para coger el avión dirección a Madrid y yo, más tarde me dirigí al hospital, en cierto modo apenado por su marcha y por otro lado, contento de saberme libre. Se lo comuniqué a Magda el lunes a primera hora de la mañana para que supiera de mi interés. Al principio se mostró algo remisa a hablarme y a mirarme pero con su naturaleza vivaz, poco le duró la apatía. Se solventó fácilmente con unas cuantas de mis bromas recurrentes desmereciendo mi propia inteligencia y capacidades, delante de todos. La verdad es que tengo gracia para la mofa; especialmente de mí mismo y la gente acostumbra a reírse con gusto; éso es sano. Al menos para los demás, resulta beneficioso.&lt;br /&gt;Pero a quien de veras quería ver sonreír era a Magda y me sentí bien al conseguir mi meta. No le pasó desapercibido, ni mucho menos, que había emprendido la semana con buen humor.&lt;br /&gt;-Veo que el fin de semana te ha sentado estupendamente.&lt;br /&gt;-Bueno, no gran cosa… básicamente, tranquilidad. Mucha caminata y aire renovador.&lt;br /&gt;-¿Solo o en compañía?- la observé de reojo: ella no me miraba. Estábamos en la sala de  reuniones para discutir y decidir con otros médicos y enfermeras, entre otros asuntos, cómo resolver el caso de una chica a la que no sabíamos si poner un marcapasos o un DAI ( desfibrilador automático implantable ) porque presentaba un cuadro algo confuso. Estaba sentado en mi silla, recogiendo un montón de papeles que, dada mi torpeza habitual, se me habían esparcido por encima de la mesa justo al sentarme. Ella me ayudaba, de pie a mi lado.&lt;br /&gt;-Solo- mentí. Era la respuesta que ella estaba esperando- ¿Y a tí qué tal te ha ido el fin de semana?.&lt;br /&gt;-Bien: lo he pasado con mis padres y los niños en St. Pol. Disfrutan de lo lindo, allí.&lt;br /&gt;-Todos los críos adoran la playa.&lt;br /&gt;-Sí… ya… pero ellos lo pasan bien porque con sus abuelos hacen lo que les place sin recibir las reprimendas de mamá- me miró con su acostumbrada calidez.&lt;br /&gt;-Aahh… claro- levanté el mentón exageradamente. Fue entonces cuando le comenté que Laura se iba aquella semana.&lt;br /&gt;-¿Sí? ¿y cómo es éso?&lt;br /&gt;-Se va a Madrid y no vuelve hasta el sábado.&lt;br /&gt;-Es posible que tenga ganas de verte pero he de mirar mi agenda- me guiñó el ojo. Tenía todos los folios en orden. Se sentó a mi lado y el Dr. Bartolomeu, que se paseaba por el hospital de tanto en tanto y que, aunque jubilado, todavía tenía gran influencia, inició la reunión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-432339292373857611?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/432339292373857611/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/09/diario-de-un-hombre-maltratado_10.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/432339292373857611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/432339292373857611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/09/diario-de-un-hombre-maltratado_10.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-2458286074191946709</id><published>2011-09-04T06:20:00.000-07:00</published><updated>2011-09-04T06:28:13.622-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Se mostró extrañamente amable y cordial conmigo. Sólo me cabía imaginar que el día le había resultado agradable, yo había aparecido en su pensamiento y, por el motivo que fuese, necesitaba estar a mi lado. No hablamos demasiado pero por poco que lo hicimos fue ella la que me estuvo explicando su deambular por psiquiatría aquella mañana y también me comunicó que a la semana siguiente tenía un congreso en Madrid: que iría el jueves y volvería el sábado hacia el mediodía. Me alegré y de nuevo pensé en Magda a la que podría compensar, después de todo. Teniendo en cuenta que pasamos la mayor parte de los días de la semana juntos como si estuviéramos pegados a fuego, la realidad es que eran pocas las ocasiones en las que nos veíamos extraordinariamente y siempre estábamos deseosos de comernos a besos. Cuando podíamos, nos metíamos en mi despacho con el pretexto de comentar algún caso o informe y aprovechábamos para acariciarnos, no sin cierto temor a ser sorprendidos. En otras ocasiones, cuando terminábamos una última intervención, ella se entretenía más que los demás en recoger o hablando amigablemente con el paciente, todavía asustado, mientras yo me quedaba a charlar en la sala. Al irse todos, Magda entraba y yo la miraba fijamente; se me acercaba, la cogía por la cintura y me dejaba llevar con cuidado. &lt;br /&gt;Cuando terminamos de comer Laura y yo, sin encontrarnos con nadie, puesto que los viernes el local está poco solicitado, nos dirigimos al parking del hospital y cogimos nuestros respectivos coches. Prefería seguirme durante el viaje de ida por las mañanas y, por supuesto, igualmente me siguió en nuestra marcha de vuelta. Convenimos que yo recogería a la niña en tanto que ella ordenaba cuatro cosas en casa antes de partir hacia Camprodón. &lt;br /&gt;Pese a todo, me gustaba la idea de pasar el fin de semana en la paz de la montaña gerundense. Hace algunos largos años que compramos la torre. Una vez, estando Laura embarazada, pasamos tres o cuatro días hospedados en este bonito pueblo y nos cautivó de modo que, tiempo después estuvimos tanteando la posibilidad de hacernos con una propiedad y así fue. Es positivo para todos: para nuestra hija porque tiene un grupo de amistades con las que se lo pasa en grande y para Laura y para mí porque respiramos aire fresco que, aún así, no me exime de las confrontaciones que igualmente se producen.&lt;br /&gt;Llegamos hacia las diez de la noche; aunque el calor en la ciudad empezaba a dar señales de un verano crudo, allí nos encontrábamos a una buena temperatura. Preparamos una apetitosa cena y, casi de inmediato, Julia salió en busca de los suyos. En Matadepera tiene cierta libertad de movimiento pero ella es perfectamente consciente de que debe cumplir con una disciplina si sabe lo que le conviene; sin embargo en Camprodón, casi puede decirse que no tiene franja horaria aunque es bastante responsable y nunca la hemos tenido que poner sobre aviso.&lt;br /&gt;Entre Laura y yo recogimos la mesa y mientras ella llenaba el lavavajillas, aproveché para subir al estudio, que es mi refugio más preciado, donde paso largas horas meditando, corrigiendo artículos, preparando mis trabajos, leyendo o escuchando música en el equipo. Estuve allí hasta la una de la madrugada y entonces oí los pasos de Laura sobre las escaleras de madera. Apareció por la pequeña puertecilla contra la que, dada mi gran estatura y por contra, su baja altura, me había pegado varios golpes en la cabeza al entrar y al salir; sobretodo cuando todavía no conocía demasiado la estancia.&lt;br /&gt;Llevaba puesto un camisón de seda, lila; entallado, muy escotado y corto que dejaba ver sus largas piernas. Tenía el cabello suelto a la altura de los hombros y destellaba bajo la cálida luz artificial de la sala.&lt;br /&gt;Me miró y sus ojos se habían teñido de un color violeta al reflejo de la tela. Bajo ésta se insinuaban sus pechos y destacaban los pezones que levantaban un poco la prenda. Era toda una hermosura y ella lo sabía. Se me acercó a paso lento, arrastrando sus pies desnudos. Hasta ese momento yo había estado pensando en Magda una vez más pero la visión de Laura frente a mí, desvió mi mente de sus persona, automáticamente; era evidente que mi mujer tenía poderes hipnóticos sobre mi ser que nadie más alcanzaría a poseer. Cuando estuvo tan cerca que sus rodillas me rozaron, abrió las piernas y se me sentó encima a horcajadas; pude verle las bragas a conjunto con el camisón y la imagen me puso nervioso de golpe. Me pasó los brazos alrededor del cuello y empezó a acariciarme la nuca, subiendo los dedos por mi cabello. Me susurró al oído:&lt;br /&gt;-¿No vienes a la cama?&lt;br /&gt;En mi estado catatónico sólo se me ocurrió preguntar si Julia había llegado ya.&lt;br /&gt;-Nooo…- sonrió- parece mentira que no la conozcas; no aparecerá por casa hasta las cuatro de la madrugada. Carlos está en el pueblo…- es un chico de la edad de Julia; se llevan algo más que bien. Es un buen muchacho. Sus padres también tienen una torre cercana a la nuestra; los dos son abogados criminalistas y el chaval disfruta narrando los casos más escabrosos con los que se han encontrado a lo largo de su profesión y, ya de paso, se convierte en el centro de atención; sobretodo para mi hija. Me cae bien pero, sinceramente y bajo mi egoísmo paternal, me satisface que no viva en Matadepera. La idea de que Julia tenga novio a sus dieciséis años no me tienta demasiado aunque por descontado, yo quedaré al margen cuando ella se decida a dar el paso; y, francamente, mi poca picardía no me permite deducir que a lo mejor, mi niña ya no es tan cría… mas intuyo que todavía es muy frágil- Podemos coger una botella de vino blanco, acostarnos y… bueno… ya veremos qué sucede después ¿no te parece?.&lt;br /&gt;Sentía su dulce aliento sobre la frente y bajo mi barbilla temblaban sus senos mientras hablaba murmurando. Mis manos se movieron solas por arte de magia y empecé a acariciarle la espalda con una en tanto que la otra se deslizaba por su cintura hacia los glúteos que tenía sobre mis piernas. Escuché un leve gemido salir de sus labios y mis partes bajas reaccionaron de inmediato.&lt;br /&gt;Se levantó y me estiró del brazo ligeramente y, tal y como si yo no tuviera voluntad ( que, verdaderamente no la tenía ), me llevó, guiándome por las escaleras, hasta la primera planta y llegando a nuestra habitación, forrada de madera clara. Se dejó caer en la gran cama y la fina camisola le subió hasta la parte superior de los muslos. Separó, casi imperceptiblemente las piernas en un gesto que interpreté provocativo mientras dejaba un brazo estirado junto a su cuerpo y levantaba el otro para dejarlo medio doblado reposando la cabeza sobre la palma de su mano. Respiraba con fuerza, de modo que ahora sus pechos subían y bajaban con cierta furia… con el dedo índice de la mano que reposaba encima del lecho, me hizo una seña para que me acercara a ella. Yo, vestía unos finos pantalones de lino y se me abultaba notablemente el pene que pugnaba por encontrar su hueco. A estas alturas, tal y como ya he dicho, no acostumbro a sentirme demasiado estimulado para practicar el sexo con Laura pero aquella noche era tan sublime su belleza; esa mirada penetrante, los labios húmedos, su piel tan fina… que mi cuerpo actuó por cuenta propia sin preguntarme si quiera.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-2458286074191946709?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/2458286074191946709/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/09/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2458286074191946709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2458286074191946709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/09/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-342918817261394947</id><published>2011-08-22T06:52:00.000-07:00</published><updated>2011-08-22T07:03:44.938-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Aunque desgraciadamente en la balanza de mi vida junto a Laura pese más lo malo que lo bueno, de igual forma hemos tenido algunos ratos agradables. Cuando está de buenas puede llegar a ser la mujer más dulce que haya conocido jamás y entonces me embriago de esa ternura y, por corto espacio, me invade una amnesia celestial.&lt;br /&gt;En cuanto se refiere a nuestros actos íntimos, no resulta difícil llegar a imaginar que son casi inexistentes pero aún así, todavía disfrutamos de alguno que otro.&lt;br /&gt;Hace unos meses, me sorprendió apareciendo por la planta de cardiología. Estaba en el departamento de post que es donde habitualmente trabajo, cuando al salir de mi oficina, algo acelerado porque me habían llamado de marcapasos para que echara un vistazo al registro del reveal ( que es como un holter de unos diez centímetros de largo que se implanta temporalmente de forma subcutánea para poder controlar cualquier tipo de alteración ) de un joven al que venía tratando desde hacía una larga temporada y que sufría fuertes episodios de lo que, sospechaba, podían ser taquicardias provocadas por fibrilación ventricular, topé de cara con Laura. Venía sonriendo.&lt;br /&gt;-Te veo atareado.&lt;br /&gt;-Sí; ya sabes que ésto es una locura…- estaba algo estupefacto porque como ya he dicho, las visitas entre nosotros eran realmente extraordinarias y estrictamente obligatorias, en su caso.&lt;br /&gt;-Yo hoy tengo un día tranquilo. Salvo que hemos ingresado a una chica de veintidós años por un ataque de nervios, todo en paz. Figúrate; su novio la dejó ayer por la noche y ella ha intentado suicidarse. Esta mañana la han traído sus padres: qué pena, estaban horrorizados.&lt;br /&gt;-No me extraña… quién no lo estaría- íbamos caminando por el pasillo, pasando por delante de las puertas donde descansaban parte de mis enfermos, la mayoría, gente de más de sesenta años; sólo tenía a una chica de treinta, bien despierta y muerta de aburrimiento en la habitación: la habían subido de urgencias hacía dos días; había entrado con un fuerte dolor en el pecho y aunque yo descartaba cualquier tipo de dolencia cardiaca, preferí dejarla en observación y monitorizada,  si bien las camas estaban verdaderamente solicitadas.&lt;br /&gt;-Le he tenido que suministrar tal cantidad de calmantes como para dormir a un caballo- rió como solía hacer de antaño, en nuestra mejor época- Pobre chica; debía de querer mucho a ese joven… tanto como para decidir que su vida no tenía sentido sin él- quedó pensativa.&lt;br /&gt;Salimos al rellano y bajamos por las escaleras hasta el tercer piso. Cuando estás acostumbrado a ir de un lado para otro y a recorrer todo el hospital, llega un punto en el que coger el ascensor se te hace pesado; tardas menos yendo a pie que esperando impacientemente a que suene el timbre del elevador para indicar que ya está aquí; para entonces cuando abre sus puertas no queda de ti más que tu perfume en el ambiente.&lt;br /&gt;Una vez llegados a la tercera planta, nos quedamos uno frente al otro, antes de que yo  entrara en el descansillo.&lt;br /&gt;-¿Qué tienes?&lt;br /&gt;-Un chico de treinta y cinco años que lleva un reveal. Parece que esta madrugada ha sufrido un síncope que se ha podido grabar con el mando.&lt;br /&gt;-¿Es grave?&lt;br /&gt;-Uf…- me pasé la mano por mi corto cabello canoso- es un caso complejo; llevamos tiempo tras él y se nos escapa de las manos: en un principio pensamos que podía tratarse de una fibrilación auricular pero no ha respondido favorablemente a las dos ablaciones que le hemos practicado y los episodios de caída repentina, indican que puede tratarse del ventrículo y no de la aurícula como hasta ahora creíamos. Llega a las doscientas sesenta pulsaciones por minuto.&lt;br /&gt;-Dios mío; es una aberrancia…&lt;br /&gt;-Eso imaginamos… este caso me lleva por el camino de la amargura.&lt;br /&gt;-En fin… sólo venía a proponerte que comiéramos juntos. Como es viernes, he pensado que podrías salir antes. Luego pasamos a buscar a Julia, dejamos mi coche en casa y nos vamos para Camprodón- normalmente, los viernes suelo salir del hospital alrededor de las seis. Laura por entonces ya ha finalizado su turno hacia las tres y acostumbra a ser ella la que pasa a buscar a Julia por el instituto. Cuando yo llego a Matadepera sobre las siete y media, las recojo y nos vamos hacia Camprodón. Allí tenemos una torre donde residimos la mayor parte de los fines de semana, tanto en invierno como en verano.&lt;br /&gt;-Claro… sobre las cuatro habré terminado- pensé en Magda; en realidad había quedado con ella. Sabía que no le haría ninguna gracia que anulara la cita.&lt;br /&gt;-De acuerdo; iré adelantando faena para el lunes: a las cuatro y cuarto te espero en la entrada- se me acercó y me besó los labios- Hasta luego, mi amor- siguió bajando las escaleras y yo me quedé plantado como un vegetal, viendo desaparecer su bata blanca e intentando descifrar el misterio de su buen humor.&lt;br /&gt;Enseguida llamé a Magda. Eran las tres menos cuarto de la tarde y, posiblemente ya no nos encontraríamos porque aquel día ella también acababa a las cuatro: entre el largo rato que yo tardara en subir más el que ella pudiera emplear en sus tareas, no coincidiríamos ya que, naturalmente, no querría verme antes de irse.&lt;br /&gt;-Eh! ¿tanto me encuentras a faltar en dos horas que hace que hemos salido del quirófano como para tener que llamarme?- estaba contenta.&lt;br /&gt;-Ya sabes que sí…- hice una pausa, quedando en silencio.&lt;br /&gt;-Bueno… ¿qué quieres?.&lt;br /&gt;-Verás…- volví a pasarme la mano por el cabello; es un gesto inconsciente muy típico en mí que se acentúa cuando estoy nervioso- Laura ha venido a verme: quiere que salgamos a comer ahora a las cuatro para después marcharnos juntos…&lt;br /&gt;-Ya… entiendo- su tono se volvió seco- Tranquilo, no pasa nada. Cambio de planes: saldré con Sandra y con Mireia: antes me han propuesto ir a tomar algo.&lt;br /&gt;Era evidente que estaba enfadada y me sentí mal por romper nuestro encuentro sólo una hora antes y de modo tan poco delicado. Entendía que yo me sintiera atado a mi vida familiar y que debiera cumplir cuando se daba la situación pero sus sentimientos la descubrían y la decepción de aquel momento, lógicamente, se tenía que vislumbrar. En realidad, mi deseo era verla a ella; charlar largo y tendido, compartiendo sonrisas y después algo más, en vez de sentarme frente a Laura, seguirle la corriente y preguntarme cuándo iba a sucederse el cambio.&lt;br /&gt;-¿Todo bien?.&lt;br /&gt;-Sí… perfectamente, doctor. Ya sabes que yo nunca me quedo sola- intentó mostrarse risueña y despreocupada pero la conocía suficiente para saber cómo se sentía.&lt;br /&gt;-Éso está bien… Lo siento, Magda, cariño; acabo de hablar con Laura ahora mismo, sino no te hubiera avisado a última hora.&lt;br /&gt;-Ya te he dicho que no pasa nada, Jorge. Ves tranquilo a comer con tu mujer; ella es lo primero… y que pases un buen fin de semana. Nos veremos el lunes- con éso de “ella es lo primero” delataba su rabia: dicho de un modo aparentemente normal, ni se notaba.&lt;br /&gt;-Cuídate, mi vida. Un beso a tus niños.&lt;br /&gt;-Otro para tí- colgó.&lt;br /&gt;Laura y yo comimos un plato combinado en un bar a dos manzanas del Agora que frecuentan muchos médicos y enfermeras. Sirven con suma rapidez y gran eficacia que es justo lo que nosotros necesitamos por nuestro escueto tiempo libre antes de volver con las pilas recargadas. He ido centenares de veces; solo, con Magda y en compañía de los colegas. Con Laura era la segunda.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-342918817261394947?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/342918817261394947/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/08/diario-de-un-hombre-maltratado_22.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/342918817261394947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/342918817261394947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/08/diario-de-un-hombre-maltratado_22.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-4283148752060338362</id><published>2011-08-18T04:03:00.000-07:00</published><updated>2011-08-18T04:12:25.049-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Cuando llegué a casa eran las tres de la madrugada. Durante el camino de vuelta, empecé a inquietarme temiendo que Laura estuviera despierta y captara en mí aquello que realmente había sucedido inevitablemente. Pero al bajar por la cuesta de mi calle, observé con alivio que las luces de la vivienda estaban apagadas.&lt;br /&gt;Entré con sigilo y subí las escaleras, agradecido de que todo estuviera en la paz de la noche. Pasé al dormitorio y percibí, suave y serena, la respiración de ella en nuestra cama. Como teníamos la calefacción encendida, no necesitábamos dormir demasiado abrigados de modo que Laura sólo llevaba la prenda interior de abajo. Estaba medio destapada y a la luz de la luna que se adentraba por la ventana en un cielo ya despejado, me quedé admirando su perfección, anonadado y abrumado por la excitación que volvía a conmover mi sexo a la vez que extrañado y aburrido de no aprender la lección. Pero era tan sumamente agraciada que no le podía sacar la vista de encima. Todavía sentía el contacto cálido de Magda; sus manos acariciando mi pecho, sus labios besando los míos, su lengua en mi boca… aún me sentía dentro de ella.&lt;br /&gt;Reaccioné de pronto y experimenté el temor de que Laura pudiera percatarse del aroma de otra mujer en mis ropas e incluso en mi piel, de modo que me apresuré en darme una ducha en el baño de la planta baja y dejar las prendas en el cubo de la ropa sucia para que a la mañana siguiente, Sonia las pusiera a lavar.&lt;br /&gt;Finalmente me metí en la cama y miré largo rato a mi esposa: en su sueño se la veía tan feliz y despreocupada con una expresión calmosa y quieta… sentí lástima y arrepentimiento por lo que había hecho y, en silencio, le pedí disculpas aunque era muy sensato y sabía que no iba a ser la primera y última vez. Magda estaría a mi lado dos días después y al siguiente y al otro y así no lograría olvidar lo sucedido y volveríamos a tropezar de nuevo y pese a que en aquellos instantes no me sentía especialmente orgulloso a la vez era consciente de que a la que Laura se mostrara opresora y cruel conmigo, ya no me importaría haber caído en la tentación. Ella también vivía sus historias. No obstante, sí que había una persona en nuestras vidas a la que debíamos pedir perdón; y esa era Julia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una niña muy afectuosa: supongo que no puedo evitar mi amor de padre hacia ella de manera que debo decir que es un encanto de criatura; a parte de que es guapísima y de que tiene una inteligencia y una madurez visiblemente despiertas para su edad, es receptiva y sensible: esto último, un defecto teniendo en cuenta la triste vida familiar que le ha tocado aceptar tanto a gusto como a disgusto. Sí es verdad que, pese a todo, su madre y yo siempre hemos intentado darle el apoyo y el cariño que cualquier hijo necesita pero, al menos yo por mi parte, me siento frustrado por no haberle evitado algunas trifulcas: unas cuantas han sido demasiado fuertes para ella y después de que Laura me hubiese rebajado al nivel del suelo, corría hacia su cuarto donde hallaba  a Julia tirada en la cama llorando bajo la almohada. Laura tiene por costumbre salir de casa cuando se descarga conmigo; dejarnos a su hija y a mí y volver al cabo de un par de horas en las que nunca he tenido ni idea de lo que hacía; imagino que pensar y darle vueltas a su cabeza maltrecha y fatigada mientras se pasea por el pueblo; a veces va caminando y otras coge el coche, lo cual me hace sufrir ya que temo que el día menos pensado se estrelle en un ataque de furia; y, en los peores de mis lapsos también he llegado a pensar que para mí, sería lo mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo un día en el que Laura se enfadó porque había hablado por teléfono con Mónica, una buena amiga suya de la facultad y había quedado para comer con ella y con su marido sin su consentimiento ni opinión. Pensé que la idea le encantaría pero una vez más, me equivoqué; su mente es tan peligrosa que uno no puede ni permitirse el lujo de decidir algo tan sencillo sin previo aviso. Montó en una cólera tan extrema que incluso Julia bajó consternada, excitada y chillando y con un mar de lágrimas en los ojos le gritó que se callara y que me dejara en paz. Y Laura obedeció: la miró con angustia, después me miró a mí con desdén y se marchó.&lt;br /&gt;Me quedé frente a mi hija que no sabía cómo actuar; en realidad yo tampoco encontraba las palabras justas para tranquilizarla. Doy gracias una y otra vez de que ella no acostumbre por norma a encontrarse en medio de los huracanes. Aquel día no tuvo tanta suerte.&lt;br /&gt;Volvió a subir las escaleras y cerró la puerta con un gran estruendo. Tras ella, subí yo. Estaba en la cama, tendida boca abajo, sollozando:&lt;br /&gt;-Julia, mi vida…&lt;br /&gt;-Déjame- me cortó en voz baja. No entendí. Me quedé allí, mirándola desesperado. Ella se giró hacia mí- ¿Por qué dejas que mamá te haga ésto? ¿por qué permites que te trate así? La detesto!!.&lt;br /&gt;-Julia, no… mamá está enferma; no actúa así por placer: necesita ayuda pero no se da cuenta.&lt;br /&gt;-¿Y éso es excusa para hablarte del modo en que lo hace, para gritarte? Pues no lo acepto- volvió a sollozar. Me acerqué a su cama y me senté junto a ella. Le acaricié el cabello tan rubio como yo sabía que Laura lo había tenido a su misma edad.&lt;br /&gt;-Cariño, no estoy diciendo que sea excusable por ello pero debemos mirar de ayudarla en lo máximo posible.&lt;br /&gt;-¿Y cómo la ayudas tú, papá? ¿dejándote pisotear por ella?... ¿y yo: cómo debo ayudarla, eh? ¿cómo?- realmente no sabía qué decir; igual que cada vez que sufría el menosprecio de mi mujer, era tan vulnerable que después, durante largo rato, estaba ausente; falto de reflejos y de perspicacia- Ésto no le pasa a ninguna de mis amigas. Los padres de Marta se llevan muy bien: se nota porque constantemente se sonríen y se besan. Mamá y tú nunca os abrazáis; siempre estáis distanciados: cada uno a la suya… estoy harta!- tenía tanta razón y lo decía con tanta tristeza y convicción que me vinieron ganas de echarme a llorar con ella. Sin embargo, respondí.&lt;br /&gt;-Mira, Julia; cada hogar es un universo; desde fuera nos puede parecer que los demás viven en una nube pero en su interior existen tantos o más problemas de los que podamos tener nosotros- me sentí asquerosamente hipócrita.&lt;br /&gt;-Me da lo mismo. No quiero que mamá siga maltratándote.&lt;br /&gt;-No me maltrata… es sólo que se pone algo nerviosa y yo soy su válvula de escape. Trabajamos muchas horas y acumulamos tensiones: ya ves que no tenemos demasiado tiempo libre y coincidimos muy poco… tampoco a tí te dedicamos lo necesario.&lt;br /&gt;-Pero ella a mí no me alza la voz ni me insulta…&lt;br /&gt;-Claro que no! Julia, tu madre te quiere muchísimo. Jamás se atrevería a hacerte daño.&lt;br /&gt;-Pues si te lo hace a tí es como si me lo hiciera a mí misma; eres mi padre- su elocuencia me dejó desarmado. Abrí los brazos y se acurrucó entre ellos. Lloró largo rato…&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-4283148752060338362?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/4283148752060338362/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/08/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4283148752060338362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4283148752060338362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/08/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-3679355925121223213</id><published>2011-07-27T06:50:00.000-07:00</published><updated>2011-07-27T07:01:37.346-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Recuerdo que nos acostamos por primera vez, un martes. Fue un día de duro trabajo. Nos quedamos en la clínica hasta las once de la noche. Habíamos tenido más pacientes de los estipulados y además a última hora se me había presentado una urgencia; un hombre de mediana edad había entrado con paro cardíaco. Tuve pues que retrasar un cúmulo de expedientes y a más a más a la mañana siguiente partía hacia Bruselas y debía acabar de preparar la conferencia. Efectivamente, podría haber dejado mi última tasca para cuando llegara a casa pero me sentía más relajado en mi despacho, a la luz de la lámpara alógena y alejado de lo inesperado.&lt;br /&gt;Magda todavía se paseaba por allí y de vez en cuando entraba en la consulta para guardar fichas en el archivador y preguntarme si requería de su ayuda. Estaba especialmente hermosa; o por lo menos a mí me lo pareció. Yo, había telefoneado a Laura para avisarla de mi demora; no se inmutó: es cierto que los dos estamos más que acostumbrados a los retrasos y a las largas noches en el hospital o en la consulta privada por saturación de faena. Una vez más, entró Magda con su tímida sonrisa:&lt;br /&gt;-¿Cómo vamos? ¿has finalizado la charla de mañana?.&lt;br /&gt;-Sí…- me levanté y me quité la bata blanca, colgándola en la percha de la puerta y cogiendo la chaqueta de vestir- Uf! Menuda tardecita, eh!&lt;br /&gt;-Y que lo digas… menos mal que estamos preparados para todo- me miró cariñosamente- ¿Sabes la señora Rosario: a la que pusimos un marcapasos el mes pasado?- asentí descuidadamente, recogiendo la carpeta de encima de la mesa y guardando algunos papeles en mi cartera. Puse el dedo en el interruptor de la lámpara y entonces miré a Magda con interés, esperando a que me explicara- Pues resulta que me ha llamado esta tarde hacia las siete para decirme que no se encuentra bien; que le duele la zona donde le implantaste el aparato y me preguntaba si no era posible que se lo hubieras colocado mal- rió, mostrando sus grandes dientes. También sonreí.&lt;br /&gt;-Bueno… puede que se le haya infectado un poco. ¿Le has dicho que se pase por la clínica?.&lt;br /&gt;-Sí; la he citado para el jueves aunque esta semana la tenemos hasta los topes- levanté la mirada hacia el techo, cómicamente- No te quejes… ya querrían muchos vivir como tú.&lt;br /&gt;-¿Ah, sí? ¿y cómo vivo yo?- mientras esperaba su respuesta, apagué la luz y le cedí el paso, señalando con una mano hacia fuera.&lt;br /&gt;-Pues… ¿cómo te diría, doctor?... digamos que llevas un muy buen nivel de vida.&lt;br /&gt;-Ah…- asentí con la cabeza de nuevo, lentamente y arqueando las cejas en un gesto simpático, añadí- vaya; que soy un maldito médico millonario ¿no?.&lt;br /&gt;-Millonario, sí… maldito, no.&lt;br /&gt;Caminamos juntos, despacio, cruzando la oscura sala de espera tan sólo asomando en ella las luces de emergencia y pasamos por delante de recepción hasta la puerta de salida de la clínica; seguimos bromeando acerca de mi estatus social. Cuando salimos a la calle, un fuerte viento frío nos abofeteó a los dos: en ese preciso instante cayó un rayo seguido de un fuerte trueno que casi pareció sacudir los bloques de pisos que circundaban la gran avenida donde se encontraba nuestro edificio.&lt;br /&gt;-Caramba, qué tormenta se nos viene encima- empezaron a caer pequeñas gotas de agua que aumentaron rápida y progresivamente de tamaño. Miré a Magda que, refugiada en su grueso anorak gris, alzaba la vista al cielo para asegurarse de que la lluvia caía de él. Sentí un súbito impulso de besarla. Como intuyendo mi mirada, bajó los ojos hacia mí y ensanchó los labios en una sonrisa.&lt;br /&gt;-Qué mala pata tengo. Ayer traje paraguas y no cayó ni una gota y hoy, he salido de casa pensando que no me sería necesario con el sol espléndido de la mañana y ahora el tiempo se decide a empeorar.&lt;br /&gt;-Será que te tiene manía… &lt;br /&gt;-Pues va a ser que sí – arrugó la nariz, simpáticamente.&lt;br /&gt;-Bueno: mientras se decide a caer una tromba de agua, te invito a cenar y luego te acerco hasta casa con el coche.&lt;br /&gt;-No me negaré…- de nuevo su hermosa sonrisa provocó en mi cuerpo una excitación que me sorprendió agradablemente.&lt;br /&gt;Cenamos en un bar-restaurante que teníamos justo enfrente de la clínica. Era pequeño pero acogedor y yo lo conocía sobradamente de tomarme un respiro y un café cada tarde cuando llegaba del Agora, antes de continuar con la sesión en la privada.&lt;br /&gt;La comida era buena y los platos bastante abundantes; nos lo dejamos casi todo, más por cansancio que por falta de apetito. Estuvimos hablando sobre el hospital, sobre pacientes, sobre algunos de nuestros compañeros y hacia el final cuando tomábamos el café, la conversación se volvió algo más personal. Magda se quedó callada un rato y le pregunté en qué pensaba:&lt;br /&gt;-En nada… - me miró tímidamente y bajó sus ojos castaños hacia la taza.&lt;br /&gt;-Vamos… siempre hay algo en lo que pensar… no eres una mujer de mente en blanco.&lt;br /&gt;-¿No soy una mujer de mente en blanco?- rió – Original manera de describir un rasgo de mi persona.&lt;br /&gt;-Es positivo…&lt;br /&gt;-Desde luego.&lt;br /&gt;-Venga, dime qué pensabas.&lt;br /&gt;-Es que no resulta fácil decirlo, Jorge…&lt;br /&gt;-¿Ah, no? ¿y eso por qué? ¿es que estás preocupada por algo? Sabes que puedes confiar en mí: hace años que nos conocemos…&lt;br /&gt;-Muchos años… demasiados…&lt;br /&gt;-¿Demasiados? ¿qué quieres decir; es que estás harta de mí? Te trato bien ¿no?- de pronto me sentí como un horrible empresario explotando a su obrera.&lt;br /&gt;-Claro que sí, tonto… no es éso…&lt;br /&gt;-¿Entonces? ¿por dónde van los tiros? Ya sabes que soy un poco lento para captar ciertas cosas.&lt;br /&gt;-Ya… está claro que vives en otro mundo: por muchas señales de humo que se te hagan a lo lejos, no coges ni una- levantó la mirada y noté un brillo extraño en ella- ¿No te das cuenta, verdad?- negué con la cabeza intentando no perder detalle de nada de lo que pudiera decirme- Aix…- suspiró jocosamente- ¿Soy como todas, no?&lt;br /&gt;-¿Como todas? ¿Como quiénes?&lt;br /&gt;-Déjalo, anda… - se quedó seria y me pareció que se sonrojaba. Entendía perfectamente a lo que se refería, claro.&lt;br /&gt;Crucé los brazos encima de la mesa y clavé mis ojos grises en su avergonzado rostro:&lt;br /&gt;-¿Quieres decir si me fijo en tí como en otras mujeres? Pues la respuesta es que no: te veo de un modo especial.&lt;br /&gt;-Claro… como tu ayudante primera; sólo como una de tus colaboradoras que tiene un cargo “algo” más relevante que otras.&lt;br /&gt;Sin quitar mi mirada de ella, entrecerré los ojos:&lt;br /&gt;-Te equivocas; lo que siento por tí no tiene nada que ver con tu trabajo ni con tu cargo.&lt;br /&gt;Sonreí levemente aunque en mi interior se agrandó la sonrisa cuando vi su cara resplandeciente de cierta ilusión.&lt;br /&gt;-Hace tanto tiempo que me gustas; tanto que lo vengo callando… me estaba volviendo loca. Jorge, me siento mal; sé que estás con Laura, que tenéis una hija y que todo ésto está fuera de lugar pero ya no podía reprimirme. Lo paso tan mal cuando estamos juntos y sé que no me perteneces a mí; que por más que mi cuerpo me lo pida, no puedo besarte, acariciarte…- de nuevo bajó la mirada, entonces yo alargué mi mano por encima de la mesa y cogí la suya: grande y fuerte para pertenecer a una mujer; seguí mirándola durante unos segundos.&lt;br /&gt;-Los sentimientos no pueden reprimirse, Magda. No te sientas culpable de nada. Pasamos muchas horas unidos. Yo también me dejo llevar e igualmente debo controlarme. Eres una mujer preciosa- al escuchar mis palabras, parpadeó repetidamente, me lanzó una mirada cohibida y la desvió hacia la mesa de al lado donde empezaba a cenar una pareja que cuchicheaba y reía de vez en cuando. Por supuesto, no les prestaba atención a ellos- No creas que me resulta sencillo apartar mi pensamiento de tí cuando estamos en medio de una intervención y te tengo al lado: ni cuando entras y sales del despacho mientras tengo visitas, aquí en la clínica… trastornas a cualquier hombre- volví a encontrarme con su castaño oscuro en mis pupilas y asentí para dar fiabilidad a lo que le decía.&lt;br /&gt;-Entonces… ¿qué debemos hacer, doctor Manlleu?- estaba tan atractiva justo en aquel momento, con su corto y rizado cabello negro azabache, insinuando un largo cuello, cubierto por un jersey alto de color anaranjado y a la luz de la vela que dejaban en cada mesa para ofrecer un aire más romántico al local, que entonces sí tuve que hacer un verdadero esfuerzo por no desatarme allí mismo. Me asombré por los impulsos que me empezaban a abrasar el cuerpo y que sentí por primera vez hacia ella de un modo casi salvaje pero también los atribuí al vino que habíamos tomado y que había caído en nuestros estómagos demasiado vacíos. Me dejé arrastrar por el deseo irrefrenable.&lt;br /&gt;-¿Preferirías que fuéramos a otro lugar antes de que te lleve a casa?&lt;br /&gt;-¿Tú qué crees?&lt;br /&gt;Así que la llevé a uno de los mejores hoteles que conocía de las convenciones sobre cardiología que se habían celebrado en la ciudad y allí pasamos dos largas horas durante las que me alegré de conocer su bellísimo cuerpo y con las que disfruté de él. En aquella primera ocasión, apenas hablamos; teníamos la lívido tan subida que tan sólo nos dedicamos a gozar del placer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-3679355925121223213?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/3679355925121223213/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/07/diario-de-un-hombre-maltratado_27.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3679355925121223213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3679355925121223213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/07/diario-de-un-hombre-maltratado_27.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-184821454671015705</id><published>2011-07-19T00:44:00.000-07:00</published><updated>2011-07-19T00:47:36.094-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Ahora, mientras escribo estas líneas y recuerdo aquel día, siento compasión de mí mismo; la sentí entonces pero realmente no te das cuenta de las cosas hasta que no pasa el tiempo y miras hacia atrás para cerciorarte de que verdaderamente ocurrieron y para preguntarte por qué permitiste que así fuera, en contra de tu voluntad. Dicen que el amor no tiene fronteras y debería ser cierto porque sino, no encuentro respuesta a mi obediencia y a mi carácter sumiso después de tanto odio y despotismo recibido a cambio. Es ridículo, me he repetido una y mil veces a lo largo de mi vida junto a Laura, que un hombre de mis características y con mi cargo de responsabilidad, se reduzca a tan poco en su mundo personal y familiar; pero he ido asumiendo que, quizás como muchos, soy dos personas diferentes encerradas en un mismo cuerpo: el Jorge atrevido, inteligente, receptivo, práctico, eficiente y respetado en su vida laboral y el Jorge introvertido, débil, vulnerable, febril y entregado en su vida particular. Es de este modo y no puedo evitarlo.&lt;br /&gt;El hecho es que, actualmente y desde hace largos meses, sí mantengo una relación con Magda; si volviéramos a discutir Laura y yo, podría darle la razón al cien por ciento y puede que su estallido de histrionismo estuviera completamente justificado.&lt;br /&gt;Con esta mujer me siento a gusto: cuando estamos juntos en nuestras salidas clandestinas después de dejar la clínica o bien cuando aprovechamos una simple hora de comida y nos encontramos en un hotel, estoy abierto y relajado. Charlamos animadamente; a veces del trabajo y en muchas ocasiones, de ella; de sus conflictos; pero en general es una persona muy optimista. Yo, procuro hablar lo mínimo acerca de mí y aunque me pregunta e intenta averiguar de mi pasado y de mi cotidianidad, casi siempre me mantengo huraño al respecto y desiste rápidamente como si intuyera que pisa terreno ajeno.&lt;br /&gt;Hacemos el amor lenta y apasionadamente. Nunca una queja, jamás una recriminación. Ella es libre pero sabe que yo no… y seguramente es consciente, por mucho que le cueste admitirlo, de que estoy enamorado de mi esposa.&lt;br /&gt;Creo que fue Magda la que dio el primer paso. Cuatro años después de mi supuesta relación con ella y tras un largo tiempo de nuestro café de consuelo cuando aquel día la hallé llorando, empezó a mostrarse más cercana; sí que me di cuenta claramente entonces, de que se arreglaba mucho; es una mujer de una belleza un tanto exótica y sabía maquillar perfectamente sus rasgos más destacados: los labios, de una sensualidad que no me pasó desapercibida en su momento: qué hombre no está despierto al sexo por muy saturado que se encuentre o por más nefasta que sea su vida… la tendencia no nos abandona.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-184821454671015705?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/184821454671015705/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/07/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/184821454671015705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/184821454671015705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/07/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-4724218036951225708</id><published>2011-05-16T01:34:00.000-07:00</published><updated>2011-05-16T01:42:08.796-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>No sé cuánto rato debí quedarme de pie, en absoluto desconcierto psíquico. Era todo tan surrealista… Laura había enloquecido por algo que no tenía nada que ver con la realidad. En aquel instante, me prometí pillar al hijo de puta que hubiera corrido la voz de un falso idilio entre Magda y yo y arrancarle las entrañas; aunque se tratara de una mujer, lo más probable; alguna de sus, también enfermeras confidentes. Tras esos minutos que transcurrieron, me dirigí a la cocina como un muerto viviente, cogí la fregona, la escoba y el recogedor y me dediqué a limpiar el estropicio del jarrón. Sonreí imbécilmente; era el segundo que recogía del suelo; el anterior no había volado hacia la pared pasando junto a mi cabeza pero también había sido hecho añicos contra el suelo en otro de sus arranques… no recordaba ni el motivo.&lt;br /&gt;Cuando acabé de ordenar, me senté en el mismo sillón de orejas donde Laura, cogí el vaso caído y me quedé en blanco casi toda la noche. Desde la una de la madrugada hasta las seis y media de la mañana cuando con los ojos secos y una terrible migraña, decidí que debía asearme para dirigirme al hospital. Un día más… un día menos.&lt;br /&gt;Tuve que subir a mi habitación a por ropa limpia. Cuando entré, la encontré de pie junto al espejo con marco de madera de Elliotis  que tenemos frente a la cama. Se estaba mirando con detenimiento en él, repasando su cuerpo entero y en cuanto me vio, dio media vuelta y entró en el lavabo. Yo me dirigí al armario empotrado y saqué de él un pantalón de traje, marrón oscuro, una camisa de popelina, de manga larga, marrón claro y mis zapatos de Taillissime. Luego hurgué en el cajón de la ropa interior y cuando hallé la pertinente, desaparecí lo más rápido posible.&lt;br /&gt;Me duché y me afeité en el lavabo de la planta baja… no podía soportar la presencia de Laura a mi lado; no hubiera podido, bajo ningún concepto, aguantarle la mirada más de un segundo.&lt;br /&gt;Normalmente, pese a que cada uno tiene su horario y, por lo tanto, debemos coger los dos coches, acostumbramos a marchar juntos puesto que al fin y al cabo trabajamos en las mismas instalaciones durante parte del día. Aquella mañana, en cambio, ella se fue antes que yo, mientras me tomaba una taza de café en la cocina.&lt;br /&gt;Cuando cogí mi maletín de piel oscura y pasé por delante del recibidor, antes de abrir la puerta me detuve ante el espejo de dos metros dos de alto y esta vez, me observé yo mismo; tenía el semblante de una tonalidad olivácea, la propia de un cutis moreno en la estación de otoño: mis facciones se me antojaron más chupadas de lo habitual y bajo mis ojos, adormilados y agotadísimos, se dibujaban unas enormes ojeras grisáceas que daban a mi rostro un aspecto realmente horrible. Casi al marcharme reparé en una pequeña nota encima del mueble; evidentemente la había dejado Laura antes de irse. Decía, con su pulcra y redondeada letra: “Recuerda que Julia sale a las siete de danza”. Era miércoles, la única tarde a la semana a parte del viernes que, por entonces y de vez en cuando, tenía libre a partir de las seis. Ahora acostumbro a trabajar hasta las nueve de la noche, de lunes a jueves.&lt;br /&gt;Supongo que, lógicamente por mi estado anímico, aquella jornada me resultó mucho más dura que de costumbre; se me presentaron dos casos de ablación ( esta intervención tiene como finalidad el solventar algún tipo de arritmias cardíacas provocadas en ese caso, por fibrilación auricular: se introduce un catéter por la ingle del paciente, en la vena izquierda del corazón y se accede a través de la punción del septo a la misma aurícula izquierda, aplicándose una serie de descargas de energía por radiofrecuencia destinadas a modificar los circuitos eléctricos que provocan las alteraciones ): evidentemente me encanta mi trabajo y más cuando éste se relaciona con mis investigaciones y las de mi equipo, acerca de pequeñas mutaciones en las afecciones cardiacas; más concretamente en el marco de la arritmia que es mi especialidad. También me encontré con un marcapasos y tuve que reanimar a una mujer de sesenta años que estaba a cargo del Dr. Bolós a la espera de un by-pass que justo sufrió un desvanecimiento cuando pasaba por delante de su habitación.&lt;br /&gt;Fue una mañana de acentuadas carreras de la séptima planta, donde yo suelo trabajar, a la tercera, donde tenemos los equipos, cada vez más sofisticados. La ciencia y su tecnología avanzan a pasos agigantados y en la medicina los progresos son asombrosos en la mayoría de los campos.&lt;br /&gt;Cuando entré en el vestuario para cambiarme la ropa de calle por la indumentaria verde del hospital, me encontré con mis compañeros, algunos de los cuales habían venido a la cena la noche anterior y al verme, hicieron bromas sobre mi aspecto:&lt;br /&gt;-Dr. Manlleu ¿dónde estuvo usted anoche? Menuda cara nos trae… Se ve que uno ya no sabe mantener el tipo después de una cena informal… ¿o es que ha trasnochado?... bueno, éso ya no es asunto nuestro… pero que sepa que esas ojeras le delatan… &lt;br /&gt;Todos rieron la gracia y yo tuve que sonreír para no evidenciar la enorme frustración que pesaba sobre mí. Al fin y al cabo, era mejor imaginar que mi mala cara era producto de una larga noche de lujuria y no de jarrones estrellados.&lt;br /&gt;Cuando salieron de la sala, me quedé sentado sobre el banco, junto a la taquilla, con los codos encima de las rodillas. Oculté la cara entre mis manos y lloré amargamente, deseando que no entrara nadie en aquel momento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-4724218036951225708?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/4724218036951225708/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/05/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4724218036951225708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4724218036951225708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/05/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-377221656721169599</id><published>2011-04-28T00:12:00.000-07:00</published><updated>2011-04-28T00:20:40.243-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Mi mirada aterrizó sobre la extensa alfombra de Crevillente de lana de color beige que descansaba bajo el peso del sofá y del sillón donde estaba Laura. Había penumbra en la sala; tan sólo alumbraba parte de ésta el pie rústico del salón, marrón óxido a un extremo del comedor, al lado del mueble. En las paredes color crema, se vislumbraban las sombras de algunos pequeños cuadros paisajísticos y de un bodegón colgado en la pared frente a la puerta. Quedé meditativo unos segundos y cuando ella se volvió hacia delante, yo aproveché para bajar la persiana y correr la cortina de estilo Nikei, color crudo que abarca casi toda la anchura del comedor. Escuché un leve suspiro y enseguida oí su voz:&lt;br /&gt;-Así… ¿no piensas explicarme qué tipo de relación mantienes con Magda?.&lt;br /&gt;-Laura, cariño ¿qué tipo de relación supones que mantengo con ella?. Es una buena compañera; hace años que trabajamos juntos, lo sabes desde siempre. Nos llevamos bien… no es más que éso.&lt;br /&gt;-¿Me tomas por estúpida, verdad?- giró la cara y alzó la mirada hacia mí; me estremecieron sus ojos helados. Enseguida noté recorrer por mis venas aquel frío que me era tan desapaciblemente familiar y a continuación, presentí la parálisis en mis extremidades: aunque podía moverme, me resultaba totalmente imposible.&lt;br /&gt;-Pero… ¿por qué? Claro que no te tomo por estúpida… Laura, no sé hasta dónde pretendes llegar. Entre Magda y yo no hay nada; sólo somos colegas y punto. Lo mismo que Peralta y tú- pronuncié el nombre clave porque de pronto adoptó una expresión desconcertada tal y como si pretendiera aclarar ella misma sus dudas.&lt;br /&gt;-¿Peralta? ¿qué relación crees que tengo con él, eh? ¿insinúas que soy yo la que mantiene una aventura?.&lt;br /&gt;-Oh, Dios mío, no… no he dicho éso. No compliques las cosas. Sólo quiero decir que las relaciones diarias en el hospital comportan buena armonía, ya está…&lt;br /&gt;-¿Buena armonía? Yo creo que en tu caso hay mucho más… Me he dado cuenta de cómo te ha mirado durante toda la noche y de cómo te sonreía cuando tú la mirabas a ella. Podríais haber sido más decorosos, teniendo en cuenta que su marido y yo estábamos delante- ¿Magda me había mirado con lascivia? ¿a éso se refería? Mi ignorancia llegaba mucho más lejos de lo que yo pensaba.&lt;br /&gt;-Pero…&lt;br /&gt;-¿Para qué me insististe en que fuera a la cena? ¿pretendías que me diera cuenta de que llevas una doble vida? ¿de que con esa mujer tienes algo que conmigo no llenas?.&lt;br /&gt;-¿Qué estás diciendo?.&lt;br /&gt;-Oh, vamos Jorge… no te hagas el tonto!! Puede que no tengamos ningún tipo de relación en el Agora durante el día pero no implica que no se hable y no me lleguen comentarios. No vivo en una nube… Las personas inteligentes, saben actuar con prudencia- de modo que “alguien” había estado chismorreando por ahí que Magda y yo manteníamos relaciones.&lt;br /&gt;-¿Quién te ha dicho que ella y yo estamos liados?&lt;br /&gt;-¿Y qué importa? Maldita sea; es cierto y me es suficiente ¿de acuerdo?- se levantó del asiento con una ira descontrolada, tirando el vaso por el suelo, que había dejado sobre el brazo del sillón. Ni me había dado cuenta de que estaba vacío. Hasta entonces, su voz era medianamente relajada pero en ese momento subió tres tonos por encima de lo normal. Me espantó. A partir de ahí, empezaron sus razonamientos con improperios incluidos, al margen de mis explicaciones; de hecho, inexistentes.- Eres un cerdo! Un machista asqueroso! ¿No tienes suficiente conmigo? ¿has de follar con otra para sentirte más hombre? Sólo un mierda es capaz de callar en casa y salir a buscarse la vida fuera- escupía, literalmente, al paso que soltaba toda la rabia que sentía hacia mí. Daba vueltas por el comedor como si estuviera poseída y necesitara deshacerse de sus demonios: movía compulsivamente las manos y yo, me mantenía en mi sitio, reducido e inmóvil- ¿Sabes? El otro día vino a mi consulta una mujer de mi edad con un grave trastorno depresivo. Me contó que sabía que su marido le era infiel y que el muy cabrón hacía el amor con su amante en su propia casa. Le tuve que recetar Paroxetina- este fármaco pertenece al ISRS que es un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina, adecuado para enfermos de depresión- y la persuadí para que se preste a una terapia de apoyo. Tenía el ánimo por los suelos y yo, debiendo consolarla… ¿sabes lo que pensé?... que resultaba grotesco el hecho de que todo lo que le decía; todas las recomendaciones que le soltaba, tendría que aplicármelas a mí misma: sí, porque mi marido también me engaña con otra y he debido tragármelo hasta que esta noche, tu querida compañerita- levantó los dedos índice y corazón de las dos manos y los dobló con violencia un par de veces como para incluir el término entre comillas- se ha prestado abiertamente a insinuarme vuestra…- fijó la mirada en el suelo, buscando con desesperación a lo mejor en él, aquel vocablo que se ajustara más adecuadamente a sus sentimientos- … repugnante relación que me olía hacía tiempo. Mierda! No quería creerlo pero al final ha tenido que ser así ¿verdad?- pegó una patada a una de las sillas de la mesa y ésta se arrastró unos centímetros por encima del parqué con un chirrido que casi pareció un gemido. De pronto, me miró a los ojos y en sus mares de cristal observé un destello de fuego que me atemorizó- Dime algo, quieres!&lt;br /&gt;-Yo… yo- empecé a balbucir tal cual fuera un niño tartamudo que no encontraba el modo de comunicarse ante la profesora y percibiendo la sonrisa oculta del resto de los alumnos.&lt;br /&gt;-No sabes ni hablar… tú, el gran médico cardiólogo al que todos admiran… y en casa no eres más que un vulgar pedazo de carne: ¿qué dirían si te vieran ahora todos tus colegas, eh?: “fíjate, el Dr. Manlleu, el adúltero, se acojona ante su esposa cuando le pide explicaciones”. Magda debe de estar muy impresionada contigo por tu elegante y razonable forma de conversar; apostaría que se corre en las bragas cada vez que abres la boca delante de los demás… su amante, el hombre perfecto… ja!- me turbaba su vulgaridad; realmente Laura no acostumbra a ser una mujer de malas palabras; con Julia jamás ha mostrado un mal vocabulario: directamente con ella, no; a través de mí, por desgracia, sí. Decía todo esto gesticulando de un modo caricaturesco aunque en realidad la escena no tuviera ninguna gracia. Continuó sin ningún tipo de piedad- Ya le contaré yo unas cuantas cosas acerca de ti; posiblemente se dé cuenta del tipo de hombre que eres… ¿querrías?- la verdad es que no se me ocurría a qué tipo de cosas se refería y supuse que sus amenazas infundadas eran parte de su delirio. Aún así, me atreví a preguntarle.&lt;br /&gt;-¿Qué cosas? Laura… no tiene sentido nada de lo que dices… no tengo ninguna relación extra- matrimonial con Magda… por favor, créeme.&lt;br /&gt;Se quedó quieta sin quitarme la mirada de encima. No supe adivinar qué le pasaba por la mente hasta que de pronto, como a cámara lenta, la vi girarse y coger el jarrón de flores de encima de la mesa; tuve tiempo de apartarme por puro reflejo cuando éste me pasó rozando la oreja izquierda, estrellándose contra el estrecho trozo de pared que quedaba junto a la ventana, detrás de mí. Luego, cayó en mil pedazos sobre el mueble auxiliar de la esquina.&lt;br /&gt;-Te odio, te odio!!- se abalanzó sobre mí y no tuve tiempo de parar la primera bofetada que me dio de lleno. A continuación, intentó pegarme de nuevo pero esta vez sí que puede detenerle la mano.&lt;br /&gt;-Laura, mi vida, cálmate… cálmate… no pasa nada, ya está- ella luchaba por deshacerse de mí.&lt;br /&gt;-Déjame!!- se retiró con un largo paso hacia atrás; tenía las mejillas llenas de lágrimas negras que resbalaban robándole el rimel de las pestañas.&lt;br /&gt;Corrió hacia la puerta del salón y desapareció, escaleras arriba; escuché sus acelerados pasos hasta nuestra habitación y después, un portazo seco. Allí me quedé con la cara que me palpitaba por el manotazo y sin saber qué pensar. Me hervía el cerebro: notaba que me temblaban las piernas y el corazón me latía al menos a 130 pulsaciones por minuto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-377221656721169599?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/377221656721169599/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/04/diario-de-un-hombre-maltratado_28.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/377221656721169599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/377221656721169599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/04/diario-de-un-hombre-maltratado_28.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-7596206961615844239</id><published>2011-04-04T02:59:00.000-07:00</published><updated>2011-04-04T03:07:24.743-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Abrí las puertas con el mando a distancia y se apresuró a entrar. Se acomodó en el asiento forrado de piel color crudo de nuestro Mercedes CLK AMG. Estaba nerviosa, por la manera en que se revolvía, arreglándose su elegante falda gris que, levantada, dejaba al descubierto sus estilizadas piernas vestidas en unas medias de seda, negras. Tiene tan buen gusto para escoger su vestuario... es elegante por naturaleza, así que cualquier prenda le sienta como un guante pero además ella sabe seleccionar su ropa y combinar los colores de un modo harmonioso.&lt;br /&gt;Me senté a su lado y mientras ponía la llave en el contacto, alcé mis ojos grises hacia los suyos azules sabiendo que, tarde o temprano tendría que suceder.&lt;br /&gt;Pregunté qué le pasaba:&lt;br /&gt;-Nada, Jorge. No pasa nada- su voz era fría y cortante. Dejó de tocarse la falda y miró hacia delante, sin fijar la vista en nada concreto. Adoptó una postura de indignación, propia de una niña enfadada que sólo en aquel momento podría haber resultado graciosa.&lt;br /&gt;-Cariño… ¿he hecho algo que te ha disgustado?- me acerqué a ella lentamente e hice el gesto de acariciarla pero lo repudió como solía hacer a menudo.&lt;br /&gt;-No… tú nunca haces nada para molestarme, ya lo sabes… todo está en mi cabeza.&lt;br /&gt;-¿Por qué dices éso? Lo pregunto de veras… si me he comportado mal o he dicho algo que no te ha gustado, quiero saberlo- agitaba la cabeza de un lado hacia otro, negando lentamente y se dibujaba una leve sonrisa en sus labios; una mueca malhumorada y de burla.&lt;br /&gt;-Dime una cosa… ¿Magda y tú os entendéis muy bien, no es cierto? ¿Tenéis muchas cosas en común?- la pregunta me sorprendió sobremanera; realmente no esperaba que el motivo de su enfado tomara el camino de los celos. Casi se me escapó una risa que, por suerte, pude reprimir.&lt;br /&gt;-¿Qué?.&lt;br /&gt;No respondió… la miré durante unos segundos pero no pareció dispuesta a mantener ningún tipo de conversación. La verdad es que lo agradecí pero mientras arrancaba el coche, subía la rampa hacia la calle y ponía rumbo a Matadepera, divagué en mis pensamientos y me pregunté qué imagen debía de haber dado frente a Magda como para que Laura se planteara semejante idea.&lt;br /&gt;Todo el trayecto lo hicimos en callado silencio; de vez en cuando le echaba un vistazo y la veía algo taciturna con el rostro sobre su mano derecha, apoyado el brazo en el de la puerta, observando por la ventanilla las luces anaranjadas y huidizas de los pueblos dormidos que dejábamos a nuestro paso por la autopista. Sus inmensos ojos claros miraban ensoñadores hacia fuera y yo deseaba hacer el amor con ella y, tonto de mí, esperaba que al llegar a casa nos desnudáramos y apagáramos y fundiéramos nuestro tremendo pasado como si nunca hubiera existido: tan sólo lo mejor de éste. Lógicamente no iba a ser de ese modo.&lt;br /&gt;Llegamos a la vivienda: ella abrió la puerta del coche y se apeó de manera ágil; mientras yo guardaba el Mercedes, Laura se apresuró a entrar en el domicilio. No esperó a que aparcara el vehículo; tenemos un gran garaje con espacio suficiente para tres o cuatro coches; a veces me da por pensar que dentro de cuatro días se reducirá cuando Julia tenga su propio auto. Esa noche me cruzó la mente tal idea y di gracias a que mi hija no estuviera allí para presenciar otra más de las reyertas de sus padres. Entonces, sólo tenía diez años. Había ido a dormir a casa de Marta; su mejor amiga.&lt;br /&gt;Entré en casa por la puerta interior, directamente. Cuando pasé al comedor, la vi junto al enorme ventanal que descubría nuestro formidable jardín y recorrí con la mirada la olivera que quedaba justo delante del ángulo en el que me encontraba, iluminada por el foco verde que situamos bajo ella para destacarla de las demás por ser la más grande de las cinco que tenemos y también la más antigua.&lt;br /&gt;Ella estaba sentada en la butaca de orejas, girada hacia fuera y agarraba con la mano un vaso de wisky, lo cual me desagradó absolutamente porque era una señal inequívoca de su enojo. No acostumbra a beber, salvo durante los festejos con amigos, en las ocasiones especiales o bien cuando su cabeza empieza a arremolinar algún tipo de incomprensible pensamiento para mí… Aquella noche ya había tomado varias copas de vino y de cava, así que tenía rebasado el cupo, de sobras. Me acerqué con paso lento y me situé junto a la chimenea que caía a su izquierda; me sentía alterado y sólo deseaba dejarla allí, subir las escaleras a toda prisa hasta el dormitorio, sacarme la ropa, tirarme en la cama y descansar hasta la mañana siguiente. En cambio, me quedé junto a ella como un auténtico gilipollas. Una vez más, no sabía qué decirle; me sentía como un perro a los pies de su dueña, esperando ser recriminado y castigado por una fechoría.&lt;br /&gt;-¿Tienes frío? ¿Quieres que encienda el fuego?- la verdad es que la pregunta sonó totalmente absurda; nos encontrábamos a mediados de octubre pero el frío todavía no había decidido mostrarse: casi podíamos vestir con simples mangas de camisa. Laura no se giró hacia mí y simplemente respondió un sórdido “no” y dio un pequeño sorbo dejando marcados en el vaso, sus labios color carmesí.&lt;br /&gt;Miré con cautela alrededor, repasando el salón como si me fuera anónimo y quisiera inspeccionarlo a escondidas de los propietarios. Me siento orgulloso de mis posesiones; puede que nuestro matrimonio resulte una farsa muy bien llevada y desconocida a vistas del exterior: la pareja feliz y compenetrada al cien por cien; pero por lo menos debo reconocer que tenemos excelente gusto y talento suficiente para ganarnos a pulso el lujo que nos envuelve.&lt;br /&gt;Observé la mesa de estilo colonial a un lado del comedor con su tapiz blanco y el jarrón de flores siempre frescas encima de ésta que Sonia, la chica que nos hace las tareas domésticas, se encarga de renovar cada tres días. Al lado de la puerta, el gran mueble fabricado en madera de Mindi: con su vitrina, en la que asoma la vajilla de porcelana que nos regalaron mis suegros para la boda; al otro extremo del módulo, el casillero en el que Laura ha ido colocando algunas de las piezas y figuras que a lo largo de todos estos años hemos coleccionado de nuestros viajes a la India, Turquía, Costa Rica, Nicaragua, Argentina o Canadá y a distintas ciudades de Europa: escapadas que hemos hecho en compañía durante nuestras vacaciones de Semana Santa, verano o Navidades.&lt;br /&gt;Sobre el armario, una estantería de cristal en la que reposan algunos retratos de Julia en distintas etapas de su niñez: perpetuamente preciosa con su inocente sonrisa y los enormes ojos de Laura en su rostro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-7596206961615844239?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/7596206961615844239/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/04/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7596206961615844239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7596206961615844239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/04/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-1644546591856153566</id><published>2011-03-19T03:50:00.000-07:00</published><updated>2011-03-19T03:59:51.203-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Algunas veces, pocas, ha venido a mis cenas y yo he ido a las suyas; éso era casi al principio, cuando empezamos a ejercer como residentes en el hospital. Trabajamos a distancia el uno del otro; yo, en el ala norte y ella en el ala sur: nos vemos si nos apetece, puesto que el hospital es enorme: tiene ocho plantas por ala, más el pabellón de urgencias: por hablar sólo del bloque donde nosotros nos hallamos. No obstante, todos nos conocemos; al menos, los doctores más antiguos. Muchos son amigos y con ellos quedamos a menudo.&lt;br /&gt;Lógicamente y aunque no con frecuencia, he aparecido por la planta de psiquiatría para dar con ella cuando debía comentarle algo personal y no respondía al teléfono y viceversa. Y en nuestros fugaces momentos de felicidad, también nos hemos encontrado para ir a almorzar o a comer. Todo ésto ha quedado atrás: ahora, cada uno ejecuta en su departamento y apenas sabemos nada de nuestras tareas desde las ocho de la mañana, hora en la que llegamos juntos, hasta las once de la noche que nos vemos en casa. El único punto de unión entre ambos es nuestra hija.&lt;br /&gt;La cuestión es que a ella no le son desconocidos mis colegas ni a mí los suyos.&lt;br /&gt;La última vez que nos presentamos unidos a un acontecimiento de trabajo fue para celebrar una cena de despedida que preparamos a unas muchachas venezolanas que habían finalizado sus prácticas en el Agora y debían volver a su país después de un año, para tristeza de todos. Insistí a Laura que viniera porque las conocía y le habían caído bien, supongo que como a todo el mundo; eran dos chicas jovencitas y bastante divertidas. Ella accedió con facilidad; llevábamos una buena temporada; se la veía un poco aliviada de sus conflictos internos: por aquel entonces, trataba casos poco severos e imagino que eso también influía en su conducta exterior.&lt;br /&gt;Como ya he dicho anteriormente, Laura es una mujer que cautiva por su delicadeza, su inteligencia y sus maneras; mantiene conversaciones despejadas y abiertas, igual que encauza temas de actualidad y, por descontado, mantiene el hilo y está al día de todo cuanto sucede por las plantas del hospital. Yo, voy más perdido; me centro en mis cosas y a menudo, si no me ponen al corriente de algunos de los sucesos o cotilleos más relevantes, no me acostumbro a enterar de nada; para éso tengo a mis enfermeras que son las que tienen los oídos puestos.&lt;br /&gt;Sé que gusta a los hombres: observo cómo la miran de arriba abajo y, sobretodo los médicos más jóvenes e inexpertos, adoptan una expresión bobalicona en el rostro. Ella se da cuenta porque la conozco y capto rápidamente su coquetería. Pero no es un coqueteo previo a la conquista; Laura no es tan simple; sino aquel del que algunas mujeres que se saben hermosas, son propietarias.&lt;br /&gt;Muchas doctoras también la admiran; básicamente porque acostumbra a llevar ella el diálogo y tiene gran don de gentes. La verdad es que a su lado me siento mal; en primer lugar porque al margen de todo lo que haya entre nosotros, sé que tiene más poder que yo sobre su entorno y sobre mí y porque soy el único que ve, bajo su encanto, al verdadero ogro que se desnuda en la intimidad de nuestra casa.&lt;br /&gt;Aquella noche, Magda se presentó  a la velada con su marido: creo que allí lo vi por primera y última vez: se trataba de un hombre alto y corpulento: su rostro anguloso se cubría por una tupida barba negra. Tenía una mirada tristona de menudos ojos negros y profundos. No me cayó mal.&lt;br /&gt;Éramos catorce o quince personas; habíamos reservado mesa para cenar en una marisquería que alguien había destacado como “ la crême de la crême”. Me sentía contento… casi eufórico; charlamos, nos burlamos de la burocracia del hospital y nos quejamos de la mala organización sanitaria que nos salpicaba a los profesionales. Explicamos anécdotas sobre pacientes extraños y escenas inusitadas con las que habíamos topado, reímos muchísimo y, naturalmente, bebimos bastante. No me pasó por alto que Laura y Magda intercambiaban palabras de amabilidad y alguna que otra mirada breve a las que no di mayor importancia; a los hombres nos cuesta reparar en ciertos detalles que, en realidad, bien pueden acarrearnos dolores de cabeza. De hecho, yo también crucé alguna conversación con Enric, el marido de Magda.&lt;br /&gt;Me di cuenta de que algo no marchaba apropiadamente cuando después de la cena, propusieron ir a tomar unas copas y Laura se mostró reacia. Entonces sí que noté un cambio en su cara; estaba seria y mientras los demás la animaban  a seguir con la noche por delante, ella rehusaba afablemente aludiendo a que estaba muy cansada. Bien podría haber sido de ese modo pero cuando la miré y me esquivó, entendí que era el momento de poner punto y final y de volver a casa.&lt;br /&gt;Después de las atentas despedidas, fuimos a coger el coche que habíamos dejado en un parking no muy lejos del restaurante. Caminamos el corto trecho en silencio. Realmente no sabía qué decir: miré de cogerla de la mano pero la apartó bruscamente. En aquel instante empecé a encontrarme mareado; más por lo que se me venía encima que por los efectos del alcohol: retumbaba una clara y concisa pregunta en mi cerebro cargado: “¿qué he hecho esta vez?”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-1644546591856153566?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/1644546591856153566/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/03/diario-de-un-hombre-maltratado_19.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1644546591856153566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1644546591856153566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/03/diario-de-un-hombre-maltratado_19.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-8213684767835125922</id><published>2011-03-16T01:22:00.000-07:00</published><updated>2011-03-16T01:28:43.754-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>En fin… Magda conoce la parte más amable de mi vida y creo que yo también conozco lo mejor de la suya. Pero indagando, descubrí que el día que la hallé sollozando desconsoladamente fue la época en la que su marido le pidió el divorcio. Tiene dos hijos; dos niños preciosos por lo que he visto en las fotos que alguna vez nos ha enseñado. Y es que ella también es bonita: enormes ojos de largas pestañas, nariz ensanchada y labios gruesos y carnosos de un rosa subido.&lt;br /&gt;Yo era consciente durante las intervenciones de que me miraba de un modo distinto; no sé por qué, despierto interés entre las mujeres; no lo digo con egolatría: me doy perfecta cuenta de que algunas de mis compañeras desearían mantener algún tipo de relación conmigo, fuera de la estricta en el trabajo. Es un tópico del que muchos habrán escuchado hablar, el que dice que en el mundo de la medicina no se pueden mantener  relaciones estables. La mayoría de las veces, nos entregamos tanto a nuestro quehacer que no llevamos vida íntima alguna y ello nos arrastra a mantener afectos esporádicos; por descontado, la mayor parte de nosotros nos casamos y formamos una familia pero sólo como fachada de una apariencia “ideal”; no son pocos los colegas que, o bien mantienen veinte o treinta relaciones carnales multiplicadas por distintas mujeres al año o acaban por divorciarse y juntándose con alguna de sus camaradas. Y hablo de hombres porque entre ellas no se da de un modo tan asiduo, si bien llevan un ritmo de vida sentimental tan desorganizado como el nuestro; puede que sepan disimularlo mejor.&lt;br /&gt;A mí, nunca se me pasó por la cabeza serle infiel a Laura; estaba ( y estoy ) tan enamorado de ella que la idea se me antojaba, incluso, chistosa. Sumido en mis pesadillas diarias junto a su persona y tragando cada una de sus crueles palabras y reproches, jamás se me ocurrió dejarme llevar por otro cuerpo que no fuera el suyo. Y menos que mi relación de adulterio pudiera alargarse a dos años.&lt;br /&gt;De hecho, Laura y Magda se conocen, lógicamente; de la misma manera que yo conozco a los compañeros de mi esposa. Desde luego, las mujeres son más intuitivas, no me cabe la menor duda; ella supo antes que yo mismo que estaba manteniendo un romance con Magda. Sé que, igualmente mantiene desde hace años sus aventuras particulares y a estas alturas me importa relativamente; si es feliz y éso puede ayudarla a relajar su mente, lo prefiero así pese a que por las noches cuando me acueste a su lado, los celos se me coman en el silencio de la habitación y desee intercambiar cuatro palabras con su amigo el Dr. Peralta. Pero tampoco yo me estoy comportando como debiera… ¿es injusto?.&lt;br /&gt;Magda fue uno más de nuestros tantos motivos de gran disputa. Hará más de seis años. Está claro que yo con ella me llevo muy bien; por tantas horas como pasamos juntos, tantos buenos y malos momentos que vivimos con el resto del grupo: éxitos y derrotas; compartiendo el dolor cuando un ser humano se nos va o el ánimo cuando vemos la recuperación de otro… riendo y apoyándonos cuando llevamos el día entero de trabajo enloquecedor, exhaustos: es inevitable que con tal mezcla de emociones y tiempo, nazcan un entendimiento y un cariño casi imperceptibles a ojos de cualquiera… menos a los de Laura, naturalmente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-8213684767835125922?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/8213684767835125922/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/03/diario-de-un-hombre-maltratado_16.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/8213684767835125922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/8213684767835125922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/03/diario-de-un-hombre-maltratado_16.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-4155265277373019720</id><published>2011-03-13T06:59:00.000-07:00</published><updated>2011-03-13T07:06:32.119-07:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>En tanto que ella está de espaldas a mí, mis ojos cansados repasan sus hombros tan delicados, su espalda erguida; ese lunar en el omoplato derecho que tantas veces he besado… estúpidamente me derrito ante su gesto mundano tan asiduo: con suma feminidad, se recoge el cabello rubio, prudentemente teñido de su propio tono de antaño con una pinza que, rutinariamente acostumbra a dejar encima de la jabonera de la ducha. Se gira y mientras está distraída, le miro los pechos: son pequeños y hermosos; se mantienen firmes, quizás porque sólo amamantó a Julia los tres primeros meses de su vida: los justos antes de reiniciar su trabajo. Cualquier chica de veinte años envidiaría su línea. Bajo la mirada lentamente hacia sus partes y… pienso que aunque hace un par de años que me entrego a otra mujer, todavía deseo a Laura como el primer día. Y debo de estar loco de remate pero mi miembro se manifiesta por sí solo y me siento como un auténtico idiota.&lt;br /&gt;Magda es una compañera de trabajo. Tiene treinta y nueve años; es enfermera: mi colaboradora. Hace mucho tiempo que trabajamos juntos tanto en el hospital como en la clínica: de lunes a viernes, todas las mañanas y hasta el jueves, todas las tardes. Conoce gran parte de mi vida y yo gran parte de la suya. Fue número uno en su promoción de enfermería y desde muy jovencita, empezó a trabajar como ayudante del que fue maestro en mis primeros pasos como cardiólogo en el Agora; cuando el Dr. Bartolomeu se jubiló y yo tomé su puesto, la mantuve a mi lado porque era y sigue siendo una mujer eficiente y muy segura de sí misma y de su labor. Sabe tratar con sumo cariño a los pacientes, resolver cualquier tipo de problemática y, por descontado, actuar con destreza y vigencia en el quirófano. En mi cometido, creo que no solamente es importante la habilidad sino que quizás incluso por encima de todo, el trato humano es lo primero; la mayor parte de mis enfermos son personas mayores que, a parte de un seguimiento médico, precisan, básicamente, de la seguridad y el apoyo que nosotros los profesionales de la medicina tenemos el poder de conceder. Desde luego no somos dioses pese a que algunos lo pretendan; ni, por descontado, tenemos la obligación de implicarnos emocionalmente en las vidas de estas personas a las que frecuentamos diariamente y que nos cuentan, como si de una película se tratara, sus anécdotas para bien o para mal. Pero, si somos algo sensitivos, entendemos que cuando entran en la consulta con ese aire de derrota y de agotamiento, cargados de cierto pavor y de un respeto un tanto exagerado hacia nuestra figura, debemos acceder a escuchar con suma atención todo aquello que estén dispuestos a explicarnos, puesto que para ellos el ser atendidos con respeto es vital.&lt;br /&gt;No obstante, también resulta cierto que cuando se trabaja en un hospital, cargado de pacientes de todo tipo, clase y educación, se nos hace muy dificultoso el aplicarnos uno a uno. A menudo se quejan por nuestra falta de tiempo e indiferencia: abdico en lo primero pero discrepo en lo segundo. Nos es materialmente imposible prestarnos a tanta gente y a veces, por el ritmo acelerado al que estamos acostumbrados y por la sobrecarga que ésto nos conlleva, podemos mostrarnos algo tensos y fugaces.&lt;br /&gt;Pero Magda siempre tiene una bonita sonrisa y una amable palabra para ofrecer a todo el mundo; ya sea a nuestros pacientes o al personal con el que trabaja. No recuerdo ni una sola vez en todos estos años que haya sido déspota o desagradable con alguien. Quizás, en alguna ocasión, un poco más distante de lo normal por motivos de índole personal: y solamente, hará unos cuatro años, la sorprendí llorando en la sala de médicos. En aquel momento no quiso comentarme qué le sucedía: me sentí fatal al ver sus ojos castaños entristecidos, de modo que me ofrecí a invitarla a un café en el bar del hospital; le conté cuatro chistes malos y suspiró aliviada; se sintió avergonzada de que “su jefe” como entonces me llamó, la hubiera cogido desprevenida derramando lágrimas a moco tendido.&lt;br /&gt;Resultaría falso si dijera que nunca había reparado en ella; por descontado, la trataba como a una más y la admiración era mutua: me sentía muy satisfecho de su labor y no tenía ningún inconveniente en decírselo directamente; no soy orgulloso ni pretencioso y mi alto cargo de director de departamento nunca ha causado en mi persona esa vanidad que tanto me repugna de algunos de los personajes con los que, por desgracia, debo intercambiar materia cada día. Bajo mi punto de vista, todos somos iguales y cada uno de nosotros desempeña su función, necesaria para que todo marche bien.&lt;br /&gt;Magda conoce gran parte de mi vida, como ya he dicho porque yo hablo muy a menudo de mis quehaceres fuera del hospital; de mis idas y venidas, de mis relaciones sociales durante el montón de conferencias sobre cardiología a las que asisto durante el año a cualquier lugar del mundo. La divierte; a ella y al resto de mi equipo, la manera tan cómica que tengo de expresar mis juicios sobre la gente y las valoraciones que hago sobre mis propias charlas. Bueno, se podría decir que aparento ser un tipo simpático y sencillo… tranquilo… sin demasiados problemas y puede que, algo cínico. Una vez, en cierto momento, alguien me preguntó por qué caminaba arrastrando los pies por los pasillos con ese aire de pasotismo y de modorra… me quedé pensativo y al rato respondí: “si la muerte está por aquí deambulando, no quiero que me vea angustiado y tenso; de ese modo quizás pase de largo”. Tratamos tan a menudo con ese tránsito, por desgracia, que uno ya no se lo toma con seriedad; a fin de cuentas, es un monstruo que se permite la libertad de llevarse por delante tantas almas como le plazca y nadie puede evitarlo; ni tan siquiera nosotros, los grandes médicos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-4155265277373019720?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/4155265277373019720/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/03/diario-de-un-hombre-maltratado_13.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4155265277373019720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4155265277373019720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/03/diario-de-un-hombre-maltratado_13.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-6765943053274602347</id><published>2011-03-09T09:35:00.000-08:00</published><updated>2011-03-09T09:42:26.907-08:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Me despedí de sus padres cerca de la media noche; había traído mi coche; un SEAT 850 que aparqué en el garaje de la casa. Laura bajó a despedirme; soplaba todavía una agradable brisa que presagiaba el dulce verano: la volví a mirar; a la luz de la luna llena, distinguí su medio rostro iluminado por las tenues luces del porche y el brillo de dos diamantes en sus pupilas; llevaba suelto el cabello sedoso a media melena que caía lacio sobre sus hombros estilizados; de nuevo, la encontré preciosa y, exaltado y algo temeroso de ser acechados por sus progenitores, alargué mi brazo y la acerqué hacia mí agarrándola con la mano por la cintura: se dejó llevar y nos besamos largamente:&lt;br /&gt;-Nos veremos mañana en la facultad- le dije.&lt;br /&gt;-Sí…- estaba a punto de entrar en el coche cuando me llamó- Jorge…- me detuve y la miré- siento… siento lo que ha ocurrido esta noche durante la cena.&lt;br /&gt;-¿A qué te refieres?- naturalmente, sabía de qué hablaba.&lt;br /&gt;-Bueno… ya sabes; la discusión con mi padre… no quería que presenciaras malas caras pero es que me saca de quicio y a veces no soy capaz de hacer caso omiso.&lt;br /&gt;-Laura, mi vida: no tienes que disculparte por nada; ha sido un intercambio de opiniones ¿desde cuándo padres e hijos están de acuerdo en algo? Mi padre también suele atormentarme con sus salidas de tono y yo, a menudo suelo cabrearme con él, ya lo sabes.&lt;br /&gt;-Sí… pero esta ha sido tu primera visita y yo me he comportado como una estúpida.&lt;br /&gt;-No… él se ha comportado como un tonto… y… ¿sabes una cosa? Tienes madera de psiquiatra; utilizas buenos argumentos… tendrán suerte los pacientes que caigan en tus manos… y estoy seguro de que tu padre se siente muy orgulloso de tí.&lt;br /&gt;-Seguramente… cuando sueña conmigo y me moldea a su gusto- le acaricié la mejilla y, de nuevo la besé.&lt;br /&gt;-Buenas noches, mi amor.&lt;br /&gt;-Buenas noches, hombre guapo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué cosa tan mema; me volvía loco de atar cuando me llamaba “hombre guapo”: nunca he sabido si lo pensaba de veras o, si simplemente lo decía por cariño; me considero un hombre del montón: alto, un metro ochenta, delgaducho aunque luzco algo de barriga: mis ojos son grisáceos, no muy grandes pero rasgados; tengo el cabello corto y canoso, mas todavía se divisa aquel oscuro que un día fue… para mi gusto tengo la nariz demasiado grande pero parece que algunas mujeres la consideran un rasgo de gran personalidad en mi físico. Imagino que me conservo bastante bien: tengo una piel suave y pese a alguna que otra arruga no me puedo quejar de mi aspecto en general.&lt;br /&gt;Pero cuando me miro al espejo cada mañana, temprano, para afeitarme antes de ir al hospital, me siento viejo, inservible y me asqueo de mí mismo; me detesto por ser tan débil y por mi falta de autoridad: esa incapacidad para frenar todo cuanto sucede a mi alrededor y poner orden y sentido a mi vida, me aborrece.&lt;br /&gt;Pienso mucho en Laura; a menudo la odio por lo que es y por cómo es: y, seguidamente me maldigo por no haberme dado cuenta de la verdad oculta y por haberme dejado remolcar sin remedio hacia su cascada, tremenda y furiosa que me viene ahogando… Me acuesto con ella y me levanto con ella; en cuerpo y mente. Mientras me aseo, entra en el baño; no nos decimos nada, dependiendo de su humor la noche anterior. He aprendido con la experiencia de los años, a callar cuando su expresión adopta esa mirada con el ceño fruncido; mil pensamientos para nada calmosos deben de cruzar su cabeza, irremisiblemente: desearía poder preguntarle “¿qué te sucede, Laura? ¿por qué te sientes tan mal? ¿por qué te castigas tan duramente y por qué me castigas a mí e, indirectamente también a tu hija?”... pero si se me ocurriera insinuar lo más mínimo, todo se ennegrecería de pronto y caería la tormenta; una más sobre nosotros; gritos, recriminaciones, insultos y quizás manotazos que yo debería, de nuevo, aplacar con un, “perdona... es culpa mía... no tendría que… no volveré a…”. Resulta inútil y prefiero desviar la vista cuando a través del espejo ella me observa o, sencillamente se ojea rápidamente antes de darse una ducha.&lt;br /&gt;Admiro su cuerpo cuando se desnuda: su piel blanquecina… está muy delgada; apenas come y lo entiendo: en nuestro trabajo el estrés se ha hecho hueco y se ha convertido en nuestro amargo y aceptado compañero; casi no vivimos; siempre de un lado hacia otro; primero al Hospital Agora, después a la clínica privada; reuniones, congresos, urgencias… pero nos adaptamos a todo ello hace mucho tiempo y decidimos que así sería: ahora entiendo que este ritmo frenético puede con ella. Los fines de semana cuando no viajamos alguno de los dos, que suele ser a menudo, nos relacionamos con los amigos; cenas, comidas… una excusa para no estar solos, para no caer en la amargura de nuestra realidad nefasta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-6765943053274602347?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/6765943053274602347/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/03/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/6765943053274602347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/6765943053274602347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/03/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-4068729632956113882</id><published>2011-02-27T04:31:00.000-08:00</published><updated>2011-02-27T04:42:17.271-08:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Justamente por pensar en ella, alcé la mirada para observar con detenimiento a Matilde que se sentaba en uno de los extremos de la mesa; en frente de su marido; al mismo tiempo, Laura y yo también nos sentábamos uno delante del otro. La mujer pareció intuir mi mirada porque, rápidamente llamó al servicio con una pequeña campanilla que me trasladó a la esclavitud de los negros en EEUU cuando algunos de éstos, con mayor suerte, servían a los blancos en sus residencias: ya casi esperaba ver salir de la cocina a una dama de piel oscura, gruesa, mayor, de grandes ojos como la noche y cabello ensortijadísimo: con su vestido negro y delantal blanco cuando, por el contrario, salió una muchacha joven de unos diecinueve años, eso sí; vestida con su atuendo propio de criada y el delantal pegado a su cuerpecillo menudo.&lt;br /&gt;-Raquel, haga el favor de servir los entrantes.&lt;br /&gt;-Sí, señora Matilde- la chica dio media vuelta y con su gran moño caoba bajo la cofia, se metió por donde había salido.&lt;br /&gt;-Querida, veo que Laura y tú habéis predispuesto la mesa con mucha gracia- Ernesto alargó la mano hacia un centro de flores que tenía justo delante de su cara- Estas violetas son preciosas.&lt;br /&gt;-Sí, querido; le he pedido a Martina que las comprara esta mañana: dan un aire más desenfadado ¿no es cierto, Jorge?.&lt;br /&gt;-Sí, desde luego… son de muy buen gusto.&lt;br /&gt;La pregunta me cogió desprevenido y cuando la miré a los ojos me di cuenta de que ahora era ella la que me escudriñaba aunque con cierta timidez. Realmente se trataba de una mujer guapa: en aquellos años rozaba los cuarenta y ocho pero seguía manteniendo una cierta jovialidad en el rostro. Era alta y muy delgada como su hija y pese a que sus ojos tenían una tonalidad grisácea apagada, su expresión era tal cual la de Laura; al margen de las, casi imperceptibles patas de gallo en las comisuras de su mirada, se adivinaba una piel tersa y suave sin tan siquiera acariciarla; llevaba el cabello dorado, algo más apagado que el de su hija, en un agraciado y cuidado recogido que a buen seguro se habría hecho ella misma; aparentaba bastante sencillez: para aquella ocasión había escogido un largo vestido granate oscuro que conjuntaba con el esmalte de sus uñas; naturalmente, cuidadas y pulcras; en delicados dedos que, durante una época de su vida debían haber llevado un buen ritmo de trabajo hasta que la riqueza los retiró para gran alivio.&lt;br /&gt;Si bien simulaba estar a la altura de la situación, con esa notoria amabilidad, esos modos finos y atentos y esa fugaz sonrisa acogedora en el semblante, a la vez, quizás por mi asociación a todo lo que Laura me había contado, detectaba en su actitud un cierto aire de abatimiento y de incomodidad: la noté crispada con sus soñolientos ojos mirando alrededor sin saber, exactamente, cómo mostrarse o qué decir. Naturalmente, hacía años que tenía más que estudiados todos y cada uno de los gestos que le tocaba representar delante de sus invitados; acaso por saber que era el novio de su hija, se sentía algo más relajada y con ello era consciente de que nunca, bajo ningún concepto, podía bajar la guardia; y menos delante de su marido al que podía avergonzar, caso de perder la compostura.&lt;br /&gt;Retiré mi mirada de ella y la desplacé hacia delante con lo cual me di cuenta de que Laura también me había estado atisbando en silencio: observador, observado. En aquella mesa todo era un juego ridículo de palabras calladas y pensamientos flotando en el ambiente; supuse que siempre había sido así, sin embargo yo estaba acostumbrado a hablar más que a mirar. Le sonreí cariñosamente y ella correspondió con cierta distracción. Ernesto, de nuevo, rompió el silencio:&lt;br /&gt;-Bueno, bueno… ¿estás de prácticas en el Hospital Agora, no es cierto, Jorge?&lt;br /&gt;-Sí… sí. La verdad es que resulta interesante y, por descontado, se aprende a gran velocidad.&lt;br /&gt;-Claro… no hay nada mejor que pasar a la acción para llenarse de experiencia; la teoría es importante pero la base empieza cuando uno ve con sus propios ojos todo aquello que sucede a su alrededor. El papeleo es aburridísimo; lo mejor es pasearse por los pasillos de un centro hospitalario y controlar de cerca: la vida y la muerte ¿verdad?.&lt;br /&gt;-Por descontado pero, lógicamente, en clase aprendo todo aquello sin lo cual no podría desenvolverme en el mundo real. De hecho, existen carreras en las que la materia casi no aporta más que cultura porque lo que de veras tiene validez después, es la práctica: pero no es mi caso. Si desconoces la anatomía humana; venas, arterias, músculos… de nada te sirve tener un bisturí en las manos; cuando lo utilices, provocarás un caos.&lt;br /&gt;-No es lo mismo que coger un pincel y ponerte a pintar un lienzo; puede que desconozcas el arte pero en cambio, si lo llevas dentro como un instinto, te bastará dejarte arrastrar por él para plasmar un hermoso cuadro- Laura se había echado hacia delante con las manos cruzadas por encima de la mesa, alrededor de su plato mientras hablaba con su coherencia innata.&lt;br /&gt;-Ya…&lt;br /&gt;Justo cuando Ernesto iba a manifestar su opinión de nuevo entró Raquel con una bandeja de plata repleta de canapés que, a decir verdad, tenían muy buena pinta. La posó sobre la mesa, delante de mis futuras esposa y suegra. Al cabo de unos segundos volvió con otra fuente del mismo tamaño, cargada de montaditos y tartaletas y esta vez la dejó entre mi futuro suegro y yo. Al rato, apareció con una botella de vino tinto, gran Reserva y la depositó en medio de la mesa. Me vi en el deber de servirlo y, del modo más delicado posible me levanté y llené las copas ( sin equivocarme y vaciarlo en las más grandes que, evidentemente eran las de agua ): primero las señoras y después los caballeros. Matilde agradeció con un leve movimiento de cabeza, Laura, ofreciéndome un de sus ensanchadas sonrisas y mostrando sus dientes blancos y ordenados y Ernesto con un “gracias, joven”, alto y claro. De nuevo volví a sentarme y Laura me pasó una de las bandejas de canapés: desde luego no eran los típicos que hubiera podido degustar en cualquier cena de fin de año o celebración familiar; aquellos eran “buenos” canapés; de Jamón de Bellota, de Mouse de Queso Azul con Nuez y Anchoa, con Salmón Ahumado y Caviar ( por el gusto se adivinaba que no eran de los más baratos )…&lt;br /&gt;-Humm… son deliciosos- me dirigí directamente a Matilde, al probar el primer bocado.&lt;br /&gt;-Oh, bueno… gracias: poca cosa; de hecho, los canapés y las tartaletas se me dan bien aunque debo reconocer que el resto de la cena la preparó Mayra: es vasca, así que el menú vendrá derechamente de San Sebastián- rió algo tontamente y a continuación quedó seria de nuevo.&lt;br /&gt;-No tengo problema para ningún tipo de cocina; creo que casi toda me gusta de modo que estaré bien servido, no se preocupe- Matilde alzó la vista hacia mí de un modo más directo y supe que estaba agradecida.&lt;br /&gt;-En fin… como íbamos diciendo…Laura- Ernesto se dirigió hacia su hija de una forma un tanto inquisitiva- Se podría considerar que, a diferencia de Jorge tu especialidad como psiquiatra sí que requiere de más práctica que teoría ¿no es cierto?.&lt;br /&gt;-¿Ah, sí?... ¿qué te hace pensar eso, papá?.&lt;br /&gt;-Pues, querida mía; para reconocer a un loco sólo hay que plantarse frente a otra persona, mirarla con detenimiento y deducir que algo falla en su cabeza; para eso no hace falta leer libros ni dar lecciones: yo trato con un montón de ellos a diario…&lt;br /&gt;-Ya… creo que tú sí deberías haber estudiado para psiquiatra: está claro que tienes el don suficiente para entender de todo un poco pero… ¿sabes?... si desconoces lo que es una paranoia, una neurosis, una esquizofrenia o, por ejemplo, una simple depresión, por más que sepas que aquella persona no está bien, te faltará entender qué camino has de coger y estarás en blanco, naturalmente, aún conociendo la medicación: porque yo también debo saber qué tipo de tratamiento pertenece a cada enfermedad ¿comprendes, verdad, que no es nada sencillo?- detectaba en Laura la ira que su padre empezaba a desatar con sus burlas.&lt;br /&gt;-¿Te has fijado, Jorge, qué bien habla mi hija? Desde luego, ella tiene las dotes suficientes para convencer a cualquiera de sus argumentos; de hecho, casi logra persuadirme a mí también…- mi mirada hacia él fue algo dura pero no respondí.&lt;br /&gt;-¿Disfrutas menospreciándome, no es cierto? ¿Nunca te detienes a pensar que puedas estar fastidiando a los demás con tus ironías fuera de lugar?.&lt;br /&gt;-Laura, hija, no te lo tomes tan a pecho; sé que estás haciendo un gran trabajo y que tus prácticas son de vital importancia para tí…&lt;br /&gt;-No son las prácticas, papá; es MI futuro trabajo lo que de verdad tiene sentido; estoy estudiando aquello que me gusta, en lo que me siento identificada y realizada; mi sueño era éste; ahondar en el cerebro humano y, quizás lograr algún día, entender todo lo que ahora se me presenta tan absurdo y complejo: puede que incluso llegara a entenderte a ti también… pero, claro; te resulta totalmente imposible aceptar que tu querida hija sea una “loquera” ¿verdad?... pretendías que llegara a ser una gran abogada de prestigio y así, presumir ante tus supuestas amistades… a ver quién consigue subir más alto; pues lo siento… seré psiquiatra tanto si te gusta como si no y me importa poco lo que te complazca a ti.&lt;br /&gt;Se hizo un silencio incómodo. Laura, reteniéndose las lágrimas, esquivó mis ojos y miró hacia abajo, sujetando su servilleta, retorciéndola con los dedos en un evidente estado de nerviosismo. Por su parte, Ernesto calló y su mirada azul mar, se oscureció por unos instantes… observó con cierta pena a su hija y después, de soslayo, me ojeó a mí, supongo que para averiguar mi reacción. Sentí lástima hacia él; tenía el semblante enrojecido aunque, sinceramente, tampoco estaba seguro de, hasta qué punto se trataba de furor o de vergüenza: me decanté hacia la segunda opción.   &lt;br /&gt;Matilde, como si nada hubiera sucedido, habló de pronto con voz moderada pero algo estridente:&lt;br /&gt;-Pediré a Raquel que nos traiga el primer plato.&lt;br /&gt;De nuevo, meneó la campanilla de plata y al acto apareció la bonita chica; con los brazos cruzados y sus manos reposando sobre la falda se afanó en colocarse ante su señora:&lt;br /&gt;-Raquel, querida, sirva ya el primer plato, por favor.&lt;br /&gt;-Enseguida…&lt;br /&gt;-Ah! Y traiga también otra botella de vino.&lt;br /&gt;-Sí, señora.&lt;br /&gt;La cena propiamente como tal, me resultó muy grata; no entendí a qué se había referido la madre de Laura cuando habló del menú de San Sebastián; de hecho, un Roast-Beef con salsa Cumberland y un segundo de Salmón bella-vista con mahonesa de gazpacho, no es que fueran puramente vascos; supuse que hablaba de las manos culinarias de una cocinera vasca: que tenía  mucho talento, todo fuera dicho.&lt;br /&gt;En cuanto a la velada… trascurrió algo más tensa pero hacia los postres y después de un buen vino blanco y un buen cava, acompañando éste a unas tartaletas de melocotón y manzana  y unos tocinillos de cielo, se hizo más distendida y Ernesto volvía a hablar con alegre ánimo. Laura se mantuvo callada y distante y yo, junto a ella, sentados los dos en el gran sofá del salón al lado de un romántico fuego a tierra apagado y con Ernesto y Matilde ante nosotros, sostuve su mano entre las mías, sintiendo sus finos y largos dedos fríos, entre ellas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-4068729632956113882?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/4068729632956113882/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/02/diario-de-un-hombre-maltratado_27.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4068729632956113882'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4068729632956113882'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/02/diario-de-un-hombre-maltratado_27.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-3122544088708428596</id><published>2011-02-17T23:59:00.000-08:00</published><updated>2011-02-18T00:06:46.935-08:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Mi conversación con el padre de Laura se extendió a una hora y media en su elegante estudio de grandes estantes llenos de libros de toda temática; algunos de lo más curiosos; de aeronáutica y también de historia, filosofía, ciencias… hasta biografías de destacados personajes incluso del mundo del espectáculo: novelas… supuse que unos cuantos de ellos debían pertenecer a su mujer: no me cupo ninguna duda de que Ernesto era un hombre culto y sabio: había empezado desde abajo y trabajado muy duro a lo largo de toda su vida para ganarse justamente todo aquello que poseía y a pesar de sus maneras algo prepotentes, buscaba a toda costa, el bienestar de los suyos… de una forma algo especial, todo sea dicho.&lt;br /&gt;Al tratarlo; al escucharle hablar, al admirar sus expresiones, sus gestos y analizar de un modo objetivo sus planteamientos y teorías, quedaba muy claro que su hija era heredera absoluta de su carácter y de su ímpetu: me gustaba pensar que ella me había aceptado como parte de su vida y de sus sentimientos y la idea de que me quisiera me llenaba de un placer indescriptible… estaba subyugado y me era inevitable desearla con locura: y excluir su presencia; la sola idea de perderla, me angustiaba.&lt;br /&gt;Cuando al fin salimos de la sala, algo acalorados por el espacio cargado y la conversación animada acerca de política empresarial ( sobre la cual yo conocía poca cosa: más bien me limitaba a escuchar y a asentir ) y distando mucho de la política social a la que yo me aferraba más con mis ideas un tanto “vanguardistas” de estudiante todavía un poco hippie, nos reunimos en el salón con Laura y con su esposa Matilde y fue Laura la que recriminó a su padre que me hubiera absorbido por completo:&lt;br /&gt;-Vaya, papá…¿pretendes robarme a Jorge?- me miró tiernamente- ¿Qué te ha contado? ¿Sus batallitas en la empresa?... Pues, créeme que todavía no sabes nada. A partir de ahora cuando pongas los pies en esta casa no te escaparás de sus razones, de sus quejas ni de sus trifulcas… piensa que estás tratando con un hombre de clase social alta; con un gran apoderado…- sonrió y miró a su padre de reojo, esperando la reacción de éste que no tardó en pronunciarse.&lt;br /&gt;-Muy bien, Laura; ríete de mí delante de mi yerno pero que sepas que has ido a encontrar a un joven que comparte mis ideas, así que no tendrás mucho tiempo para burlas insolentes, muchachita- Ernesto me palmeó la espalda con un deje paternal que incitó a miradas entre su hija y yo con la sorpresa en ellas: no sólo por el gesto tan familiar, sino por la desenvoltura con la que había utilizado el vocablo “yerno” tal y como si Laura y yo ya estuviéramos casados.&lt;br /&gt;-No te quepa duda de que seguiré teniendo mucho tiempo para ensañarme contigo…- arrugó el entrecejo y sus ojos claros se reflejaron en los de Ernesto. Observándolos así en aquel intercambio irónico entre padre e hija parecía que fueran los más bien avenidos… y, de hecho él así lo creía… por parte de ella todo era distinto; en su interior se desencadenaban una serie de emociones encontradas que nunca supo esclarecer… hoy, recapitulando y deteniéndome en cada detalle de nuestras vidas, llego a la conclusión de que, parte del motivo de sus miedos, inseguridades y agresividad, hallan la respuesta en aquella conducta reticente que mantuvo con sus progenitores… entre otras causas.&lt;br /&gt;Pasamos al comedor; medía unos treinta metros cuadrados: en el centro de éste se hallaba dispuesta una mesa de cerezo, tres metros de largo, cubierta por un gran mantel de cruz estampado de flores liláceas, hecho a mano: más tarde, Laura me explicó que ella misma lo había elaborado.&lt;br /&gt;Nos sentamos alrededor de la gran mesa que cubría todos los requisitos necesarios para una buena presentación; como en las revistas de diseño y moda que mi madre solía tener por casa, de vez en cuando: enormes servilletas blancas dobladas con gracia junto a los platos llanos y al lado de éstas dos tenedores para la carne y el pescado a mi izquierda y dos cuchillos para  el corte a mi derecha y más arriba del plato, cuatro bonitas copas de cristal; para el agua, el vino tinto, el vino blanco y para el champán. Por unos instantes me acongojó la idea de tener que guardar las bonitas formas delante de aquella familia durante toda la vida; no es que estuviera falto de educación pero mi vivir se había limitado a una existencia bastante más humilde y campechana aunque por suerte mis padres se habían afanado en mis maneras. En aquellos momentos se lo agradecí profundamente a mi pobre madre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-3122544088708428596?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/3122544088708428596/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/02/diario-de-un-hombre-maltratado_17.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3122544088708428596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3122544088708428596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/02/diario-de-un-hombre-maltratado_17.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-7964672988866787830</id><published>2011-02-03T02:25:00.000-08:00</published><updated>2011-02-03T02:29:09.384-08:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Y la verdad es que su padre me cayó bastante bien: era un tipo totalmente distinto a su hija; bajito, rechoncho, de amplia calva y gruesos cabellos grisáceos alrededor de ésta. Se intuía un atisbo de Laura en sus, también ojos azules de pestañas oscuras.&lt;br /&gt;Aparentemente era un hombre simpático aunque, desde luego muy puesto en su papel de empresario dominante y controlador. Estuvo claro ya des del principio que nos gustamos mutuamente; el hecho de que yo fuera un joven estudiante con pretensiones de futuro y, especialmente con vocación de cardiólogo, lo ensanchó gustosamente y empezó a explicarme con sumo interés los fallecimientos por infarto que habían acontecido en la estirpe: su padre, su abuelo… toda una saga de muertes súbitas que, posiblemente a él también lo arrastrarían algún día:&lt;br /&gt;-De algo debemos morir ¿no es cierto, muchacho?- sonreía satisfecho con sus mofletes rosados por el coñac añejo que brillaba en la gran copa que mantenía en su mano derecha, agitándolo levemente como buen entendedor de licores. Yo, mantenía la mía a una prudente distancia de mí, sobre la mesita de su despacho: la verdad es que no estaba muy habituado a beber y los sorbos que diera al buen Brandy podían poner en peligro mi integridad psíquica ante aquel que, probablemente más pronto que tarde sería mi suegro.&lt;br /&gt;-Bueno… a decir verdad, precisamente lo que yo desearía es hallar la razón de esas muertes repentinas y con los conocimientos suficientes, ponerles remedio. Estoy convencido de que existe la clave a cierto tipo de arritmias que son las que provocan esas deficiencias que, inevitablemente conllevan al fallecimiento.&lt;br /&gt;-Ja, ja, ja!!- su imprevista carcajada me espantó con lo que di un pequeño respingo casi imperceptible en la butaca donde estaba sentado- Eres un chico con expectativas de futuro… eso me gusta sumamente, Jorge; Laura también es una mujer con ideas propias y… demasiado bien puestas, sinceramente. Me gustaría que fuera capaz de ceder de vez en cuando pero tampoco puedo culparla: al fin y al cabo es como su padre… de alguien tiene que haber sacado esos genes obstinados…&lt;br /&gt;Sorbió de su coñac y me miró durante unos segundos. Después, retiró la mirada hacia la ventana por donde se divisaban las ramas de grandes hojas verdes de una de las moreras que se agitaban en el jardín con el suave vientecillo de aquella tarde de domingo de finales de Mayo. Laura estaba fuera de la sala; se había juntado con su madre para preparar unas tapas ligeras que, esta vez querían presentar ellas mismas prescindiendo de las cocineras de la casa.&lt;br /&gt;Vivían en una lujosa mansión que, de entrada me resultó algo apabullante; yo provengo de una familia humilde que, aún gracias, pudo permitirse el lujo de pagarme parte de los estudios; hasta el primer año de especialidad: aquel segundo curso yo mismo me lo cubriría puesto que para el verano me había surgido un trabajo que, con suerte podía alargarse si me lo ganaba esforzadamente.&lt;br /&gt;Pese a que sí es cierto que me sorprendió tanta riqueza en el hogar de Laura y teniendo en cuenta que ella ya me había contado, a la vez, me gustó el estilo discreto y clásico con que se habían amueblado las habitaciones, los salones e incluso la cocina por poco que ellos la utilizaran; mucho espacio y bien dispuesto. Me pareció algo ostentoso para que sólo cuatro miembros de una familia lo habitaran  pero ya se sabe que el dinero y el poder de adquisición aportan mucho más bien material del que uno necesita y lo digo por propia experiencia ya que ahora soy yo el que vive sumido en lujos y caprichos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-7964672988866787830?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/7964672988866787830/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/02/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7964672988866787830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7964672988866787830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/02/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-1238121741015092691</id><published>2011-01-08T04:46:00.000-08:00</published><updated>2011-01-08T04:52:41.032-08:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Una de esas tardes, caí en la cuenta de que casi no me había explicado nada acerca de su madre:&lt;br /&gt;-Laura… ¿y tu madre?... nunca me hablas de ella. ¿Cómo es? ¿Igual de bonita que tú? Aunque lo veo difícil, la verdad…- me di cuenta de que sus facciones se contraían y de pronto observé con desagrado que me había metido en terreno pantanoso.&lt;br /&gt;-¿Mi madre? ¿Qué quieres que te cuente, Jorge?... Con papá no me llevo bien pero casi me atrevería a decir que mejor que con ella. Vive en casa como si fuera una sombra; siempre al acecho de lo que mi padre hace o deja de hacer. No suele tener opinión sobre nada; ni un sí ni un no… sólo un “lo que tú quieras, cariño”… sinceramente, no me extraña que mi padre se acueste con otras mujeres…creo que la suya es aborrecible.&lt;br /&gt;-Caramba… tampoco seas tan dura con ella: a fin de cuentas es tu madre.&lt;br /&gt;-Bueno, éso no implica que deba decir todo aquello que alguien espera que una hija cuente acerca de su madre. Existen muchas personas y cada cual, distinta; muchas madres; algunas, mejores que otras; podría decirse que la mía, pasa sin pena ni gloria.&lt;br /&gt;Escuché callado y no pregunté más: desde luego me quedó claro que, por el motivo que fuera a Laura su madre le resultaba, en cierto modo, despreciable; tampoco le di mayor importancia: aunque pude detectar en su mirada sombría una cierta llama de resentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el primer año todo fue maravilloso; estudiábamos y nos veíamos; ella absorbida y entusiasmada en su mundo de la mente inescrutable y yo, ensimismado en el mundo del corazón y de sus enfermedades más terribles. Intercambiábamos opiniones y a veces discutíamos por las diferencias de base en su forma de enfocar las cosas y la mía. Una noche que habíamos salido a tomar algo por ahí, sentados en un banco y hablando sobre las divergencias entre hombre y mujer, mientras yo me defendía de sus acusaciones, me chilló acaloradamente:&lt;br /&gt;-Es que todos los hombres sois igual, Jorge! No tenéis en la sesera más que ese instinto primitivo y predominante que la naturaleza os otorgó en la edad de piedra. No habéis progresado en vuestros andares a lo largo de todos estos miles de años: seguís creyendo que sois el sexo fuerte sólo por tener la masa muscular más desarrollada que el propio cerebro; os disfrazáis con vuestra aparente fortaleza y luego a la hora de la verdad, os amedrentáis por cualquier estupidez que se os escapa de las manos: perdéis el control absoluto cuando las cosas no funcionan tal y como habíais planeado y creíais dominar… sois absurdos y frívolos!!- de pronto sus ojos se llenaron de lágrimas y no supe más que abrazarla. No le pregunté nada y ella misma me contó que aquella tarde había discutido con su padre por el tema perpetuo: disconformidad con todo lo que ella quisiera hacer; no tenía suficiente con que estuviera estudiando la carrera de psiquiatría; para él, tratar con locos era, literalmente, acabar como ellos: encerrado en una sala acolchada con una camisa de fuerza. Imaginé que la bronca había sido fuerte por tal y como rompía en llantos puesto que Laura no había sollozado delante de mí ni una sola vez.- Es increíble que no comprenda que no todo se reduce a su pequeño mundo cuadriculado. ¿Qué quería que estudiara: derecho? ¿Tanto le cuesta asumir que cada uno es independiente y que llega un momento en la vida de todos en el que se escoge la opción que más interesa a cada cual, según el propio criterio personal? No soy ninguna niña; tengo casi veinticuatro años y creo que no tengo por qué dar explicaciones de lo que deseo o de lo que no, ni tampoco de con quién me acuesto, dónde, cuándo, si él es estudiante o albañil! Mira a José; cumpliendo los designios de mi padre como un tonto: a su día y hora… esto no va así; la vida no funciona de este modo… ¿no crees, Jorge?.&lt;br /&gt;-Bueno, cariño; no le hagas demasiado caso; lo mejor es que para olvidar roces me presentes a tus padres y, si en parte, la disputa que habéis tenido ha sido por mi causa, al conocerme y saber que algún día seré cardiólogo, consigo reblandecer algo su corazón… ¿qué te parece?- Laura me miró con una lágrima en la mejilla que resbalaba lentamente; sus ojos hermosos dibujaron una clara conformidad y me besó… y aquella noche el sexo volvió a formar parte de nuestra velada, una vez más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-1238121741015092691?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/1238121741015092691/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/01/diario-de-un-hombre-maltratado_08.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1238121741015092691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1238121741015092691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/01/diario-de-un-hombre-maltratado_08.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-4268540761525592066</id><published>2011-01-02T01:02:00.000-08:00</published><updated>2011-01-02T01:05:13.137-08:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Cuándo empezó todo no sabría decirlo… fue algo progresivo. Supongo que, debido a mi poca vista y, graciosamente falta de psicología, me pasaron por alto todos aquellos pequeños detalles que me hubieran alertado de lo que podía acontecer en un futuro.&lt;br /&gt;Al principio era inmejorable. Cuando nos conocimos, como ya he explicado antes, encajamos a la perfección. Éramos muy jóvenes aunque tampoco lo suficiente como para no ser conscientes de lo que nos envolvía en la vida. Laura provenía de una familia acaudalada; su padre había remontado un antiguo negocio del abuelo que, con gran olfato y astucia había sabido alzar paulatinamente hasta convertirlo en una gran sociedad de la que él era la cúspide, más adelante junto a su primogénito; José, que tras la muerte de su progenitor había cogido las riendas de la empresa con tan buena mano como su antecesor. A Laura todo lo que su padre y hermano hicieran la traía sin cuidado; era una sublevada que llevaba la contraria constantemente a papá y éste se devanaba los sesos por conseguir que su única hija cumpliera con los requisitos propios de una chica bien. Laura hablaba con una sonrisa de oreja a oreja, acerca de las antiguas cenas y comilonas que se organizaban en su gran caserío, allá por la zona alta de la ciudad, adonde acudían a menudo algunos de los socios de su padre, acompañados de sus recatadas y pánfilas mujeres, normalmente sin la presencia de los hijos que acostumbraban a resultar una lata en ese tipo de eventos. Le encantaba recordar cuando ella aparecía por la casa con sus tejanos acampanados y sus grandes blusas de seda perforadas por delante, provocando la visión de sus jóvenes pechos quinceañeros, altanos y suaves, incitando a los hombres a mirarlos de soslayo mientras las damas la observaban con aire ruborizado en el rostro. Su padre se ponía rojo de ira y de vergüenza, la llamaba a un rincón y la obligaba a cambiar su vestimenta indecorosa a lo cual Laura se negaba rotundamente y lo amenazaba con abandonar el hogar si él no cedía a su libertad. Al fin y al cabo, corrían los años setenta; época de rebeldía y de juventud progre.&lt;br /&gt;    Eran muchas las anécdotas que me contaba en las tardes que no teníamos clase y paseábamos juntos, cogidos de la mano y besándonos cada tres pasos. Resultaba realmente divertida y me volvía loco con sólo escuchar su dulce voz, ni fina ni demasiado grave: el tono perfecto en la mujer perfecta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-4268540761525592066?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/4268540761525592066/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/01/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4268540761525592066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4268540761525592066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2011/01/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-1274912886638329967</id><published>2010-12-21T00:58:00.000-08:00</published><updated>2010-12-21T01:05:09.145-08:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>MI DIARIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente no sé por qué me decido a iniciar este diario: supongo que la presión de todo este tiempo; tantos silencios, tantas miradas rechazadas, tantas cosas que necesito decir pero que debo callar; pues nadie comprendería… en definitiva es una válvula de escape por todo aquello que vengo sufriendo en mi mutismo y que, absurdamente, por el trabajo que tengo, por la relación del día a día que mantengo con las personas que, como yo, aportan todo de sí mismas para ayudar en el bienestar de las pobres gentes que requieren de nuestras manos… por mi facilidad de palabra que, en el hospital todos atienden con gran interés, debería resultarme fácil acudir a mis mejores colegas y amigos y explicarles, detalladamente, cómo he sufrido estos largos años, mis penurias; esos insultos y esos golpes que, por mi naturaleza de hombre con mayor fuerza, he podido detener a tiempo en la mayor parte de las ocasiones… pero no me veo capaz; no resulta en absoluto, nada coherente que una persona, un varón de mi estatus social, mi trabajo y mi vida lujosa: aparentemente todo ello lo que cualquiera podría desear para ser feliz, acuda al exterior para reconocer con la mirada cabizbaja que sufre los malos tratos de su mujer desde hace tiempo: años. ¿Qué pensarían todos? Me mirarían como si estuviera loco, como si fuera un amargado que precisa de las atenciones a base de mentiras patéticas e increíbles… suena tan ridículo que con sólo imaginarlo desisto de cualquier intención… quizás en el fondo, lo mejor es mantenerlo en callada agonía puesto que sólo yo debo remediar mi situación y preguntarme por qué hemos llegado hasta aquí.&lt;br /&gt;En nuestro tiempo actual, estamos acostumbrados a escuchar constantemente el lamento de cientos de mujeres que reciben palizas y abusos de sus despiadadas parejas: pobres señoras que, en situación de inferioridad física no saben defenderse de las patadas y de los puñetazos de sus maridos que, equívocamente se creen superiores a ellas solamente por el hecho de tener más adrenalina que descargar de sus cuerpos. Es cierto que en la historia del hombre y la mujer, ésta siempre ha quedado sometida a la categoría de “hembra”; su posición se ha reducido a la de entidad sin mente, sin voz ni voto que servía únicamente para alimentar a los hijos y cuidar de su señor.&lt;br /&gt;Hoy por hoy todo está cambiando: estamos sufriendo una metamorfosis social que, en realidad augura algo positivo; la mujer se está desatando de sus cadenas y se enfrenta al mundo laboral y a las mismas condiciones que su enemigo más próximo; aquel que la retuvo durante siglos a una vida repugnante y machista. Ahora ya hablamos de feminismo y, por nuestras mentes algo prehistóricas todavía, no acabamos de aceptar que ellas hayan decidido coger las riendas de sus caminos y que no nos requieran para nada más que procrear: nos atemoriza como buenos cobardes que somos, que abandonen los hogares para sumergirse en sus trabajos tan o más importantes que los nuestros propios y nos repele que sean capaces de manejarse mucho mejor y más ávidamente de como hemos hecho los hombres hasta ahora. Digamos que la época en que corre, se han cambiado las tornas y son ellas las que nos empiezan a manipular a su antojo y nos hacen pasar por el aro; nos obligan a aceptar sus normas tanto si estamos de acuerdo como si no… y es que no queda más remedio que asentir y seguir viviendo, cada uno con su nuevo papel.&lt;br /&gt;Y yo como hombre, me siento orgulloso de este progreso puesto que siempre he sido abierto de miras; es más; a Julia le hablo con toda claridad y la incito a que se abra hueco por el mundo sin temor y con la seguridad de que por ser mujer no tendrá menos oportunidades ni será inferior a otros que busquen aquello mismo que ella. Está en una edad difícil: a sus dieciséis años entiende perfectamente lo que sucede en su casa; las riquezas que la han envuelto casi desde niña, no subsanan el dolor psíquico que está hiriendo su futuro: por no decir su corazón y a veces temo, cuando la veo apoyada en el marco de la puerta y me observa con el mismo destello en la mirada azul que su madre… pero Julia es buena… también Laura, aunque de otro modo.&lt;br /&gt;Entonces… si es cierto que las mujeres se están apropiando de nuestros “supuestos” lugares, me pregunto por qué no darse la misma situación de estrés y de soberbia en ellas respecto a nosotros. Pero aún así y pudiendo ser, a nadie le entra en la cabeza que un cardiólogo de cuarenta y dos años, casado con una psiquiatra de gran reputación y profesionalidad; mujer bellísima, educada, inteligente, cautivadora y presumiblemente, siempre al alcance de las circunstancias sociales que su entorno requiere… agradable y cariñosa con su hija y amistades múltiples, pueda estar supeditado, en la intimidad de su casa a los cambios de humor y a la rabia inusitada de ésta que, de manera horrible sufre una mutación de adentro hacia afuera que es inexplicable e implacable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-1274912886638329967?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/1274912886638329967/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/12/diario-de-un-hombre-maltratado_21.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1274912886638329967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1274912886638329967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/12/diario-de-un-hombre-maltratado_21.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-2663253876914180388</id><published>2010-12-06T03:14:00.000-08:00</published><updated>2010-12-06T03:19:02.614-08:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO</title><content type='html'>Efectivamente, Miguel cerciorándose de mi obstinada fijación, decidió “acosar” a Laura después de una de sus clases: yo me resguardaba detrás de él como si temiera ser recriminado por ella que, instintivamente clavó sus preciosos ojos en mí antes de volver a fijarse en el chico larguirucho y morenazo que le obstruía el paso descaradamente.&lt;br /&gt;-Perdona… ¿no nos conocemos de algo?- preguntó Miguel.&lt;br /&gt;-Pues… si nos conocemos, supongo que, lógicamente será de la universidad ¿no crees?- una hermosa sonrisa surgió de sus finos labios rosados y la mirada le centelleó. Me pareció tan guapa; era tan atractiva con sus cabellos, ahora recogidos en una cola, sus tejanos de campana ceñidos por la cintura y su blusa azul claro y bajo el brazo la carpeta de estudiante que le otorgaba un aire de intelectualidad que, de hecho, más adelante demostró tener…&lt;br /&gt;-Sí, bueno… pero, me preguntaba si te suena de algo este amigo mío que dice que eres la chica más linda que ha visto por aquí…- me tiró de un empujón hacia delante y me dejó plantado delante de ella. Me sentí como un verdadero idiota: veinticuatro años y con esa vergüenza impropia de mi edad. Laura me inspeccionó de arriba abajo, seria, circunspecta y, de nuevo apareció otra de  sus radiantes sonrisas… me resultó imposible no dibujar otra sobre mi cara de mameluco.&lt;br /&gt;-De hecho, no lo había visto por aquí…- me sentí defraudado y al momento continuó- pero la verdad es que me extraña que estudiando en la facultad y con lo majo que es, no haya reparado en él-  hablaba dirigiéndose a Miguel como si yo no existiera y se refiriera a un simple muñeco u objeto cualquiera. De pronto, se centró en mí- ¿Te has especializado este curso?.&lt;br /&gt;-Sí…- me puse la mano en la cabeza y empecé a remover el cabello tal y como haría cualquier niño pequeño en una situación comprometida- en cardiología.&lt;br /&gt;-Vaya… te gusta tratar los asuntos del corazón… éso está bien: debes de ser un chico sensible…- sus pupilas se dilataron- me gustan los muchachos sensibles.- reí y ella también; para cuando quisimos darnos cuenta, Miguel ya se había ido: su papel de Celestino se había dado por concluido. &lt;br /&gt;Aquella tarde comimos juntos un bocadillo, mientras charlamos y charlamos sobre lo que esperábamos del futuro: ella estaba dispuesta a llegar hasta la cima; deseaba entender la psique humana y poner fin a algunos de los conflictos interiores de la mente que tanto daño causan y que tan poco llegamos a comprender.&lt;br /&gt;    Me pareció una mujer vital y fuerte que tenía las ideas muy claras respecto a todo aquello que deseaba. Era práctica y muy crítica con ella misma y con el mundo que nos envolvía. Me gustó. Me gustó de verdad y ya aquella primera vez entendí que Laura, ojos de cielo, sería parte de mi vida y que sin ella darse cuenta me había encadenado irremediablemente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-2663253876914180388?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/2663253876914180388/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/12/diario-de-un-hombre-maltratado.html#comment-form' title='2 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2663253876914180388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2663253876914180388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/12/diario-de-un-hombre-maltratado.html' title='DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-5837082076159185670</id><published>2010-11-21T04:12:00.000-08:00</published><updated>2010-11-21T04:27:10.463-08:00</updated><title type='text'>PRESENTACIÓ DEL NOU MANUSCRIT</title><content type='html'>ALTRA VEGADA AQUÍ: US PRESENTO UN NOU MANUSCRIT: EN AQUESTA OCASIÓ, REDACTAT EN CASTELLÀ: MENYS SARCÀSTIC I MÉS INTENS QUE "SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE" ( ALMENYS, SOTA EL MEU PARER ) QUE INTENTA MOSTRAR LA TRISTA REALITAT - PER DESGRÀCIA, TAN QUOTIDIANA I CONEGUDA PER TOTS - DE LA VIOLÈNCIA DE GÈNERE. AQUEST LLIBRE, PRETÉN REFLECTIR AQUEST IMPACTE, SOTA LES VIVÈNCIES DEL JORGE MANLLEU; UN EXCEL·LENT CARDIÒLEG, CASAT AMB UNA REPUTADA PSIQUIATRA QUE, EN LA SEVA INTIMITAT MOSTRA LA CARA MÉS VIOLENTA I DEGENERADA, FORA DE L'HOSPITAL I DE LA SEVA IMATGE IDEALITZADA... NO, NO EM REFEREIXO A ELL: EM REFEREIXO A LA LAURA: A LA SEVA ESPOSA... UNA MALTRACTADORA QUE ACONSEGUEIX ESFONSAR-LO EN UN SENSE FI DE PERQUÈS, D'AMBIGÜITAT I DE SENTIMENT DE CULPA QUE EL JORGE ES DECIDEIX A PLASMAR A LES FULLES DEL SEU DIARI, FART DE NO PODER EXPRESSAR LA SEVA REALITAT, PER TEMOR A COMENTARIS I BURLES.&lt;br /&gt;ARA BÉ... SERÀ TOT COM SEMBLA?... QUINA FI TINDRÀ EL SEU PATIMENT CONSTANT?... QUI ÉS EL JORGE? QUI ÉS LA LAURA?... EN FI, US CONVIDO A SEGUIR DE MICA EN MICA AQUEST RELAT I SI US VEIEU AMB COR, A QUE EXPRESSEU LA VOSTRA OPINIÓ.&lt;br /&gt;A VEURE SI TENIU PACIÈNCIA I ARRIBEU AL FINAL... SI AIXÍ ÉS, POTSER US QUEDEU DE PEDRA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FINS ARA!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DIARIO DE UN HOMBRE MALTRATADO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PRÓLOGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos conocimos en la facultad: aquel año escogía la especialidad de cardiología y ella optaba por la psiquiatría. La vi por los pasillos con su larga melena rubia y sus vivaces ojos azules como un cielo despejado en verano; hablaba con sus amigas y reía, mostrando una dentadura perfecta. Me cautivó y en ese momento me propuse conocerla en profundidad; saber su nombre, de sus aficiones, sus dudas, sus sueños e ilusiones… yo era demasiado tímido para presentarme inesperadamente y aquel día dejé escapar la oportunidad… pasé por su lado sin que ella me tuviera en cuenta, abandonándola a su simpática charla pensando que, en cualquier otra ocasión saldría de las sombras para que supiera de mí: uno de mis grandes amigos, Miguel, seguro que me la presentaría: conocía a todas las mujeres habidas y por haber y si no se daba el caso, a buen seguro hallaría un motivo para provocar un encuentro fortuito entre nosotros. Era un conquistador nato; un casanovas: alto, esbelto, buena presencia, guapo… y, en definitiva, un todo; su mente era ágil y rápida y por tanto, sus notas excelentes: aún ahora, después de tantos años, cuando nos encontramos de vez en cuando en su casa de St.Cugat o en la mía de Matadepera, en  nuestras animadas tertulias, observo no sin asombro, esa elegancia y belleza que sigue conservando como si mantuviera latentes sus veinte años de ayer y no los cuarenta y dos que, inevitablemente pesan sobre nosotros: ginecólogo de oficio, me cuenta con distraída atención, mientras su esposa sonríe con cierta incomodidad reprimida, sus anécdotas en el mundo de las mujeres que lo visitan a diario en su consulta privada: suelen ser señoras adineradas, algunas realmente sublimes; enjoyadas y emperifolladas lo justo para causar una falsa apariencia de su edad, ya suficientemente madura… ríe con gusto cuando me cuenta que algunas buscan consuelo en él como si por el hecho de ser médico tuviera el poder de aliviar sus problemas menopáusicos y, ya de paso, también emocionales: la verdad es que lo pasamos bien pero en tanto que habla, gesticulando con su perfecto rostro, siempre bronceado y destacando en él unos enormes ojos verdes de largas pestañas negras como su cabello corto, detecto en Silvia una frustración y una pena nunca expresadas y me puedo identificar con ella; entiendo lo que significa callar el dolor sin que nadie pueda detectarlo, sin que alguien se ofrezca a mirarte y a entender sin necesidad de hablar… pero éste, es otro tema.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-5837082076159185670?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/5837082076159185670/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/11/presentacio-del-nou-manuscrit.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/5837082076159185670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/5837082076159185670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/11/presentacio-del-nou-manuscrit.html' title='PRESENTACIÓ DEL NOU MANUSCRIT'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-4215185836704695781</id><published>2010-11-02T02:01:00.000-07:00</published><updated>2010-11-02T02:10:39.784-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>DARRER CAPÍTOL:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOTÍCIES DE DARRERA HORA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Torna a fer calor: som a la primavera i jo ja tinc trenta-dos anys!! Em segueixo conservant com una nina... i és que qui està ben parida, no pot ser modesta.&lt;br /&gt;Assegudes al porxo de la casa que el Jaume i la Montse s’han comprat a Matadepera, estem ella i jo: especifico: ella; la Montsina, el seu bombo ( sense accent ) de sexe femení i jo, menjant gelat de xocolata amb trossets d’avellana... deliciós.&lt;br /&gt;-Ostres, si segueixo menjant així, dintre d’un mes, semblaré una balena.&lt;br /&gt;-Dintre d’un mes?... Ja ho sembles!!- aquest és el Jaume des de l’interior de la vivenda.&lt;br /&gt;-Has vist quina amabilitat regna en aquesta llar?- somriu, més bonica que mai, la veritat: els seus cabells curts rinxolats, d’un castany fosc satinat, envolten el seu rostre arrodonit i li ressalten els pòmuls.&lt;br /&gt;-No en facis cas: ja saps que són homes.&lt;br /&gt;-Xènia; estàs guapa, avui.&lt;br /&gt;-Jo pensava el mateix de tu- riem i ens agafem de les mans.&lt;br /&gt;-Com canvien les coses, Xeni. Fa dos dies feia vida lleugera i en canvi ara quasi no puc ni aixecar-me de la cadira sense ajuda... aquesta nena serà gran!&lt;br /&gt;-Com a persona, vols dir?- ella somriu.&lt;br /&gt;-Sí; això també...- rumia una estona- Estem madurant, oi?&lt;br /&gt;-Això vol dir, amb bones paraules, que ens estem demacrant?&lt;br /&gt;-Exacte. &lt;br /&gt;Faig un cop d’ull a la casa des de la meva posició i comento:&lt;br /&gt;-Caram, quina residència us heu buscat, penques.&lt;br /&gt;-No res... un saldo...- riem de nou. Per a nosaltres, la vida és fàcil. I quan no hi arribem, sempre hi ha algú que ens cobreix els números- Què et penses? Tinc al Jaume esclavitzat a fer hores extra per la resta de la seva vida.&lt;br /&gt;-Comences a semblar-te a ma mare... &lt;br /&gt;-No, si et plau!!!- nova riallada de dones tontetes.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silenci...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Doncs... no pensis que seràs la única que viurà de luxe, maca...&lt;br /&gt;-Què vols dir?&lt;br /&gt;-El que escoltes...&lt;br /&gt;-I què cony escolto? Viuràs amb el Joan?&lt;br /&gt;-No... no només hi viuré: m’hi casaré!!!&lt;br /&gt;-Què dius, ara? Però, quan? Quan ha estat això? Mala amiga; ho sabies des de feia temps i no m’ho has dit fins ara... una altra creu al meu calendari...&lt;br /&gt;-Són notícies de darrera hora, Montsi... ahir em va demanar que ens caséssim. &lt;br /&gt;-Això és fantàstic...-em va mirar el rostre greu...- o no?- va canviar el to per si de cas i jo vaig eixamplar el meus llavis d’orella a orella.&lt;br /&gt;-És increïble!!! El primer home que em demana en matrimoni i la primera vegada que em sento preparada...&lt;br /&gt;-Poc més d’un any després de que el tanoca del Xavier fes de les seves... i al final es va penedir... són tan inestables, pobrets...&lt;br /&gt;-Em sembla que tu i jo hem trobat les excepcions que confirmen la regla...&lt;br /&gt;-Sí, ni que ho diguis... el Jaume és molt excepcional...&lt;br /&gt;-T’he sentit, nena... – un altre crit ofegat del mascle de la casa.&lt;br /&gt;-A veure si callem i assumim la paraula “discreció”, amor meu- diu la Montse mirant cap a l’interior de la sala d’estar amb la sorna marcant-se-li a la cara.&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Un ventet moderat i tebi s’aixeca pel jardí, joguinejant amb els geranis i les fulles de l’olivera que la Montse es va fer plantar: m’agrada el crepitar en fregar-se les unes contra les altres... dóna una certa calma interior. Miro a la meva amiga i sé que pensa el mateix que jo d’aquell instant.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Espero que no t’atreveixis a casar-te tot just quan hagi de néixer la Carlota. No t’ho perdonaria mai. Com pots imaginar, no puc dir-li: “espera’t, reina”.&lt;br /&gt;-Tranquil.la... la meva boda no seria una cerimònia en tota regla si tu no hi fossis. A l’Agost, encara tindrà temps la teva filla, de rumiar quin dia vol néixer.&lt;br /&gt;-A l’Agost?... Bona època.&lt;br /&gt;-Sí; enxampo als meus pares de vacances... se’n van a Costa Rica.&lt;br /&gt;-De debò??&lt;br /&gt;-No, tonta... què pretens? Que la meva mare em torturi tota la vida?&lt;br /&gt;-En porta mitja, fent-ho; ja no ve d’una altra meitat...&lt;br /&gt;-Això també és veritat...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un nou i prolongat silenci.&lt;br /&gt;-Has vist? Després de tant de patir, al final una aconsegueix trobar l’equilibri i la felicitat- a la Montse se la veu contenta mentre m’ho diu.&lt;br /&gt;-Sí; però costa un sofriment indesitjable, no fotem. La vida està plena d’entrebancs.&lt;br /&gt;-Per a nosaltres; els homes fan la seva sense pensar dues vegades les conseqüències dels seus actes i són tan superficials que al davant d’un contratemps, se’ls enregistraria un electroencefalograma pla.&lt;br /&gt;-Millor viuen...&lt;br /&gt;-L’important, estimada Xènia, és ser dona sense estressar-se.&lt;br /&gt;-Això sona a títol de novel.leta per a passar l’estona...&lt;br /&gt;-Ei! Bona idea... podríem escriure un llibre!&lt;br /&gt;-D’acord: fes-me la introducció, el nus i el desenllaç i jo hi poso el nom.&lt;br /&gt;M’aixeco i em trec la mandra de sobre:&lt;br /&gt;-Bé, Montsina meva: me’n vaig que és tard i vol ploure- m’apropo a ella i li poso la mà a la panxa prominent- Adéu, Carlota: porta’t bé amb la mama- li faig dos petons a la Montse i miro cap a dintre de la vivenda- Adéu, Jaume: quedes convidat a la boda!!&lt;br /&gt;-Boda, dius? La teva?&lt;br /&gt;-De moment i que jo sàpiga, sí. &lt;br /&gt;Surt a mig vestir amb les seves bermudes i les xancles i em fa una abraçada.&lt;br /&gt;-Enhorabona per tu i bona sort per a ell- somriu amb picardia.&lt;br /&gt;-Au, entra!-miro a la Montse, de nou- Paciència, filla...&lt;br /&gt;-No ho saps prou bé...&lt;br /&gt;M’encamino cap a la portalada de ferro de l’entrada i pego sotragada amb el graó que puja cap a la marquesina on encara és asseguda la Montse, que fa una riallada:&lt;br /&gt;-El dia de la boda, et demano que no t’entrebanquis... per la teva dignitat de núvia.&lt;br /&gt;-JA, JA!!&lt;br /&gt;Quan estic a punt de sortir, li envio un petó i ella me’l torna. M’adono de quant l’aprecio. En posar un peu al carrer, la sento cridar el meu nom:&lt;br /&gt;-Recorda’t... ser dona sense estressar-se!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-4215185836704695781?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/4215185836704695781/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/11/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4215185836704695781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4215185836704695781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/11/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-4442618488247006147</id><published>2010-10-11T10:51:00.000-07:00</published><updated>2010-10-11T10:59:00.871-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 23&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I... VAN SER FELIÇOS, MENJANT PERDIUS?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Xènia es va llançar en picat aquella mateixa tarda al finalitzar la darrera consulta del grandiós i cèlebre doctor Joan Espinell Vic, futur pare dels seus fills, que, de fet, havia passat per sobre d’ella com un saltador professional de perxa i s’havia reclòs al seu despatx igual que un cargol dintre de la seva closca.&lt;br /&gt;Abans de que agafés la seva jaqueta i toqués el dos, vaig picar a la porta; al principi, vaig pensar que no volia que hi entrés perquè no va respondre però de seguida em vaig adonar que havia colpejat tan afeblidament que el pobre no m’havia ni sentit. Anava molt arreglada... ja podia, ja, després de la corredissa ravatada que havia fotut cap a casa durant l’escassa hora que m’havia restat en haver-me omplert el pap. No podia fer les paus amb ell, vestida amb aquella faldillota infecte que m’arribava a mitja tíbia i aquell intent de samarreta que em quedava com un mallot; la Susanna devia pensar que m’agradava la dansa. I per acabar d’adobar-ho, les meves bambes, que em donaven l’estupend toc de bon gust per a treballar en un circ ambulant.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quan va pronunciar aquell: “endavant” típic, vaig obrir la porta de mica en mica i em vaig situar al davant de la seva taula, amb els bracets arreplegats a sobre del formidable vestidet curt, color morat, tal i com la innocent que mai no ha romput un plat ( però que en realitat porta tota una trencadissa al darrera ). Ell estava fullejant el darrer expedient quan va alçar la vista i se’m va quedar guaitant sense dir ni piu. Va arquejar les celles i sense poder-ho evitar, va repassar el meu metre vuitanta, engolint-se el meu recollit en una original pinça de cabell, el vestit i les meves cames sota els pantis. Va sospirar profundament i va articular, tot seriós:&lt;br /&gt;-Boniques cames.&lt;br /&gt;-Només, boniques?&lt;br /&gt;-Temptadores...&lt;br /&gt;-I?&lt;br /&gt;-I?&lt;br /&gt;Semblàvem imbècils o era simplement una impressió meva?&lt;br /&gt;-I què més?&lt;br /&gt;-No sé... no te’n refiïs de les paraules d’aquest mentider...&lt;br /&gt;-No ets un mentider...&lt;br /&gt;-Ara ja no ho sóc? I aquest canvi a què treu cap?&lt;br /&gt;-A que t’estimo i a que et crec. La teva versió dels fets va sonar una mica  estranya però confio en tu.&lt;br /&gt;Em va seguir mirant una estona sense immutar-se i finalment es va aixecar de la butaca i, bordejant la taula, se’m va posar de front. Em va agafar la barbeta i me la va aixecar una mica. L’esguard li va somriure:&lt;br /&gt;-Ets una nena dolenta, saps?&lt;br /&gt;-Mmsshii...- aquí començava l’intercanvi de cursilades que queda segellat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cal dir que aquell vespre em va baixar les calces de nou i que el seu bonic ull va tocar la punta de l’Everest com... quatre o cinc vegades? Increïble!! No hi ha res com fer l’amor amb un tio, quan hi has estat cabrejada... rodó!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En comptes de portar-me unes tisores de carnisser a l’hospital i dedicar-me a tallar membres més que personals, vaig decidir d’explicar-li jo mateixa al Joan, a la llum de les espelmes, que havia comès una petita falta quan estava fora de mi... i molt enfora...  No es va emprenyar: em va fer unes palmadetes a la panxa nua i mirant cap a la seva extremitat erecte i tocant-se-la amb delicadesa, va dir:&lt;br /&gt;-I això que era jo el que perdia aquesta joia per les altres... i per quines altres!!- li vaig clavar el dit a les costelles- Au!&lt;br /&gt;-Tu, mantén-te-la ben embutxacada i serem amics moolt de temps...&lt;br /&gt;-Solament amics?&lt;br /&gt;-Bé; amics amb dret al llit.&lt;br /&gt;-Je, je...&lt;br /&gt;I... per a què estan els homes? Doncs per a complaure’ns a nosaltres les dones... entre altres petits detalls que no tenen importància, és clar...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-4442618488247006147?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/4442618488247006147/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/10/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4442618488247006147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4442618488247006147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/10/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-8422539989757696805</id><published>2010-09-21T09:08:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T09:39:34.200-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 22:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DONCS ARA, DUES PEDRES... I VISCA L'ALCOHOL!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No cal ni demanar-se què va ser de mi a partir d’aquell malaurat diàleg. &lt;br /&gt;L’endemà vaig anar a treballar amb uns ulls més inflats que els pits de la Pamela Anderson. Tots a la clínica van detectar que alguna me n’havia passat i el primer en quedar-se’m mirant creient que jo no el veia, fou ell.&lt;br /&gt;Quan estava al vestuari, canviant-me la roba de carrer per la bata i els pantalons blancs que habituo a utilitzar a la recepció, va entrar la SuBsana: l’anomenem així perquè sempre fa cara d’emmalaltida: alguns, sospitem que es pega algunes ratlles de coca, de tant en tant: constantment sembla que estigui refredada i xucla tant pel nas que un dia ens absorbirà a tots. És infermera d’habitació: baixeta i molt poca cosa: prima com un filferro; cabells tenyits de ros cendra i ulls petits, castanys i expeditius.&lt;br /&gt;Em va guaitar de dalt a baix i amb la seva veuerrota que desentona totalment amb la seva aparença vulnerable, va emetre:&lt;br /&gt;-Tia: tu no estàs bé. Què et passa als ulls? Has plorat tota la nit com una magdalena o t’han fotut quatre cops de puny? El Joan et maltracta?... De ser així, ho portes malament, perquè aquí, tots els metges es resguarden les espatlles els uns als altres; com a tot arreu.&lt;br /&gt;-Para el carro, Susi: amb la primera conclusió ja has donat just a la fusta.&lt;br /&gt;-Has plorat tota la nit? I per què, si es pot saber?- s’anava traient la samarreta i a sota hi apareixien uns sostenidors ronyosos que subjectaven dos granets de sorra amb mugró.&lt;br /&gt;-Doncs per motius que no tinc ganes d’expressar en aquests moments.&lt;br /&gt;-Ho has deixat amb l’Espinell, oi?- hi ha gent molt poc subtil. La vaig excusar: quatre cèl.lules nervioses, drogades, no tenen massa capacitat de pesquis.&lt;br /&gt;-Molt bé, Susanna: ets molt aguda.&lt;br /&gt;-L’he vist a ell, ara quan entrava i feia la mateixa cara de mort que la teva. &lt;br /&gt;-Gràcies; jo també t’estimo.&lt;br /&gt;-Tenint en compte que tota la planta sap que esteu junts, no cal ser massa savi per entendre que heu trencat. Has estat tu?&lt;br /&gt;-Mmnno: tots dos.&lt;br /&gt;-Que bé que saps quedar, Xènia. No m’estranya que algunes ties t’envegin,  per aquí.&lt;br /&gt;-Ah, sí?&lt;br /&gt;-I tant... N’hi ha unes quantes que es passen el dia deixant-te de volta i mitja.&lt;br /&gt;-I no n’hi ha cap que parli bé de mi?&lt;br /&gt;-Sí; diuen que ets molt mona i que tens sort d’estar amb el Dr. Espinell perquè és un exemplar en vies d’extinció...&lt;br /&gt;-Doncs ja se’l regalo...&lt;br /&gt;-També diuen, però, que ets una nena rica, malcriada.&lt;br /&gt;-Ja... D’això: Susanna: podries dir quelcom per fer-me sentir millor, si  no és massa demanar? Estic intentant refer-me d’un cop baix, saps?&lt;br /&gt;-Uix, perdona- la vaig veure de reüll, reflexionar mentre em rentava les mans i a la poca estona, digué- Doncs, mira: si et vols animar, podries sortir aquesta nit amb uns quants compis d’aquí del Sant Novell: anirem de copes. Hem quedat a les deu a la Font de Canaletes.&lt;br /&gt;No era precisament, una zona que acostumés a freqüentar i no és pas que em vingués massa de gust sortir amb aquests rústecs ( perquè si anaven de festa amb ella, per regla general, és que ho serien ) però com que a alguns ja els coneixia sobradament, em vaig sentir atrevida a enfrontar-me amb la bona de Déu.&lt;br /&gt;-Sí... per què no? Hi aniré.&lt;br /&gt;-Molt bé, tia: perfecte! Es sorprendran: diran: “Ei, la pija s’ha afegit al grup!”&lt;br /&gt;-Només aquest vespre...&lt;br /&gt;-Ho passaràs de puta mare!!&lt;br /&gt;-Ummm- silenci per la meva part.&lt;br /&gt;La vaig deixar allà, abaixant-se els pantalons i oferint un panorama desolador de la seva rereguarda coberta per unes calces de mercadillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A les deu en punt del vespre, estava enmig de la Rambla, observant la Font de Canaletes i ja de pas, els transeünts que passaven pel meu costat; gent de tota mena, color i forma: moltes d’aquestes persones: principalment joves, semblaven pertànyer a una subcultura de crits i moviments esperpèntics. La veritat és que, poc acostumada com estava a baixar a les decrèpites zones cèntriques i baixes de la ciutat, em sentia una mica atemorida per la varietat descontrolada d’individualitat amorfa. Breu estona després d’arribar, vaig adonar-me que havia comès un gran error a l'acceptar la invitació de la Susanna, de moure’m per aquells barris de mala mort amb la seva tropa.&lt;br /&gt;Em mirava el rellotge: no hi havia ningú; a sobre, una colla d’impuntuals.&lt;br /&gt;Quan estava a punt de girar cua i agafar un taxi per a sortir d’aquell antre ple de cares berrugoses i esgarrifoses i de Bolivians que feien una pantomima interpretant les seves cançons gravades, al marge del carrer i vorejant el suïcidi sota l’espès trànsit de la ciutat a aquelles hores, vaig divisar una silueta que se m’apropava: era un paio, més bé entrat en anys: ja a uns metres, em va semblar espantós; vestit amb una gavardina gris, tota estripada i unes botes de muntanya que flairaven a tres kilòmetres la rodona: se’m va col.locar al davant. Jo, vaig fer la despistada, mirant a banda i banda, com si no hagués caigut en la seva pudent presència. Però ell seguia allà: quiet com una columna i observant-me fixament amb uns ulls que, ben segur, reflexarien la bogeria elevada a la màxima potència. Vaig sentir una veu cascada de cigaló d’anís que va contaminar els meus sentits olfactius:&lt;br /&gt;-Hola- no vaig fer-ne el mínim cas.&lt;br /&gt;-Hola- va tornar a repetir.&lt;br /&gt;-Hola!!!&lt;br /&gt;Aquesta vegada va alçar la veu i a mi em van fer figa les cames. Vaig haver de mirar-lo. Era una barreja entre el geperut de Notre-Dame i l’home elefant. Una butllofa monstruosa i, em va semblar, plena de líquid, bategava a la seva galta dreta i a l’esquerra, hi tenia una excrescència amb dos pèls negres i gruixuts com els bigotis d’un gat. No vaig dir res: només me’l vaig remirar amb menyspreu i vaig tornar a girar el rostre cercant auxili en la gentada que passava sense fer-nos el menor cas, és clar. Pensava en els imbècils del grupet de la Susi i la seva detestable manca de puntualitat... Després, una idea clara i concisa em va assaltar la ment: s’hauria volgut burlar de mi aquella infermereta del quinze que en comptes de mocs, vessava boles sòlides de coca? &lt;br /&gt;Sobtadament, el vell es va obrir la gavardina greixosa i amb el fil de l’ull hi vaig percebre una cosa llargaruda i blanca, que es remenava d’un costat a l’altre, com un espàrrec flonjo i caigut. No vaig ni voler confirmar la meva sospita. De cop, va dir:&lt;br /&gt;-¿Quierej shishica, guapa?- ensenyava un somriure torçat que mostrava unes dents plenes de carrall,  trencades i podrides. &lt;br /&gt;Em vaig posar la mà a la boca, reprimint les nàusees i amb to ofès vaig respondre:&lt;br /&gt;-Váyase, cerdo!&lt;br /&gt;El tio se’m va quedar mirant amb un gest de repèl:&lt;br /&gt;-Guarra! Que ere una stresha... toa soi iguale: una recatá y depué el shosho o gotea. Cuqui, má que cuqui!!&lt;br /&gt;Gràcies a Déu, va marxar Rambla avall, dient improperis i fent que tothom es girés al seu pas per fixar-se en mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aterrida de trobar-me en aquells tuguris, sola i més plantada que una ceba, vaig resoldre, definitivament, que me’n tornava a casa i fou quan algú va vociferar el meu nom. Era la Susanna. Fins a cert punt, em vaig sentir alleujada. Però fins a un punt molt petit: almenys, la mossa, no m’havia pres el número.&lt;br /&gt;Anava amb dos nois que ja coneixia de la clínica Sant Novell i vaig relaxar els músculs.&lt;br /&gt;-Ei, hola; sentim el retard!&lt;br /&gt;Mirant la fatxa que feien, no em va costar sentir-me plenament desplaçada. Automàticament vaig determinar que la Laia hauria d’haver estat en el meu lloc: s’hi hagués emmotllat de pressa... I això que jo havia parat compte de vestir-me amb les meves pitjors indumentàries; pantalons texans, esportives, un jersei de coll alt i el jaquetó negre més gastat que tenia. En va: ells anaven fets uns andròmines...&lt;br /&gt;Els vaig saludar amb un somrís insuls.&lt;br /&gt;-Vinga, som-hi, que ens esperen al Cafè de l’Òpera.&lt;br /&gt;De baixada, vam estar intercanviant, bàsicament estupideses inconsistents sobre la clínica, la nostra feina i bla, bla, bla... em vaig sorprendre mig endormiscada mentre caminava i sentint, que no escoltant, la taladrada que un dels nois m’estava regalant a propòsit de les seves dots frustrades com a cap de plantilla d’infermers del departament de ginecologia: només en vaig treure que tothom se’l prenia pel pito del sereno i no pas perquè ell ho digués, sinó perquè era un fet revalidat, que ningú no seguia les seves instruccions... solsament cal veure’l en acció per entendre que els seus mots tenen el mateix ressò que el silenci. Amb la cara de babau que fa, no m’estranya. Recordo que una vegada, li va fotre una bronca a un company seu, no sé ben bé el per què: quatre crits i l’altre mirant-se’l sense dir ni mu però amb indiferència... i quan es va girar, tot enfurismat i amb el posat d’un gran infermer al poder, l’altre, va començar a fer-li botifarra i a treure-li la llengua a les seves esquenes alhora que ell em feia un cop d’ull amb una arrogància que vaig trobar depriment. Vaig riure bastant amb les parides del xicot que havia rebut la reprimenda però el cert és que em vaig adonar de que a alguns adults, els manca madurar... i de que la planta en la que treballo, tot sovint, més que un departament de ginecologia, sembla un centre d’acollida per a discapacitats psíquics.&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;La tensió de trencar amb el Joan, m’havia extenuat. El tenia al cap tota l’estona, encara que feia els possibles per oblidar-me’n del seu rostre perfecte i dels seus ullassos intimidadors. Quan també apareixia la doctoreta al seu costat, dintre del meu cervell,  m’entraven ganes de plorar, donant per fet que aquella nit haurien quedat per a sopar i fer unes postres molt especials al magnífic loft d’ell... o, posats, a l’excel.lent mansió d’ella... Em preguntava si devia pensar en mi... o estava massa aclaparat observant el cos eròtic de la Tae, mentre ella li posava a la boca, amb una mà, una maduixa ben vermella, plena de nata muntada i agafant amb l'altra, la seva tranca amb suavitat tal com si fos el timó que l’hagués d’encaminar fins al paradís... quina merda!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Donat que un cop arribats al cafè em vaig adonar que l’ambient no estava tan malament com jo havia previst, em vaig animar una mica i vaig encetar conversa amb algunes de les persones que ja tenia vistes de la feina. Eren divertides i tot... No podia queixar-me perquè m’afalagaven tota l’estona i això m’encantava. Un dels nois que s’havia assegut al meu costat i que tindria si fa no fa, la meva mateixa edat, el Tomàs; força guapo, sigui dit de pas, no em treia la vista de sobre. Va ser en un altre local de la Plaça Reial on, entre el terrabastall i les cervesetes i cubates que portàvem a sobre, va aprofitar l’avinentesa per apropar-se a mi i iniciar un diàleg distès i agradable. Em va saber greu no recordar la seva cara de la Sant Novell: hi ha tant de personal i jo estic tan sumida en les meves coses i carregada de treball que, per regla general, no seria capaç ni de memoritzar la meva pròpia fesomia reflectida al mirall.&lt;br /&gt;La seva primera pregunta, com no, va ser d’intuir:&lt;br /&gt;-Ja no surts amb el doctor Espinell, oi?&lt;br /&gt;-No- dues lletres juntetes que pronunciades amb contundència, causen respecte.&lt;br /&gt;-Ah...- pobre; em va fer llàstima haver-lo deixat tan tallat.&lt;br /&gt;-Veuràs: és que no tinc ganes de parlar del tema. Vull ometre’l en la mesura del possible.&lt;br /&gt;-Entenc- va somriure d’una manera tan sincera que em va omplir de certa pau.&lt;br /&gt;Copa rere copa, ens vam anar aïllant cada vegada més de la resta del grup: a cada hora que passava, em sentia més desinhibida i també més marejada i la companyia del Tomàs em feia estar molt a gust. No vaig parlar dels meus drames ni vaig vessar una llàgrima. Vam riure molt i sense saber com ni d’on va sortir, en un moment donat de la vetllada, em va fer un petó i jo li vaig seguir el joc perquè en tenia ganes i perquè volia tornar-li la pilota al totxo del Joan, encara que no fos present de cos i ànima: el seu cos, ja se’n guardaria ell prou de tenir-lo distret i la seva ànima, probablement a aquelles hores, ja estava més carbonitzada que un dels filets de les barbacoes del meu pare.&lt;br /&gt;Estava contentíssima i després dels tres o quatre intercanvis de petons, ens vam unir de nou a la colla. Vam canviar dues vegades més de bareto, recorreguent tot el Barri Antic: jo, més trompa que viva, recolzant-me en els altres i cridant incongruències que tots compartien amb desimboltura i sense pescar ni una paraula de les futeses que deia, perquè anaven tan cecs com una servidora.&lt;br /&gt;A la darrera taverna irlandesa en la que vam aposentar el cul, vaig desaparèixer en combat. Érem asseguts en una taula gran, aïllada de la resta; envoltats d’una nuvolada pròpia d’un fumador d’opi, tan concentrada que es podia tallar amb ganivet. Jo tenia entre les mans, una pinta de cervesa negra amb un rajolí de grosella que a aquelles alçades ja no feia gust de res perquè el meu paladar havia mort i a sobre, havia accedit a fumar-me un “peta” que m’havia pujat directament a l’àtic. Sincerament; sé que xerrava pels descosits i que tots m’escoltaven amb atenció hipnòtica, més per l’efecte dels porros que no pas per la magnitud transcendental de les meves paraules inconnexes. En un moment donat, algú, no en tinc ni punyetera idea de qui collons va ser, va dir amb una efusivitat peculiar dels embriagats per norma, que era increïble que una tia de la meva condició fos tan enrotllada i estigués allà amb ells fent-la petar. Tot i que els meus pensaments eren tan tèrbols com les aigües d’una claveguera, recordo que em vaig quedar seriosa i pensativa, rodolant-me el cap perillosament i, sense solta ni volta, vaig murmurar, creant un ambient de misteri confidencial i sota la mirada expectant dels dotze penjats que tenia al davant, rodejant la taula: &lt;br /&gt;-No sé quina és la meva condició, però una cosa que sí tinc clara en aquests precisos moments...- tots esperaven amb fruïció empallegosa, els meus mots essencials- és que... en breu... cauré del tamboret...&lt;br /&gt;Una foscor irreversible, va envair els meus ulls i vaig perdre tota noció.&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Quan vaig reaccionar de nou, serien les deu del matí. Tenia un mal de cap tal, que semblava que me’l punxessin amb una agulla de cosir. A l’intentar posar-me en peu, tota imatge va perdre la seva forma autèntica i vaig caure sobre el llit en el que havia estat ajaguda, suposo, part de la matinada. &lt;br /&gt;Em vaig preguntar on cony estava, mirant amb reguard al meu voltant. Més enllà del camastre desconegut que m’havia arropat durant unes hores, hi havia una còmoda amb un espill penjat a la paret on hi havia enganxada una noteta escrita en un pòsit. Vaig agafar forces i intentant de no perdre l’equilibri altra vegada, m’hi vaig apropar. Estava a casa de la Susanna. Amb una lletra matussera hi deia que no m’havia volgut despertar perquè havia arribat a casa seva feta una porqueria; vomitant al primer taxi, que ens havia deixat tirades a mig camí i delirant en el segon. Que patia pel cop que m’havia donat en caure del tamboret alt de la darrera taverna en la que havíem estat i, finalment, que m’havia deixat cafè a la cuina i roba neta - era un dir- ( que amb prou pena m’hi cabria, és clar, perquè ella era un tap de bassa ).&lt;br /&gt;Feia tard!!!&lt;br /&gt;En moure’m per anar a fer-me una dutxa, no sense haver emplenat abans el meu organisme de cafeïna, vaig notar una estrebada a la cama dreta: em vaig baixar el texà que pudia als quatre elements més asquerosos de la antinatura: tabac, alcohol, greix i colònia fermentada amb suor i hi vaig veure un blau tan gran com la lluna plena.&lt;br /&gt;Em vaig avergonyir de la meva actitud durant aquella nit. No era pas la primera vegada que feia el burro, naturalment; però quan el faig, acostumo a estar entre vertaders amics... o això crec jo, vaja. No em va fer el pes que tota aquella tropa de descordats, hagués trencat la seva visió enaltida de la bonica recepcionista com a conseqüència d’una nit de transgressió regada en alcohol, maria i, tristament, finalitzada en una triomfal caiguda.  &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;A les onze, sortia corrents al carrer, comprimida en una faldilla talla 12 i prenia un taxi per anar cap a la clínica: tenia en ment al Joan qui, segurament estava emprenyat perquè arribava amb retard: amb massa, retard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quan vaig arribar al meu lloc de treball, hi regnava un desgavell tremend. Es veu que totes les dones del món s’havien posat d’acord per donar a llum. Els metges anaven bojos ara cap aquí, ara cap allà; les infermeres feien encàrrecs, perdent les planxes al seu pas i els camillers cridaven: “Està a punt!” arrossegant senyores que s’agafaven les panxes engrossides com si temessin que el seus fills sortissin projectats. &lt;br /&gt;Aquell aldarull era quotidià però just aquell matí, quasi a tocar del migdia, se’m feia costa amunt. Com a positiu, en vaig treure que el doctor Espinell potser no havia ni percebut la meva absència, tot i que com a cap de ginecologia, era la seva obligació tenir l’ordre sota control. I, evidentment, així era. Va sortir del quiròfan amb el barret encara posat al cap i la mascareta sota la barbeta i es va acostar al mostrador amb cara de pocs amics. Li sortia foc pels queixals, per les orelles i pels ulls:&lt;br /&gt;-Es pot saber on redéu t’havies fotut? El telèfon no ha parat de sonar en tot el matí. Prou feina tenim tots com per, a sobre, cobrir la teva!! T’he trucat al mòbil cent vegades i no has respost a cap d’elles!&lt;br /&gt;-Ho sento... és que em vaig deixar el telèfon a casa. I aquest matí no em trobava massa bé- em va observar, sospesant.&lt;br /&gt;-No has dormit a casa?- un aire d’incertesa li tintava el rostre. Sospitava? Es començava a sentir engelosit?&lt;br /&gt;-No- me’l vaig mirar, desafiadora.&lt;br /&gt;-La propera vegada que hagis d’arribar tard, avisa amb temps!- va dir després d’uns segons de meditació i se’n va anar veloçment sense esperar contesta i tot i que estava feta una deixalla humana sense possibilitats de reciclatge, em vaig dir: hurra!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Per sort, de la gent amb la que havia sortit el dia abans, no em vaig topar més que amb la Susanna a la que vaig haver d’agrair per força les seves atencions i em vaig comprometre a tornar-li el favor. Pensant en el Tomàs, em vaig sentir culpable i dolenta. Pensant de nou en el Joan... no vaig voler pensar... La meva estimada companya em va donar detalls amb ets i uts del que havia esdevingut aquella mena de sortida de redempció amb el meu JO:&lt;br /&gt;-Tia, tens una retòrica que ni el meu xicot argentí! &lt;br /&gt;-Ah, sí?&lt;br /&gt;-Et diré... tan calladeta com se’t veu aquí... tant... no sé.... SOBRIA.... ja, ja, ja!!...- vaig correspondre a la seva gracieta amb un ja, ja, fastiguejat.&lt;br /&gt;-No cal que te’n fotis de mi amb tanta crueltat. No estava en un dels meus millors moments. Sento si us vaig causar alguna molèstia.&lt;br /&gt;-I ara, dona! Al contrari: ens vam divertir molt... Per cert, a qui has deixat amb l’ai al cor és al Tomàs, nena: que sospirava per tu: se’t volia emportar a casa seva quan et vas desmaiar.&lt;br /&gt;-Hòstia puta, quin número...- vaig dir més per a mi que per a ella, en veu baixa.&lt;br /&gt;-Això no va ser res en comparació a quan et vas treure la part de dalt al pub i et vas fotre a ballar en sostenidors enmig de la pista mentre aquell capullo que corria per allà, et grapejava els pits des del darrera...&lt;br /&gt;-Això vaig fer?!- estava tan beguda que em creia capaç d’haver comès qualsevol barbaritat i no recordar-me’n.&lt;br /&gt;-Ja, ja, ja!!! Pobreta Xènia... que no, tranquil.la... que no! És broma!!&lt;br /&gt;-Susanna... saps que les teves dentetes de ratolí, perillen, oi?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les escasses tres hores que distaven fins a les tres de la tarda, em van passar lentes i parsimonioses, en canvi el Joan em passava pel davant, ràpid i repetidament i no em treia la vista de sobre. Què absurd, estar pendent de les miradetes a les nostres edats. Per a mi, mil paraules valen més que una mirada, la veritat.&lt;br /&gt;A l’hora de plegar, em va semblar que es volia aproximar a mi per a dir-me quelcom però una companya de feina el va aturar per a fer-li un comentari i vaig marxar, perseguida pels seus ulls que no podia evitar que em trasbalsessin. Fora d’això, no vaig rebre cap telefonada i em vaig sumir en una profunda depre, acompanyada de patates fregides i una hamburguesa americana per a dinar. A les nenes tontes de papà, sovint ens succeeixen aquestes coses quan ens sabem menyspreades, abandonades... i BANYUDES, per segona vegada consecutiva!!... Però... de debò creia que ell era capaç d’una cosa així? Havia enraonat amb tanta contundència en el seu dia sobre el seu rebuig cap a la doctora Magsalin... i l’havia vist tant convençut que mai no tornaria a caure en el seu sortilegi...&lt;br /&gt;El quid de la qüestió era que, tant si la resposta esdevenia afirmativa com negativa, jo sí que havia fet el ridícul d’una manera espatarrant i d’altra banda, m’havia enrotllat amb el Tomàs que, segons la Sub., delejava pel meu nom donant voltes per l’hospital com un zombi a la recerca d’un cervell del que alimentar-se: i això, el Joan, MAI no ho hauria de saber: sota cap concepte i si calia, tallaria els ous o extirparia els ovaris que fossin necessaris per tal de tancar algunes boquetes... algunes quantes: AARG!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-8422539989757696805?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/8422539989757696805/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/09/ser-dona-sense-estressar-se_21.html#comment-form' title='2 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/8422539989757696805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/8422539989757696805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/09/ser-dona-sense-estressar-se_21.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-7330560502079611888</id><published>2010-09-04T01:57:00.000-07:00</published><updated>2010-09-04T02:12:04.524-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 21:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A PA I AIGUA...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A l’hora de dinar, vaig sortir sola perquè segons ell, tenia massa feina i no podia perdre temps. Ni una trucada no vaig rebre i per la tarda, només em va dirigir quatre mots relacionats amb treball i més secs que el musclo de la Reina d’Anglaterra.&lt;br /&gt;Era la primera vegada en els mesos que portàvem com a parella, que el veia tan enfurismat o, si més no, tan indiferent. Em sentia rara... i, de fet, no sabia com encarar-m’hi de nou perquè tenia cert temor.&lt;br /&gt;Aquell mateix vespre, el vaig trucar, poc després d’arribar a casa. Ell encara anava de camí a la seva:&lt;br /&gt;-Diga’m- renoi; ja no era temps de sequera, els pantans estaven a vessar.&lt;br /&gt;-Joan, ho sento. Perdona’m...&lt;br /&gt;-Està bé- ho va dir en un to dur que no em va convèncer.&lt;br /&gt;-No: no està bé: ho noto en el teu to de veu... Em sap greu, de debò... no volia ofendre’t. És que aquesta senyora i la seva repel.lència m’han atordit.&lt;br /&gt;-Em sembla que estàs una mica obsessionada amb la idea que la Magsalin et té mania o quelcom semblant- em va ferir la manera com ho va expressar i també el que deia.&lt;br /&gt;-Penses que estic desvariejant? És això? &lt;br /&gt;-Una micona, sí, Xènia... li tens una animositat infundada.&lt;br /&gt;-Infundada? Per les calces de la meva àvia, Joan!!: si les dues vegades que ens hem vist no ha fet altra cosa que mirar de buscar-me les pessigolles...&lt;br /&gt;-I pel que veig, te les ha trobat. Si tal i com dius, és això el que ella cerca, l’estàs afavorint amb la teva conducta sobrepassada.&lt;br /&gt;M’estava acusant a mi d’exagerada?! No se’m van caure els pits a terra perquè els tinc petits i lleugers:&lt;br /&gt;-Vols dir que sóc jo la culpable, doncs?&lt;br /&gt;-La culpable de què? Aquí no hi ha ni culpables ni víctimes. Només persones que tenen ganes de complicar-se l’existència, d’acord? Et deixo perquè no m’agrada agafar el mòbil mentre condueixo. Ja et trucaré demà quan arribi a Madrid, ok?&lt;br /&gt;-Sí...- estava profundament entristida i ben segur que ell ho va notar- Bon viatge, bona estada i bon discurs. Cuida’t.&lt;br /&gt;-Gràcies: tu també- un clic.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Com algú que em conegui pot imaginar, em vaig passar hores i hores amb el cap botit  de vagues pensaments i deliris de desamor. Quasi no vaig aclucar ull i quan ho vaig fer, tot de malsons van assaltar-me fent-me despertar a tardanes hores de la matinada, amb un esglai i el nom d’ell als llavis. En un d’aquests mals somnis, hi veia a la Doctora Tae en el jardí d’una caseta blanca, com el vestit que ella mateixa portava, tancada per un jardí superb del que hi recollia unes roses grogues grandioses. M’hi apropava des de l’altra banda de la tanca i ella alçava la mirada i em somreia de la mateixa manera maliciosa com ho havia fet a la clínica. Hi havia una mena de boirina lletosa entre nosaltres; com si l’acció tingués lloc, unes quantes dècades anteriors.&lt;br /&gt;Intentava correspondre al seu gest amb generositat quan tot d’una, veia aparèixer al Joan pel porxo de la vivenda. Em guaitava de lluny i em saludava amb la mà. Alhora, tres nens mestissos i guapíssims d’entre dos i cinc anys, treien el nas al darrera de les seves cames: eren els seus fills!! Sentia que em bategava el cor a cent cinquanta pulsacions i començava a suar com una porca tot i ser-ne conscient de l’agradable temperatura d’aquell lloc.&lt;br /&gt;Quasi en un esgarip, li preguntava a ella:&lt;br /&gt;-Què hi fa el doctor Espinell aquí? És el meu nuvi!!&lt;br /&gt;-No, bonica; “ho era”.&lt;br /&gt;-Com pots ser tan.... tan...&lt;br /&gt;-Ai, Xènia, relaxa’t, dona: no tartamudegis... sembles idiota...&lt;br /&gt;S’allunyava àgilment, quasi com si portés ales als turmells, deixant caure les roses al seu pas i s’apropava al Joan que la prenia per la cintura i feia com si ja no em veiés. Ella es treia el vestit i es quedava en pilotes mentre ell l’acariciava de dalt a baix, embruixat per les corbes morenes del seu cos perfecte. Els nens corretejaven pel jardí, assenyalant-me amb el dit, entre rialles i exclamant el més gran d’ells:&lt;br /&gt;-Aquesta senyora té cara d’escarola!! &lt;br /&gt;Al seu darrera, la seva mare i el meu enamorat, que era el seu pare, estaven cardant sobre els graons de l’entrada...&lt;br /&gt;Vaig despertar amb els ulls humits i espantada: em sentia immobilitzada i per uns moments vaig tenir la sensació que m’havien posat una camisa de força. A l’entrar en raó totalment, em vaig adonar que tenia tota la flassada lligada al meu cos, momificant-me. Un filet de veu, somort, em va sortir enmig de la fosca, encara embalsamada jo, entre els llençols:&lt;br /&gt;-Joaan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal i com preveia, no em va telefonar el dimecres al matí. Ni per la tarda: de manera que a tocar de les vuit del vespre, estava tan desesperada que quasi m’havia menjat totes les ungles de les mans i les del peu esquerre. Em vaig deixar d’hòsties i tota decidida vaig marcar el seu número. Dos trucs, tres, quatre i.... :&lt;br /&gt;-Mani’m!- una veu femenina??? La veu que m’ensumava???&lt;br /&gt;-Hola? Qui és? Que hi és el Joan?&lt;br /&gt;-Sóc la Doctora Tae: en aquests moments el Doctor Espinell no es pot posar: s’està dutxant. Amb qui parlo, si us plau?&lt;br /&gt;Vaig penjar sense respondre. La meva respiració era tan agitada com si hagués corregut la Marató i em manqués l’alè. Parlava en veu alta i no em sortien les paraules: com a una vella asmàtica:&lt;br /&gt;-La... doctora... Tae... No pot ser.... ella... estic... delirant...&lt;br /&gt;Amb les mans ballant la samba, vaig telefonar a la Montse:&lt;br /&gt;-Altra vegada la mateixa història, Montsina!!!- ara era jo la que tornava a plorar tant que ni tant sols m’entenia a mi mateixa. Em ploraven inclús els conceptes.&lt;br /&gt;-Què ha passat, Xeni?&lt;br /&gt;-Ella... la doctora defecació!!&lt;br /&gt;-La doctora defecació?... Ah! La doctora Magsalin!!&lt;br /&gt;-Sí... aquesta esquelètica amb cuixes de pardal!!... Me l’ha pres, Montse: me l’ha pres amb tota la descaradura!! &lt;br /&gt;-Calma’t, carinyo; segur que ha estat un error. &lt;br /&gt;-No: no hi ha cap error. El Joan va marxar enfadat: ben segur que es va permetre el luxe d’ofendre’s, perquè no en volia res de mi... ja tenia en ment la pitrera d’aquesta barbi inflable!!&lt;br /&gt;-Au, Xènia... no hi haurà per tant. Vinga, explica’m què ha succeït...&lt;br /&gt;Sanglotant més que no pas parlant decentment, vaig contar-li el que tot just m’acabava de passar. Va callar uns segons que se’m van fer eterns...&lt;br /&gt;-Mira... la ciència sempre troba una raó adient per a tot: no traiem les coses de context, val? Espera’t a xerrar amb ell...&lt;br /&gt;-La única raó adient que la mare ciència pot donar en aquest cas, n’és una de molt coherent: el Joan està copulant amb la seva col.lega!&lt;br /&gt;-Ella no ha dit que estiguessin cardant: ha dit que ell s’estava dutxant...&lt;br /&gt;-I ben segur que estava a punt d’entrar a la dutxa per acompanyar-lo, tapada amb una mini tovallola i lluint unes cames imponents!!&lt;br /&gt;-Tot t’ho dius soleta, bufona... Assossega’t, d’acord? Ja veuràs com hi ha una resposta raonable...&lt;br /&gt;Més que tranquil.litzar-me jo, la vaig posar dels nervis a ella i quan vaig penjar, em vaig penedir de la meva actitud, tenint en compte el seu estat de bona esperança. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora i quatre ungles devorades del peu dret, després, va sonar el meu mòbil. Em vaig acostar a la taula del menjador amb un sigil propi del qui espera trobar-se un lladre al darrera de les cortines i vaig mirar la pantalleta: “Joan”, hi marcava. Mentre sonava, vaig deliberar si devia agafar-lo o no; estava espantada i se m’estremien inclús les natges. Vaig deixar que es fes escoltar fins que va saltar el contestador i de seguida vaig comprovar si m’hi havia deixat missatge: efectivament:&lt;br /&gt;-Hola, Xènia, vida. Escolta: no és el que tu penses encara que sembli sospitós. Fes-me un truc quan puguis, per favor. T’estimo.&lt;br /&gt;Amb aquest encàrrec, em vaig tornar a sentir la part forta, malgrat que la incertitud, la ràbia i l’enveja furibunda em debilitaven bastant. Em vaig empassar les ganes de contestar a la seva telefonada.&lt;br /&gt;Van ser quatre més les trucades que vaig rebre d’ell fins a les dotze de la nit. Durant la  darrera, em va tornar a deixar un altre dictat: aquesta vegada em va semblar una mica crispat:&lt;br /&gt;-Va, Xeni; no siguis nena... si dialoguem, t’ho podré justificar... Un petó.&lt;br /&gt;Me’n vaig anar a dormir amb l’esperança que tornés a telefonar de nou perquè aquesta vegada tenia la intenció de conversar-hi: però ja no hi va haver més trucades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L’endemà, durant el dia, tampoc no en vaig saber res però jo ja anava sobre segur perquè sabia amb encert, que ell no havia dormit: hagués o no comès pecat. I encara que em sentia bé a estones, n’hi havia d’altres en les que imaginava a la doctoreta en la postura del gosset passant-s’ho d’allò més bé i aquesta foto em partia els intents de ser optimista.&lt;br /&gt;Va ser per la tarda, bora les set, quan em moria d’ensopiment al sofà, perquè tenia indicacions de no anar a la consulta privada, escalfant-me el cap, havent refusat sopar amb la colla, que va tornar a sonar el mòbil:&lt;br /&gt;-Sí?- veu insubstancial.&lt;br /&gt;-Com que “sí”?... Per què no em vas tornar la trucada?- estava una mica encès.&lt;br /&gt;-Perquè no vaig voler.&lt;br /&gt;-Ah: franca resposta.&lt;br /&gt;-És que jo sempre sóc sincera... no com alguns...&lt;br /&gt;-No vull discutir...- va estovar la veu- Xènia; ja sé que quan em vas trucar va respondre la Magsalin...&lt;br /&gt;-Sí... i es va encarregar prou de dir-me que t’estaves dutxant. Es veu que la vostra amistat, que no relació sentimental, us concedeix la llibertat d’estar un a l’habitació de l’altre tranquil.lament i d’agafar-vos el telèfon i respondre a les trucades, per personals que aquestes siguin... O és que potser estava a punt de ficar-se amb tu al bany?&lt;br /&gt;-No, no... va ser un malentès.&lt;br /&gt;-Ah, és clar! Sóc jo altra vegada que malpenso i que ho tergiverso tot.&lt;br /&gt;-Entenc que et sentissis incòmode, reina.&lt;br /&gt;-Incòmode... em vaig sentir traïda! I me’n segueixo sentint; et queda clar??&lt;br /&gt;-Escolta: estàvem a la sala de convencions de l’hotel i quan va finalitzar la darrera conferència, vaig pujar a l’habitació per arreglar-me una mica abans de sopar. Es veu que em va caure el mòbil de la butxaca i va quedar sobre la cadira: la Magsalin el va veure i me’l va portar a la cambra.-amb intencions mesquines, segur: vaig afegir per a mi- Com que estava dintre de la dutxa, no vaig sentir que picava a la porta i se’l va emportar. Quan tu vas trucar, ella estava SOLA a la seva habitació... Me’l va donar al baixar al menjador i em va dir que havia rebut una trucada teva... això és tot; creu-me!&lt;br /&gt;-I una merda! Després d’haver passat de mi en arribar a Madrid el dimecres, encara em vols fer quedar com una sòmines que s’ho treu tot de la butxaca. Doncs, no: no et crec!!&lt;br /&gt;-Estava enfadat, Xeni... no pots anar per la vida sospitant que m’ho faig amb la primera que em surt pel camí...&lt;br /&gt;-No; si aquesta no era la primera...&lt;br /&gt;-Quin concepte tens de mi? Et recordo que no he estat jo el que li va fotre les banyes a una “ex”- quasi em poso a riure: tant de bo!&lt;br /&gt;-M’és igual, Joan! La doctora Tae et busca amb desesperació i no puc digerir en absolut la teva versió adulterada del fets; és massa rebuscada. &lt;br /&gt;-Tu mateixa, noia...- de cop i volta, el vaig notar decebut i decaigut- Mira: t’anava a proposar que passéssim la nit junts però potser el millor serà que ens donem un temps; no m’agrada la desconfiança. Embruta una relació i veig que tu no estàs disposada a tenir fe en mi. Ens veurem demà a la clínica. Un petó.&lt;br /&gt;-Molt bé. Petons...&lt;br /&gt;De nou, el “clic” amb el que m’havia penjat el dimarts al vespre quan anava circulant.&lt;br /&gt;Em vaig quedar “in out” uns segons... després vaig reaccionar: el Joan, m’havia deixat.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-7330560502079611888?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/7330560502079611888/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/09/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7330560502079611888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7330560502079611888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/09/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-460685966702504831</id><published>2010-07-30T01:48:00.000-07:00</published><updated>2010-07-30T02:07:26.496-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 20:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HAGUÉS ESTAT BONIC, DE NO SER PER LA DOCTORA "EXCREMENT"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Per què quan millor estàs amb la teva parella, tot s’ha d’estroncar? I per què toootes les sorpreses se’m presenten a la feina? &lt;br /&gt;Ja n’estic escarmentada de petits- grans- petits homes que em foten el saltiró i em deixen a dos quarts de set, recoi! No esperava que el Joan fos el segon de la llista. Amb el Xavi ja en vaig tenir més que suficient per agafar un empatx i pensava que ell; un tio madur i mitjanament estable emocionalment; equilibrat i judiciós, no perdria els papers per un antic amor: que seria diferent.&lt;br /&gt;El més fastigós de tot és que en el fons de la meva ment atrotinada, ha anat niant la idea que tard o d’hora, succeiria quelcom així. &lt;br /&gt;Qui ha estat el plat precuinat que ha tret la gana d’una bona cuina casolana com jo a un home que està com un formatge, com el Dr. Espinell? La doctora Magsalin Tae: doctora cagarada, per servir-los! És clar: havia de témer que doctor i doctora, quallen millor que doctor i recepcionista... &lt;br /&gt;Des del vespre del sopar d’estiu, quan vam trencar les relacions purament professionals el Joan i jo, i quan em va parlar d’ella, estirats al llit, vaig ensumar-me, pel seu esguard perdut, que encara hi quedaven restes d’una atracció fatal. Amb motiu, el meu recel. &lt;br /&gt;En aquesta existència, les persones, que esdevenim els actors d’una coproducció a tot color, partícips d’ella vàries nacionalitats; catalana, filipina, anglesa, etc... mai apareixem solament una vegada, no: ens paguen per ser els protagonistes o inclús, els personatges secundaris: aquells que no deixen de tocar el crostó durant tot el film... i la Magsalin n’és un d’aquests: ella és una mercenària d’amors amb possibilitats i com que la seva vida es veu que deu ser molt avorrida, no ha trobat altra distracció que rondar al meu doctor com un d’aquells moscardons de vidre que et vénen ganes d’esclafar amb una revista del cor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea és la següent: estava jo, tan tranquil.lament instal.lada a la meva butaca de secretària a la clínica, un dimarts a les deu del matí, quan va aparèixer per la porta de l’ascensor de la nostra planta, la “senyora”. Estava esplèndida; igual que el vespre del festeig. Unes cames delineadíssimes i, segurament, causa de no poques enveges, es subjectaven sobre unes sabates negres amb la punta oberta que mostraven uns dits d’ungles a la pedicura francesa i tenyides d’un crema discret. La modelava un vestit tan ajustat que semblava que els pits li anessin a sortir botant i uns malucs, com un toc de gràcia de bon escultor, es remenaven d’un costat a l’altre amb un atractiu que feia tremolar... En aquells moments, acabava de penjar el telèfon i les mans em van iniciar un rictus de trepidació tipus Parkinson i una fredor instantània va fer-ne glaçons dels meus pensaments. &lt;br /&gt;Un puny se’m va clavar al bell mig de l’estómac i vaig estar a punt de vomitar el croissant que encara no havia esmorzat.&lt;br /&gt;La doctora, al apropar-se’m, va somriure tan maliciosament que només faltava que li brillés un ullal. Duia el cabell negre, recollit en una mena de monyo del que no hi queia ni un pèl. Pura manifestació subconscient del que era aquella dona: una estirada.&lt;br /&gt;Em va fitar amb curiositat i va dir, amb veu acaramel.lada:&lt;br /&gt;-Bon dia. Hi és, oi, el Joan?- si en seria de mal parida... pronunciava el seu nom de pila directament per insinuar-me de nou, la seva gran familiaritat amb ell que, ja devia imaginar que jo sabia, es barrejava amb antics llençols de seda de colors pastís.&lt;br /&gt;-Sí, naturalment. En aquests moments deu estar a la sala de metges perquè a aquestes hores no té cap part, a no ser que li esdevingui algun d’urgències, és clar. Vol que li faci un truc, doctora Tae?&lt;br /&gt;Va arquejar les seves celles més depilades que les meves i es va mossegar amb delicadesa, el llavi inferior ( “ja te’l pots perforar, si vols...”, em vaig dir: són aquells comentaris interiors que una té amb si mateixa en casos extrems ).&lt;br /&gt;-Dispensi, però... ens coneixem?- ara em sortia amb aquestes? Vaig mig somriure amb paciència.&lt;br /&gt;-Oh, i tant! Del sopar d’estiu. Recorda? Érem assegudes a la mateixa taula. La meva parella era el Doctor Espinell- se’m va tornar la veu més aguda: més pàmfila: més, de tu a tu.&lt;br /&gt;-Caram; és ben cert! Tu ets...- va fer un repàs ràpid al meu voltant i va posar una cara compassiva- la secretària... perdona, no et recordava...- li havia de fotre un parell d’hòsties o calia una simple mirada criminal?&lt;br /&gt;M’he trobat amb moltes gates maules i jo no sóc dona de pocs recursos malgrat els petits imprevistos o males jugades que alguns m’hagin pogut gastar. Si hi ha alguna cosa que una noia del meu estatus social aprèn ben aviat, és a defensar-se i a protegir-se dels perills que suposa ser dona de bona vida. En el meu món, hi ha molta competitivitat i una ha d’estar preparada per a qualsevol desaprensiva que se li aparegui amb armes femenines a punt de descarregar. I acostumen a ser fèmines de la seva mateixa raça. &lt;br /&gt;Fins ara, les he superat a totes ( inclús a l’Elena! ) però la doctora “cacona” tenia pinta de ser un os dur de pelar. L’havia desbancat una vegada però... i aquesta segona?? Sabia que la tia, jugava fort i es passava per la clínica per a demostrar-ho. &lt;br /&gt;Després d’analitzar les seves paraules agusades, vaig decidir de ser amable i no correspondre a la seva intencionada mal amagada hostilitat:&lt;br /&gt;-Sí; efectivament... sóc la recepcionista- vaig obrir els braços en un gest fi, assenyalant la meva posició i el meu entorn- no ho puc amagar, oi?- un somriure babau em va relliscar.&lt;br /&gt;-Molt em temo que no, bonica- les seves dents petites però arreglades, van tornar a mostrar aquell ullal de dona llop- En fi; no et molestis...- em va interrogar amb la mirada...&lt;br /&gt;-Xènia!&lt;br /&gt;-Sí; Xènia... No necessito previ avís per visitar al doctor. Ens coneixem massa bé- alguna cosa em va foradar els budells i em vaig tocar la panxa per si me’ls havia de subjectar- Gràcies.&lt;br /&gt;No em va donar temps ni de respondre-li un sec “de res” perquè la tia ja havia enfilat passadís enllà amb el moviment del seu cul estret, quasi colpejant les parets.&lt;br /&gt;Vaig passar totalment del que m’havia dit i vaig telefonar a la sala de metges. Va respondre la Maite i li vaig demanar que em passés al Joan:&lt;br /&gt;-Què hi ha?&lt;br /&gt;-T’informo que la teva vella amiga, la doctora Magsalin, s’apropa a la sala en la teva recerca.&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-Joan??&lt;br /&gt;-Què? Ah... d’acord.&lt;br /&gt;-Què passa?&lt;br /&gt;-Res; estava pensant en la convenció de demà a Madrid.&lt;br /&gt;-Per què?&lt;br /&gt;-Per res en especial: és que ella també hi ha de venir.&lt;br /&gt;-La Tae?&lt;br /&gt;-Sí...&lt;br /&gt;-I no m’ho havies dit fins ara?&lt;br /&gt;-Bé: no hi havia pensat. És normal, Xeni: tots dos som ginecòlegs. Hi aniran més especialistes.&lt;br /&gt;Vaig respirar profundament:&lt;br /&gt;-Sabies que ella et vindria a fer una visita avui?&lt;br /&gt;-Sí; alguna cosa em va dir...&lt;br /&gt;-Com ? Que t’ho va dir? Des de quan parles amb ella, eh?&lt;br /&gt;-Mai hi parlo; el divendres passat em va trucar per concretar quatre coses de temàtica professional respecte a les conferències que haurem d’impartir.  &lt;br /&gt;-Ah, sí? Què havia de concretar amb vostè, doctor Espinell? Com haurà de entaforar-li el dit al cony aquests dies d’hotel sense la meva presència? Ara entenc per què no em vas instar a acompanyar-te...&lt;br /&gt;-No t’empipis, dona: després parlem. Et deixo que acaba d’entrar i els altres estan tafanejant.&lt;br /&gt;-Molt bé!!!&lt;br /&gt;Vaig penjar enfurismada. Segur que de reflectir-me al mirall en aquells precisos instants, hagués vist la meva pentinada melena, electrificada com la d’un punk de Rockabilly dels anys 70.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No van trigar gaire estona a sortir tots dos de la sala. S’apropaven a mi pel corredor, a passes lentes i xerrant entre ells amb una confidencialitat que em va ultratjar. Per uns instants, em va semblar que ella, li passava la mà per sota el braç i d’haver pogut se l’hagués amputat sense cap mirament i tant salvatgement com a la “Matança de Texas” però a la Clínica de Sant Novell. M’era igual aparèixer en “El Caso”.&lt;br /&gt;Ella em va observar, amb un toc de mofa, quan estaven a uns dos metres del meu mostrador mentre el Joan parlava del seu important viatge a la Gran Capital.&lt;br /&gt;Un cop petrificats al meu davant, la Magsalin va pronunciar amb la seva veu serena i malèfica per a deixar-me clares algunes cosetes:&lt;br /&gt;-Bé, Joan, carinyo: així doncs, demà al matí em passes a recollir per casa cap allà les sis.&lt;br /&gt;-Em, sí, sí...- el doctor Espinell amb cara de gos apallissat. Estava clar que s’ensumava un retorn mooolt espès al meu costat.&lt;br /&gt;-En fi, Xènia: cuida’t, estimada... i mou una mica les cames que passar tot el dia asseguda al darrera del taulell no condiciona la bona circulació. Nosaltres els facultatius, veus, no parem quiets: més bé tot el contrari; cerquem de rescatar, ni que sigui un minut per tal de poder descansar les posaderes, oi Joan?- aaarrrgggg!!!... que algú me la tragués del davant, per favorr, abans que em penedís dels meus actes... No obstant, vaig fer-ne usança de les meves bones formes.  &lt;br /&gt;-Ui, no; no pateixi, doctora Tae: no tinc problemes de circulació i crec que les meves cames estan en plena forma. De fet, el doctor Espinell no en té cap queixa; no és cert, amor?- a la Magsalin li va canviar l’alegre i burleta expressió del rostre, tenyint-se d’una ombra sinistre i inquietant, tot i que no va esborrar el seu sol.lícit somrís de dona hipòcrita. El Joan,  tampoc no havia abandonat el seu somriure que semblava enganxat a la seva faç amb loctite.&lt;br /&gt;-Eje, eje... – què podia esperar, sinó aquell riure tan estúpid del mascle acollonit al davant de la confrontació entre dues femelles que es rifen el trofeu? Està clar que tots els éssers humans amb penjoll carnós, tenen un pèsol per cervell.&lt;br /&gt;-Oh... i és clar... Per descomptat, ets una noia de bon veure i visiblement, sana. En fi... que passis bona jornada i, espero, ens veurem aviat- “en el teu enterrament”, va parlar la meva veu de la consciència: és molt intrusiva.&lt;br /&gt;-Sense dubte.&lt;br /&gt;Es van encaminar cap a l’ascensor i allà es van acomiadar amb els dos petons de rigor. Al tancar-se les portes de l’elevador, vaig captar la mirada enigmàtica de la filipina. Els seus ulls parlaven sense mots: “Tingues per segur que aquests dies cuidaré molt bé del teu xicot...” i una escletxa cada vegada més petita em va fer perdre-la de vista.&lt;br /&gt;Quan vaig mirar endavant, el Joan estava allà, observant-me amb mutisme:&lt;br /&gt;-Denigrant- vaig dir.&lt;br /&gt;-Per què?&lt;br /&gt;-No em facis parlar. &lt;br /&gt;-Ara en podem parlar, si vols; estic lliure.&lt;br /&gt;-Però jo no!- vaig mirar cap a baix i em vaig posar a teclejar l’ordinador.&lt;br /&gt;-Ah, no? Tens molta feina?&lt;br /&gt;-Tu també te’n fotràs de mi com la teva amiga?&lt;br /&gt;-No ric de tu. Què et passa? Per què sempre estàs emprenyada? Pensava que erets una tia més oberta.&lt;br /&gt;-Sóc oberta: però només obro la part de mi que m’interessa i no accepto ofertes de “sigues una imbècil”.&lt;br /&gt;-No ets imbècil.&lt;br /&gt;-I per què em tractes com a tal?&lt;br /&gt;-Jo no et tracto com a tal.&lt;br /&gt;-Fins ara, no has fet més que enganyar-me... si això no és tenir-me per una absoluta ximpleta, serà que estic senil.&lt;br /&gt;-Altra vegada tornes al mateix?... Només et vaig amagar que era pare. No t’he mentit en cap moment.&lt;br /&gt;-Sí que m’has enganyat, doctor Espinell Vic: des de que estem junts m’has volgut fer creure que aquest intent de dona, no et movia sentiments i ara veig que el tenir-la al davant, quasi em suposa haver-te d’eixugar les secrecions amb un tovalló!!&lt;br /&gt;-No diguis bestieses, Xènia, si et plau!&lt;br /&gt;-Com, que bestieses? Perdona’m, xato, però tinc prou experiència amb els tios com per saber distingir a la perfecció quan un encara perd els calçotets al davant d’un encant.&lt;br /&gt;-Ja veig que tens una llarga i profunda vivència viril a la teva carrera de folladora però t’asseguro que amb mi t’equivoques i en començo a estar una mica tip dels teus atacs de gelosia irracional, saps?&lt;br /&gt;-Quina barra que tens, Joan.&lt;br /&gt;-No; tu ets una malpensada. Què ho fa que quasi totes les dones sigueu tan recargolades?&lt;br /&gt;-I què coi ho fa que els paios sigueu tan rematadament frívols?&lt;br /&gt;-Em consideres frívol, després de tots aquests mesos?- em va mirar severament i no vaig saber què respondre perquè el seu aspecte era glacial-... Potser jo també m’he equivocat amb tu- va afegir i girant cua, va fer via pel passadís, deixant-me sola a recepció.&lt;br /&gt;Em vaig posar a plorar amb una barreja de ràbia, pena i frustració... i vaig maleir a la refotuda doctora esguerra- cors.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-460685966702504831?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/460685966702504831/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/07/ser-dona-sense-estressar-se_30.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/460685966702504831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/460685966702504831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/07/ser-dona-sense-estressar-se_30.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-424650661302646912</id><published>2010-07-15T02:08:00.000-07:00</published><updated>2010-07-15T02:17:32.846-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 19:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA MONTSINA, S'ESTRENA!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ens va enxampar al Joan i a mi, en plena migdiada hivernal d’un dissabte que queien borrallons de neu. Vaig agafar el mòbil amb els meus dits letàrgics:&lt;br /&gt;-Mmdigues?&lt;br /&gt;-Xènia!&lt;br /&gt;Em vaig incorporar d’un salt al llit i li vaig donar cop de colze a la cara al Joan que va fer una mena de so gutural i es va donar la volta, ensenyant-me el seus glutis pocavergonyes.&lt;br /&gt;-Montse?- la sentia plorar o era jo que encara somiava?&lt;br /&gt;-Oh, Xènia.... Xeni...&lt;br /&gt;-Què passa? Estàs bé? Per què plores? Què tens? Puc ajudar-te? &lt;br /&gt;-Això no podia passar-me a mi...&lt;br /&gt;-El què? Estàs malalta? És mortal? Et trobes en fase terminal?- quasi anava a trencar a plorar jo també, temem-me el pèssim.&lt;br /&gt;-No...&lt;br /&gt;-I doncs?&lt;br /&gt;-No... pitjor encara...&lt;br /&gt;-Què pot ser pitjor que estar en fase terminal?&lt;br /&gt;-Estar embarassada!&lt;br /&gt;Vaig deixar la boca oberta i em va fer l’efecte que em queien quatre dents.&lt;br /&gt;-Embarassada??&lt;br /&gt;-Sí... d’allò que se’n diu quan un ésser aliè al teu organisme, envaeix la teva matriu i totes les defenses miren de contraatacar-lo per a protegir el teu jo, el teu cos, la teva individualitat i autonomia... un embaràs, Xènia!&lt;br /&gt;-Sí, sí... sé de què va, Montse: treballo per a un ginecòleg i surto amb ell, recordes? He vist centenars de dones prenyades...&lt;br /&gt;-Totes unes desgraciades, segur!!- va parlar amb la veu trencada com si fos la fi del món.&lt;br /&gt;-Les he vistes molt felices, eh...&lt;br /&gt;-Jo no ho sóc... &lt;br /&gt;-Moontse- vaig intentar calmar-la una mica. Em resultava estrany perquè és ella la que té respostes per a tot i consols per a mi- Què té de dramàtica la situació? &lt;br /&gt;-Que dintre de tres o quatre mesos, semblaré un bombo.&lt;br /&gt;-T’has deixat l’accent a la darrera “o”.&lt;br /&gt;-No; parlo seriosament. Això és terrible.&lt;br /&gt;-Com ha estat? No em diguis que han fallat les pastilles perquè no m’ho creuré.&lt;br /&gt;-I és clar que no!! Vaig deixar les pastilles fa un parell de mesos perquè em sentaven fatal i ho hem estat fent amb preservatiu: però fa cosa de cinc setmanes,  quan vam sortir a sopar amb el Jacint i la Marta, vam tornar alegres a casa i... bé... què t’haig de dir... &lt;br /&gt;-Tia; doncs avorta!&lt;br /&gt;-És que quan li he dit al Jaume s’ha emocionat i se m’ha posat a plorar i tot... com vols que li ho proposi? Seria capaç de suïcidar-se: desitjava ser pare.&lt;br /&gt;-Montsina, reina meva... potser és que ja tocava l’hora, no?&lt;br /&gt;-Ha tocat massa aviat.&lt;br /&gt;-Au, que ja tenim una edat, noia: dintre d’un mes compleixes els trenta- quatre.&lt;br /&gt;-No m’ho recordis, vols? Estic mirant d’animar-me.&lt;br /&gt;-Aleshores, pensa que aquesta criatura us canviarà la vida. Segur que no ha vingut perquè sí.&lt;br /&gt;-Ha vingut per a tocar-me la gaita; per això: per a dir-me; “veus el que et passa per fer-ho sense condó?”&lt;br /&gt;-Sigues optimista, Montsina: encara que ara ho vegis tan negatiu, en el fons és un regal.&lt;br /&gt;-Vols dir?&lt;br /&gt;-N’estic convençuda.&lt;br /&gt;Es va fer un espai en blanc:&lt;br /&gt;-Creus que seré una bona mare?&lt;br /&gt;-No en tinc cap dubte: com també ets una bona amiga...&lt;br /&gt;-Xèniaaa...- vaig riure a la seva exclamació sentimental però les llàgrimes començaven a vessar dels meus ulls color de mel- T’estimo...&lt;br /&gt;-I jo, tonta. Deixa de plorar, punyeta: semblem dues cursis com l’Elena- em vaig adonar de que feia temps que no hi pensava seriosament en aquest element i em vaig sorprendre de la manca total d’odi, que m’omplia de goig.&lt;br /&gt;-És que som cursis, Xeni. Com ella. No tan putes, però sí cursis. &lt;br /&gt;-Tens raó... Me n’alegro molt per vosaltres, Montse: sobretot pel Jaume que deu estar botant d’alegria... Tinc el pressentiment de que serà una nena.&lt;br /&gt;-Que no s’assembli a mi...&lt;br /&gt;-És clar que no: et donarà mil patades.&lt;br /&gt;Vam riure i ens vam sentir alegres durant quinze minuts.&lt;br /&gt;Quan vaig penjar el telèfon em vaig mirar al Joan que encara m’ensenyava la part menys ajogassada del seu cos i sobtadament, una emoció estranya i majestuosa em va prendre. Potser va ser la neu que queia en una melodia sordina, fora del loft o la bona notícia de que la Montse estigués en estat i s’anés a estrenar com a mare a finals d’aquest any. O l’idíl.lic silenci que m’envoltava. La qüestió és que vaig desitjar més que mai al Joan i vaig necessitar que m’abracés.&lt;br /&gt;El vaig despertar amb una petita empenta i es va girar, obrint les parpelles i fent brillar la claror dels seus ulls. Sota la manta, hi tenia muntada una tenda de càmping:&lt;br /&gt;-Encara??- vaig mirar el campament amb incredulitat i ell va somriure. Jo també, però lleugerament.&lt;br /&gt;-Què tens?&lt;br /&gt;-Gana...&lt;br /&gt;-De què?&lt;br /&gt;-De tu- em vaig apropar molt a ell i vaig envoltar-me jo mateixa amb el seu braç d’home fort. &lt;br /&gt;Se’m va acudir que potser i després de tot, no em desagradava tant la idea de ser mare i quasi vaig sentir enveja sana per la meva gran amiga...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-424650661302646912?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/424650661302646912/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/07/ser-dona-sense-estressar-se_15.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/424650661302646912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/424650661302646912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/07/ser-dona-sense-estressar-se_15.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-2753703253130855574</id><published>2010-07-01T00:51:00.000-07:00</published><updated>2010-07-01T01:11:13.457-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 18:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARA VA DE TAQUICÀRDIES!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I les festes nadalenques van anar d’allò més bé; com era d’esperar. Sobretot, pel fet de no haver de sotmetre la meva dignitat als capricis inhumans de ma mare, de tocar-me el punt dèbil en aquestes dates tan marcades.&lt;br /&gt;La Cindy va esdevenir una nena tan encisadora per dintre com per fora. Ens vam entendre molt bé ( no en el sentit literal de la paraula, és clar: els mots estaven de més; ens comunicàvem, majoritàriament per senyes: com si fóssim sordmudes ). &lt;br /&gt;Al dia següent, després dels meus atacs d’enveja, manifestats telefònicament al Joan, en veure’ns a la clínica, ens va pujar la lívid a tots dos i en un moment donat i fortuït, ens vam tancar al quartet de la neteja i, entre detergents pudents, escombres, recollidors i draps humits quasi amb verdet, ens vam grapejar i besar com a possessos. És singular que les discussions via telèfon entre home i dona morts de passió, sempre finalitzin en una escena d’un erotisme inusitat quan es troben, cara a cara: ella sol evitar-lo per tal que es senti com un parrac brut: ell, la persegueix amb una desesperació patètica i al final, acaben rebolcant-se sobre merda, si cal, per tal de manifestar-se la seva mútua vehemència descontrolada i alliberada d’infàmia. Se l’amour... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mentre la senyora Júlia Prat em creia a la Patagònia entre pingüins i blocs de gel, jo passava les festes entre el loft del Dr. Espinell i la casa dels seus pares. Gent humil però molt educada... més que d’altres que pretenen fer creure a la resta del món que tenir les butxaques plenes, els atorga, automàticament,  elegància i classe... la de l’arrogància, principalment.&lt;br /&gt;Tanta amabilitat i condescendència em van commoure i més malament em vaig sentir quan passat Reis; tot just el mateix dia que vam acomiadar a la Cindy a l’aeroport ( jo, amb llàgrimes als ulls i un “torna aviat “ en un anglès més barat que les tendes xineses ), ens va trucar la germana del Joan: la Meritxell, a mig camí de tornada, per comunicar-li que la seva mare era ingressada a l’hospital St. Vicenç per un desmai que no pintava bé:&lt;br /&gt;-Et deixo a casa...&lt;br /&gt;-Ni somiar-ho, Joan; t’acompanyo a l’hospital sense acceptar negatives.&lt;br /&gt;-Gràcies: segurament necessitaré que estiguis al meu costat.&lt;br /&gt;-Allà em tindràs.&lt;br /&gt;Per uns moments, va treure la mà dreta del volant per prémer la meva amb força i em vaig arraulir a ell, amorosament, alhora que forçava el cinturó de seguretat que em prenia el coll com si pretengués escanyar-me.&lt;br /&gt;Quan vam arribar, la mare del Joan: la Dolors, estava en el box, sota observació. El seu marit, feia cara de desnodrit, ressaltant encara més una primesa que inspirava quasi a l’anorèxia; però no es feia estrany, perquè el seu fill gran, l’Ernest, era com ell: un escuradents. En canvi, la noia havia pres els gens de la mare: més bé grassona i, per tant, poc estilitzada, tot i que tenia una fesomia molt agradable i uns ulls verds tan hipnòtics com els de son germà mitjà.&lt;br /&gt;Estaven criant males herbes al bell mig de la sala d’espera ( on normalment es desespera ) i traient el cap de tant en tant per la porta per si s’apropava algun facultatiu per donar-los explicacions. Els vaig saludar amb compunció i em vaig asseure en una de les cadires blanques i ràncies que hi ha enganxades a la paret: aquelles que quan t’hi seus, inicien un balanceig de vertigen i et fan mirar cap a tots costats amb la certesa de que en l’instant menys esperat, te la pegaran i et faran caure de cul a terra. &lt;br /&gt;Quan portàvem una mitja hora d’espera, va aparèixer un noi jove amb la muda verda pròpia dels metges i va preguntar pels familiars de la senyora Dolors Vic. El Joan, evidentment, va fer un pas endavant. El xicot va allargar una mà gran i venosa cap a ell i es va presentar com el Dr. Rodèlius. Embrossi Rodèlius. Vaig pensar que els seus pares no tenien perdó.&lt;br /&gt;-Mirin; la situació és aquesta: la seva esposa i mare, ha patit una pre-aturada cardíaca provocada segurament per una fibril.lació ventricular severa, derivada d’una taquicàrdia que probablement ja devia tenir manifestada sense símptomes evidents fins el dia d’avui. De seguida que tinguem llit buit al departament d’arítmies, la traslladarem. Allà hi tenim el millor equip d’especialistes en aquest camp, coordinat pel doctor Josep Moneguet. Sense dubte, estarà en bones mans: no pateixin. Ara, si vol entrar algú de vostès al box per estar amb ella, no hi ha problema. Només la poden acompanyar dues persones però, perquè l’espai és reduït i hi tenim d’altres pacients.&lt;br /&gt;Va somriure lleugerament i se’n va anar amb la seva afabilitat cap a un altre lloc. &lt;br /&gt;Hi van entrar, la Meritxell i el seu pare. L’Ernest, el Joan i jo, vam romandre a la sala d’espera, sense saber de què xerrar.&lt;br /&gt;I, vam saber de què parlar perquè ens vam tirar dues hores allà esperant que passés quelcom. Fins que van sortir la Meri. i son pare i ens van informar que anaven a pujar a la Dolors a cardiologia.&lt;br /&gt;Tots ens vam dirigir a la sisena planta del gran hospital i vam esperar a la petita habitació doble, depriment, on hi havia un finestral que donava al pati interior: al costat d’una rampa per on hi passava personal constantment. A la poca estona, van entrar dos infermers arrossegant una llitera de rodes amb la mare del Joan estirada i tapada fins el coll i la van instal.lar en el llit a tocar de l’alegre finestra des de la qual, es filtrava una llum esmorteïda i descoratjadora. Almenys, la dona gaudiria del privilegi d’estar sola.&lt;br /&gt;No va passar massa estona més, sense ni temps d’haver-nos dirigit vocables els uns als altres, que va entrar un home, vestit amb una bata blanca, impecable. Era alt i prim i aparentava tenir uns cinquanta anys. Tenia el cabell curt i canós, uns ulls petits, ametllats i foscos però molt vius i una nàpia prominent. Interessant... De nou, com el xicot d’urgències, també va allargar una maneta: massa petita per a la seva alçada, cap al pare del Joan i va pronunciar, amb una veu bastant aguda:&lt;br /&gt;-Vostè deu ser el seu marit, suposo. Què tal: sóc el doctor Josep Moneguet.&lt;br /&gt;Sense dir res més, va girar sobre sí mateix i va mirar a la Dolors que jeia amb un rostre cadavèric, incrementada la impressió, per la preciosa bata que gasten en aquests centres de salut i que la dona duia posada.&lt;br /&gt;-Com es troba, senyora Vic?&lt;br /&gt;-No sabria dir-li... em sento una mica marejada...&lt;br /&gt;-És normal. Pateix de taquicàrdia i sembla que ara el seu cor, sobtadament, ha decidit molestar-la una mica. Amb els fàrmacs que li hem receptat, es trobarà millor.&lt;br /&gt;-I és geu, això?&lt;br /&gt;-Si es tracta adequadament, no: la taquicàrdia és menys complexa que l’arítmia.&lt;br /&gt;A mi, allò em sonava a plàstics i decibels.&lt;br /&gt;-Segurament, tot s’arreglarà amb una ablació.&lt;br /&gt;-Ablació?!- cadascun dels membres d’aquella família em va mirar, inclòs el Joan, amb certa estupefacció. El tal Moneguet va arquejar les celles i amb un somriure servicial va respondre calmosament:&lt;br /&gt;-Sí, efectivament. En aquests casos, solem utilitzar un catèter que introduïm per la vena aorta i el fem arribar fins a la zona elèctrica del cor que provoca les vibracions. La cremem i llestos. Amb les taquicàrdies sol donar-nos bons resultats: no acostumem a tenir problemes de reincidència- ara es referia de nou a la Dolors i els seus.&lt;br /&gt;Vaig silenciar i en secret, em vaig avergonyir profundament d’allò que la meva ment havia interpretat per ABLACIÓ... què hi tenia a veure, el clítoris amb el cor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mateixa tarda, la mare del Joan va deixar d’estar sola a la petita cambra. Hi van ingressar una altra dona, més o menys de la mateixa edat que ella i dues vegades més grassa. Quan la van posar a sobre el llit, els camillers la van deixar caure com si fos una foca ensinistrada o una enorme truïta de patates a la que volguessin donar la volta per coure-la. &lt;br /&gt;Més que malalta del cor, semblava que estigués fotuda del cap. No articulava més que mots indistingibles que ni tan sols sabíem si eren catalans o croates. Gemegava constantment i durant els tres dies que la Dolors va romandre al St. Vicenç, ens vam acostumar als laments en forma de “Aaiii” que sonaven de fons com música ambiental d’una peça ratllada o un gra massa psiquedèlica per a les nostres rústiques oïdes. &lt;br /&gt;Al principi, vam intentar bescanviar alguna conversa amb la que, pensàvem, era un ésser viu normal i corrent fins que a les poques hores, vam resoldre l’entrellat que la pobra devia tocar campanes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De tant en tant, les infermeres, quan entraven a l’habitació per canviar els llençols i netejar-la una mica a ella, ens dedicaven una mirada còmplice com dient: “pobrets: santa paciència” i aleshores es dirigien a la senyora- balena i li xiuxiuejaven amb tendresa: “Vinga, senyora Paquita, no remugui tant que aquí la tractem molt bé” i, naturalment, l’altra seguia amb el seu planyiment fent cas omís.&lt;br /&gt;Un dels dos migdies que em vaig apropar a l’hospital, aprofitant l’hora de dinar, amb el Joan, per veure a la seva mare, estàvem asseguts al voltant del llit ( ja li havien practicat l’ablació: la de cor, vull dir! I tot havia anat segons el previst ): el Joan seia d’esquena a la cortina que separava a les dues pacients. Rèiem per alguna de les banalitats que estàvem esmentant en aquells moments quan de cop i volta, tot el terra va tremolar: vam fer un bot sobre les nostres cadires i la Meritxell, assentada sobre el llit de la seva mare, es va aixecar alarmada i va cridar: “Un terratrèmol!”.&lt;br /&gt;-Meri; no en patim de terratrèmols a Barcelona!- va dir el Joan amb els ulls desorbitats. &lt;br /&gt;Va descórrer la cortina i allà, tirada per sobre de les rajoles com un sac de formigó: a l’altra banda de la llitera on érem nosaltres; a tocar de la porta d’entrada, hi era la senyora Paqui, gemegant com sempre però amb un clam més pronunciat.&lt;br /&gt;-Déu meu! Pobra dona...- va exclamar la Dolors.&lt;br /&gt;Tots vam córrer en el seu auxili. Entre el Joan i son pare van mirar d’aixecar-la:&lt;br /&gt;-Hòstia puta, com pesa, tu!- vaig creure que el Sr. Joan Espinell pare, es trencaria per la meitat. Tant ell com el seu fill, esbufegaven, vermells com el sol ponent de tardor.&lt;br /&gt;-Espereu: premeré el botó perquè vinguin les noies. &lt;br /&gt;La Meritxell es va apropar a l’intercomunicador i a l’acte va sonar una veu de restreta amargada:&lt;br /&gt;-Síiii?  &lt;br /&gt;-La senyora Paquita ha caigut del llit!!!&lt;br /&gt;-I com collons ha caigut del llit?- va preguntar el pare del Joan.&lt;br /&gt;-Com vols que ho sàpiga, papa? Estava aquí igual que tu. Haurà mirat d’aixecar-se... jo què sé.&lt;br /&gt;-Déu me’n guard: quin ensurt m’ha donat. Una mica més i m’han de tornar a intervenir- ho deia la mare del Joan amb un mig somriure dissimulat.&lt;br /&gt;-Tal i com està aquesta bona dona, no ha rebentat de miracle, amb la caiguda- el Joan se la mirava, circumspecte, acaronant-li les galtasses greixinoses. &lt;br /&gt;-Penses que és un globus d’aigua o què?&lt;br /&gt;-Pare, aquesta senyora està tan grossa que no me’n sé avenir que l’hagin pogut entrar per la porta d’urgències de l’hospital: i mira que és ample!&lt;br /&gt;Pare i fill tenien una conversa tan realista que la Meri i jo ens vam mirar de reüll i ens vam fotre a riure tapant-nos la boca amb tal repressió que ens va agafar singlot.&lt;br /&gt;Tres fornits paios van entrar de seguida i la van col.locar al seu jaç de nou, amb un PAFFF que va sonar a pet de llufa i que, del cert, no vaig saber distingir entre el soroll dels llençols.&lt;br /&gt;La Paquita, pobrissona, resguardada pels seus greixos, no va patir més que alguna que d’altra contusió i quan la mare del Joan va abandonar l’hospital, ens va dir que la desventurada encara seguia amb la seva repetitiva cançoneta del “ai, ai, ai” com si fos una cantadora gitana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L’important és que tot va anar bé: que la Dolors es va refer ben aviat i que la vaig acompanyar a casa seva durant uns quants dies. Hi vaig fer bons vincles tant amb ella com amb la seva filla i la veritat és que he agafat el gust d’anar a dinar amb tots plegats quasi cada diumenge. Per al Joan és positiu però a vegades, inclús em sembla que es sent molest que presti tanta atenció a la seva família i el deixi una mica de banda... com són els homes...&lt;br /&gt;Però estic contenta: em sento molt més unida a ell.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-2753703253130855574?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/2753703253130855574/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/07/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2753703253130855574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2753703253130855574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/07/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-1230316636618322770</id><published>2010-06-10T00:38:00.000-07:00</published><updated>2010-06-10T00:47:59.793-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 17:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TIRORIRO-TIRORIRORÍ:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “Tiroriro-tirorirorí” del meu telèfon va sonar aquella mateixa nit a la una trenta- dos de la matinada quan jo encara ploriquejava al llit, amagada entre el tumult de funda nòrdica, manta i cobrellit... El mòbil parpellejava dintre de la meva sabatilla ( quan me’n vaig a dormir, l’acostumo a dipositar aquí per tal de no enderrocar-lo quan apago el despertador amb una mà sense tacte a aquelles hores matineres ).&lt;br /&gt;    Vaig contestar amb veu tènue i somicosa:&lt;br /&gt;-Xènia... estàs plorant?&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Per què, petita?&lt;br /&gt;-Perquè ets sòrdid! Menyspreable! Abominable! &lt;br /&gt;-Escolta: tenies tot el dret a saber que sóc pare però... em feia... em feia por sincerar-me: en tot aquest temps no he trobat mai el moment just per a explicar-t’ho. Temia que marxessis cames ajudeu-me si t’ho deia.&lt;br /&gt;-Per quin motiu hauria d’haver fugit de tu si sabia la veritat? A cas ets un maltractador de nens o res semblant?&lt;br /&gt;-No...&lt;br /&gt;-I doncs, eh? M’has pres per la típica nena cursi i cap de trons que no entén res, oi? Que només pensa en els seus modelets i en portar la mitja melena ben arreglada- i no s’equivocava...&lt;br /&gt;-No diguis això: no és cert i ho saps. La cosa no era tan senzilla. Confessar a una dona a la que estimes, que tens una filla, pot posar en risc la relació...- que m’estimava!!! Oh!!! La petxina em va començar a donar palmes sota la flassada- L’Ayleen i jo, vam tenir un rotllo esporàdic. Va venir a Espanya a fer un curset pràctic. Ens vam agradar; vam mantenir relacions unes quantes vegades i cap a les darreries, es va quedar en estat. No va voler avortar perquè a casa seva eren molt catòlics i li tenien menjat el cap, de manera que em va dir que tornaria al seu país i jo em vaig comprometre a fer-me’n càrrec de la criatura i posar-li el meu cognom. Això és tot. La Cindy, quasi ni em coneix, pobreta: ens veiem dues vegades a l’any i ni així: normalment, per les vacances d’estiu i ara de cara a les festes nadalenques. Potser, algun dia, ja no en sàpiga d’ella.&lt;br /&gt;Tot i els seus raonaments, em sentia engelosida i vaig seguir a la meva com si no hagués escoltat ni una paraula del sermó que m’acabava de deixar anar:&lt;br /&gt;-Tots els homes sou iguals: uns mentiders i uns falsos. N’estic farta de vosaltres!!&lt;br /&gt;-No sóc mentider. Només m’he limitat a ometre una part de la meva vida i ja està. T’asseguro que tard o d’hora, si això nostre hagués seguit endavant, t’ho hagués revelat.&lt;br /&gt;-Estafador!!!&lt;br /&gt;-Ei... jo no t’he estafat res.&lt;br /&gt;-Sí, senyor: m’has estafat la confiança que tenia dipositada en tu. Ja no me’n podré refiar...&lt;br /&gt;-Ostres, Xeni... per favor... no et posis així, preciosa.&lt;br /&gt;-No m’anomenis preciosa!!!- xisclava per telèfon i estava segura de que ell devia enretirar-se el mòbil de l’orella per tal que no el deixés sord com una tàpia- A quantes ties més els llences pirops?&lt;br /&gt;-Què dius, ara?&lt;br /&gt;-Ja que tenies una filla secreta, ara també resultarà que tens amants amagades sota les pedres, no?&lt;br /&gt;-I és clar que no, tia! Què t’empatolles?&lt;br /&gt;-El guapo doctor Espinell li pren el pèl a la tòtila de la secretària; se la folla quan vol i es queda tan ample. Què? Et diverteixes narrant-li als teus grans amics de professió que te’m passes per la pedra cada vegada que et ve de gust i que jo em sotmeto com una poca- pena que està penjada per tu?- mmm.... aquesta conversa tenia un caire morbós que m’estava encantant... jo, delirava, per descomptat, però em posava a to saber que ell, des de l’altre costat de la línia: des del seu enorme loft de St. Cugat, estava perdent el cul per mi, desconcertat com el tenia.&lt;br /&gt;-No... jo... no; de cap manera... com vols que...&lt;br /&gt;-Mentider!&lt;br /&gt;-Xènia... m’estàs tornant boig... tot anava pel fet que no t’havia dit que era pare... fora d’això: no he fet res dolent.&lt;br /&gt;-Segur!&lt;br /&gt;-No! Jo no et prenc per tonta... al contrari... ets una tia espavilada, bonica, atractiva, sinuosa, elegant... què més vols que et digui? Que em perds: que quan et veig cada matí allà a la clínica em vénen ganes de violar-te sobre el taulell.&lt;br /&gt;    Vaig callar i de transfons sentia la seva respiració agitada des de l’altre cantó. La meva cloïssa insatisfeta i alterada, no parava de bategar a les parts baixes... i vaig tenir la seguretat de que necessitava tractament per a nimfòmanes. &lt;br /&gt;Tota emocionada i, encara que de la forma menys obscena possible perquè estava tapada fins als ulls, vaig respondre amb una veu eròtica i profunda: &lt;br /&gt;-Vull que em diguis que demà al vespre em pegaràs un clau rere l’altre fins a fer-me perdre el coneixement.&lt;br /&gt;-Hòstia, lady... no em facis això. M’estàs trempant i ara em faràs passar una nit d’insomni, de puta mare.&lt;br /&gt;-Així, te la torno.&lt;br /&gt;-No s’hi val: la teva venjança va més enllà del que em mereixo.&lt;br /&gt;-La meva venjança, guapo... no ha fet més que brotar... Bona nit, senyor Espinell Vic... i... posa-te-la en una glaçonera...&lt;br /&gt;    Vaig penjar i em vaig adormir com un angelet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L’endemà em va trucar la mare per preguntar-me què faré aquest Nadal. Li vaig dir que el Joan i jo tenim previst de marxar a la Patagònia. Passo de que el meu Príncep Blau, ara es converteixi en “el pare a marxes forçades”. M’hi nego!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-1230316636618322770?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/1230316636618322770/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/06/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1230316636618322770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1230316636618322770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/06/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-2471658840497593385</id><published>2010-05-04T08:50:00.000-07:00</published><updated>2010-05-04T09:05:02.366-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 16:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I AQUESTA PRECIOSITAT, QUI ÉS?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bé; massa, massa gelós, el Joan no era. Va oblidar molt ràpidament l’incident amb el Xavi, i això no em va acabar de satisfer... hi veia dues opcions: o que el noi passés de mi més del que aparentava o bé que fos així sempre, per regla general: la qual cosa li treia punts perquè no m’agraden els homes summament desencadenats: una petita porció de gelosia és benvinguda en una relació... o no? En canvi, el tio va fer com si realment no l’hagués inquietat més del que vam parlar aquella tarda: i l’endemà i el següent i l’altre, tot va seguir igual. Ni retrets, ni mals humors fora d’hora... res: somriures, bona sintonia i posa-t’hi flors, Xènia. Collons: jo volia males cares, reprovacions, insinuacions escortades per mirades de fúria irrefrenable... puaj!&lt;br /&gt;En part millor perquè vam seguir fent la nostra com si res.&lt;br /&gt;Sí que vaig notar un cert canvi en la seva forma d’actuar; però ben bé tres setmanes després de l’encontre.&lt;br /&gt;Es passejava per la consulta amb aire desatent i amb un comportament sospitós. Quan érem plegats, feia el mateix: és a dir: no existir. Com si habités un altre planeta i amb mi només hi fos el seu cos. Aparentment, semblava que es tractés del que es tractés allò que li succeïa, no anava amb mi però d’altre banda, tenia la impressió que jo hi pintava alguna cosa en aquella conducta misteriosa... em preguntava si estaria mutant. Alguns paios ho fan quan porten cert tempet al costat de la mateixa dona... si en sabré d’aquestes coses... s’esgoten i aleshores, sofreixen una mena de metamorfosi infecte i llavors és quan el penis se’ls en va cap a tot arreu per inèrcia, a favor de la seva subsistència. &lt;br /&gt;En principi vaig mirar de no donar-hi importància; al cap i a la fi, tots podem patir una temporada maldada però quan vaig observar que la cosa semblava allargar-se més del que calia, em vaig començar a tornar una mica paranoica. Contemplava a les meves condeixebles cada vegada que ell els passava pel davant per tal de detectar alguna mena de mínima senyal, que pogués tenir un embolic amb qualsevol d’elles: especialment, amb la Mireia, que era  la més afavorida. Per contra, no trobava que hi hagués quelcom d’anormal entre ells. I això, naturalment, em desconcertava perquè no tenia a on agafar-me.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A darrera hora d’una tarda de dimecres de poca feina, mentre estava a la recepció, navegant per Internet per tal de no avorrir-me excessivament, es va obrir la porta i van entrar una xicota, d’uns vint-i-pocs anys amb una nena que n’aparentava set o vuit: la primera idea que em va voltar el cap va ser que aquella noia era massa jove per tenir una cria de tal edat. Susdita senyoreta, se’m va apropar i amb una positura apocada i molts bons modals va preguntar pel senyor Espinell:&lt;br /&gt;-Tenia hora concertada amb ell?&lt;br /&gt;-No, no... en realitat no venia a visitar-me; venia per ella- i va assenyalar a la neneta que em mirava amb uns enormes ulls rodons d’un color blau fosc, fantàstics.&lt;br /&gt;-I aquesta preciositat, qui és?- “quina nebodeta més bufona”, se’m va acudir, alhora que m’abocava per sobre del taulell per tal de veure-la millor i oferir-li la meva màxima amabilitat.&lt;br /&gt;-La Cindy- el seu accent va sonar estrany; un català d’aquells de nyigui-nyogui que es barrejava, indubtablement, amb un altre idioma.&lt;br /&gt;-Oh, quin nom més bonic, Cindy. Que vens a veure al teu oncle, potser?&lt;br /&gt;La nena se’m va quedar mirant amb un gest que no vaig saber interpretar si era una insinuació de “ets idiota o ho fas veure?” o de certa perplexitat enfront les meves paraules.&lt;br /&gt;-No...  que va!- la noia va somriure àmpliament- és la seva filla...&lt;br /&gt;-Ah??- sabeu allò quan t’adones perfectament que se t’està quedant la cara d’autista profunda i que els demés te la miren adonant-se’n clarament de la teva severa carència? Em notava el llavi inferior, immòbil: com si tot d’una hagués patit una embòlia que em dificultés la parla. Quasi vaig creure, per unes dècimes de segon, que em queia la baba. La gesticulació va anar acompanyada  d’un to de veu agut i beneitó- La... seva filla?&lt;br /&gt;-Sí; té sis anyets. No parla massa bé el català perquè viu a Anglaterra.&lt;br /&gt;-Ja...&lt;br /&gt;Estava segura de que anava desmaiar-me per qualsevol racó a partir del moment que m’aixequés de la cadira. Vaig agafar l’auricular i vaig trucar al despatx del Joan. Ell va respondre amb un fil de veu:&lt;br /&gt;-Diga’m, Xeni. &lt;br /&gt;-Aquí hi ha... - vaig alçar la vista cap a la dona...&lt;br /&gt;-La Miranda.&lt;br /&gt;-Aquí hi ha la Miranda amb la Cindy; la teva FILLA- i vaig remarcar les lletres, especialment recalcant la “ll”- que t’esperen.&lt;br /&gt;-Ah. Sí; surto- i em va penjar secament.&lt;br /&gt;Va sortir tot despentinat i amb una pinta de llunàtic, increïble. S’havia estat remenant els cabells en el seu escriptori? I això, per què? Potser es sentia una mica cabró?&lt;br /&gt;El primer que va fer va ser llançar-me una miradeta d’aquelles que guarden tots els homes quan es senten acovardats i són plenament conscients que l’han pifiat ben grossa. Jo, evidentment, vaig fer com si no l’advertís. &lt;br /&gt;En segon lloc, es va dirigir a la petita amb els braços oberts:&lt;br /&gt;-Oh, my darling...&lt;br /&gt;La Cindy el va abraçar amb molta tendresa i em vaig sentir una mica desplaçada, sincerament ( a part d’absurda, és clar ). Una altra vegada m’havia deixat enredar? Ara resultava que el meu nuvi tenia una filla secreta de la que no m’havia esmentat res en els cinc mesos que portàvem sortint. &lt;br /&gt;-D’això... Xènia; et presento a la meva filla: la Cindy- ho va dir mirant-me l’orella, interessadíssim en el meu lòbul d’on, excepcionalment, no hi penjava cap arracada. &lt;br /&gt;-Sí; ja hem fet les presentacions... oi, bonica?- vaig picar l’ullet a la nena que es va quedar impassible. La pobra entenia tant de català com jo de cantonès. El meu somriure hipòcrita i retingut, no m’abandonava- És encantadora... la veritat és que no s’assembla gaire a tu- el vaig fitar amb les venetes bategant-me als ulls.&lt;br /&gt;-No... no, ni molt menys: ha sortit a sa mare.&lt;br /&gt;El vaig acabar d’enclastar, fulminant-lo amb una mirada d’odi privat i ell es va moure una mica alarmat, acariciant els cabells rossos lligats en dues trenes de la seva filla; “l’apareguda”.&lt;br /&gt;-Bé; vull dir... la seva mare no és massa agraciada però la Cindy ha heretat els seus trets facials, en versió reformada, ej...- se li va quedar travada la rialleta tonta que no venia al cas.&lt;br /&gt;-El Dr. Espinell em va explicar que ell mateix va portar al món a la seva pròpia filla... –la pobra noieta que havia vingut de mainadera i que estava ficant la pota d’una forma fastigosament innocent, va posar cara de novel.la rosa i em van venir temptacions d’encaixar-li una pilota de bàsquet a la boca.&lt;br /&gt;-Oh... encisador...- hi havia una destral a prop?&lt;br /&gt;-Who’s that girl?- la criatura tornava a parlar... i tots tres la vam mirar com si Jesucrist en versió femenina, decidís delectar-nos amb uns mots bíblics i celestials.&lt;br /&gt;-She’s the secretary of your dad, love- va respondre en un anglès curadíssim, la Miranda que, per cert i curiosament, semblava la germana bessona de la dona del Julio Iglésias: un factor més per odiar a mort al Joan.&lt;br /&gt;-Auh...- les galtones se li van ruboritzar a la cria i un somriure tímid va sortir dels seus llavis amples i infantils i de sobte, vaig sentir un afecte maternal, commovedor. &lt;br /&gt;Els tres adults ens vam quedar callats i aleshores, la Miranda ens va mirar al Joan i a mi ( no tenia pinta de ser idiota, de manera que segurament devia detectar certa tibantor entre nosaltres ) i va exclamar, amb la seva melòdica veu:&lt;br /&gt;-Bé: me’n vaig que encara haig d’agafar els ferrocarrils i he quedat amb un col.lega.&lt;br /&gt;-Vols que t’hi apropi?&lt;br /&gt;-No, no cal, Sr. Espinell: merci- va fer una ullada a la criatura i situant-se a la seva alçada, li va fer un petó molt suau- Bye, Cindy, dear. &lt;br /&gt;-Bye- la nena se la va mirar amb cara de “no em deixis aquí tirada, si us plau”.&lt;br /&gt;-Adéu... Xènia?- em va oferir una maneta menuda i ossuda però de llargs dits com tentacles.&lt;br /&gt;-Sí; correcte. Encantada, Miranda- la vaig correspondre amb el braç tant estirat com un tronc d’aquells que et foten un caminet de muntanya, enlaire.&lt;br /&gt;Va desaparèixer rere la porta de la consulta, ondejant la seva cabellera sedosa i platina. &lt;br /&gt;Em vaig quedar mirant cap a la direcció per on ella s’havia esvaït, com si hi veiés alguna figura fantasmal que m’estigués explicant alguna batalleta de la guerra civil. I de mentre, sabia a ciència certa, que el Joan em fitava de reüll amb un semblant de culpabilitat que em posava a cent.&lt;br /&gt;Quan vaig tornar a reaccionar, la Cindy tenia els seus ullassos blavosos, perforant els meus. De debò que, i sense ànim de ser perversa,  en aquells moments em recordava a la nena del “Exorcista”, poc abans de la transformació. Era bufoníssima però tenia una expressió molt buida al rostre.&lt;br /&gt;Em vaig posar a endreçar sense mirar al Dr. Espinell que estava allà petrificat espiant-me amb l’esguard baix.&lt;br /&gt;-Anem a sopar alguna cosa: vols venir?&lt;br /&gt;Vaig trigar una estona a respondre: com si no el sentís:&lt;br /&gt;-No, gràcies. La teva filla i tu tindreu moltes coses de les que xerrar i donat que el meu anglès és tan pur com les fulanes de la Rambla Catalunya, prefereixo no participar-hi. D’altra banda, imagino que la nena tindrà ganes d’estar amb el seu PARE a soles- vaig subratllar el vocable sense mirar-lo ni una sola vegada, alhora que trastejava absurdament amb una carpeta que anava col.locant d’un calaix, a l’arxivador i de l’arxivador, a l’armari...  &lt;br /&gt;-Estàs emprenyada, oi?&lt;br /&gt;-Nooooooooo.... què t’ho fa pensar? Si és d’allò més normal sortir amb un tio i no assabentar-te’n fins al cap de quasi mig any, que té una filla... Succeeix cada dia, tranquil. És que m’ha de venir la menstruació i estic de mala lluna, ja saps... cosa de dones...&lt;br /&gt;-Xènia...&lt;br /&gt;-Deixa-ho córrer, d’acord?&lt;br /&gt;Vaig sortir de darrera del taulell amb la meva bossa marró penjada de l’espatlla, tota indignada i em vaig clavar una topada al maluc contra el moble, mentre intentava esquivar la seva mà que mirava de prendre’m pel braç.&lt;br /&gt;-Au, Xènia, carinyo... permet-me que t’expliqui, dona....&lt;br /&gt;-Fes-ho per sms!!&lt;br /&gt;Vaig marxar corrents passant per davant dels mostradors darrera dels quals hi sobresortien els seients deserts de les meves companyes que havien plegat durant l’estona que havíem estat intercanviant estupideses allà a la sala d’espera, el Joan, la Miranda i jo amb una nena de sis anys que, ben segur, no ballava sardanes.&lt;br /&gt;Tenia els ulls plens de llàgrimes quan vaig sortir al carrer i un fred glacial em va recórrer des dels dits dels peus fins a la punta del nas. Em vaig penedir de no haver-me acomiadat de la criatura: pobreta; al cap i a la fi, ella no en tenia cap culpa. També em vaig penedir de no haver permès que el Joan m’apropés fins a casa... cago en Déu, la rasca que fotia!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-2471658840497593385?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/2471658840497593385/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/05/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2471658840497593385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2471658840497593385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/05/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-3808097732633187416</id><published>2010-04-10T02:40:00.000-07:00</published><updated>2010-04-10T02:59:02.932-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 15:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SORPRESA!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un dilluns de tempesta: per la tarda i jo ficada al llit amb dues mantes, el llençol, un pijama de llana, mitjons gruixuts i  a trenta-vuit de febre.&lt;br /&gt;Havia trucat al Joan per dir-li que tampoc no hi aniria l’endemà a la clínica perquè estava feta una andròmina contagiosa, plena de virus que les prenyades no voldrien contraure, sota cap concepte, per tal que els seus fetus estiguessin enfora de perill ( moltes embarassades tenen la idea que els seus petits nonats, poden agafar les malalties que elles mateixes enxampen, per inhalació, com si els nens tinguessin els seus nassos enganxats a la seva gola i obrissin els orificis per inspirar alhora que la mare: “Espera mamà, que abandono per uns moments la bossa i m’empasso la teva grip; així em consensuaré amb la teva mocarrera i mal de cap” ).&lt;br /&gt;En una ocasió, vaig topar amb una dona que deia que mai creuava les cames perquè no volia que el seu fillet s’ofegués... vaig pensar: “Déu meu, aquesta tia està convençuda que l’embrió que porta a dintre respira a través de la seva figa!”... em vaig limitar a contestar que això era un error perquè les criatures respiraven i s’alimentaven a través de la placenta i del cordó umbilical, més no li va servir de res perquè la senyora, que fregava els cinquanta, va seguir espatarrada a la cadira deixant-me veure les seves calces roses de pre-mare. Cas omís. Però és que de bestieses n’escoltava tantes que va arribar un moment en el que feia oïdes sordes i passava de totes les animalades que algunes em deixaven anar... la feina de respondre a dites ximpleries, no era meva: pobre Dr. Racó... &lt;br /&gt;Doncs bé: el meu estimat metge va regalar-me quatre bonics afalacs i jo vaig seguir estesa al meu llit com una difunta al seu nínxol.&lt;br /&gt;Així que cap a les set de la tarda, van trucar a la porta i vaig aixecar-me tota recuperada, d’una revolada, sabent ( o, més bé, creient ), que seria ell... Vaig obrir sense contestar a l’intèrfon, intentant arreglar-me els cabells de sonada que portava encrespats cap a totes direccions, em vaig pessigar les galtes amb una mica- massa d’energia, em vaig rentar les dents per no flairar a cadàver en estat de putrefacció: tot, a la velocitat que comporta enfilar una planta i quan vaig sentir el timbre de dalt, vaig obrir vigorosament i amb una postura, treballosament sexy.&lt;br /&gt;Era ell... però no ell, sinó “Ell”... el Xavier.&lt;br /&gt;Em vaig quedar petrificada i vaig mirar-lo sense expressió, tot i que en el fons, sorpresa:&lt;br /&gt;-Xavier... què vols? Què... què fas aquí?&lt;br /&gt;-Passava pel portal i he tingut l’impuls de pujar a veure’t... Com que ja fa un temps des de que...&lt;br /&gt;-Ja...- realment estava tan meravellada que no sabia ni què respondre.&lt;br /&gt;Vaig obrir una mica més la porta i dels nervis ( perquè estava un xic neguitosa donada la situació: com ho hagués estat qualsevol persona adulta, normal ), el fil del cantó d’aquesta, va xocar amb la meva sabatilla i me la va engegar fins a l’altra punta del vestíbul.&lt;br /&gt;-Passa, passa... – li deia mentre anava corrents a buscar la babutxa que s’entestava a no entrar-me en el peu.&lt;br /&gt;-Perdona que hagi vingut per sorpresa però la veritat és que m’ha fet cosa trucar-te per telèfon i com que era al teu carrer...&lt;br /&gt;-Sí, sí... ja... ja... – la maleïda sabatilla no s’encaixava al seu peu i mentre mirava al Xavi, vaig haver d’abaixar-me i embotir-me-la amb les mans.&lt;br /&gt;-Estàs refredada?&lt;br /&gt;-Una mica...- ho deia, encara ajupida i amb un caramell a mig penjar del nas que amb un moviment furtiu vaig treure’m amb el mocador que duia guardat a la butxaca de la bata.&lt;br /&gt;-He sentit a dir que la vida et va prou bé..&lt;br /&gt;-No em puc queixar- a la fi em vaig incorporar i el vaig mirar de front. Estava guapo- Volies quelcom en especial?- vaig arquejar les celles, alçant una micona la barbeta com per donar-me autoritat.&lt;br /&gt;-No... solament tenia ganes de visitar-te.&lt;br /&gt;-És clar. &lt;br /&gt;Vaig entrar al menjador tot i que no tenia gaires ganes de que ell també hi entrés i s’assegués al sofà: no em venia de gust petar la xerradeta amb el que havia estat el meu nuvi infidel. Però les circumstàncies eren insòlites i la veritat és que la congestió m’havia deixat el cervell moll com l’aiguat que queia a l’altre costat dels finestrals. Per aquesta reflexió profunda fou que em vaig adonar que havia deixat un rierol per terra amb el seu paraigua que encara portava pres a la mà. Em vaig dirigir a la cuina, oferint la imatge d’una tronada que no tingués massa clar cap a on guiar-se i això em va empipar perquè no volia donar l’aparença que estava inquieta pel fet que se m’hagués plantificat a casa després dels set mesos que feia que ens havíem vist d’aquella manera al restaurant, anant jo amb la Montse i ell amb la seva encantadora meuca- Elena.&lt;br /&gt;-I a tu, què tal et va?- vaig sortir amb la baieta de rentar el terra i em vaig posar a fregar les gotetes que recorrien tot el rebedor.&lt;br /&gt;-Ai, perdona: dóna’m, ja ho netejo jo- se’m va apropar, deixant el paraigua sobre un bassalet d’H2O concentrat en un terra impol.lut.&lt;br /&gt;-No, deixa; ho faig jo, tranquil&lt;br /&gt;De cop i volta, ens vam veure tots dos agafats a la vara de l’utensili amb una dèria per netejar, malaltissa. Semblava que aquell ceptre fos el pal d’un vaixell que s’està enfonsant i miréssim de salvar-nos la pell a empentes per fer-nos fora mútuament. &lt;br /&gt;-No t’amoïnis, Xavier: ja frego jo, recoi!&lt;br /&gt;-D’acord... – va envermellir i vaig seguir la meva tasca.&lt;br /&gt;-Així, doncs... tot et va bé, oi?&lt;br /&gt;-Sí... a mitges...&lt;br /&gt;-A mitges?&lt;br /&gt;-És que amb l’Elena... bé; la cosa no acaba de rutllar...&lt;br /&gt;-Ah, no?... Jo pensava que éreu l’un per l’altre. Després de tot el ciri que vau muntar- ironia Xènica. &lt;br /&gt;-Em sap greu...&lt;br /&gt;-El què?&lt;br /&gt;-Haver-te deixat de la manera en que ho vaig fer...&lt;br /&gt;-Vaja... doncs a mi no em fa res.&lt;br /&gt;-No em guardes rancúnia?- posava una carona d’àngel com per trencar-se-la.&lt;br /&gt;-Nooo... i ara, noi- en part, era cert; que consti!- Em vas obrir els ulls amb aquell mastegot.&lt;br /&gt;-De debò?&lt;br /&gt;-Sí... i tant... em vas ensenyar quelcom molt important.&lt;br /&gt;-El què?&lt;br /&gt;-Que alguns homes, a més de ser capullos, els manca la capacitat mínima de fer les coses ben fetes... i que les mingues grans, solen pertànyer a propietaris d’encèfal reduït... &lt;br /&gt;-Mm- es va quedar en blanc.&lt;br /&gt;-Què et sembla?- em vaig quedar allà quieta amb el motxo a les mans i un ampli somriure.&lt;br /&gt;-No sé què dir-te... que tinc la tranca gran i que sóc un imbècil?&lt;br /&gt;-Bingo!&lt;br /&gt;-Tens raó.&lt;br /&gt;-Naturalment... però no et crucifixis per això, eh. Ja han passat uns quants mesos i m’he refet perfectament.&lt;br /&gt;-Me n’alegro perquè la veritat és que aquests darrers dies jo no he fet res més que pensar en tu a cada hora... He estat recordant quan fèiem l’amor; els teus ulls, els teus llavis humits, el teu entrecuix càlid... El meu organisme ha cobrat factura perquè m’he sentit com si m’hagués pres tota una caixa de Viagra.&lt;br /&gt;-Bé; ja tenies a l’Elena per desfogar-te, no?&lt;br /&gt;-L’Elena... uf, l’Elena...- se’m va atansar de forma perillosa i arriscada i jo vaig recular dues passes.&lt;br /&gt;-L’Elena, què? Quan em vas deixar, vas argumentar que n’estaves enamorat... o no?&lt;br /&gt;-Sí; tu ho has dit: “n’estava”.&lt;br /&gt;-Ja no?&lt;br /&gt;Va negar amb el cap:&lt;br /&gt;-M’he adonat de que la dona a la que desitjo inevitablement, ets tu- se’m va apropar més, encara.&lt;br /&gt;-A veure, Xavier; què has begut?&lt;br /&gt;-Com?&lt;br /&gt;-T’has injectat, t’has dopat? Què has fet? Què tens?&lt;br /&gt;-Tinc la necessitat de ficar-me al llit amb tu; no és més que això.&lt;br /&gt;-Ara ja no és el moment adient.&lt;br /&gt;-Per què no?- els seus ulls em miraven amb una fixació que em despullava tota.&lt;br /&gt;-Perquè estic sortint amb un altre home i...&lt;br /&gt;-I què?&lt;br /&gt;-Que no se la vull fotre... m’agrada, l’estimo...&lt;br /&gt;-Ho trobo raonable...- intentava fer-me un petó i jo, sense saber el per què, em deixava arrossegar.&lt;br /&gt;En aquells precisos i justos instants, va sonar de nou, foradant les nostres orelles, l’intèrfon de la porta i de l’ensurt vaig deixar escapar el bastó que va xocar contra el front del Xavier, trontollant-li entre les dues celles. Després, el motxo va caure a terra, rígid, amb un cop sec. Em vaig enganxar l’auricular fins al timpà:&lt;br /&gt;-Digui??- vaig cridar més que no pas preguntar.&lt;br /&gt;-Hola, guapa: sóc el Joan- la seva bonica veueta s’escoltava en miniatura.&lt;br /&gt;-És el Joan!!!!- vaig veure un capellà que em sortia de la boca i aterrava sobre l’espatlla dreta del Xavier.&lt;br /&gt;-Qui és el Joan?&lt;br /&gt;-El meu... la meva parell... el meu nuvi, hòstia!&lt;br /&gt;-No t’estressis, dona: no passa res.  &lt;br /&gt;-Sí que passa: passa que ell és el meu gran amor i tu el meu “ex- ex” nuvi i que no vull que pugi i et vegi dintre del meu pis.&lt;br /&gt;-Aleshores... vols que em quedi al replà i així semblarà que no he posat el peu a casa teva?&lt;br /&gt;-No!!... no ho sé.&lt;br /&gt;Van picar a la porta sense utilitzar el timbre. Merda! Per què havia de viure en un primer?  Vaig xiuxiuejar com una idiota:&lt;br /&gt;-Ja és aquí...shhh- em vaig posar el dit índex al davant dels llavis.&lt;br /&gt;Acte seguit, vaig obrir la porta per segona vegada i allà va aparèixer el Dr. Joan Espinell amb els seus ulls verds de cristall. &lt;br /&gt;-Bona tarda...- em va fer un petó fugaç i va mirar per sobre al Xavier que feia posat de beneit.&lt;br /&gt;Jo me’ls vaig mirar a tots dos que es clavaven els ulls com dards i mig histèrica vaig dir, encara amb aquell to cridaner, referint-me al Joan:&lt;br /&gt;-Ah... et presento al... al meu amic; en Xavier- es van fer unes estrebades de mans com per arrencar-se els braços.&lt;br /&gt;-Xavier... et presento al meu company: el Dr. Espinell...- encara tenien les mans encaixades com  dos homosexuals que s’acaben de conèixer.&lt;br /&gt;-Encantat...- aquest era el Joan amb un aspecte, aparentment desimbolt.&lt;br /&gt;-Igualment- el Xavi, amb cara de potència.&lt;br /&gt;-Bé, Xavier: ja ens veurem un altre dia. Gràcies per la visita: espero sentir-me més recuperada demà.&lt;br /&gt;-Ben segur. &lt;br /&gt;Em va fer dos petons sota l’atenta mirada del meu doctor i a continuació el va saludar a ell amb un moviment de mà que el Joan va correspondre amistosament. &lt;br /&gt;La porta es va tancar a l’esquena del Xavier amb un PLAM tal i com la nostra relació havia acabat. Durant uns segons no em vaig voler donar la volta enrere per por de topar-me amb un esguard inquisidor. Però em vaig girar i, els ulls del Joan EREN inquiridors.&lt;br /&gt;-Així que aquest paio era el Xavier?&lt;br /&gt;-Sí... un amic.&lt;br /&gt;-Un amic o el teu “ex” amic?- Déu meu; es recordava del seu nom. Però si només li havia parlat d’ell al principi; la nit que vam sortir a prendre unes cerveses.&lt;br /&gt;-D’això... sí, sí... el meu “ex”.&lt;br /&gt;-I per què no has especificat durant les presentacions? Ell és el teu amic i jo el teu “company”, oi?&lt;br /&gt;-Vaja... company, nuvi... no?- em tocava els cabells del clatell de forma una mica histriònica.&lt;br /&gt;-Per a mi, un company pot ser un “col.lega de feina”: ser el teu nuvi significa una micona més que això... no et sembla?&lt;br /&gt;-Caram, John, no t’ho prenguis malament.&lt;br /&gt;-No: ni molt menys- va mirar al seu voltant com si no sabés què fer: tal i com si el meu pis li fos desconegut- Bé: de fet, només he vingut per veure com et trobaves i portar-te aquest detallet...&lt;br /&gt;Va treure un paquetet embolicat en un paper daurat molt llampant que anava lligat amb un llacet lila. El vaig obrir desmanyotadament: en el seu interior hi havia un gosset blanc de peluix:&lt;br /&gt;-Oh... quina cucada, Joan... – li vaig fer un dolç petó als llavis però ell va ser una mica esquerp.&lt;br /&gt;-Au, vinga: no t’enfadis amb mi.&lt;br /&gt;-Em pots explicar què feia aquest tio a casa teva?... Mira; pensaràs que estic gelós i no t’equivoques però és que tampoc no tinc per costum relacionar-me amb les meves antigues amants. Al meu passat hi solc posar segell per enviar-lo a Nipona. &lt;br /&gt;-Jo també. Ha vingut per sorpresa, t’ho asseguro. Estava feta pols al llit quan han trucat a la porta. He donat tant per fet que series tu, que he obert sense ni tan sols preguntar i aleshores ha aparegut ell i no he sabut com desfer-me’n. &lt;br /&gt;Em va repassar amb un cert aire de sospita al rostre i potser quan va estar segur que deia la veritat, va somriure maliciosament:&lt;br /&gt;-Està bé... no t’estressis- altra vegada? Tots dos s’havien posat d’acord en incitar-me a teràpia o què? No estava estressada, solsament una mica neuròtica.&lt;br /&gt;-Vull que em creguis. No tinc res amb aquest totxo. Per a mi la història va quedar més que finita. &lt;br /&gt;-Ok, maca... no passa res, val? Tot està en ordre... mentre no el torni a veure...-em va fer un petó que va sonar a “xuc”.&lt;br /&gt;Vam dormir junts, per descomptat i durant el vespre la febre, que amb els imprevistos m’havia baixat, va tornar a pujar en picat: i és que el cervell no em va parar en tota la matinada... què punyeta volia el Xavi: enrotllar-se amb mi?... Una satisfacció infinita m’omplia de goig: la tia suprema de la Xènia, tornava a estar en forma i entrava en acció. Sí!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-3808097732633187416?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/3808097732633187416/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/04/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3808097732633187416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3808097732633187416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/04/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-2307836033019907417</id><published>2010-02-18T00:19:00.000-08:00</published><updated>2010-02-18T00:43:52.247-08:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 14:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DINAR FANTÀSTIC&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres mesos feia que estàvem junts el Joan i jo quan, per error, vaig decidir de portar-lo un bonic diumenge de tardor, a dinar a casa dels meus pares.&lt;br /&gt;En realitat, la meva intenció anava més enllà de les simples presentacions feixugues i sobrants entre “amic” i papàs. El meu vertader propòsit era tocar els nassos a ma mare. Volia que conegués al tros d’home amb el que la seva filla, l’ovella negra, s’havia embolicat a l’ombra de les seves crítiques despietades i impròpies d’una matriarca cap a la seva primogènita. Ho vaig aconseguir, suposo... però a quin preu!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ell no el va sobtar gaire que li proposés de visitar als meus. Em vaig sentir una mica insegura del meu suggeriment però s’ho va prendre súper bé. Potser tenia curiositat per saber d’on recoi sortia aquella mossa amb la que compartia més que consulta. Si en vaig ser d’egoista...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La meva mare va articular aquells mots en do menor que acostumen a sortir-li quan l’envaeix la sorpresa... sigui bona o dolenta, en caure-li a sobre una notícia via telefònica:&lt;br /&gt;-Ens presentaràs al teu promès?&lt;br /&gt;-No és el meu promès, mare; només un amic.&lt;br /&gt;-És clar....- era necessari que emprés aquest to burleta?- Un... amic, amic, vols dir?&lt;br /&gt;-Com, que un “amic, amic”? Sí, un amic: de la paraula amistat...&lt;br /&gt;-Aleshores, s’entén que no hi ha hagut pervertiment?&lt;br /&gt;-Mare!!!&lt;br /&gt;-Ai, preciosa... és broma; sempre tan poc desperta...&lt;br /&gt;Després d’establir dia i hora, vaig penjar emprenyada, com sempre que xerro amb ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Per adobar la situació, ma germana, com a cosa excepcional, també va assistir al dinar familiar ( es veu que la seva indiferència filosòfica cap a tot i cap a tothom, no la restringia de tafanejar qui era el nou “desafortunat” de la Xènia i a sobre es va presentar amb el seu actual barbat; el Simó ).&lt;br /&gt;Quan vam arribar, el meu pare ens va rebre amb la seva educació i amabilitat, d’arrels. La mare estava a la cuina i parlotejava amb la Laia i el seu Neandertal. Ens hi vam apropar:&lt;br /&gt;-Hola, mare.&lt;br /&gt;-Hoola, neenaaa... &lt;br /&gt;Va donar l’esquena als taquets de truïta de patates i als altres entrants que tenia a sobre del grandiós marbre i es va apropar a mi amb els braços estesos d’una forma tan absolutament exagerada com només podia sortir d’ella. Utilitzava una pronunciació melòdica i dolça ( per entabanar al meu acompanyant, naturalíssimament ). Em va fer dos petons refinats; un a cada galta i aleshores, com si no hagués caigut en la presència del meu company, se’l va mirar amb uns ulls encantadors i ben oberts i va exclamar, quasi exultant:&lt;br /&gt;-Tu deus ser en Joan, oi, guapo?&lt;br /&gt;-Això mateix..&lt;br /&gt;“Smuac, smuac”: van ressonar per tota l’estança.&lt;br /&gt;Mentre ma mare estampava els seus petons mortals en el que era el meu “amic”, els altres ens vam quedar allà com tanoques sense saber exactament què dir-nos. Vaig mirar al nuvi de la Laia:&lt;br /&gt;-Ei, Simó; com va això?&lt;br /&gt;Ni tant sols va respondre; va murmurar una mena de so indescriptible com un home de les cavernes que era i em vaig quedar igual: quina escena més incongruent. &lt;br /&gt;Quan la Sra. Júlia Prat va decidir de deixar tranquil al meu company, vam anar al saló i ens vam asseure tots plegats com bons membres de la mateixa casta reputada. El meu pare va xerrar de política durant un quart d’hora fins que la seva dona el va interrompre per donar pas a taula i ja de pas, treure’ns a tots d’un dilema. &lt;br /&gt;Val a dir, per què no, que durant la primera hora tot va resultar aparentment normal i que el nostre tarannà es desenvolupava en unes condicions òptimes. La situació va mudar durant l’àpat. Com no, la meva mare es va expropiar de la conversa:&lt;br /&gt;-Així que ets ginecòleg... &lt;br /&gt;-Sí, correcte.&lt;br /&gt;-Deu ser una feina absolutament apassionant, oi?- va col.locar l’anvers de la seva mà sota la barbeta en una postura refinada.&lt;br /&gt;-A mi m’entusiasma; no podria pas dir el contrari.&lt;br /&gt;Em mirava al Joan quan responia i el veia tan atractiu i tan senyor que em venien ganes d’enretirar la seva cadira, asseure-m’hi a sobre i fer-li l’amor allà, al davant de tots cridant: “És meu, és meu!!”... per contra i esquinçant d’una manera bàrbara la meva fantasia, la Júlia va deixar anar un dels seus tirs:&lt;br /&gt;-La Laia, també està estudiant medicina: aquest any s’ha especialitzat en neurocirurgia: aquesta noia és una setciències. &lt;br /&gt;La meva germana va regalar un somriure carregat de contrarietat:&lt;br /&gt;-Té mèrit; la neurocirurgia és una de les especialitats més delicades que existeix. &lt;br /&gt;-Uix; però ella té plena capacitat per a fer tot allò que es proposi- ma mare, de nou. De què anava aquesta, parlant-li al Joan de la Laia i de les seves aptituds? Menys mal que, per una vegada, ma germana em va llegir el pensament.&lt;br /&gt;-Em sembla que no és de mi de qui hauríem de parlar, no?&lt;br /&gt;A la meva estimada mare se li va posar cara de pòquer. Volia jugar amb mi, oi? Doncs tindria partida...  &lt;br /&gt;-Saps què passa, Joan? Que la meva mare es sent profundament orgullosa de ma    germana. És lògic; crec que és molt lloable que admiris dels teus fills allò que tu mai no seràs.&lt;br /&gt;-Ja... – pobre Joan; no sabia quina cara fer perquè els ulls de la Sra. Júlia estaven clavats en mi com la mirada de la desballestada d’una pel.lícula de terror, en la seva víctima.&lt;br /&gt;-Tens raó, bufona- i referint-se a ell- Sembla mentida com dues germanes poden ser tan diferents: la Xènia, pobreta, no és més que una recepcionista.&lt;br /&gt;-També és una feina molt digna- gràcies, Joan!&lt;br /&gt;-Mare... jo encara no sóc doctora: no avancis esdeveniments...- la Laia al meu favor?... Déu meu; tanta llàstima començava a despertar?.&lt;br /&gt;El meu pare s’ho escoltava tot ben callat i el prehistòric, també.&lt;br /&gt;-No dubto que ho arribaràs a ser.&lt;br /&gt;-Doncs quan ho sigui, ho celebrarem, d’acord?- indubtablement, ma germana no em defensava a mi; simplement, contradeia a ma mare. &lt;br /&gt;-És tan modesta...- va mirar al Joan amb cara de tonta, sacsejant una mica el cap com dient “és que és única”.&lt;br /&gt;El doctor Espinell, amb la seva agilitat racional, intentà desviar el diàleg centrat en la Laia. Va mirar al Simó i amb un agradable gest va preguntar:&lt;br /&gt;-També estudies medicina?&lt;br /&gt;-Sí; però jo vaig a per la cardiologia...- la seva veu sonava cavernícola: per si de cas, mai no deixaria el meu cor a les seves mans; encara se l’acabaria menjant. &lt;br /&gt;-No està gens malament.&lt;br /&gt;-Ja veus, rei: aquí tenim dos presumptes brillants metges i un altre de fet- parlava la Júlia i de pas em desbancava.&lt;br /&gt;-Sí: tres estrelles i dues fracassades...- té resposta, marona!&lt;br /&gt;-Saps que la Xènia va aconseguir aquesta feineta mercè a que el seu pare era bon amic del Dr. Racó?- no podia callar, no...&lt;br /&gt;-Sí; ja m’ho va explicar- fota’t!&lt;br /&gt;-El meu pare és un àngel...-vaig mirar-lo amb una tendresa totalment sincera- A mi em va buscar un lloc de treball i a ma mare li va solucionar la vida. Com són les persones...- un dels meus somriures estupends.&lt;br /&gt;-No esperaràs que ara el Dr. Espinell arregli la teva, oi, maca? Avui en dia les dones intel.ligents se’n surten soletes...&lt;br /&gt;-Està clar que en els teus temps, no.&lt;br /&gt;Allò s’havia convertit en un tres i no res, en un complet intercanvi entre mare i filla: en una autèntica partida de ping-pong; ella em passava la pilota i jo se la tornava i la resta, contemplava girant el cap d’un costat a l’altre. En aquells moments, vaig tenir una mena de flash; vaig entendre per què la doctora Magsalin se m’havia fet tan repel.lent en veure-la; em recordava a la meva pròpia mare: aparentment, afable... però punyetera de mena!&lt;br /&gt;-Què en sabràs tu d’aquella època, estimada... tot eren entrebancs per als joves.&lt;br /&gt;-És clar... per això t’ho vas muntar bé. Vas veure al pare i vas dir: “aquest,  algun dia em traurà de la misèria”. En fi... almenys jo, m’estic guanyant les castanyes: no m’agradaria que ningú altre m’hagués de mantenir tota la meva existència; quina creu. Així que no cal que pateixis...&lt;br /&gt;-Penses que tot per a mi ha estat fàcil, Xènia?- adoptava aquella postura de “senyora ofesa” que controla minuciosament el seu entorn mentre es fa la ferida.&lt;br /&gt;-Home; massa problemàtic no haurà estat, tenint en compte que tens mil minyones que et fan des de l’esmorzar fins al sopar, passant per la bugada, la neteja general, la compra més esgotadora: jardiner, fisioterapeuta i ja posats, micos d’animació: tot, en una mansió enorme de somni... el més dur que et pot haver passat i que jo recordi, és que se t’hagi trencat una ungla acabada de fer la manicura o no saber decidir-te per quin model posar-te en un dels teus sopars de gala. &lt;br /&gt;-Ets una malcarada. Com goses parlar-li així a la teva mare al davant del teu promès- vinga a tocar els pebrots amb el substantiu- del Simó i de la resta de la família?&lt;br /&gt;-I tu? Com tens la barra de mirar de ridiculitzar-me d’aquesta manera tan insensible?&lt;br /&gt;-Jo, ridiculitzar-te? I ara! Em sembla que tens un profund complex d’inferioritat que t’ofusca la visió de la realitat, filla.&lt;br /&gt;-No: el que m’atordeix profundament és que no sàpigues quan posar un STOP a la teva jactància empipadora!..&lt;br /&gt;-Com...?&lt;br /&gt;-T’ho explico millor?...&lt;br /&gt;Se’m va quedar la rèplica a la boca: en aquells moments, vaig començar a sentir un sorollet estrany; una mena de gàrgara desagradable: estava tan centrada en la meva discussió que per uns segons no vaig saber identificar d’on venia dit rumor. Estàvem en el segon plat; uns peus de ministre talla quaranta-u amb salsa d’ametlla. &lt;br /&gt;Llavors, vaig mirar endavant: la Laia guaitava a ma mare i es recreava en la seva barreja entre derrota i mala hòstia i al seu costat, el prehistòric s’estava posant d’un color morat macilent: &lt;br /&gt;-Simó?&lt;br /&gt;-Arfg!&lt;br /&gt;No va dir res més i així, de forma inesperada, va fer el gest d’aixecar-se, va entrebancar amb la pota davantera de la seva cadira, va caure enrere a càmera lenta, arrossegant amb sí totes les tovalles amb gots, coberts, pa i demés a dintre ( igual que l’ET quan es guarda les provisions a la manta i se l’emporta a l’habitació de l’Eliot ) i tot seguit vaig veure un parell de peus, encara més tremends que els dels porcs que ens menjàvem, a sobre de la taula: en definitiva: que el paio havia caigut enrere amb el seient encastat al cul. Ens va costar de reaccionar perquè va ser una situació sobtada i estrafolària a la vegada. Ma germana va ser la primera a mirar cap al terra, amb la veu aterrida:&lt;br /&gt;-Simó!!.. Amor meu, què et passa?- amor meu? La Laia anomenant amor meu al seu barbut... el que fan els esdeveniments inesperats- Merda! S’està ofegant!!&lt;br /&gt;D’un bot, com en Tarsan, el Joan va dirigir-se cap a l’altre costat de la taula i el vaig veure desaparèixer a l’ajupir-se cap al nuvi de la Laia. Aleshores, els meus pares i jo també ens vam aixecar de les nostres cadires i observàvem des dels nostres llocs tots els moviments.&lt;br /&gt;-Es deu haver empassat un os: per això s’està ofegant!- va cridar el Joan.&lt;br /&gt;-Ai, Déu meu; ha estat una mala idea això de preparar peus de porc- ma mare, tapant-se la boca amb una mà tremolosa.&lt;br /&gt;-Sisplau; pot fer el favor d’ajudar-me? Seria convenient aixecar-lo i fer-lo posar dret per tal de que expulsi allò que obstaculitza les seves vies respiratòries- el Dr. Espinell, dirigint-se a mon pare.&lt;br /&gt;L’home se li va apropar de seguida i entre tots dos van mirar de posar dempeus al pobre noi que pesava bora els cent quilos, tot en alçada. Mentrestant, el Simó proferia una sèrie de sons guturals força asquerosets: ma germana s’ho mirava tot amb els ulls de be degollat. &lt;br /&gt;-Hauríem de trucar a una ambulància...- la Sra. Prat amb les seves lúcides idees. &lt;br /&gt;-Mare: ja tenim un metge en acció.&lt;br /&gt;Ho vaig dir amb la vista fixada en el meu heroi que estava passant per tots els colors de l’Arc de Sant Martí, subjectant i aguantant el pes de l’home de les coves.&lt;br /&gt;-Ara, serà qüestió de pressionar-li el tòrax amb força per tal que pugui expel.lir l’os. &lt;br /&gt;La resta dels components d’aquella taula, sotjàvem des de les nostres posicions, com soldats a l’espera d’entrar en batalla. &lt;br /&gt;El Joan, tenia agafat al Simó des del darrera, amb tots dos braços envoltant-li el pit fent l’efecte que sostenia un sac de patates. Va empènyer fortament cap endintre, amb els braços ben arraulits al xicot que, pobre, bavejava de mala manera, portant-se la mà al coll com si això li servís per alguna cosa útil. Les galtetes diminutes, ocultes rere l’atapeïda mata negra de pèl vertiginós, estaven ara tan vermelles com el color grana que ma mare tenia estampat als llavis. A la segona exhortada del Joan sobre el tòrax del noi, tots vam veure una coseta deforme que sortia amb un gran impuls, volant de la seva boca, amb un fil de saliva penjant-hi que anava caient per terra a mesura que dit objecte, traçava un arc que va tenir com a destí, un brutal impacte contra l’ull del meu pare: malgrat les petites mesures de “l’os?” ( encara ningú no n’era conscient ), el va colpejar amb suficient força perquè tot seguit, ell exclamés: &lt;br /&gt;-El meu ull!!&lt;br /&gt;-Déu del cel, que me l’han deixat guerxo!- la meva mare va córrer com una tota protectora, al costat del seu marit que es cobria l’ull danyat.&lt;br /&gt;Alhora que en Simó, a la fi, es refeia, mig marejat, assegut a la cadira de la Laia mentre aquesta li xiuxiuejava – pobret osset pelut meu- amb molt d’encert, els altres prestàvem atenció a l’ull borni del meu pare. De nou, el Dr. Espinell, havia d’actuar com a metge d’urgències:&lt;br /&gt;-Està bé, senyor Genovell?&lt;br /&gt;-Crec que no; no hi veig, ara per ara.&lt;br /&gt;-Ai, els peus de porc... que m’han deixat cec al Rafael...- podia ser de debò que ma mare estigués somiquejant o aquella sessió tan esperpèntica entrava dintre del seu teatre?&lt;br /&gt;Vaig mirar al meu voltant; la taula desparada; amb la tovalla tirada per terra; la vaixella de porcellana xinesa, feta a miques conjuntament amb els gots i les copes: els coberts, havien arribat fins a la porta del saló: una forquilla havia quedat clavada i de punta, a la sabata de “l’osset pelut” de ma germana però el seu atordiment no els permetia d’adonar-se’n. El parquet estava ple de vi, tot enganxós: realment tot plegat presentava un aspecte de caos. Quin desastre: em vaig tapar la cara per aïllar-me de tot allò per uns instants.&lt;br /&gt;-Ara sí, seria bo que portéssim al seu marit a l’hospital.&lt;br /&gt;-Oh, quin disgust- efectivament: ma mare, ploriquejava...&lt;br /&gt;-No s’amoïni; tot anirà bé. Com a molt deu tenir una petita lesió ocular. Estàs millor, Simó?- el Joan va mirar cap al xaval amb cara dissortada.&lt;br /&gt;-Pff... sí, sí; gràcies, ha estat un mal tràngol- a la fi, es va aixecar, ajudat per la Laia que el prenia del braç com si fos un vell: una imatge irrisòria tenint en compte el problema de gegantisme que patia aquell tio: al seu costat, la meva germana semblava un nan.&lt;br /&gt;Vam acabar tots a l’hospital més proper. El Simó estava ja en plena forma tot i que se li havia quedat la cara d’ennuegat ( potser ja la tenia... per estar amb la Laia... ).&lt;br /&gt;El meu pare s’hi va estar una estoneta llarga però tot va quedar a la fi, en un esglai i una quasi microscòpica ferideta a l’ull esquerre que quedaria guarida amb unes quantes gotetes ( preferia al Joan guenyo que no pas al meu pare guerxo; evident ).&lt;br /&gt;Vam portar als meus progenitors de nou cap a casa i allà ens hi vam acomiadar: &lt;br /&gt;-Aix, Joan; quina mala impressió t’haurem causat amb tot aquest batibull, oi?... No creguis que aquestes coses acostumen a passar gaire sovint per aquí.&lt;br /&gt;-No pateixi senyora Prat: tot està bé.&lt;br /&gt;-Ho sento; espero que aquest fet no marqui precedent- un “eje, eje” d’aquells tan estúpids seus.&lt;br /&gt;-Ni molt menys: coses pitjors s’han vist. He treballat uns quants anys a emergències... No es preocupi gens.&lt;br /&gt;-Gràcies per tot, maco: esperem que tornis aviat... i la propera vegada faré uns canalons... que no porten os i no resulten cap risc- la seva rialleta em va marejar; per favor: és que no acabava mai aquella comèdia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El meu pare volia que ens quedéssim a prendre una copa i el Joan hi estava disposat però m’hi vaig negar rotundament... vista l’experiència, encara hagués esdevingut la 3ª Guerra Mundial. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De tornada al meu pis, jo estava taciturna.&lt;br /&gt;-Ei... què et passa, dona guapa? Estàs molt seriosa- mentre conduïa, el Joan em va aixecar el mentó amb la mà que tenia lliure.&lt;br /&gt;-Què vols que em passi? Ja veus el número que s’ha muntat a casa meva.&lt;br /&gt;-Quin número? El teu cunyat ha estat a punt d’ofegar-se, pobre; no crec que hagi estat un acte deliberat..&lt;br /&gt;-Per favor; no anomenis cunyat a aquella cosa peluda amb potes...si s’assembla al Ieti... Pff... No; no ha estat un acte calculat i tampoc no ho ha estat el fet que un os vomitat pel Winnie Poo en versió gegantina, es clavés a l’ull del meu pare, que haguéssim d’anar cames ajudeu-me a l’hospital, que el dinar s’hagi reduït a un escampall de merda per terra... no; ni molt menys: qui volia arruïnar la fabulosa dinada de presentació del Dr. Joan Espinell Vic a la família Genovell Prat? Qui? Qui atemptaria contra mi i tindria tantes ganes de fotre’m? &lt;br /&gt;-Xènia... no et posis així, carinyo- em va acaronar els cabells mentre uns llagrimots descomunals quasi m’arrencaven a mi, els ulls de les conques. Vaig esclafir en una plorera descontrolada. &lt;br /&gt;-Què estúpida em sento... volia....- sanglotava- ... volia quedar bé; oferir-te una bona estampa dels meus i... i.... hem quedat tots com uns idiotes... semblàvem sortits del Cotolengo...- més i més llàgrimes...&lt;br /&gt;-Au, no siguis dramàtica. Saps què et dic? Que m’heu semblat una família singular: divertida. Les formes exagerades, avorreixen enormement, tia: em fan entrar son. Avui he estat despert tota l’estona.&lt;br /&gt;-I és clar; et deus haver divertit veient com l’escurçó de ma mare m’atacava sense compassió... &lt;br /&gt;-Vinga, preciosa: que tens el do de paraula i ho saps... se les tornaves totes amb guarniment.&lt;br /&gt;Em vaig quedar callada, mirant-lo amb cara de pomes agres i una tristor immensa a la meva ànima pura.&lt;br /&gt;-No ploris més que no m’agrada veure’t infeliç.&lt;br /&gt;-És que sóc una infeliç.&lt;br /&gt;-Noo.. et SENTS infeliç; però no ho ets: no és el mateix.&lt;br /&gt;-Ah, no?&lt;br /&gt;Va negar amb el cap:&lt;br /&gt;-T’ho dic jo.&lt;br /&gt;Vaig fer un llarg sospir de consol i, bé... donada la tendresa d’aquell Sir... també de fervor... així és la vida... passi el que et passi, tot va a parar al mateix sac. Ja ho diuen: “tots els camins, porten a Roma”... i, en aquest cas, Roma era la luxúria!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-2307836033019907417?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/2307836033019907417/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/02/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2307836033019907417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2307836033019907417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/02/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-8186615157971488957</id><published>2010-01-26T09:12:00.000-08:00</published><updated>2010-01-26T09:16:51.125-08:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 13:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOVA CONVERSA AMB LA VEU DE LA CONSCIÈNCIA:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Guenyo!?- la veu de perplexitat de la Montse.&lt;br /&gt;Aquesta vegada estàvem assegudes en una terrasseta de la Rambla, amb un granissat de llimona entre les mans.&lt;br /&gt;-Sí; es posa guenyo quan arriba a l’orgasme.&lt;br /&gt;-Hòsties, Xènia; és collonut. Darrerament tot el que et passa s’apropa a l’abstracte.&lt;br /&gt;-Apa, no exageris, Montserrat: segueix estant guapíssim malgrat aquest petit “defecte”.&lt;br /&gt;-Petit, dius...- va mirar cap a un altre costat fent un ganyot de compromís- No hi ha res més important que un home et miri als ulls quan està en ple èxtasi per certificar-te que tu n’ets la causant, neneta meva. Aquest bon xicot, en canvi, no deu tenir les idees massa clares...&lt;br /&gt;-Pobrissó... ell no pot fer-hi res. &lt;br /&gt;-Almenys, podria posar-se un pegat.&lt;br /&gt;-Què dius... em semblaria que ho estic fent amb un pirata... encara seria pitjor el remei que l’enfermetat, tia.&lt;br /&gt;-Ai, què vols què et digui... a mi, em desconcentraria està cardant amb un tio al que se li en va l’ull a la virolé cada vegada que hi arriba, noia. &lt;br /&gt;-Doncs a mi no, mira: no em va trencar gens el rotllo; al contrari... el divendres vaig anar a treballar més fresca que una rosa i les seves miradetes ( amb l’ull dret al seu lloc!! ), van ser molt significatives.  &lt;br /&gt;-D’acord, Xeni. Ja veig que me l’hauràs de presentar aquest Dr. Espinell. Demanaré hora a la seva consulta i de pas li faré un repàs mentre tinc les cames been separades...- es va posar a riure i jo també.&lt;br /&gt;-Quina mala peça que ets!&lt;br /&gt;Rèiem com dues tarades; crec que per l’efecte de les calors sufocants d’aquella tarda de dissabte del mes de Juliol.&lt;br /&gt;-Tu el que has de procurar és tenir a la doctora “tifa” ben a ratlla: ja saps com són les d’aquesta mena... vampiresses que acaben clavant queixalada i portant al seu territori als pobres il.lusos: els tios. &lt;br /&gt;-Crec que el Joan està prou escarmentat.&lt;br /&gt;-Què?? Els homes, carinyo, no escarmenten; són els únics animals que entrebanquen dues vegades amb la mateixa pedra. T’asseguro que una sola neurona voltant-los pel cervell, no fa gaire per ells.&lt;br /&gt;-Montse; la meuca de l’Elena és la única que me la va fotre i perquè em va agafar amb la guàrdia baixa: confiava en ella. No t’amoïnis per mi: me l’han jugat una vegada però ha estat la darrera... ho garanteixo, com que m’anomeno Xènia Genovell Prat. &lt;br /&gt;La Montsina va assentir satisfeta; segur que va pensar: “aquesta és la meva Xènia”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-8186615157971488957?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/8186615157971488957/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/01/ser-dona-sense-estressar-se_26.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/8186615157971488957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/8186615157971488957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/01/ser-dona-sense-estressar-se_26.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-2052677445292788948</id><published>2010-01-17T03:01:00.000-08:00</published><updated>2010-01-17T03:35:13.221-08:00</updated><title type='text'>SEER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 12è:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARA QUE ELS NENS DORMEN...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, ja ho sé, ja... l’escena era d’allò més sentimental però això no és pas un conte de fades ni jo sóc la Blancaneus o la Bella Dorment, de manera que hi va haver una segona part. &lt;br /&gt;Quan encara no havia acabat el sopar- convit- festa, el Joan em va proposar d’anar a moure l’esquelet a una altra banda i jo no vaig tenir inconvenient per tal de desfer-me’n d’aquella paperina que no desistia en el seu empeny de perseguir-nos per tota la sala controlant els nostres moviments de manera compulsiva.&lt;br /&gt;Un cop aposentats en el seu vehicle, amb el que em començava a familiaritzar i quan havia posat la clau al contacte, sense mirar-me, va dir:&lt;br /&gt;-Vols venir a casa?&lt;br /&gt;-A la teva?&lt;br /&gt;-No... a la del meu cosí...&lt;br /&gt;Vaig parpellejar a un mode molt meu que sé que causa sensacions indescriptibles en els mascles sense disfuncions erèctils. I amb ell tampoc no va fallar, clar. &lt;br /&gt;-Si promets tractar-me bé...&lt;br /&gt;-El millor que sàpiga. &lt;br /&gt;Amb un altre home, en altres temps i en diferents condicions, segurament només pel fet de bescanviar aquest joc de vocables amb trampa amagada, ja m’hagués tirat com una gata rabiosa a sobre seu i de pas el tio m’hagués arrencat la vestimenta d’una revolada: aleshores, el seu formós Pathfinder negre, hagués iniciat un sotragueig al ritme de Rock and Roll.&lt;br /&gt;Però amb el doctor Espinell, la cosa no podia ser tan bèstia: pressentia que era un tio considerat, al cap i a la fi. Hagués quedat molt brut i molt desesperat, llençar-s’hi en pla lleona. &lt;br /&gt;Vaig fer una veueta de fil i vaig pronunciar amb claredat:&lt;br /&gt;-Si és així, anem-hi.&lt;br /&gt;Per uns segons, sí que va mirar-me amb aquell verd tan diàfan... la mare que el va parir; sempre havia estat tan bo? I on havia estat perduda, jo, hòstia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La més de mitja hora de viatge cap a casa seva, vam passar-la escoltant la ràdio i sense dirigir-nos la paraula; com dos nens que s’han empipat a l’hora de l’esbarjo i no volen saber-ne res l’un de l’altre... jo, anava mirant per la finestreta les llums somortes dels pobles que deixàvem enrere... però al cap només hi tenia un pensament i ara no em dóna la gana de plasmar-lo... qui sigui lleugerament perspicaç, ja sabrà de què anava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivia pels confins del poble; tirant a la muntanya i quan vaig veure la seva casa vaig quedar petrificada i això que jo ja n’estic acostumada a l’altisonància, viscuda a les meves pròpies carns.&lt;br /&gt;-Vius en un palau o què? &lt;br /&gt;Ell no va dir res però va fer un somrís lleu i vam enfilar la rampa vorejada d’un jardí molt vast ple de flors i arbusts de tota mena. Va deixar el cotxe fora del pàrking i una vegada apagat el motor, vaig seguir immòbil en el meu lloc. Ell es descordava el cinturó quan em va mirar fixament i va conferir amb una veu sarcàstica i assenyalant-me la porteta:&lt;br /&gt;-Pots sortir si vols, saps?&lt;br /&gt;-Ah... sí, és clar.&lt;br /&gt;Tot i que la nit era molt tancada, s’hi veia força bé perquè hi havia encesos uns graciosos fanals no massa alts que envoltaven tota la perifèria del domicili. Quan vaig posar els meus talonets a terra no sabia cap a on collons tirar perquè estava absolutament desorientada.&lt;br /&gt;-L’entrada és per allà- va tornar a indicar, aquesta vegada cap a un caminet de pedra.&lt;br /&gt;Dit caminet donava a una gran esplanada on hi havia una piscina amb les llums obertes i més enllà un frondós avet. Tot es veia molt cuidat i això em va fer el pes; bon principi... era un paio curós.&lt;br /&gt;La façana de casa seva tenia una pinta més bé d’estil psicodèlic: com amb forma de polígon irregular i amb una elevada pendent que faria uns disset metres amb grans vidrieres que tenien pinta de minimitzar les fronteres entre l’interior i l’exterior de la vivenda. No vaig trigar a comprovar que l’interior seguia la mateixa línea moderna. Quan va obrir l’entrada i vaig fer una passa endavant, tot de llums es van encendre automàticament per deixar-me veure una sala colossal: més de dos cents metres es desplegaven al meu davant. Ni una sola columna: només una paret blanca com la seva camisa que partia l’habitació per fer-ne, suposo, dos ambients: el saló- menjador i la cuina office. Una porteta ridícula s’amagava en un racó, al costat de l’esmentada paret. Al davant d’aquesta, hi havia una escalinata de graons obscurs que desembocava a un altre pis la meitat de gran que la planta baixa. Els mobles eren escassos; els necessaris: el baix del televisor d’almenys cinquanta polsades, un altre per col.locar-hi la cadena, el sofà Chester de pell natural de tres places amb reposa- cames, una taula de vidre amb quatre cadires del model Mr. Imposible i dos tamborets franquejant la barra americana de la cuina. Vaig suposar que també devia tenir llit...  &lt;br /&gt;Els meus ulls no donaven cabuda a tantes mesures:&lt;br /&gt;-Què hi tens a dalt?&lt;br /&gt;-L’estudi, el dormitori i un lavabo amb yacutsi.&lt;br /&gt;-No patiràs de claustrofòbia...- vaig arronsar el nas, graciosament.&lt;br /&gt;-És un loft. No n’havies vist mai cap? &lt;br /&gt;-La veritat és que no. Estic acostumada a les grans propietats però una casa tan gegantina per a una sola persona, se’m fa increïble... &lt;br /&gt;-No sempre n’és una...- va passar pel meu costat arrufant les celles i fent-ne dels seus ulls una meravella cristal.lina- Et ve de gust una copa de vi? O qualsevol altra cosa?&lt;br /&gt;-Ja que ho has dit tu... qualsevol altra cosa m’estaria bé...- es va girar de cop i les seves dents d’anunci es van deixar veure en tota plenitud. &lt;br /&gt;-Vaja: t’agrada deixar-te de preliminars, eh?&lt;br /&gt;-La gent ho té mal entès: els preliminars, són per a  les postres.&lt;br /&gt;-Ah, sí?&lt;br /&gt;-Ahà...  &lt;br /&gt;Em començava a posar calenta mentre em tocava el vestit fent-me la despistada: ja me l’imaginava apropant-se a mi lentament, prenent-me pels malucs i baixant-me les calces de forma frenètica...&lt;br /&gt;-Ja... però una copeta de vi blanc, no anirà pas malament per a escalfar l’ambient una mica més, no? &lt;br /&gt;Escalfar l’ambient? Però si jo sola provocava un incendi! &lt;br /&gt;Per uns moments vaig estar segura que se’n burlava de mi; que de cop em diria: “vinga, maca: marxa cap al teu piset de quatre duros, tant que presumeixes de papes rics i ja ens veurem demà a la clínica: i si vols ja et deixo unes bragues d’alguna de les meves amants que encara dec tenir guardades a l’armari,  perquè veig que tens certs problemes de retenció”.&lt;br /&gt;-D’acord, doncs- sobtadament em sentia grotesca joguinejant amb el meu vestidet com una xicota de quinze anys i vaig deixar de tocar-me’l.&lt;br /&gt;-I també un toc de música..- de camí a la cuina, va pitjar un botó de l’equip i va sonar jazz mentre ell es movia al ritme de la melodia.&lt;br /&gt;-T’agrada el jazz?&lt;br /&gt;-A tu no?&lt;br /&gt;-... no està malament...&lt;br /&gt;-Que no està malament? Aquest que sona ara és el millor: l’autèntic de Nova Orleans!&lt;br /&gt;-Ah!... sí?- em vaig notar la cara de pàmfila. Per dissimular vaig iniciar un breu passeig per l'àmplia cambra, tafanejant bàsicament els quatre mobles i mirant pels finestrals que oferien unes vistes realment fantàstiques de Sant Cugat i, més enllà, insinuant-se la serra de Collserola.  &lt;br /&gt;Absorta en la visió d’aquell panorama, quasi no vaig percebre que els focus del sostre s’esmorteïen i ens deixaven a mitja penombra. Quan en vaig ser conscient, vaig restar quieta en aquella postura quasi artística. Per sobre de l’espatlla, una mà em va oferir  una copa rectangular; en el seu interior, el vi daurat llampurnejava.&lt;br /&gt;-No és molt millor així?&lt;br /&gt;-Ja ho crec que sí- em vaig donar la volta de mica en mica fins a tenir-lo a ell de cara: ara els seus ulls claríssims, semblaven haver-se mudat d’una verdor més penetrant.&lt;br /&gt;-Com veus... a mi sí que m’agraden els preliminars...- em va envoltar la cintura amb totes dues mans i vaig sentir els seus llavis enganxats als meus com ventoses... coi, si sabia besar! &lt;br /&gt;Repentinament i quasi estampant-me contra la cristallera que tenia al darrera, es va enretirar d’una empenta i va començar a fregar-se el clatell com un tocat del bolet. Una idea em va assaltar la ment per iniciativa: aquell paio estava absolutament boig; era un esquizofrènic paranoide que havia patit una crisi just en un moment delicat i ara també començaria a patir deliris i a parlar-me de les cucaratxes que li sortien pel coll de la camisa i que veia en els endolls... &lt;br /&gt;-Com m’he mullat la nuca?- es mirava les mans amb certa aversió i va alçar la vista cap al sostre, esperant veure-hi gotelleres ( que tant de bo no fossin provocades per la canonada de l’inodor... pel seu bé ). &lt;br /&gt;Jo, seguia amb atenció el seu esguard amunt i avall per intentar de resoldre el misteri de la pluja indiscreta... aleshores, em va mirar arquejant les celles i sense pronunciar ni un mot va atansar el seu ditet cap a mi. Em vaig inspeccionar de dalt a baix sense entendre res, com de costum. Amb un gest d’interrogació vaig insinuar-li que no sabia què em volia dir i ell va moure l’índex cap a mi una i altra vegada com delatant-me malcaradament... &lt;br /&gt;-La teva copa...&lt;br /&gt;-Hòstia... – era buida- Ho sento, Joan; no m’he adonat que et vessava el vi al clatell quan t’he abraçat...- em vaig tapar la boca per reprimir una rialla.&lt;br /&gt;-Ja pots riure, ja... per uns moments he pensat que algun graciós de per allà dalt se’m pixava  a sobre. Bé; m’hauré de treure la camisa.&lt;br /&gt;En un tres i no res, es desprenia de la peça, deixant a l’aire uns pectorals treballats... molt ben treballats...  &lt;br /&gt;-Vine aquí- mig rient, em va agafar suaument altra vegada, traient-me la copa de la mà i vam començar a ballar de nou, com durant el sopar... però ara, sols, íntimament, sense espectadors... lliurement per a fer toot el que volguéssim... – Pugem?&lt;br /&gt;Al.leluia! &lt;br /&gt;I vam pujar! Ell quasi arrossegant-me per les escales, cosa que hauria d’haver estat al revés atesa la meva desesperació gens disfressada. Va! A aquelles alçades, què importava que sabés de sobres que estava afamada de sexe? Al cap i a la fi, ell estava tan famèlic com jo.&lt;br /&gt;El jaç era de dos per dos: japonès; d’aquells baixos, vull dir. A primera instància no vaig tenir temps de fixar-me en l’habitació que enllaçava amb l’estudi; estava a les fosques i l’esfera que hi havia sobre la seva tauleta de nit feia una llum entenebrida tot i que també molt confidencial. &lt;br /&gt;Tal i com m’havia figurat, aquell home era tot un cavaller: em va treure la roba amb una delicadesa de cirurgià: primer em va acariciar els pits i va anar baixant les mans lentament a la mateixa vegada que em xiuxiuejava unes paraules a l’orella com per a desfer un bloc de gel del Pol Nord. Aquest tio estava més entrenat que jo!&lt;br /&gt;Ens vam remenar copiosament ( com es sol fer en aquests casos, oi? ) i vam passar a l’acció que esperàvem amb delit tots dos: em va extasiar ser testimoni de la seva voluntat inaudita per aguantar-se l’orgasme fins acoblar-se al meu, perquè pocs paios en són capaços i menys a la seva edat, que estan ja mig atrotinats i amb prou gràcies, de fet, si aconsegueixen que se’ls aixequi. La “pitopàusia” és un símptoma, malauradament, molt estès entre els homes que passen dels quaranta; dramàtic... millor no esmentar-ho... &lt;br /&gt;El Joan, per descomptat, amb els seus quaranta- dos anys, no en tenia cap de problema viril... &lt;br /&gt;La veritat és que quan es va despullar ell, en veure-li certa part, quasi desisteixo de copular-hi; la tenia tant petita i arronsada que vaig fer una ullada a la tauleta per si hi acostumava a deixar una lupa per a les convidades. Aquest no devia presumir de minga, en edat adolescent: ben segur que era dels que s’amagava de pressa al darrera d’una tovallola al vestuari quan feia gimnàstica a l’institut... ah... però aquella dita que resa que “en el pot petit hi ha la bona confitura”... es complia de fit a fit. Renoi, quan la va tenir preparada... allò havia augmentat tres vegades el seu tamany original!&lt;br /&gt;Increïble. Tot tio té quelcom: no existeix la perfecció; això són històries de poc pes que s’acostumen a inventar les noies que es troben a dieta, també al llit. Quan són guapos, simpàtics i amorosos, pateixen d’una denigrant precarietat de gènere masculí per a exercir les seves dots en espais reduïts... i quan són folladors excel.lents, fora del quadrilàter, no valen una merda.&lt;br /&gt;Però el Joan Espinell; el doctor Joan Espinell, ho tenia tot... totes les propietats necessàries per a convèncer a qualsevol dona de la seva vàlua. Sí... ho tenia tot....inclús, després d’arribar al primer assalt...&lt;br /&gt;Quan vam aconseguir el primer clímax, jo el tenia a sobre ( nota: durant la cardada inaugural, millor deixar que l’home adopti la postura tradicional, de manera que es senti més identificat amb el seu jo- mano, heretat dels seus ancestres. Un cop superat el primer set, una ja pot utilitzar la posició que més li escaigui ). La seva respiració, al començament, era apacible i les seves exhalacions amb olor a menta m’arribaven amb cada sospir; semblarà una exageració però puc constatar que m’he trobat amb homes que, ja d’entrada, només amb el seu alè pestilent, han ensorrat una bona trobada; i és que haver de girar el cap mentre ho fas amb un tio, per no  poder explicar-li que caldria que es fes mirar l’halitosi, és més que impersonal i, això, inevitablement, finalitza en una esperada calamitat. &lt;br /&gt;De mica en mica, com el llibre dels bons amants especifica amb pèls i senyals, el sacseig s’anava accentuant i per tant la respiració es tornava cada vegada més veloç i entretallada.  Tot anava com la seda:  la seva llengua havia fet meravelles ( i no em refereixo a vocalitzar mots, precisament ), les seves extremitats superiors havien localitzat tots els punts dèbils del meu cos i ara el seu penjoll, ja gens caigut, em feia col.locar-lo en el primer lloc del rànquing de paios amb titola laboriosa.&lt;br /&gt;Quan les convulsions van picar a la porta del meu estómac per indicar-me que la correguda era maratoniana, vaig cridar:&lt;br /&gt;-Sí, sí... ja, ja!!&lt;br /&gt;Aleshores, ell es va posar tens com una barra de ferro i va escridassar al mateix temps:&lt;br /&gt;-Sí... jo també, nena, jo també...&lt;br /&gt;I va ocórrer... &lt;br /&gt;El seu ull dret, tan bonic i verd com l’aigua d’un rierol, em va abandonar per enfocar cap al seu nas; només el dret, sí. Efectivament; mentre que el Dr. s’agitava involuntàriament per les sotragades que la seva pistola provocava a cada tret, es va posar guenyo... “Maledicció!”, va ser el meu primer pensament... i després, amb els dies, he anat raonant i, què punyetes, aquest noi és un  autèntic crack.&lt;br /&gt;Cada victòria aconseguida junts aquella nit, va ser degudament celebrada pel seu ull dret en direcció al seu nas hel.lènic. &lt;br /&gt;Ara em pregunto si aquest “tic” estrany, deu ser quelcom semblant a l’efecte “polla-palanca-dispositiu-ull-dret”; no sé; com aquelles nines tan bufones a les que, quan els aixeques la maneta, tanquen els ullets; doncs igualment, al Joan li passa alguna cosa per l’estil: que quan el pito li entra en acció, posa en funcionament un mecanisme que afecta el nervi òptic- misteris de Déu nostre senyor- d’un sol ull. Encantador...&lt;br /&gt;Deixant de banda aquest petit detall del que ell, per cert, no es va avergonyir i que ni tan sols va esmentar ( si és que n’és conscient el pobre ), quan vam esgotar les nostres provisions, ben entrada la matinada, ens vam estirar de costat, un enfront de l’altre, agafats de les mans com si esperéssim sentir el xiulet de la bomba d’Hiroshima sobre els nostres caps i així, morir plegats, tal qual a les novel.les de moc fàcil. &lt;br /&gt;Tal i com estem avesats en aquestes ocasions, vam iniciar una conversa privada en la que vam treure a relluir temes prou íntims, d’aquells que només es xerren quan un acaba de conèixer les “cavitats” i/o “protuberàncies” del company. &lt;br /&gt;Ell va revelar part de les seves relacions i jo, una porció de les meves.&lt;br /&gt;Vam finalitzar la parlada tot just en el punt de partida; el sopar d’aquell capvespre... i... naturalment, la doctora Magsalin Tae, va ser la protagonista principal.&lt;br /&gt;-Què ho ha fet, que la teva col.lega, la doctora Tae fos tan esquerpa amb mi?&lt;br /&gt;-Ho ha estat?&lt;br /&gt;-I tant que sí. És que no has sentit l’únic diàleg que hem mantingut? Quasi que li he hagut de demanar disculpes per estar present en un sopar de “doctors privilegiats”...&lt;br /&gt;Va somriure:&lt;br /&gt;-No; no era un sopar per a metges amb privilegi; hi podia anar qui volgués... – es va quedar pensatiu per uns instants- Sí; us he sentit parlar... et defenses prou bé- em va fer un petó- M’agraden les dones de resposta ràpida- un altre petó- Bé; potser estava molesta; segurament per això ha estat una mica adusta amb tu.&lt;br /&gt;-Adusta no, Joan: estúpida, més bé diria jo... I... per què havia d’estar molesta, si es pot saber?&lt;br /&gt;-Més que molesta, suposo que dolguda... em vaig ficar al llit amb ella unes quantes vegades.&lt;br /&gt;-Podrit; ja m’ho ensumava... te les busques espectaculars, oi?&lt;br /&gt;-Per això estic ara aquí amb una tal Xènia- se’m va quedar mirant amb l’expressió de murri i de pas jo em vaig posar vermella com un semàfor.&lt;br /&gt;-Sí, ja... però la doctora Tae ja es perfila una tia amb classe.&lt;br /&gt;-I la té, sense dubte. Però, no et deixis enganyar per les aparences; és una dona molt intel.ligent, culte, preciosa, que sap seduir als homes ja només amb la seva veu dolça i amb les seves formes refinades ... però quan la coneixes una mica més; quan vas més enllà del llindar de la medicina que t’hi uneix, no resulta tan encantadora; és molt possessiva. A mi em va agafar desprevingut. Pensava que teníem un afer i quasi sense adonar-me, em vaig veure lligat de peus i mans i a ella al meu davant amb un fuet a les mans a punt d’espetegar-me a sobre. Vaig haver de dir que prou...&lt;br /&gt;Ja sé que això sonarà idiota, però el fet és que alhora que m’explicava de la Magsalin, em notava una mena de gelosia que anava recorreguent les meves venes com si fossin un circuit de MotoCross... Per què punyetes havia d’experimentar aquella sensació horrible? L’enveja o la insinuació d’aquesta, era una senyal inequívoca que alguna cosa em fallava, per variar: no és normal sentir-se gelosa d’una paia que s’ha embolicat amb un tio al que acabes de conèixer-li les pilotes. &lt;br /&gt;La veu del Joan em va arrencar de la meva abstracció:&lt;br /&gt;-... és filipina... Vols que et faci còmplice d’una coseta que em va dir una de les primeres vegades que ho vam fer?- “No!”, vaig escridassar per dintre- Saps què significa el seu cognom traduït a la nostra llengua?- se’m va despertar l’interès, vés per on- “Excrement”.&lt;br /&gt;-Què? Si, home: em prens el pèl...&lt;br /&gt;-No; és cert. Magsalin Tae és l’equivalent de Magsalin Excrement.&lt;br /&gt;-Ostres, pobra: quina creu, no?&lt;br /&gt;-Per què? Nosaltres no en fem pas la traducció.&lt;br /&gt;Vaig somriure maliciosament i alterant la veu vaig pronunciar:&lt;br /&gt;-“Hola, bona tarda: tenia hora de visita per a fer-me una sitologia amb la doctora Excrement”... ji, ji.... &lt;br /&gt;Era bo recrear-se en el mal dels altres. I millor encara, observar que el Dr. Espinell reia amb mi.&lt;br /&gt;Parlant de la senyora cagalló, ens vam adormir.&lt;br /&gt;Evidentment, l’endemà tots dos vam arribar tard a l’hospital després de dues miserables hores de son... però la resta... van valdre la pena!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-2052677445292788948?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/2052677445292788948/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/01/seer-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2052677445292788948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2052677445292788948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/01/seer-dona-sense-estressar-se.html' title='SEER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-9102150357304880442</id><published>2010-01-09T12:20:00.000-08:00</published><updated>2010-01-09T12:44:29.784-08:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 11:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA XÈNIA, TRIOMFA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Em pregunto per què la Montse sempre ha de tenir raó. Jo crec que vertaderament és clarivident. No és pas allò de “si l’encerto l’endevino”, no.&lt;br /&gt;Just una setmana després del nostre apassionant diàleg; és a dir, el divendres següent, que vaig treballar a la consulta per la tarda, quan ja plegava paradeta, el Dr. Joan Espinell, va sortir del seu despatx tot mudadet i arreglat. Semblava que volia dir-me quelcom però alhora, se’l veia una mica absent. Jo, traginava amb quatre paperots que tenia per damunt de la taula, encara que estava més pendent d’ell que del que feia.&lt;br /&gt;Finalment, se’m va apropar i amb un somriure retret, ensenyant tota la dentadura de cavall com per presumir-ne, digué:&lt;br /&gt;-Molta feina, avui, eh!&lt;br /&gt;-No em puc queixar; hi ha hagut divendres pitjors.&lt;br /&gt;-Sí, sí és cert...- es va gratar el cap en un posat quasi còmic- D’això... escolta, et volia demanar... bé; resulta que el proper dijous tenim el sopar d’estiu amb companys de l’hospital: més ginecòlegs!- va fer una passa enrere i es va posar les mans al davant de la cara amb els palmells cap a mi, com si s’esgarrifés. Vaig riure-... i, en fi, em  demanava si et vindria de gust acompanyar-m’hi. No t’ensopiràs, t’ho asseguro; els de la meva espècie també sabem divertir-nos i dir ximpleries- s’estava posant vermell! Sorprenent!!- Què respons? Sense compromís, eh: si no en tens ganes, no passa res.&lt;br /&gt;-Hauré de mirar-m’ho a l’agenda perquè em sona que la propera setmana tinc alguns galimaties- aquí actuava la Xènia astuta: un sí a corre-cuita és sinònim d’exasperació. I jo, no n’estava pas d’exasperada... o sí?&lt;br /&gt;-Llavors, ja me’n diràs alguna cosa quan et vagi bé.&lt;br /&gt;-T’ho confirmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avancem arenga. El dilluns quasi vaig perbocar el “sí” quan vaig veure al Joan allà a la clínica a les vuit del matí, amb aquella cara d’adormit tan bufona. Vaig estar tot el cap de setmana esperant-lo per poder confirmar la cita abans no li demanés a la Mireia. El diumenge al vespre ja n’estava fins el capdamunt  de mi mateixa i de la meva manca d’autocontrol i em vaig plantejar com un greu problema psicològic el que m’havia insinuat la meva amiga; que el trauma post – abandó de l’inútil del Xavi, m’havia trastocat el seny.&lt;br /&gt;-Sí!!.&lt;br /&gt;-Sí a què?- el pobre a aquelles primerenques hores, encara no estava del tot amb els peus a la terra... i ja havia de portar al món a quatre infants... més als imprevists... m’encantava la idea...&lt;br /&gt;-Que comptis amb mi el dijous per al sopar.&lt;br /&gt;-Ah!... és clar. Gràcies- uuiiixxx.... &lt;br /&gt;Em circumdava una mena d’entusiasme estúpid que em va tenir tot el matí i part de la tarda, obsessionada. Per què punyetes m’havia de sentir tan encantada de sortir amb un home, a tocar de la madurès, quan jo ja n’estava farta de trobades de caire amorós? Això, de fet, era un simple sopar de treball i punt. Ok, és cert que durant l’etapa que m’he tirat al costat de la nafra del Xavier, no he tastat la confraternització amb els meus semblants de l’altre sexe però qui té talent per a destacar, sobresurt sempre, inclús després d’un incís de tres anys. No era hora de sentir-se com una insatisfeta que està a punt de perdre la virginitat; per favor; si tinc la vagina més ample que el canal de la Manxa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumint i anant de cara al gra: l’esmentat dia del sopar, vaig quedar amb el doctor, que passaria per casa a buscar-me cap allà a les nou i mitja. L’esdeveniment es faria en un hotel de cinc estrelles on acostumaven a celebrar les convencions sobre ginecologia quan venien a la ciutat els especialistes d’arreu del món. &lt;br /&gt;Des del dissabte anterior, ja estava penjada al galant de nit, la vestimenta que tenia en ment de posar-me aquell vespre. Si amb aquesta no m’omplia de gloria, ja podia plegar!&lt;br /&gt;Vaig sortir corrent com una esperitada cap a casa, em vaig fer una dutxa rapideta, em vaig posar tot el repertori de cremes; hidratants, reafirmants, anti-arrugues, em vaig fer uns quants tirabuixons al cabell admirablement sedós, valgui a recalcar; em vaig maquillar discreta però ostensiblement i per acabar, vaig esmunyir-me dintre del meu vestidet sense tirants i amb l’esquena oberta, ajustat i curt fins els genolls a joc amb la bossa  de mà i també amb les sabates de taló d’agulla que anaven lligades als turmells. I a sobre del meu perfum predilecte DKNY Be Delicious, em vaig ajustar un mocadoret granat.&lt;br /&gt;El mirall del rebedor em va tornar un reflexa de puntuació deu.  &lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;Abans de que arribés el Joan, jo ja l’esperava a l’entrada del portal. Cinc minuts més tard, ell ja hi era plantat. Vaig obrir el portaló amb certa delicadesa deliberada i em vaig apropar al cotxe, tant impol.lut com quan m’havia deixat allà mateix feia dues setmanes. En agafar la maneta de la meva porta i mirar endintre, em vaig  estavellar contra dos ulls esplendorosos que somreien per sí sols. Quan el vaig veure mig de costat, amb una mà al volant i amb aquella camisa clara que deixava entreveure un pit poc poblat de pèl i morè, quasi m’agafa un síncope. Però m’havia proposat, fermament, no quedar en evidència ni una sola vegada, al llarg del vespre. Al sopar hi hauria altres dones; infermeres però també grans ginecòlogues, potser algunes boniques i radiants a les que altres homes escoltarien i admirarien en silenci. Jo només era una recepcionista però això no tenia per què suposar un obstacle.&lt;br /&gt;Així que el Dr. Espinell em va mirar satisfet:&lt;br /&gt;-Uau!... al teu costat sóc un drap.&lt;br /&gt;No vaig respondre i vaig deixar anar un posat sibarític.&lt;br /&gt;Vam trigar cosa de mitja hora en arribar a l’hotel. Un jove vestit de grum, va agafar les claus de l’automòbil i se’l va emportar. El Joan em va passar la mà per l’esquena ( i de pas, se’m va eriçar el pèl ) i vam pujar els quatre graons per entrar al vestíbul: rectifico; a l’impressionant vestíbul! Era un hotel que jo coneixia però de veus; no hi havia estat mai en el seu interior. Un cop a dintre del Hall, hi havia tres graons de marbre per a baixar a la recepció que es trobava a uns cinc metres de distància d’on érem nosaltres. Columnes, també de marbre groc, envoltaven el gran saló i tot de grans poltrones de cuir marró estaven disposades al voltant de taules baixes del mateix color que les parets que centellejaven amb les vives llums al.lògenes instal.lades en un sostre a dos nivells d’uns sis i vuit metres d’alçada. A mà esquerra, una llarga escalinata bordejada per llumetes blanques, enfilava fins al pis de dalt, de dimensions descomunals.&lt;br /&gt;Sense preguntar a ningú i encara envoltada pel braç del Joan que em feia pessigolles a la pell nua amb la màniga de la seva camisa, vam travessar el vestíbul i vam deixar-lo enrere a través d’una porta de fusta enorme que va donar pas a un corredor de poca extensió que finalitzava en una gran sala on ja s’hi veia gent i s’escoltaven els mormols.&lt;br /&gt;-Preparada?&lt;br /&gt;-No en faig cara?&lt;br /&gt;Un llarg somriure al seu rostre....&lt;br /&gt;En posar el peu dintre de la gran cambra que jo crec que faria uns cinc-cents metres quadrats, tot d’homes se’ns van apropar per a saludar al Joan i aprofitar l’avinentesa per a observar-me amb discreció. &lt;br /&gt;Allà hi havia una pila de gentada. &lt;br /&gt;-Pensava que seríem deu o quinze persones...- quasi li vaig xiuxiuejar a l’oïda mentre ell baixava una mica el cap per escoltar-me. Aleshores vaig adonar-me que era altíssim perquè jo portava uns bons tacons amb els quals devia superar el metre vuitanta- cinc i encara ell em sobrepassava tres dits, ben bé. &lt;br /&gt;-No... som unes cent- trenta persones.&lt;br /&gt;-Déu meu: això sembla un convit més que no pas un sopar entre metges del mateix departament... tants n’hi ha a la clínica? No m’ho semblava pas.&lt;br /&gt;-Ens hem arreplegat especialistes de diversos hospitals i policlíniques; cada any ho fem així.&lt;br /&gt;Mentre em donava explicacions, es va acostar una dona: tenia pinta de cinquantenària i ja de lluny vaig percebre un no- sé- què especial en la seva forma de mirar-me de dalt a baix que vaig detestar d’entrada.&lt;br /&gt;-Joan?- se li va apropar i li va fer dos petons. La seva veu va sonar repel.lent. Ell em va treure el braç de la cintura, llastimosament per a mi i va correspondre a la seva salutació, apropant-s’hi- I?...- els seus ulls tan estirats que semblaven orientals i d’una profunditat tan negre com la nit més fosca que mai el firmament hagués tingut, em van explorar amb una barreja de curiositat i de disgust. Era guapa la pútrida: tenia unes faccions suaus però pronunciades; llavis molsuts i un nas més bé amplot que li conferien un encant especial. Se la veia una senyora distingida. Portava un vestit llarg de color canyella que li esqueia de mort.&lt;br /&gt;-Aquesta és la Xènia... la meva ajudant- “Ajudant”... em va agradar que no escollís la paraula “secretaria” o “administrativa”... mentre no triés aquest mot per no sentir-se mortificat per la meva nímia representació...- Xènia: et presento a la doctora Tae: Magsalin Tae.&lt;br /&gt;-Encantada- una mà de canell més esquelètic que els meus, es va allargar amb uns dits llargaruts d’ungles molt pulcres pintades de color carn.&lt;br /&gt;-Igualment- la meva mà, a relació, em va semblar basta i desmesurada: merda, un punt menys!&lt;br /&gt;Passant olímpicament de mi, va tornar a referir-se al meu company:&lt;br /&gt;-Joan, t’asseuràs amb nosaltres, espero, oi?... Tenim molt a parlar- quin pendó: de manera intencionada  em descartava a mi singularitzant el verb asseure.&lt;br /&gt;-Per descomptat.&lt;br /&gt;Vam dirigir-nos a la taula rodona on ja hi havia asseguts vuit comensals; encara quedaven tres cadires lliures. Érem set homes i tres dones: malauradament, l’altra fèmina era aliada directe de la tal Magsalin perquè es van correspondre amb una mirada còmplice que no em va passar desapercebuda. Com que sóc idiota a mitges, vaig entendre suficient el que succeïa: la doctora Tae perdia la rereguarda pel meu acompanyant... i la seva amiga, camarada, col.lega o el que fos, n'estava al corrent... fantàstic... dues contra una!!&lt;br /&gt;Vam seure de forma tal que vaig col.locar-me entre el meu cabdill i la doctoreta. Si tenia ganes de sarau, amb mi l’anava a trobar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Els paios que seien amb nosaltres eren prou distrets; entre ells i el Joan no paraven de dir animalades de tot tipus i d’explicar anècdotes d’allò més tontes amb les que s’havien enfrontat al llarg de les seves llargues o curtes carreres. Tots, sense dubte, tenien més edat que jo: m’atreviria a dir que el doctor Espinell era el metge més jove... i més atractiu, és clar: la doctora - ginecòloga Magsalin Tae, també n’era conscient d’aquesta característica trivial.&lt;br /&gt;A la poca estona de servir-nos el sopar: una mena de crema d’alls, bastant suculenta malgrat la repulsiva aparença, va començar a sonar música de fons: un blues. Aleshores, el Joan estava distret xerrant amb el senyor que tenia a l’altre costat; un home molt amè que semblava, era el més gran i ja de pas el que més barbaritats esbombava amb una tremenda desimboltura. Jo estava callada, miraculosament, tot i que m’havia adaptat de seguida a la conversa genèrica que es tractava sobre aquelles estovalles de color blau cel i no m’havia passat inadvertit l’afany obsés que la meva veïna de taula a banda esquerra tenia per cotorrejar amb el meu veí de taula a banda dreta, intentant tractar amb ell temàtiques massa complexes per a mi. Encara que estava molt concentrada en la meva cullera i el meu caldo saborós i la manera de no vessar el seu contingut sobre el meu vestit abans d’arribar-me a la boca, percebia que la simpàtica facultativa m’analitzava d’amagat.&lt;br /&gt;Quan ets una noia de bon bressol com jo, sempre has de tenir present la instrucció que t’ha format i per tant has de controlar qualsevol petit detall: per exemple; si estava menjant una sopeta, no podia consentir que per mantenir l’equilibri del cobert en agafar el líquid del plat sense tombar aquest ( que és de molta mala educació! ), em tremolés el cap durant el procés d’atansar-lo fins a mi i d’empassar-me el seu contingut; això resulta tan lleig com caminar amb sabates altes i anar perdent l’estabilitat.&lt;br /&gt;La metgessa Tae, es veu que admirava la meva impassibilitat per menjar-me la deliciosa crema sense fer trontollar el meu coll com una marioneta.&lt;br /&gt;En el camí de la tercera o quarta cullerada, va interrompre amb la seva veu, encara més insolent que la primera vegada:&lt;br /&gt;-Així que ets l’ajudant del doctor Espinell?... Treballes en el seu equip? Ets especialista? Infermera? No em sembla recordar-te.&lt;br /&gt;-No... no ben bé: sóc la seva recepcionista.&lt;br /&gt;La gesticulació beguínament amable, va obrir teló a una carassa d’irrefrenable repèl.&lt;br /&gt;-La seva recepcionista, dius?&lt;br /&gt;-Sí... &lt;br /&gt;-I... perdona la pregunta: no t’ofenguis, però... què hi fas aquí?&lt;br /&gt;-Aquí?- vaig mirar al meu voltant, estranyada; aquí, a on?: en aquella cadira, en aquella taula, en aquella sala, en aquella ciutat, en aquell planeta? A on?&lt;br /&gt;-Sí; en aquest sopar...&lt;br /&gt;-Ah... bé; el Joan em va demanar que l’acompanyés.&lt;br /&gt;-Ja veig...- no m’hagués entrat la còlera de no haver captat la lleu però significativa mirada que intercanviava amb la seva gran amiga, la doctora Fontenosa, per cert, com fotent-se’n de mi.  Aquella pixa - plantes no sabia amb qui tractava.&lt;br /&gt;-Hi ha quelcom d’estrany?- el meu to ara, s’equiparava al seu.&lt;br /&gt;-No, no... ni molt menys.&lt;br /&gt;-Ah; és que m’ha semblat que no es trobava conforme amb la meva presència en aquest simple soparet d’estiu. No cal ser doctora especialitzada, oi, per venir-hi? Bé, vull dir, a l’entrada no m’ha fet l’efecte que vetessin el pas a secretaries administratives...- vaig fer una rialleta d’aquelles a l’estil injuriós.  &lt;br /&gt;-No, naturalment. &lt;br /&gt;Ara, així de cop i volta, no donava la impressió de sentir-se massa còmoda amb la situació que ella mateixa, havia encetat. D’altra banda, la seva amiga no sabia cap a on  mirar.&lt;br /&gt;La doctora Tae va emmudir uns instants i el millor del cas era que tots havien silenciat per a escoltar el nostre intercanvi d’adulacions.&lt;br /&gt;-No era pas la meva intenció ofendre’t.&lt;br /&gt;-Oh, per favor... i ara... qualsevol no em pot tocar la fibra, no s’amoïni. Un comentari desafortunat d’algú desconegut no és suficient per a fer-me treure el pitjor de dintre...&lt;br /&gt;-Bé: me n’alegro perquè no pretenia...&lt;br /&gt;-Sí, ha quedat clar, doctora Magsalin- notava que el Joan tenia la vista clavada en mi... allò era rodó!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Què explicar de més sinó que la resta del sopar va ser relaxadíssim i agradable ?&lt;br /&gt;Després de les copetes de sobretaula i experimentant-me de nou el goig al cos, gràcies al vinet i al cava i sabent-me admirada per uns quants homes que se m’apropaven per parlar mentre el doctor Espinell em controlava a distància, tertuliant amb alguns dels seus socis i a la mateixa vegada que la Magsalin el controlava a ell alhora que altres doctors l’acaparaven per força i en contra del que ella hagués volgut, pobreta, a la fi, enmig d’un esclat del famós “Words” versionat per la Soraya, que sonava per tota la sala, se’m va apropar el meu capitost i em va demanar si tenia ganes de ballar. Per què no? No és que la cançó en si, donés per a un ball precisament romàntic, però crec que la qüestió era que els nostres cossos entressin en contacte...&lt;br /&gt;Al recolzar el meu cap sobre el seu pit i escoltar el batec del seu cor, em vaig sentir poc menys que triomfadora.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-9102150357304880442?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/9102150357304880442/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/01/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/9102150357304880442'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/9102150357304880442'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2010/01/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-7109774632336726055</id><published>2009-12-20T11:24:00.000-08:00</published><updated>2009-12-20T11:40:09.865-08:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 10:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONVERSA ENTRE AMIGUES:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-I no et va fer un petó?&lt;br /&gt;-Dona, la cosa no va donar com per això. De fet, vam anar a prendre quelcom i ja està.&lt;br /&gt;-Mira, Xeni; ets molt innocent, maca: un home, mai, sota cap concepte, et convida a fer unes cerveses sense interessos de per mig: i sinó; o està guillat o és gay.&lt;br /&gt;-És el meu cap. El paio estava aclaparat i va tenir ganes d’esbargir-se una mica. A més, no estic en posició de muntar-m’ho amb ell. &lt;br /&gt;-Que no estàs en posició de muntar-t’ho amb ell, dius?- em va posar una mà al front- Nena, tu tens febre.&lt;br /&gt;Aquesta essencial conversa la manteníem la Montse i jo, assentades sobre la catifa del seu menjador, deglutint pipes de carabassa i bevent tònica, en la nit d’una xafogor tremenda l’endemà d’haver sortit amb el Joan. &lt;br /&gt;El Jaume va aparèixer de la cuina amb uns bòxers espantosos a quadrets blaus.&lt;br /&gt;-Montse, tia: més valdrà que canviïs els gustos horteres del teu home: porta uns calçotets que esparveren.&lt;br /&gt;-Què collons passa amb els meus calçotets?&lt;br /&gt;-Per començar, et vénen grans...&lt;br /&gt;-És que jo tinc els ous enormes i necessito gran espai per guardar-los. Vols que me’ls tregui?- i va fer el gest de baixar-se’ls, en broma, naturalment: encara no tinc edat per a patir del cor. La Montsina no feia ni cas i el Jaume es va fondre per la porta del passadís.&lt;br /&gt;-A veure; deixem-nos d’hòsties: jo et dic que si el Dr. Espinell et va demanar de prendre unes copes..&lt;br /&gt;-Un cafè- vaig interrompre.&lt;br /&gt;-Bé, és igual; una cervesa o un cafè...&lt;br /&gt;-No; no és el mateix; una cervesa implica que vol gatzara: un cafè simbolitza llarga conversa i tranquil.litat.&lt;br /&gt;-Deixa’t de romanços, xata; està clar, aleshores que erets tu la que buscava moguda, després de tres birres, doncs. &lt;br /&gt;-Caram... no...&lt;br /&gt;-Sí! I ara em véns amb la ximpleria de que és el teu cap i no estàs en condicions de follar-hi...- va fer una cara de tòtila, arreplegant les mans com si pregués- Però si vas mullar les calces i tot!!!&lt;br /&gt;-No per res; l’alcohol em posa alegre... no sé. D’acord: és cert que em va mirar de forma especial però tampoc com per tirar-se’m al damunt.&lt;br /&gt;-Em sembla, estimada meva, que el xoc post - traumàtic del Xavier t’ha fet perdre la perspectiva d’algunes situacions. &lt;br /&gt;-No, però aquesta vegada haig d’anar amb peus de plom perquè amb aquest tio m’hi hauré de veure la cara cada dia i no estic disposada a tenir una mala experiència i haver-me’l d’empassar amb patates.&lt;br /&gt;-Au, va, Xènia: què curta de mires ets: et va deixar anar que li encanten els caramel.lets i gens les aventures opressores: estava cridant desesperadament “vull mullar el meu xurro en tu”!&lt;br /&gt;-Creus?&lt;br /&gt;-És clar!... pfff- es va ficar un grapat de pipes a la vegada dintre de la boca- Jo ho veig nítid com la llum del dia, filla. Ara; sembla que tu, darrerament tens certs problemes per a pescar les indirectes.&lt;br /&gt;-No és just... em deixes amb el dubte. No sabré quina cara posar el dilluns. Avui no li he donat voltes a l’assumpte en tot el dia i ara va i m’omples l’olla de pardals.&lt;br /&gt;-Bonica; els pardals els tens sempre... jo intento, simplement, fer-te entrar en raó. Si dius que aquest tio està tan aprofitable i ell sembla ser que et troba útil a tu... què més vols? Només cal un llit i mooolt de fervor... la resta; un orgasme que t’hi cagues i un plaer, infinits...&lt;br /&gt;-O no...&lt;br /&gt;-Hòstia, Xeni; sembles la compuesta y sin novio. Visca la vida, recordes? No tens parella fixa, oi? Aleshores, aprofita les oportunitats, tu que pots!&lt;br /&gt;-Tu que pots, què? Tens alguna queixa?- de nou, sortia el Jaume amb un entrepà de xoriço. Després diuen que les ties som xafarderes...&lt;br /&gt;-Calla i tanca’t al lavabo!- li ho va dir la Montse, amb la boca plena.&lt;br /&gt;-Quina barra! Què bé que viviu les dones- va desaparèixer, remugant entre dents com un vell.&lt;br /&gt;-En fi, amiga meva; solament et puc dir una cosa amb seguretat clínica: si et fots al llit amb ell, ben segur que no patiràs de fongs a la figa!!&lt;br /&gt;Vam esclafir a riure tot i que jo no vaig acabar d’entendre la brometa... és que els ginecòlegs són de segon ofici, caçadors de bolets?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-7109774632336726055?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/7109774632336726055/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/12/ser-dona-sense-estressar-se_20.html#comment-form' title='1 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7109774632336726055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7109774632336726055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/12/ser-dona-sense-estressar-se_20.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-2250750896352831445</id><published>2009-12-13T03:40:00.000-08:00</published><updated>2009-12-13T03:46:44.212-08:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 9:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOVE IS IN THE AIR...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les coses succeeixen sense que una les esperi. Fas la teva feina, tens els teus amics, passes els caps de setmana com pots, et fas algun regal al cos de tant en tant, et compres roba cara i maca i quan comences a creure que els éssers humans virils són pura comèdia en la major part dels casos, n’apareix un, el més improvís i et deixa de pasta de moniato.&lt;br /&gt;I això em va passar a mi, el dijous.&lt;br /&gt;Nou pacients vaig atendre a recepció només jo, aquella tarda; cinc prenyades, tres amb trastorns hormonals que impedien les seves menstruacions amb periodicitat i una altra pobra dona de la que, es sospita, té un càncer de mama.&lt;br /&gt;Tenia un mal de cap horrorós i em vaig haver de prendre una aspirina a mitja jornada perquè no aguantava més la veuerrrota d’una de les senyores que esperava ser visitada pel doctor. Era alta i semblava un elefant sortit del zoo amb un ventre que encara la feia més atroç. Estava en el seu cinquè mes d’embaràs i ja era mare de quatre nenes; en venia una altra. Xerrava amb la dona que tenia al costat, també en estat però molt més discreta i li explicava no sé quina mena de contes sobre la seva facilitat per quedar-se “inseminada” i l’orgull del seu marit de tenir una fauna a la seva casa del Tibidabo. La dona del costat ( més bé una noia ), no sabia cap a on mirar perquè l’altre fotia uns crits que jo crec que s’escoltaven des de les tres consultes situades en el pis de tres - cents metres quadrats i suposo que igualment des del replà de la vivenda.&lt;br /&gt;Si m’haguessin dit que era camionera i no pas dona mestressa de llar de milionari, m’ho hagués cregut sense dubtar ni un moment.&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;En fi: que el dijous jo estava extenuada i molt escalfada perquè al migdia mentre dinava, em va trucar l’Andreu, que ja començava a ser més pesadet que un número atòmic 82 i fora de les seves brometes acostumades, es va dedicar a desenvolupar una tesi sobre la nostra “relació?” i a menjar-me el cap intentant de convèncer-me per tal que visquéssim plegats; quan va pronunciar els mots següents: “crec que hauríem de formalitzar el nostre lligam i conviure sota el mateix sostre” em vaig ennuegar amb una cullerada de cigrons que m’estava posant a la boca en aquells precisos instants: van sortir volant; un, va quedar esclafat al mòbil i en vaig veure un altre rodolar fins desaparèixer sota el moble de l’equip de música. Un més, va quedar pansit i erm al bell mig de la taula del saló quasi a tocar del gerro de flors tropicals inorgàniques.&lt;br /&gt;-Però, Andreu; què t’estàs enfilant, ara? No podem viure junts.&lt;br /&gt;-Per què? Jo t’estimo... és que tu a mi no?&lt;br /&gt;-Bé... mm... sí.... mm... no... coi, és tot massa complicat, ara per ara... m’estàs fent ballar el cap.&lt;br /&gt;-No és normal, això nostre, Xènia: només ens podem veure els caps de setmana a hores comptades.&lt;br /&gt;-Tots dos treballem: no tenim altre horari.&lt;br /&gt;-Au, vinga; saps que no és del tot cert. Quan t’interessa, surts amb les teves amigues i prescindeixes de mi. Per tant, tens més temps lliure del que parles, no et sembla? Jo, estic disposat a fer el lloc que calgui per tal de que tu hi càpigues.&lt;br /&gt;-No en necessitaràs gaire... no estic grassa- va ser una manera barroera de trencar el gel, ho reconec.&lt;br /&gt;-No te’n fotis dels meus sentiments, vols? Sembla que només em necessites per fer l’amor..&lt;br /&gt;Què delicat és, vaig pensar: jo més bé n’hagués dit fer una rebolcada. Menys mal que no podia veure la ganyota que em sortia en aquells moments. Em vaig sentir dolenta, dolenta com el pebre. Una mena de Xavier en versió femenina però amb més categoria, és clar.&lt;br /&gt;-Ostres, Andreuet, no et posis així...- ara em sortia la vena melosa, previ amor fraternal- Mira: jo crec que tal i com estem, anem fent... cohabitar suposa moltes coses que poden complicar-nos una mica l’existència, no et sembla? I a més, fa molt poc que mantenim aquest rotllo: tres mesos...&lt;br /&gt;-Ah... aquí està la paraula clau: “rotllo”. Tu i jo solament tenim un rotllo, no? &lt;br /&gt;-És que tu ho veies d’una altra manera?&lt;br /&gt;-Sí, Xeni, sí: jo ho veia com una relació de parella normal i corrent; com la de dues persones que s’estimen i que volen anar més enllà...- a on? A l’Àfrica? La Xènia cínica actuava per comesa pròpia. &lt;br /&gt;-Ho sento, Andreu: no era la meva intenció provocar mals enteniments, t’ho juro.&lt;br /&gt;-Ja...&lt;br /&gt;-Ho dic de debò: ets molt bon noi; et mereixes algú que sàpiga valorar les teves emocions.&lt;br /&gt;-I tu no pots fer un esforç? &lt;br /&gt;-No... no; ni en sé ni puc valorar-les.&lt;br /&gt;-Aleshores, no hi ha res més a dir, oi?&lt;br /&gt;-No...&lt;br /&gt;Després d’aquest darrer vocable, vaig sentir el “clic” a l’altre costat de la línia i em vaig posar a plorar. Però no plorava per l’Andreu, sincerament: plorava perquè se m’acabaven els bons polvos allà mateix, perquè em sentia més puta que les gallines i alhora, tan cabronassa com el meu “ex”. Quin fàstic de vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Així que vaig anar a la consulta capmoixa i sense ganes de bravates.&lt;br /&gt;Seguidament d’untar-me el cap amb els esgarips del proboscidi escandalós a la sala d’espera i quan ja plegava ordinador, agendes i carpetes a les vuit i mitja del vespre, va sortir el Joan del seu despatx amb cara de pocs amics i més atractiu que mai. La seva expressió una mica sorruda li conferia un esguard que per uns segons em va regirar el desig. &lt;br /&gt;-Noi... quina merda de tarda- es va recolzar sobre el meu mostrador, tocant-se els cabells de forma distreta, amb una mà i amb la mirada verda transparent perduda, mentre jo el guaitava mig excitada- Em temo que la senyora Montclòs té càncer de pit. L’he manat fer-se una mamografia però no en tinc cap dubte... Li he hagut de dir el que em figurava i se m’ha posat a plorar. Hòstia: aquestes situacions encara em resulten depriments.  &lt;br /&gt;Va aixecar els ulls i em va mirar tan fixament que em vaig notar fogots com si tingués la menopausa i això no m’ho perdono. El cor se’m va fer mantega... tenia sentiments! Dintre d’aquest cos i d’aquest rostre perfectes, hi havia caritat i emotivitat... no se’m va caure la baba de miracle.&lt;br /&gt;-Ostres, què dur... no m’he fixat que cap de les teves pacients sortís plorant.&lt;br /&gt;-Perquè l’he calmat a dintre del despatx. La Rosa- la seva infermera- s’ha assegut al seu costat i entre tots dos hem intentat de fer-li entendre que actualment un tumor al pit, ni és mortal ni tampoc requereix de l’extirpació de la mama: a no ser que estigui molt avançat i tampoc no serà el seu cas.&lt;br /&gt;-Ah.&lt;br /&gt;Va picar tres vegades sobre el taulell i la seva serietat va donar pas a un somriure enèrgic que quasi em tomba de la cadira... cal tenir en compte que em sentia molt tocada per la meva conversa amb l’Andreu i en conseqüència, extremadament sensibilitzada amb el concepte “d’activitat sexual”.&lt;br /&gt;-En fi... estic fet pols. No aniré cap a casa directament... – i canviant la veu en un to alegre, va dir- Fa un cafè?&lt;br /&gt;-No...- el somriure se li va quedar glaçat i jo vaig gaudir per unes fraccions mínimes de temps, del seu atordiment- Fa una cerveseta...- ara era jo la que somreia.&lt;br /&gt;-Collons, quasi m’has fet sentir com un cretí- uf; quina dentadura de nacre, el tio- Doncs, vinga;  aprofita que convida la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ens vam aposentar en un bar que hi ha tot just a la cantonada de l’avinguda on està ubicada la consulta. En principi, quan vàrem asseure’ns un al davant de l’altre en una petita taula quadrada de color de xocolata amb les vores negres, no sabíem exactament de què coi parlar. Ens miràvem de retruc i somrèiem com dos obtusos i tafanejàvem ( bé, una servidora ho feia veure ), els veïns del costat com si ens interessessin les seves converses que jo, personalment, no seguia per a res.&lt;br /&gt;En un moment donat, va aixecar la vista de la seva tassa de cafè i va emetre amb el seu somrís ordenat: &lt;br /&gt;-Em sap greu; et dec semblar un idiota però és que de fet, encara que treballem junts a diari un merdé d’hores, no en sé res de tu i no sé de què parlar. La feina és massa avorrida, no?&lt;br /&gt;-Je, je... sí, suposo. No t’amoïnis: a mi em passa el mateix. Em sento una  mica estranya- li vaig dedicar el meu somriure més sensual, tot i que pels nervis de la situació, em va sortir una ganyota.&lt;br /&gt;-Bé... com va la vida?&lt;br /&gt;-Anar fent: però sempre estic disposada a que vagi millor.&lt;br /&gt;Quan va arquejar els llavis cap amunt, vaig saber; vaig intuir que ens anàvem a caure força bé després de tot un any de veure’ns a tothora amb l’escut pel mig. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conya a conya vam estar en aquella taverna tres hores seguides, escatainant sense descansar ni per agafar aire. Semblava que ens coneguéssim de tota la vida. Em va explicar que estava solter perquè, increïblement encara no havia trobat a la dona dels seus somnis però que això no li causava entrebanc, al contrari, perquè anar de flor en flor li garantia una vida lliure de compromisos i una autonomia de moviment que no menyspreava en absolut. Això, durant la primera hora; durant la segona, va reconèixer que certa vegada sí que havia estat totalment enamorat d’una tia que es veu que el va portar pel camí de l’amargura; era una dona encara més independent que ell i al seu costat es sentia com un ocell al que li volen tallar les ales i al final el va deixar. Es va tirar quasi un any sencer fet una pena fins que va remuntar i va dir un prou amb lletres majúscules. A partir d’aleshores, va seguir assaborint els delits del fadrinatge.&lt;br /&gt;Per la meva banda i per tema de fatuïtat, no em vaig atrevir a dir-li que el meu ex - nuvi m’havia deixat per una de les meves millors amigues: hagués esdevingut tot un deshonor per a la meva imatge. No només és el fet que t’abandonin, sinó que et fotin unes banyes que ratllin les parets per allà a on passes. Una acció anava seguida de l’altra; i ja que hauria d’haver-les esmentat totes dues, vaig decidir no contar-ne cap.&lt;br /&gt;Més bé em vaig dedicar a desfigurar una micona la realitat i adjudicant-me l’indesitjable do de ma mare, vaig dir tot el contrari; que no me n’havia pogut estar d’embolicar-me amb el millor col.lega del meu xicot i que l’havia acabat abandonant. Inclús hi vaig afegir l’emocionant component “baralla de galls”. &lt;br /&gt;El Joan m’observava amb un aire de pur interès mentre li explicava el meu film de ficció i jo m’anava sentint cada vegada més farsant: ell m’havia explicat la veritat i jo mentia com una condemnada. Però què coi; ningú ha dit que sigui bo posar totes les cartes sobre la taula a la primera volta, oi? Després te la juguen i tu perds la partida... HA!&lt;br /&gt;És clar, 180 minuts van donar per parlar de les nostres vides familiars: aquesta vegada no el vaig enganyar però vaig ometre que ma mare fos una dictadora,  mon pare un sumís i ma germana una drogata. Per descomptat no va caler excloure que els meus progenitors tenien peles i prestigi. &lt;br /&gt;Ell em va informar que tenia dos germans més; un de més gran i una altra de més jove i que provenia de família humil; els seus pares havien estat simples treballadors. Que sempre l’havia atret la branca de ginecologia perquè considerava tot un miracle el naixement d’una nova vida i que volia veure-ho de prop i col.laborar en el seu origen. Ho deia amb tanta passió que em quedava absorta... quin tros d’home! &lt;br /&gt;Des d’un principi havia destacat a l’equip del Dr. Racó; vaja, que era un noi espavilat. I per això es guanyava tan bé la vida: de consulta en consulta i de congrés en congrés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A les dotze en punt vam mirar el rellotge del local; ens vam fer una ullada i vam riure.&lt;br /&gt;-Quina xerrera, no? Juraria que en ma vida he gastat tanta saliva seguida.&lt;br /&gt;-No puc dir el mateix... jo sóc de les que enraona.&lt;br /&gt;-Aleshores ja hi estàs acostumada.&lt;br /&gt;-Més o menys...&lt;br /&gt;-Has vingut amb cotxe? Et porto a casa?&lt;br /&gt;-No tinc carnet de conduir- era denigrant que una dona de la meva edat no portés cotxe? Potser hauria d’haver callat la boqueta.&lt;br /&gt;-Llavors t’hi acompanyo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va pagar les TRES cerveses que jo m’havia liquidat i els seus quatre cafès i com si m’hagués llegit el pensament, en sortir al carrer, moll d’una fina pluja d’estiu, va preguntar:&lt;br /&gt;-Li dones bastant a la birra, oi?&lt;br /&gt;-No, no creguis... depèn del dia.&lt;br /&gt;-Avui n’és un d’ells?- va ensenyar tota la seva dentadura Profident. &lt;br /&gt;-I què passa amb tu, eh? T’agrada col.locar-te a base de cafeïna o què?&lt;br /&gt;-És el meu únic vici, t’ho prometo- i va aixecar la mà esquerra com si estigués jurant en un judici.&lt;br /&gt;-I m’ho haig de creure?&lt;br /&gt;-No!... En realitat sóc tot un transgressor... però inofensiu.&lt;br /&gt;Vaig riure tontament perquè em notava els efectes de l’alcohol intentant malmetre la meva cita fortuïta. Alhora, em notava aquella mena de joc precedent a la conquesta: em començava a sortir el flirteig de forma involuntària perquè les Estrella-Damm feien tota la tasca per mi.&lt;br /&gt;Vam entrar en el seu Pathfinder de color negre, brillant i net com una patena. Bé, jo m’hi vaig encaixonar perquè les meves passes eren irregulars i havia de dissimular els meus moviments tal.losos. Al asseure’m vaig picar de cap contra la part de dalt de la meva porteta i vaig veure pampallugues. Estic segura de que al Joan no li va passar desapercebuda la meva ridícula patacada però va fer cas omís. Mentre em col.locava correctament a la meva plaça i feia una rialleta agradable quan ell m’examinava, notava que em bategava la coroneta. &lt;br /&gt;Durant el curt recorregut fins al meu portal, em va dir que ell vivia a Sant Cugat, en una mena de loft. &lt;br /&gt;Es va aturar al davant del número 58 del meu carrer i se’m va quedar mirant sense pronunciar-se i això, una vegada més, em va intimidar. Em sentia incòmode: no n’estic acostumada a ser la part acoquinada; en tot cas, sóc jo la que usualment acovarda als homes.&lt;br /&gt;-En fi... he passat distret aquesta estona amb tu... ho sento; no pretenia que s’allargués tant.&lt;br /&gt;-I ara! Ja ha estat bé, ja. Jo també l’he passat entretinguda...- em vaig quedar en blanc, és clar.&lt;br /&gt;-Doncs, res: ens veurem demà allà a la clínica. Ja es sap; la rutina. Miraré de no sotmetre’t gaire.&lt;br /&gt;Va deixar anar un “je, je” encisador i jo el vaig imitar amb un jjjee que va semblar d’addicte a la beguda. &lt;br /&gt;El millor és que ell estava content i somreia tota l’estona amb certa modèstia. Em contemplava com si fos el quadre “Mujer Joven” de Sandro Botticelli.&lt;br /&gt;Vaig baixar del cotxe amb compte de no tornar a xocar de cap perquè aquesta vegada ja no m’hagués excusat de la meva imbecil.litat i en posar el peu dret al terra encara humit, vaig sentir que deia a la meva esquena:&lt;br /&gt;-Per cert; estàs molt maca, Xènia.&lt;br /&gt;Què va succeir aleshores? Res més enllà que quan em vaig girar per donar-li les gràcies pel compliment, vaig posar un peu entre la vorera i l’asfalt i vaig estar a punt de matar-me: però gràcies als Déus grecs, ell no es va adonar. Jo crec que el dijous tenia la negra perquè m’havia trobat alacaiguda i estava mancada de reflexes.&lt;br /&gt;Un adéu suau i vaig sentir el motor accelerar i allunyar-se carreró avall.&lt;br /&gt;Quan vaig entrar al pis, vaig córrer cap al lavabo: tenia les calces xopes. Què llardosa!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-2250750896352831445?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/2250750896352831445/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/12/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2250750896352831445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2250750896352831445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/12/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-546719360933275390</id><published>2009-04-02T07:51:00.000-07:00</published><updated>2009-04-04T11:38:41.977-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 8:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;QUIN VIATGET EN VELER!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Xènia; compto amb tu per al nostre petit viatge!&lt;br /&gt;- Quin petit viatge? - eren les deu del matí del dijous 22 de Juny i jo estava treballant a la cinquena planta de la clínica "Sant Novell" quan em va trucar la Raquel al mòbil. Estava mig adormida perquè aquell vespre m'havia vingut la regla i no havia pogut aclucar ull ni amb pastilles.&lt;br /&gt;- Sortirem amb el veler del Marc demà per la tarda. Tenim previst salpar des de Sant Feliu de Guíxols i arribar fins a Mallorca.&lt;br /&gt;- Estàs boja? Saps que no m'agrada navegar. Em marejo i se'm fa pesat.&lt;br /&gt;- No remuguis! Ens divertirem. Hem de ser sis persones i ens en manca una, que ets tu.&lt;br /&gt;- Ah, sí? I per què jo, precisament?&lt;br /&gt;- Doncs perquè no tens parella i el Carles portarà un amic que es veu que està per a sucar-hi pa.&lt;br /&gt;- Vols dir?&lt;br /&gt;- T'ho garanteixo: la informació ve de fonts fiables.&lt;br /&gt;- Ja... de qui no me'n refio és de tu.&lt;br /&gt;- Au, no pateixis i prepara't perquè demà a dos quarts de cinc et passaré a buscar per casa. Ah... no cal que agafis Biodramina: jo ja en portaré.&lt;br /&gt;- I quina mena de roba haig de portar?&lt;br /&gt;- Ben sexy i també d'abric perquè al vespre fa un fred que pela enmig del mar.&lt;br /&gt;- Ben sexy i d'abric, dius? Com es menja, això?&lt;br /&gt;- Vinga, guapa; un petonet i fins demà.&lt;br /&gt;I la molt desaprensiva em va deixar penjada parlant amb un interlocutor imaginari. Menys mal que en aquells moments no hi havia ningú més a recepció.&lt;br /&gt;Val a dir que la Raquel és una més de les meves tantes amistats; en tinc molts d'amics però ja es sap que els vertaders es poden comptar amb els dits. Aquesta és una tia que sempre ha estat una mica neuròtica: ens coneixem des de que anàvem a pàrvuls i tot i que sé del cert que és bona noia, també m'és familiar la seva faceta excèntrica.&lt;br /&gt;No se m'antullava gens anar de veler i passar la nit del divendres i del dissabte ficada en un camarot de metre quadrat, però la biodramina promesa i la gent que hi anava, més l'afegit factor "personatge misteriós", em van acabar de decantar pel sí.&lt;br /&gt;I quin sí de merda.&lt;br /&gt;Em vaig entaforar a la bossa, dos pantalons curts d'aquells que deixen albirar l'entrecuix sense donar massa detalls, dos tops i un parell de xancles de purpurina rosa. El meu millor bikini, que ja em va resultar prou difícil d'escollir perquè tots em senten com un guant: finalment, vaig optar per una jaqueta de ploma, color verd fosc i, no va faltar el meu pijama de seda granat, molt, molt extremat... acompanyat tot dels meus conjunts de roba interior més immoderats, per descomptat. Una sempre ha de ser previsora per si l'ocasió ho requereix.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En venir-me a buscar la Raquel l'endemà; anòmalament amb el que és costum a la resta del món; mitja hora abans del previst, no va parar de tamborinar-me el cervell durant tot l'itinerari que vam recórrer des de Barna fins a St. Feliu, amb les seves històries fantàstiques sobre viatges exòtics ( la major part en estat de Nirvana, és clar ) i bestieses per l'estil. Vaig arribar al moll amb el cap destrossat i un xiulet permanent a l'oïda esquerra, la pròpia del copilot. Quina tortura; no sé com vaig ser tan estúpida de no captar la senyal que allò era l'inici d'una pesantor...&lt;br /&gt;Vam saludar al Marc que ja ho tenia tot preparat; vam enfilar-nos al veler ( guapíssim, no diré el contrari: d'uns dotze metres de longitud "El Bergant", segons el seu poc original propietari - en realitat, el pare del Marc - ) i vam deixar les viandes i les begudes que havíem portat la Raquel i jo a la nevereta moníssima del camarot principal. D'entrada, em va semblar que, en contra dels meus pronòstics derrotistes, allò prometia: augurava que el St. Joan podia ser divertit i original: ja que havia donat porta a l'Andreu i refusat una nit de pirotècnia ben sonada, la cosa havia de compensar.&lt;br /&gt;En breu d'haver arribat nosaltres al port, va aparèixer la Dariana, un altre component del club d'amistats de la infància i més tard, van comparèixer el Carles i... el seu estupend amic; el Nil. En veure'l de lluny, vaig clavar la meva mirada assassina en la Raquel que va fer l'orni i es va posar a xerrar amb la Dari. El Nil... el Nessi; el monstre del llac Ness! Ni els peloses amb els que ma germana s'embolicava no podien haver estat més horripilants que aquell energumen que s'apropava a nosaltres amb un nas punxegut i corbat com el d'una cotorra: se'm va caure l'ànima als peus... per això havia sacrificat un bon clau amb l'Andreu? Per a fer-me a bord amb un paio que, tret de tenir un cos ferm no valia més de mitja moneda d'euro i que tenia un ull a l'est i l'altre a l'oest? Ahhhh!&lt;br /&gt;No vaig ni intentar dissimular: em vaig apropar ben enganxadeta a la Raquel i li vaig fotre una pessigada al cul que el crit va sortir de la seva gola com una veu diabòlica de dintre de les catacumbes.&lt;br /&gt;Amb una mala baba increïble i amb un inicial mal rotllo amb la que es suposava, era la cap de relacions de les "fonts d'informació fiable", vam tornar a pujar, aquesta vegada tots, al veler i així va donar peu el nostre idíl·lic trajecte, per a algunes, el calvari. El meu mal humor va anar en augment quan, al llarg d'una bona estoneta de salpar i de mala gana, em vaig tornar a apropar a la Raquel, la qual va apartar el seu pompis amb un gest veloç i li vaig demanar una píndola de biodramina: els seus ulls tigrens es van fer tan petits de cop que vaig haver de tocar els meus per si estava patint un efecte òptic o m'estava quedant cega de la impressió soferta.&lt;br /&gt;- ... Ho... Ho sento, Xeni; me les he deixat a casa...&lt;br /&gt;- Què?! - els altres, que es belluguejaven per la borda, tafanejant les aigües blaves i quietes de moment, em van mirar esgarrifats - Què coi vol dir que te les has deixat a casa? Em vas dir que tu te'n faries càrrec... o no?&lt;br /&gt;- Sí, bé, tia: no et posis així, segur que algú més en porta: ei, algú ha dut biodramina per al mareig? - silenci total. Es va girar cap a mi amb una expressió de còmic dramatisme - Doncs es veu que no.&lt;br /&gt;- No t'amoïnis, Xènia: ja veuràs com et distrauràs i se't passarà la fòbia dels marejos - ho deia el Carles des de la proa, amb el seu simpàtic somriure als llavis i amb l'estaquirot de l'altre, el seu estimat "Nil-el-lleig" al costat que, penso jo, em mirava amb intencions prematurament fallides.&lt;br /&gt;- No és cap fòbia, d'acord? Aquesta burra d'aquí - i vaig assenyalar amb el meu dit índex dictador a la Raquel, que ara adoptava una expressió llastimera - em va assegurar que portaria les pastilles perquè els meus marejos són autèntics, no pas un tret induït per alguna mena de malaltia mental. I ara resulta que no hi ha ningú en aquest maleït veler que en porti, d'aquestes capsuletes indesitjables!! Resulta que ningú més no es mareja, hòstia!&lt;br /&gt;- Pren-t'ho amb calma; com la mar... les previsions del temps indicaven que tindrem un vent fantàstic, un sol esplèndid i unes aigües pacífiques, així que A NAVEGAR! - aquestes paraules van sortir de la boca del sòmines d'en Marc que devia creure's el capità Hernán Cortés, allà agafat al timó.&lt;br /&gt;- Sí, és clar... facilíssim per a vosaltres, que no patiu d'ànsies com jo...&lt;br /&gt;Em vaig emmurriar i vaig aïllar-me a la popa des d'on, per a la meva sopresa, vaig començar a enamorar-me'n de les onades més depressa del què havia imaginat.&lt;br /&gt;Al meu darrera, tots van passar del meu enuig i es van posar a parlar del pla per a la nit; aquest consistia a formar un parell de grups de tres per tal de fer dos torns durant la matinada i a mi em va tocar amb el Marc i el Carles de quatre a vuit... quan em van preguntar si hi estava d'acord vaig respondre que m'importava un rave i aleshores la Dari em va demanar que no m'enfadés i em va fotre una ratllada sobre el significat de l'amistat i tota la parafernàlia que per a mi, es pot comptar, ja no té cap sentit i quan va veure que em quedava en blanc i me la mirava amb indiferència, va desistir: llavors, el Carles va proferir uns gens amables mots de desacord amb la meva negativitat enfront la situació i la història va quedar aquí perquè els vaig deturar el carro prometent-los que faria un esforç per a oblidar que estava navegant per les aigües d'una mar que, en qüestió d'hores estaria totalment a les fosques a mercè d'un firmament ple d'estels que em mirarien amb mofa, xiuxiuejant-me quasi a cau d'orella... "no hi ha folladaaa". Com a mínim, sí podria assaborir una mitja nit de focs artificials perquè el "prodigi" d'en Nil, havia portat quatre petardets de colors, d'aquells que m'agraden tant.&lt;br /&gt;Se'm va passar l'empipada de mica en mica, veient que el meu organisme anava suportant amb heroïcitat la mala jugada i que inclús els budells se'm removien mentre la Raquel, la Dari i jo, preparàvem els àpats per a sopar: unes mongetes verdes amb pastanaga i patates, bullidetes i pollastre a la planxa ( menys mal que vam concórrer amb el menú! ). El veler quasi no es movia; realment l'oceà estava calm: semblava que volgués fer-se el meu aliat, després de tot...&lt;br /&gt;Vàrem sopar, vam fer conya; es van mofar dels meus marejos hipocondríacs, vam petar la xerrada i quan jo ja em sentia agraïda a Déu per haver-me fet decidir que valia la pena aquella petita aventureta ( deixant de banda que el període em burxava el sota-ventre, que em faltaven els comprimits contra el mareig i que el suposat  possible "ligue" havia sortit amb cara de granota ), cap a les onze del vespre, la barca va principiar un balanceig que no predeia res de bo. A tres quarts de dotze, treia el cap per la borda, vomitant el sopar del dia anterior i l'esmorzar, el dinar i el sopar del dia de Sant Joan, més el fetge. Sentia veus que em parlaven però no escoltava res, només m'avocava tan enfora que em van haver d'agafar dels peus per tal que no caigués a l'aigua. Vaig descendir a un estat de somnambulisme i encara no entenc com vaig ser capaç de canviar-me el tampó del cony o, en paraules refinades, de "l'artèria vaginal". Devia ser en els escassos moments de lucidès.&lt;br /&gt;Recordo, que, tirada al llit del meu camarot, la Dari va entrar i em va preguntar com em trobava: vergonyosament, vaig contestar amb un pet perquè es veu que les mongetes, a sobre, se'm van indigestar. Mentrestant i com si estigués enmig d'un malson d'èxtasi, anava veient des de la finestreta rodona que tenia a l'esquerra del jaç, unes coloraines que em va semblar, provenien de l'infern, acompanyades d'uns sorolls tronadors.&lt;br /&gt;Aquella primera nit no vaig fer ni guàrdies ni hòsties. Em vaig quedar clapada fins a les deu del matí i em vaig llevar com si tingués una bomba de rellotgeria a l'encèfal; com després d'un vespre de xerinola i trompera: igual, igual...&lt;br /&gt;Sí que és cert que quan vaig treure els ulls per damunt de la porta del camarot principal i que un sol d'una brillantor espetegant va fuetejar amb crueltat com la llum del dia que fulmina a un vampir, tots em miraven amb una expressió compassiva bastant patètica.&lt;br /&gt;- Xènia, tia: quina mala experiència, no? - el Carles, em guaitava amb l'inseparable monstre del llac Ness cementat al seu costat: seria homosexual, al cap i a la fi?&lt;br /&gt;- Sí; he pensat escriure'n una crònica - malgrat tot, estava de bon humor.&lt;br /&gt;- Doncs no t'oblidis de fer-hi constar les teves ventositats - el Marc, tan simpàtic com sempre. Vaig mirar a la Dariana i un raig va sortir de les meves pupil·les.&lt;br /&gt;- Au, vinga: ja podeu riure de mi altra vegada. Em trobava fatal. No acostumo a fer aquestes coses: els meus pares em van inculcar allò que s'anomena "bons modals".&lt;br /&gt;- No t'amoïnis, maca: qudarà com a secret de sumari.&lt;br /&gt;- Sí, no en tinc cap dubte... - cal dir que tot va acabar en una riallada general?... o, millor, en una burla generalitzada.&lt;br /&gt;El dissabte va transcórrer mitjanament potable però també vaig passar grans estones en companyia de les meves regurgitacions.&lt;br /&gt;Per manca de temps, no vam poder desembarcar a l'Illa de Mallorca: quelcom que em va deprimir d'una manera il·limitada perquè el meu consol s'enfocava a trepitjar terra ferma.&lt;br /&gt;Durant la ruta per les aigües del mar Mediterrani del dia 24, sota un cel blau cristal·lí i un ventet suau que m'amanyagava els cabells i em feia pessigolles a la cara, vaig sentir durant certs instants, inclús, una emoció semblant a l'entusiasme: aquella mena d'excitació que et corre per les venes atorgant-te la seguretat de que ets la dona més feliç del món mundial. I aquesta impressió acostuma a durar tant com un parpelleig.&lt;br /&gt;Tot i el meu gran desengany en veure el Nil i conscienciació immediata que aquell cap de setmana no mullaria el pa que la Raquel m'havia promès, vaig fardar de cosset fi al davant dels nois. La Dariana i la Raquel estan primes però tenen unes corbes tan mal traçades que sembla que les hagi delineat un nen de guarderia.&lt;br /&gt;Al migdia vam decidir donar-nos un bany. A mi em feia il·lusió però alhora, sentia cert temor: enfonsar el meu cos enmig d'un oceà buit de costa propera i sense saber exactament què tenia més avall, a les profunditats, no m'acabava de fer el pes. De tota forma, em vaig adherir el bikini model niger de color molsa que el sexe masculí va repassar amb els ulls fora de les cavitats oculars. Amb el meu acostumat estil de dona que ignora els homes però a la que no li passa desapercebut el seu èxit entre ells, vaig ser la primera en capbussar-me en una fredor inesperada.&lt;br /&gt;Sota la contemplació d'unes mirades embovades i mentre les noies feien un esforç per a remullar-se els dits grossos dels peus, jo presumia del meu estil de crol, acompanyat d'una delicadesa arrelada a la nostra classe social.&lt;br /&gt;Sobtadament, vaig sentir al Marc des de l'altra punta de la barca, escridassar: no entenia el què deia però de cop, la Dari i la Raquel es van aixecar, van pujar els graons i van dirigir-se a la popa, de forma que vaig quedar-me allà sola fent brassades. Com que trigaven massa, vaig alçar la veu:&lt;br /&gt;- Eii! Què feu? Què passa? És que ningú no es vol banyar? L'aigua està de conya un cop a dintre!! - no hi havia resposta.&lt;br /&gt;Aleshores, a uns vuit metres de distància a la dreta d'on jo estava, em va semblar veure que el mar es movia en petits cercles... una aleta gris va emergir del fons. Un tauró!!... Vaig moure els peus a la velocitat d'un hèlix, cridant mentre m'entrava aigua pel nas i per la boca:&lt;br /&gt;- Socors!! Socors, un tauró!! Ajudeu-me!!&lt;br /&gt;Em vaig apropar a les escales a un ritme de nedador professional tal, que a part d'haver pogut guanyar unes olimpíades, vaig xocar-hi de boca i un dels cordills de la part de dalt del bikini, se'm va quedar a la barana en enfilar-m'hi i el vaig estripar, deixant enlaire els meus petits i ben col·locats pits.&lt;br /&gt;Vaig pujar a bord, cobrint-me les metes amb les mans i corrent com una posseïda i quan m'apropava al grup que estava bocabadat mirant cap a l'horitzó, vaig relliscar i vaig caure espatarrada amb les cames ben obertes i mostrant les mamelles tal i com van venir al món. El Carles es va girar i també els altres:&lt;br /&gt;- Xènia... què fots? - el porc em mirava la pitrera amb un desvergonyiment impressionant, igual que l'altre parell però jo estava tan espantada que no vaig dir res al respecte.&lt;br /&gt;- Hi ha... hi ha taurons!!&lt;br /&gt;- Taurons? - preguntava la Dari amb cara de sorpresa.&lt;br /&gt;- Sí... n'he vist un... quan m'heu deixat sola a proa! - ho deia assenyalant cap enrere com una criatura atemorida mentre em tremolava la barbeta.&lt;br /&gt;- Tia: no són taurons... són dofins!! - el Marc va pronunciar aquests sis mots amb el riure entre dents, el molt retardat.&lt;br /&gt;- Dofins, dius?&lt;br /&gt;- Sí... i són preciosos: guaita'ls.&lt;br /&gt;Em vaig aixecar de la borda ajudada per la mà agermanada del Carles i vaig mirar cap a la direcció que el dit torçat de la Raquel, assenyalava... sí, eren dofins; hi havia quatre o cinc i semblava que ens contemplaven... Déu meu... no sé descriure la percepció que vaig tenir de mi mateixa en aquells horribles instants: no sabia si tirar-me a l'aigua i mirar de convertir-me en sirena per tal de desaparèixer de la visió dels demés, si ficar-me al camarot, llançar-me al llit i trencar a plorar com les nenes bledes de les pelis cutres o si fotre'm a riure i partir d'una vegada per totes la tibantor d'unes circumstàncies més bé... penoses.&lt;br /&gt;- Xeni, tens uns pits preciosos - el Carles em va dedicar un petó a l'aire i el Nil va esclafir en una riota inaguantable que amb molt de gust hagués esquinçat amb un cop de puny. Vaig agafar la primera tovallola que tenia a l'abast i em vaig tapar les ignomínies.&lt;br /&gt;- Vaffanculo...&lt;br /&gt;Vaig donar mitja volta i els vaig deixar allà rient com uns babaus. Les dones a vegades som insuportables però val a dir que els tios també guanyen molts punts.&lt;br /&gt;La resta del camí en barca no mereix ni de ser esmentada... més del mateix.&lt;br /&gt;Una cosa em va quedar ben clara; era la segona i darrera vegada que posava els peus en una embarcació i més, amb aquella colla d'ingrats.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-546719360933275390?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/546719360933275390/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/04/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/546719360933275390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/546719360933275390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/04/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-1681377736898579321</id><published>2009-03-28T03:47:00.000-07:00</published><updated>2009-03-28T04:37:06.954-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 7:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I, COM NO: VA SUCCEIR...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivament. Com no anava a topar-me amb la parella de flatulents tenint en compte que ella havia estat una de les meves millors amigues i que per una lògica de calaix, freqüentava els mateixos ambients que jo? I ell? El tanoca que la devia seguir per tot arreu...&lt;br /&gt;Imagino que l'Elena pensava de mi que com ja feia quatre mesos que havia partit peres amb el seu nou amor ( no tant nou! ) i que com segurament estaria profundament destrossada, ja no tindria ganes de sortir ni per anar a comprar el pa. Pobra burra capfluixa, com es va equivocar.&lt;br /&gt;La va pifiar fent-se a la idea que la desventurada Xènia anava plorant pels racons de tota la capital i conjeturant que no sortia de caseta, víctima d'una profunda crisi personal anomenada Xavier Santís.&lt;br /&gt;A primera instància, quan estava asseguda a la taula del restaurant "PatíPamí" amb la Montse al meu davant parlant-me de les seves psicosis amb el Jaume mentre ens posàvem les botes amb unes tapetes de calamars a la planxa, pop a la gallega, croquetes de pernil i salpicó de marisc i vaig veure aparèixer a la seva esquena,  l'Elena amb els seus pantalonets i camisa, entallats i amb aquell oratge de neneta ingènua que tant m'havia enredat, vaig sentir que la sang em pujava de cop i volta a la cara: estava segura de que m'anava a esclatar, inclús vaig témer esquitxar a la pobra Montsina i tacar-li la brusa blanca de llinet tan bufona que portava. La tia, es va quedar parada a l'entrada, agafada a un bolset vermell que feia joc amb les seves horteres sabates de taló. I, indubtablement, als pocs segons va treure el nas pel seu darrera, el bo d'en Xavi: el tio massís que ara em feia venir arcades.&lt;br /&gt;El meu primer reflex, va ser deixar d'endrapar com una marrana, amb la qual cosa la Montse se'm va quedar mirant fixament i amb el seu sisè sentit brollant-li de dintre, va preguntar quasi sense moure els llavis:&lt;br /&gt;- Són aquí, oi?&lt;br /&gt;- Ahà... - ara era jo la que quasi no movia el cap per afirmar.&lt;br /&gt;- Merdosos... mira que hi ha restaurants, collons!&lt;br /&gt;La poca-pena de l'Elena, va donar un cop d'ull d'un costat a l'altre del local... i és clar, a "l'altre", hi érem les seves dues ex-amigues maleint-la en veu baixa. Però la sang que quasi havia estat a punt de rajar-me per tots els orificis del cap, va baixar als peus sobtadament quan vaig detectar amb un estupend plaer, que era ella la que prenia el color del seu calçat. Mentrestant, el totxo del Xavier no s'havia adonat que érem allà i parlava amb un cambrer que se'ls havia apropat.&lt;br /&gt;Per qüestió de mil·lèsimes de segon, ella i jo ens vam mirar: amb desafiament per la meva part i temor per la seva.&lt;br /&gt;Va aixecar el cap lleugerament en signe de salutació i un mig somriure de cretina als llavis i jo no em vaig immutar: la Montse ho seguia tot amb la vista clavada en mi i utilitzant la seva creativitat per a endevinar les reaccions de l'altra.&lt;br /&gt;Quan el Xavier va deixar de parlar amb el bàrman, va girar el rostre cap a l'Elena que aleshores també l'estava mirant a ell i per tant jo només li veia el clatell amb el seu ros i sedós cabell clar com la llum del sol, recollit en una pinça en forma d'estrella. No va caler ser vident per entendre que ella l'estava posant al corrent perquè el molt brètol va desviar els ulls cap a la nostra taula i es va quedar blanc com un llençol d'hotel.&lt;br /&gt;- Tu tranquil·la, nena - em va calmar la Montse.&lt;br /&gt;- Crec que vénen cap a nosaltres - i així era. Tots dos s'apropaven amb cara de gos estomacat.&lt;br /&gt;- Seran imbècils... per què cony han de venir cap aquí? De què volen parlar, ara? Del temps?... Potser la molt bandarra vol saber si la sípia a la planxa va bé pel cutis. Sempre feia preguntes estúpides, aquesta.&lt;br /&gt;Se'm va escapar una rialleta nerviosa.&lt;br /&gt;Vaig centrar la vista en la meva copa de vi d'agulla i abans de poder reaccionar, vaig sentir un "hola" pèrfid, amagat en una veu de sirena que em va fer petà el timpà. Vaig alçar la mirada i allà els tenia a tots dos: el pep i la pepa, observant-nos a la Montse i a mi com si fóssim dos rars espècimens...&lt;br /&gt;- Ah, hola! - la veu de la Montse va sortir lleugera i neta com un raig d'aigua fresca. Relament semblava que l'haguessin enxampat per sorpresa - Com els va a la parelleta de l'any? - jo mateixa me la vaig quedar mirant esbalaïda. Tenia un somriure a la cara que li anava d'orella a orella.&lt;br /&gt;- ... Doncs, bé... anem fent.&lt;br /&gt;- Això és bo, macos; anar fent - de cop i volta es va quedar mirant a l'Elena amb una expressió encuriosida - Ostres, Elena... et veig diferent... estàs més grassa, oi?&lt;br /&gt;- Sí, potser una mica...&lt;br /&gt;- Ui, una mica no: has agafat uns quants quilets... no estaràs prenyada, ehhh... - li va donar un copet a la panxa com si piqués a la porta amb els artells.&lt;br /&gt;- No, no... - un somrís neguitós li va fer tremolar les galtes.&lt;br /&gt;- Millor... sempre he pensat que el teu cos no portaria amb massa estil un embaràs: tens un organisme fràgil... oi que ho havíem parlat algunes vegades, Xènia? - em va sorprendre contemplant l'escena des de fora, com el públic d'una obra de teatre: igual que el Xavier, que no obria la boca per si li entraven mosques.&lt;br /&gt;- Sí, sí... alguna vegada havíem tret el tema.&lt;br /&gt;- Veus? En canvi, el teu cos és diferent - i la Montse em va mirar com si em sospesés per a fer de model - no sé... més àgil, menys feixuc... - vaig veure-li en els ulls tal sorna que em va fer venir ganes d'una riallada però em vaig reprimir.&lt;br /&gt;- Bé, potser tens raó. El fet és que no estic en estat i veig que vosaltres tampoc. Me n'alegro de que estigueu en plena forma... - a l'Elena se la començava a notar molesta: cal esmentar que a ella sempre l'ha amoïnat molt més que a nosaltres sentir-se fantàstica i mantenir la línia i, sobretot, l'embogia la idea de tenir un fill.&lt;br /&gt;- Uf... no crec que tinguis ganes de que el Manel et faci mare, veritat, Xeni? Ni jo tampoc de que me'n faci el Jaume... encara som joves i vitals... ji, ji - i es va tapar la boca en un gest de finesa cursi. Ara resultava que jo tenia una parella que s'anomenava Manel.&lt;br /&gt;Tota contrariada, l'Elena va girar cua acomiadant-se de nosaltres amb una cara de mala hòstia, inusual en el seu fals-hipòcrita-aparent-bon-caràcter. El Xavier, només em va mirar per la cueta de l'ull i quan s'havien allunyat tres passes, la Montse va afegir:&lt;br /&gt;- Adéu, Xavi: i posa't les piles, que a l'Elena li va el paper de mamà.&lt;br /&gt;Van sortir per la porta del restaurant sense esperar taula. Segurament, se'ls havia passat la gana... a ell, de tota mena... perquè el Xavi, DETESTA els nens.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-1681377736898579321?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/1681377736898579321/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/03/ser-dona-sense-estressar-se_28.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1681377736898579321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1681377736898579321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/03/ser-dona-sense-estressar-se_28.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-8840143829628014614</id><published>2009-03-19T03:54:00.000-07:00</published><updated>2009-03-20T11:59:20.970-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 6:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A LLIGAR!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S'ha acabat el meu dol després de quasi dos mesos.&lt;br /&gt;Evidentment, una dona de les meves característiques no es pot permetre el luxe de deixar passar les bones oportunitats que Déu, Alà o Mahoma li posa en safata pel camí. Seria un crim no prestar atenció al baró que, assegut a la taula del costat, et mira amb una intensitat entenedora, al pub on has anat a prendre una copa.&lt;br /&gt;De forma que fa unes nits vaig decidir sortir de caça amb les tres companyes de la feina: bé, anàvem a caçar la Mireia i jo perquè les altres dues estan casades i amb fills ( pobretes... ); la Mariona té trenta-vuit tacos i la Sònia quaranta però estan conservades en cloroform. En canvi, la Mireia ja és més de la meva quinta; en té vint-i-nou.&lt;br /&gt;Vam anar al "Performance" després d'un bon sopar en un italià d'élite. La veritat és que al principi m'hi vaig haver d'obligar perquè no tenia massa ganes de gresca; el Xavier voltava la meva ment a cada moment i me l'imaginava posant-li la mà al cul a l'Helena mentre ballaven tot amorosament sota la penombra d'una sala mig buida: però de mica en mica vaig anar agafant terreny i no em va costar fer-me'n propietària.&lt;br /&gt;També reconec que com que estic una mica acomplexada des de que em vaig enfrontar amb aquest desaira tan repulsiu del Xavi, a l'inici de la nit, em sentia una mica desbancada: no sé... com l'amiga avorrida que no sap de què parlar i que té per costum ballar movent el cap i deixant quiet la resta del cos sense exhibir les seves dots majestuoses... ja se m'entén. Però és que aquell vespre anava exuberant: no va caler que m'ho diguessin les altres perquè jo mateixa em sentia sex-bomb: a la consulta ja vaig ser testimoni de les repassades fugaces que em feia el Joan. Inequívocament, estava feta una lleona.&lt;br /&gt;Al bar, prenent uns gintònics fèiem gatzara totes quatre parlant de feina i dels nostres respectius capitosts i allà, tot just a l'alta tauleta rodona contigua a la nostra i amb un parell d'amics més, hi havia un paio que no parava de despullar-me amb la mirada grisenca que de seguida vaig trobar encisadora. Em vaig aixecar del tamboret, movent els malucs amb la meva llicència innata i remenant les natges sota la minifaldilla i em vaig dirigir al servei de senyores. En retocar-me els llavis i reforçar-me el rímel, vaig sortir de nou cap al meu grupet d'amigues i en passar al davant d'ell, vaig dedicar-li una mirada d'entre lasciva i sinuosa que el tio va captar sense indirectes: és curiós que, tan curts com solen ser els homes en general, alhora siguin capaços de pescar algunes situacions al vol. Sense dubte, el seu instint primitiu els guia pels camins de la perversió i de la sexualitat: fora d'això, no veuen més enllà dels seus nassos, per refinats que els tinguin.&lt;br /&gt;No cal emmerdar-se en detallets previs sense importància; el fet és que vam acabar ficats al meu llit a les quatre de la matinada, cardant com a salvatges. Sincerament; no ha estat dels millors: d'altres m'han fet tocar els estels, però tampoc no em puc queixar. Quan vaig obrir la porta de casa amb prou esforços perquè les seves mans grapejaven tota la meva silueta, només vàrem emprar els minuts suficients per a desvestir-nos i deixar la roba tirada per terra en un reguerol de peces entrecreuades: ara uns calçotets, ara unes calces, ara uns mitjons negres, ara unes mitges... semblava que donéssim pistes a algun depravat, sobre quin rumb havia de seguir per arribar fins a la parella que s'enduia el premi i fer de voyeur.&lt;br /&gt;Després de tres clímaxs consecutius, ens vam quedar estirats boca amunt, observant el sostre amb un interès científic, absurd.&lt;br /&gt;Durant la vetllada, quan ell se m'havia acostat per a preguntar-me el meu nom i si em venia de gust prendre quelcom, vaig esbrinar que s'anomenava Andreu i que treballava de tècnic informàtic: quelcom que d'entrada em va espantar una mica perquè tinc entès que la major part d'aquests enginyers, estan com llums de petroli. Ell no ho estava: o almenys, no m'ho va semblar. Tenia vint-i-set anys i encara vivia amb els seus pares. Detalls totalment innecessaris. Jo, únicament em fixava en els seus ulls grisos ametllats que tenien una expressió molt romàntica i, de tant en tant, deixava anar un esguard dissimulat cap al seu paquet prominent i comprimit al pantaló.&lt;br /&gt;La veritat és que no sé ni com va anar tot plegat; no recordo haver-me acomiadat de les col·legues ( sí tinc clar, no obstant, que la Mireia no es va menjar una rosca ). Em sembla que jo anava més alegre que unes pasqües perquè va ser l'únic detall que van remarcar les tres Maries quan el dilluns vaig aparèixer per la consulta.&lt;br /&gt;Vaja, el que de debò importa és que ho vaig passar bé amb l'Andreu. Va marxar de casa meva cap a les dotze del migdia del dissabte. Un noi, veritablement entranyable però "de plantar paradeta ràpida i pim-pam-pum, fora".&lt;br /&gt;La meva idea al principi, va ser la d'acomiadar-m'hi i no tornar-lo a veure però el paio se'm va presentar a casa el següent dissabte i, bé, tenint en compte que l'experiència no havia estat gens desagradable, no m'hi vaig poder negar. Així que, sembla que tenim una mena de "rotllo bonic" sense compromís: si més no, allò que jo penso perquè quan va marxar el diumenge per la tarda, em va demanar el número del mòbil, jo se'l vaig donar i ara em truca dia sí i dia no. No és que m'emprenyi perquè és un tio molt divertit i l'estona que xerrem es redueix a cinc minuts però resulta que m'ensumo un preludi de situació empallegosa que ara per ara i després de tot plegat, no em ve gens de gust així que, llastimosament, em fa l'efecte que més d'hora que tard, l'hauré d'engegar a pastar fang.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-8840143829628014614?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/8840143829628014614/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/03/ser-dona-sense-estressar-se_6796.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/8840143829628014614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/8840143829628014614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/03/ser-dona-sense-estressar-se_6796.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-1266339544553090481</id><published>2009-03-13T16:01:00.000-07:00</published><updated>2009-03-14T06:03:34.250-07:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 5:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA BONA DE LA LAIA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Laia és la meva germana petita i té vint-i-cinc anys. Diuen que ens assemblem i alhora que no. Contradictori però possible perquè a vegades les persones que som familiars tenim aquella retirada que ens fa quelcom de comparable sense posseir, aparentment, res en comú. La forma de moure's, de parlar... qui sap.&lt;br /&gt;Bé; el fet és que si sóc jo la que ha d'opinar, puc dir que no ens relaciona res més que un pare i una mare ( sempre i quan l'amor manifestadament fidel de ma mare, sigui sincer ).&lt;br /&gt;Començant per allò més trascendental, el físic, cal puntualitzar que som com la nit i el dia: fem més o menys la mateixa alçada i gastem idèntica talla però la seva indumentària i la meva no tenen res a veure. La Laia és absolutament malgirbada i deixada; una d'aquestes hipies riques que estudia medicina ( ella sí! ) i que vesteixen aquells jerseiots enormes que arriben més avall dels genoll... bé; quasi a tocar del turmell i uns pantalons acampanats amb una pota d'elefant treta dels anys seixanta. Els seus amics estudiants fan la mateixa fatxa de descurosos. Ma germana sempre porta els cabells obscurs, llargs i despentinats per sobre de les espatlles i els seus enormes ulls blaus adopten unes dimensions monstruoses amb les ullerotes negres gens fashion, per cert, que s'encasta al nas. Existeixen les lents de contacte, oi? Que et fan el rostre més suau i agraciat... doncs ella no en vol ni sentir a parlar del tema i quan l'insinuo que podria estar molt més afavorida mostrant la seva mirada sense uns vidres que s'entelen a l'hivern i a l'estiu també, posa cara de gos i m'engega a fer punyetes amb una mena de sorna com:&lt;br /&gt;- Hi ha qui necessita tota la vida per a maquillar el seu careto i aparentar allò que no és. Jo prefereixo la senzillesa i la naturalitat.&lt;br /&gt;Desagraïda, la pobra...&lt;br /&gt;Crec que és important remarcar, ara que he tret el tema, que la meva mare confon que la Laia se li assembli amb el fenomen que, estranyament, venint de la seva sang, hagi engendrat una filla que probablement algun dia sigui una gran neurocirugiana perquè no és de menysprear el talent que la noia té. Aleshores, succeeix que la Júlia veu en la seva filla petita tot allò que ella no serà mai i es vol sentir identificada i responsable de les seves virtuts: per això, la Laia és tan bonica, tan intel·ligent, tan sincera, tan... tant! Simplement perquè la seva nena petita té carrera i un gran futur per davant i la gran, no. A totes les famílies copioses els agrada lluir de descendents amb intel·lecte 150. Sembla que els diners ho puguin tot: inclús dotar de psique privilegiada: i en part, així és perquè a l'escola privada a on estudia ma germana: una d'aquestes que enllaça el parvulari amb la universitat, hi ha molts nens de son papà que arriben a tenir cara de vertaders idiotes i una carrera, per descomptat, molt més enllà de les seves possibilitats mentals. I quan els veus amb aquestes pintes de pallussos i els escoltes parlar i expressar-se com uns autèntics deficients, t'adones de que el mèrit d'haver arribat fins a on són, no és de la seva capacitat, sinó dels xecs que cada mes ha deixat anar el progenitor des de que tenien tres anys. Mira, inútils n'hi ha per tot arreu.&lt;br /&gt;Tot això, sense ànim d'ofendre perquè queda bastant clar que en el cas de pretendre criticar a despit, m'estaria tirant pedres a la teulada. Només expresso una realitat.&lt;br /&gt;La Laia és menys innocent del que a casa volen aparentar; n'estic segura de que ha tastat més sexe que jo. És d'aquelles que té un munt de col·legues amb els que tot és vàlid: fumar porros i fornicar en grup. No sé què ho fa que aquests estudiants de la ciència mèdica siguin tan aficionats als petards. Alguns divendres, quan jo encara vivia al domicili dels meus pares, la veia sortir amb els amics que la passaven a recollir i feien una aparent actitud de passotisme integral que esgarrifava; ells, els nois, amb unes grenyes que els cobrien tot el rostre, la majoria alts com sant paus i mig encorbats: com el Neil i el seu "què passa tioos!" de la famosa sèrie anglesa "Els Joves". I elles, les ties, en tenien tant de femenines com jo de monja de clausura. Depriment.&lt;br /&gt;Quan en algunes ocasions, ma mare i jo l'espiàvem, des de darrere de les cortines de la gran cristallera del menjador, impregnant-la amb l'alè, mentre desapareixia per la portalada del jardí, l'observava de reüll i li veia una ganyota d'horror al semblant; se li contreien les galtes i semblava que estigués fent de ventre. Aleshores, quan la Laia ja havia abandonat la casa i marxava amb els seus despenjats coneguts, jo mirava a la meva mare, cara a cara; se li relaxaven els pòmuls garratibats i amb un somrís hipòcrita em deia, desviant els ulls: "Es veuen macos, els amics de ta germana" i s'allunyava fent veure que tot anava sobre rodes.&lt;br /&gt;Amb el temps, he arribat a pensar que la Laia infon un gran respecte cap als meus pares, basat principalment, en el temor: perquè té un caràcter del diantre. Jo, sóc més mansa i això ha valgut perquè la meva mare en tragués profit. També hi ha jugat la cançoneta de sempre: la menuda és la més mimada per tothom i això, a la llarga, malcria més que no pas educa.&lt;br /&gt;Vaig passar una temporada crítca rumiant i arribant quasi a la determinació de que la meva germana era bollera: certesa que d'haver-se confirmat, hagués ocasionat una hecatombe a nivell familiar que hauria requerit de tractament a base d'antidepressius i tingut possibles repercussions d'alcoholisme per la part materna dels Genovell Prat. Gràcies a Déu, tot va quedar en una minsa sospita quan va presentar mig formalment, al seu primer nuvi... i millor no fer comentaris al respecte, només insinuar que tots vàrem patir d'una paràlisi facial en veure'l, pobre subjecte. Bon nano i tal... deixem-ho així.&lt;br /&gt;Des de sempre, la Laia s'ha buscat els amants, a quin més lleig. Si el primer ens va deixar sense respiració, això no va ser res comparat amb la tropa que el va seguir. Recoi, el meu gust és molt més refinat i qui em coneix, ho sap.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resum: que malauradament, ningú no pot escollir als seus germans o pares; cadascú s'ha de conformar amb els que té i boca tancada. Si la meva germana es deixés assessorar per mi en comptes de prendre constantment la contra, tot aniria molt millor entre nosaltres però què hi farem: diuen que hi ha d'haver de tot a la vinya del senyor. Menys mal que existeixen persones com jo que en fan de la vulgaritat tot glamour, quan trepitgen per sobre d'aquesta.&lt;br /&gt;Per les noies com la Laia hem de sentir compassió perquè són ànimes desorientades que no tenen coneixement d'on són ni de quin és el seu paper. És jove, encara: donem-li un vot de confiança i potser algun dia entendrà que les "aparences" que tant detesta, valen més que mil petes dels que ella es fuma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-1266339544553090481?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/1266339544553090481/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/03/ser-dona-sense-estressar-se_13.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1266339544553090481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/1266339544553090481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/03/ser-dona-sense-estressar-se_13.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-2145928091532551200</id><published>2009-03-07T02:55:00.000-08:00</published><updated>2009-03-07T08:03:17.507-08:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 4:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I SI NO T'ACABES DE CONSOLAR, VÉS AL GINECÒLEG.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Treballo a la consulta de tres ginecòlegs. Tres homes, tres mascles que estan per a ensucrar i menjar, malgrat que portin marcada l'etiqueta de "prepotents" a la cara. Acostuma a passar entre els grans metges ( o els que es creuen que són grans i no pas per l'edat ); se'ls pugen els fums de seguida que ascendeixen dintre de la seva especialitat i es tornen vanitosos i presumits. Cal tenir en compte que aquests tres exemplars, són relativament joves. Jo sóc la secretària-recepcionista d'un d'ells: del Joan. Calculo que deu tenir poc més de quaranta anys; és ric, solter i famós. Un bon botí.&lt;br /&gt;Fa uns sis anys que hi sóc en aquesta consulta: està situada en una zona molt aposentada i les dones que vénen porten bona classe ( i bones joies ), a sobre. A ell el conec des de fa relativament poc; cosa d'un any. Abans treballava per al Dr. Josep Racó; un bon home de quasi setanta anys que al final no distingia entre el cap d'un nen a punt de venir al món i una taronja. Es va retirar i al poc temps la va dinyar, pobre. Vaig entrar a treballar amb el Dr. Racó, gràcies a les influències del meu pare: eren bons amics i, bé: aquelles coses que succeeixen. Tampoc no és que sigui una gran feina, no penseu que sóc tan il·lusa però el cert és que s'hi està prou bé. Em tracten amb educació, cobro un relatiu bon sou i faig poques hores extres algun que d'altre divendres per la tarda; tot i que ara són d'agrair.&lt;br /&gt;Els meus pares: en concret el meu progenitor, volia que estudiés medicina: vaig cursar tot el batxillerat amb unes notes excel·lents, em vaig treure de conya el COU però als exàmens d'accés no em vaig apropar ni en broma a la mitja suficient i em vaig quedar amb una carrera d'enginyeria fins al primer curs. Com que estudiar no m'agradava, vaig plegar veles i em vaig dedicar a viure la vida que els papes m'oferien a molt pesar seu. Entrava a treballar aquí i després allà, fins que em van encolomar a la consulta.&lt;br /&gt;El doctor Joan Espinell, va venir en substitució del seu cap i mestre: el doctor Josep Racó: era un jove col·laborador del seu equip. Quan se'm va presentar el primer dia al despatx, ja havia escoltat rumors sobre la seva jerarquia de tio guapo i aquestes bestieses que sempre comentem entre les dones, rebaixant-nos a la sola de la sabata. Vaig quedar astorada i suposo que inclús em van pujar els colors; però allà ens trobàvem DUES condicions iguals però en sexe diferent i, per descomptat, no anava a permetre que la lívid em traís. Aleshores jo ja convivia amb el Xavi; i em faltava un any perquè el galifardeu em donés la pitjor i més eficient lliçó amb la que m'he topat al llarg del meu trajecte amorós: "la bellesa no dóna la felicitat però ajuda a aconseguir-la: ara bé; si te'n refies massa d'ella, se t'acaba girant en contra". Gràcies, Xavier!&lt;br /&gt;En resum: que quan el vaig veure al meu davant amb aquells bonics ulls verds clars i amb un cos que més que de ginecòleg semblava de culturista, vaig prendre aire i em vaig revestir de la meva personalitat arrogant de dona trencadora. I ell, és clar, va fer igual. Així doncs, tots dos ens vam posar a l'alçada de la pressumpció: el Joan com a cap i la Xènia com a secretària; què coi, la petulància no la construeix allò que tens sinó allò que ets: o millor dit, allò que et sents. I per aquella època jo em sentia estupenda. Cadascú va delimitar el seu territori i va quedar clar que un no s'interposaria en el de l'altre. Des d'aleshores, aquests mesos no hem tingut cap mena de conflicte, ni quan alguna de les pacients psicosomàtiques ha vessat les seves frustracions de dona mediocre, pagant-les amb l'administrativa. Ell, inclús m'ha donat la raó, fixeu-vos.&lt;br /&gt;Dotze mesos fan miracles i la veritat és que amb el Dr. Espinell he intercanviat bones relacions. Ens assemblem... i donades les tafaneries de les meves companyes respecte al seu caràcter, intueixo que això no m'afavoreix gaire. Però tant m'és perquè a la vida has d'aprendre a no guiar-te pels comentaris aliens i menys quan aquests no estan fets a la teva mida: quan t'escauen petits.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ho deia el Luís Aguilé a la seva cançoneta que de petita havia escoltat per casa: "Es una lata el trabajar, todos los días te tenés que levantar"... abans de la meva trencadissa de cor ho pensava però ara, per la gràcia del meu esperit valent i fort, penso que no hi ha res com anar a la feina i entretenir-te veient passar les hores. Pels matins, em trasllado a la clínica privadíssima on treballa el doctor Espinell i per les tardes, a la consulta i així vaig fent... observo a les dones que vénen amb les seves panxotes crescudes i els seus marits polivalents, probablement plens de negocis entre mans ( potser, uns quants tèrbols perquè és evident que a vegades l'adquisició de tants béns materials no ve pel costat de la legalitat... ). Alguns d'aquests tipus són tan toies com les seves esposes nyonyes: se m'apropen al taulell amb cara de pomes agres i de preocupació i pronuncien amb veus insípides:&lt;br /&gt;- Hola, bona tarda: la meva senyora ha vingut perquè està destrossada, no pot suportar més les patades de la criatura: no descansa i té unes ulleres que no és capaç de dissimular ni amb cremes... a veure si el doctor Espinell hi pot fer quelcom perquè un dia d'aquests el nen me la mata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Em parlen a mi com si fos jo la doctora. Me'ls quedo mirant amb un somriure a mitges tintes entre l'amabilitat i la repugnància i després per darrera d'ells guaito a les seves dones que acostumen a fer un posat de pobres desvalgudes amb els seus vestits prenatals, caríssims i amb la cara de pastanaga pansida, com si més que un embaràs estiguessin passant un càncer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tenien cita amb el doctor?&lt;br /&gt;- No... hem vingut sense hora concertada perquè la Lluïsa no aguantava més. El doctor Espinell ens va dir que vinguéssim sempre que ella ho necessités.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;És fàcil d'entendre que en una consulta de la categoria del mestre Espinell and Company, els privilegis sempre estan a l'ordre del dia... o, millor a l'ordre de la targeta, que acostuma a ser la platí. Per més feina que hi hagi, mai està de més posar-se'n de postres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Seguin, de seguida que pugui l'atendrà.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I aleshores els marits solen fer una reverència a l'estil japonès ( tal vegada, vaig tenir un paio d'aquests que abaixant tant el cap per donar-me les gràcies, va xocar sobre el mostrador que és força alt: no sé com vaig poder guardar les formes perquè em va entrar un atac de riure d'aquells que et fa tantes pessigolles a l'estómac. L'home va dissimular i va girar cua i a la poca estona vaig haver d'anar al lavabo a corre-cuita i em vaig tapar la boca amb la tovallola de les mans. No em vaig pixar a sobre, de miracle. Sí; ja sé que és una reacció infantil però quan veus a aquesta gent tan primmirada fer el ridícul de forma tan escandalosa, no tens pietat. I a sobre, quan vaig tornar a la sala, el vaig veure allà assegut al costat de la seva senyora amb una taca rodona en forma de sol vermell al bell mig del front: ho vaig passar fatal ).&lt;br /&gt;Un cop surt el doctor per a rebre a les pobres dones tan adolorides, veus que els marits s'aixequen de la butaca amb aire solemne, propi d'enterrament, tal i com estan acostumats a fer a diari. I elles, totes delicades i esmorteïdes fan com si no poguessin aixecar el cul de la cadira i tant el Joan com els seus marits, han d'ajudar-les a aguantar-se quasi dempeus. Desolant. Cal remarcar que això sol passar a les primerenques acabalades i no per regla general tot i que sí sovint. Llavors penso que ma mare devia ser igual d'insuportable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;També hi ha l'altre costat dramàtic. El cas de les dones que perden la criatura: i en aquesta ocasió no hi ha distinció entre rics i pobres, noi. Les llàgrimes són les mateixes i l'aflicció, també.&lt;br /&gt;Al principi de treballar aquí, quan encara estava amb el Dr. Racó, em vaig trobar amb el cas d'una noia que tenia la meva edat actual. Una persona molt maca. El fet és que estava embarassada per primera vegada i entusiasmada amb la idea. Se la veia molt noble: una dona amb les idees molt clares. Sempre es presentava sola a la consulta.&lt;br /&gt;Va patir un avortament quan esava de sis mesos i mig. Després d'això, apareixia pel ginecòleg com una ànima en pena... ja quasi no parlàvem i no se la veia igual... Passat un temps, una tarda plujosa d'hivern, el doctor Racó em va confessar que s'havia suïcidat. Em vaig quedar de pedra i no vaig saber fer altra cosa que posar-me a plorar.&lt;br /&gt;Sembla mentida que una es mentalitzi tant del seu paper com a mare, abans inclús, d'arribar a veure la cara del seu fill...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-2145928091532551200?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/2145928091532551200/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/03/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2145928091532551200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/2145928091532551200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/03/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-7508980241903301315</id><published>2009-02-28T04:42:00.000-08:00</published><updated>2009-02-28T06:01:30.120-08:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 3:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SI AIXÒ ÉS UNA MARE...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podeu creure que la persona que menys m'ha recolzat i la que més m'ha atabalat durant aquest mes i pico, ha estat la meva pròpia mare?&lt;br /&gt;No es suposa que les marones estan per a consolar a les filles, per amanyagar-les quan es senten tristes i per a cuinar-les-hi pastissos de poma?... Nooo: la meva dissol tot estereotip de mare conciliadora i dolça. La meva mare és, senzillament, LA MARE.&lt;br /&gt;L'endemà d'haver trencat amb en Xavi, és clar, la vaig trucar tota dolguda per a explicar-li el meu pesar. El primer que em va dir:&lt;br /&gt;- Bufona... no m'estranya que t'hagi deixat per una altra amb la fila que fas darrerament...&lt;br /&gt;- La fila que faig? Quina fila faig?&lt;br /&gt;- Veus? Ni tan sols t'adones. Mira, Xènia: quan estàs amb un home, no pots baixar la guàrdia ni un segon perquè aleshores és quan passa una altra mossa i se l'emporta.&lt;br /&gt;- Què vols dir? Per què he baixat la guàrdia, jo? - i a sobre ho vaig dir amb una tremolor a la veu que ara em fa emprenyar quan hi penso.&lt;br /&gt;- Doncs perquè te n'has refiat, reina. Un noi de l'edat del Xavier, necessita vitalitat, varietat, sorpresa... per què creus que el teu pare i jo encara som junts després de quasi quaranta anys? Perquè no he permès que l'encant es perdés, estimada meva.&lt;br /&gt;- Mare... el pare és un pallús i ho saps.&lt;br /&gt;- Sí, una mica gamarús és però hi ha coses d'ell que tu com a filla coneixes: com a dona, no. I saber conservar les petites "flors" que una relació et dóna, és molt important.&lt;br /&gt;- No entenc res del que em dius.&lt;br /&gt;- Filla meva, ets ben curteta... la sexualitat és la flor de la vida; ho entens?&lt;br /&gt;- Sí, però no tot es basa en el sexe, oi? - quan vaig dir això, em vaig detestar jo mateixa; em vaig veure vestideta de blanc fins al coll i resant-li a la Verge.&lt;br /&gt;- Sembla mentida que portis la meva sang: està clar que te'n va rajar més del teu pare. Veus? La Laia en canvi, és ben bé com jo.&lt;br /&gt;- Sí, d'acord; això ja m'ho conec però no t'he trucat perquè, prou malament com estic, m'esbronquis i a sobre tornis a comparar-me per milionèsima vegada amb la meva germana. No estic d'humor.&lt;br /&gt;- Nena, no t'enfadis. Sí, ja sé que ho estàs passant nefastament. Au, vine el diumenge a dinar i així et distrauràs una mica de cabòries, d'acord?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I malgrat no tenir-les totes, vaig accedir a dinar amb ells aquell diumenge. Quina mala idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veure: jo m'estimo molt als meus pares però no puc evitar culpar-los a tots dos de les meves decepcions, manies i defectes: i, sincerament, el deu en mèrits és per a mi soleta.&lt;br /&gt;De ma mare i en poques paraules, quasi que ho he dit tot; solament explicant part de la conversa que vaig mantenir amb ella, ja un es pot formar un concepte de com és: primerament i perquè després no es digui que tot sembla negatiu; és una dona que, tot i la seva edat, 60 anys, es manté jove i estupenda: és bonica, té uns traços facials fins, uns ulls de gata del color de les fulles a la primavera: està súper estilitzada ( és clar: cada dia dues hores de gimnàs i els caps de setmana, partit de tenis amb les barbis ) i és tremendíssimament sexy. Seria una maleïda hipòcrita si no reconegués que he arribat a sentir-me gelosa dels seus atributs: però això era abans; quan totes les meves amistats femenines l'admiraven: quan jo encara sortia els dissabtes a la tarda de festa i tornava a les deu i mitja: ni un minut més tard.&lt;br /&gt;Amb els anys i gràcies als meus esforços i a base de prescinidir dels seus comentaris ofenedors i comparatius, m'he anat llaurant una cuirassa. En part, mal que em dolgui, sóc el que sóc mercès a ella: un dia vaig decidir que no volia ser el cigró negre de casa i vaig començar a canviar els meus hàbits de nena pàmfila, pels de noia elemental i, lògicament - arg - la vaig prendre a ella com a referència.&lt;br /&gt;El negatiu: és una dona autoritària i capritxosa que sempre ha obtingut allò que ha volgut a base de cuixa, pitrera i d'encant personal. Tot i que no prové de família benestant, va aconseguir entabanar a mon pare que sí que tenia renom i el va fer caure rendit als seus peus com les mosques a al me... rda. Als meus avis ( vull dir als pares del meu pare ), no els va escaure gaire bé aquest nuviatge i és que la meva àvia, la Maragda, no en tenia un pèl de tonta i va copsar a ma mare d'una hora lluny. I com que la Júlia era una jove molt llesta, la van tenir tota la vida, fins el dia que la sogra va morir. I quan la sogra va morir, al poc temps va tenir una nena lletja de cabell obscur i ulls terriblement saltirons, a la que va anomenar Xènia i amb la que va poder continuar, anys endavant, durant l'adolescència entrebancada d'aquesta pobra mortal, la seva lluita incansable d'alta competició.&lt;br /&gt;I si la meva àvia va morir abans de que jo naixés, us preguntareu: com coi puc saber que es portava tan malament amb la meva mare? Doncs perquè ella mateixa m'ho ha explicat milions de vegades: només que segons la seva versió, la meva àvia Maragda era una bruixa infecte sense fons que pretenia apartar-la del seu fill i, és clar, coneixent-la com la conec, cal tergiversar-ho tot i arribar a la conclusió de que la Bona de la Júlia era la que enfastijava constantment a la Dolenta de la Maragda.&lt;br /&gt;Després de la faceta "mare com a fons d'inspiració" i en una època no massa tardana de la meva vida, vaig proposar-me que no seria com ella; no volia mirar-me al mirall i veure-hi el seu reflex i ara que en tinc trenta, em miro a l'espill... i la veig a ella... quin fracàs.&lt;br /&gt;Ara bé; una cosa que tinc molt clara és que si algun dia he de ser mare d'una nena ( i a aquest pas el pare serà l'Esperit Sant ), no vull que quan s'apropi a certa edat, es senti tan avergonyida de mi com jo de la seva àvia. Abans, que se m'emporti el dimoni o que Déu em faci estèril sense probabilitat cap de fecundació ni mitjançant les noves tècniques... i d'això hi entenc força.&lt;br /&gt;En fi, que la Júlia Prat és una dona que sap caure bé a tothom i que també sap condemnar a aquest "tothom" amb un somriure dels seus, als llavis llargs i rosats. És la number one entre les seves amigues riques i sempre, sempre, sap quedar com una estupenda amfitriona. Quina sort que té la podrida.&lt;br /&gt;I què dir del meu pare? En Rafael Genovell és un tros de pa i alhora, un enze que viu encisat amb els embruixaments ( perquè no té altre nom ) de la seva esposa: jo crec que faria qualsevol cosa per ella; és més, si ma mare li demanés que es tirés daltabaix del Empaire State, no s'ho rumiaria ni un segon; hi aniria com un sonàmbul i adéu-siau. A aquestes alçades de les nostres existències i quan ells ja n'haurien d'estar fastiguejats l'un de l'altre com passa a quasi tots els matrimonis: que la dona es torna una queixiques i el paio un deixat, en canvi, viuen el seu amor com el primer any de nuvis. És alarmant la devoció malaltissa que aquest bon home li té a la seva senyora i mestressa.&lt;br /&gt;Es van conèixer quan ella tenia vint anys i mon pare dinou: ell estudiava direcció d'empreses i ma mare vagarejava fent veure que estudiava Belles Arts. Un tio ben plantat: alt, prim: més que guapo, sobretot gallard: ulls castanys a to amb el color del seu cabell curt i d'inclinacions ondulades... No estava malament, vaja.&lt;br /&gt;Es van veure per primera vegada en una discoteca de les altes tendències de la ciutat. En aquella època, no es portaven les discos; més bé es feien "guateques" però els "nens bé" també sortien de festa. La Júlia, per aquells temps que corrien, ja tenia aquest afany de grandesa inusitada en les noies del seu estrat social i va convèncer a dues papallones més perquè esgotessin la seva paga setmanal i l'acompanyessin a cercar bona mercaderia, tal i com textualment ha remarcat les múltiples vegades que ens ha explicat la seva història d'amor a ma germana i a mi. Tot el que sé és per ella: i, naturalment, de tootes aquelles coses que narra, en faig la meitat i ho giro al revés: llavors, encaixa millor. Mon pare no en parla mai, del seu romanç.&lt;br /&gt;Sigui com sigui, el fet és que es van conèixer un vespre de dissabte: com que la meva mare estava molt bona, va entaforar al Rafael Genovell Junior i així... amb uns quants anys de per mig, vaig venir jo a acabar d'adobar la família feliç: si més no, era el que la senyora Genovell esperava de la seva filla. Quina decepció: menys mal que després va treure cap la Laia i tot va anar millor.&lt;br /&gt;En definitiva, els meus pares són una parella adinerada i pomposa com qualsevol altra, dintre de la seva normalitat i quotidianitat. Viuen en una bona casa amb jardí, font, piscina i servei i quan ell no viatja, que és la major part del temps, organitzen sopars i esdeveniments de tot tipus per a tenir la mansió plena de supèrbia i egolatria: perquè tots els amics són crême de la crême. A vegades entenc per què en ocasions, em resulta tan fàcil ser frívola.&lt;br /&gt;Sigui com sigui i obviat que ma mare i jo ens avenim tant com en Tom i Jerry, el cas és que no puc queixar-me ja que mai no he tingut mancances de cap tipus, excepte d'amor, comprensió i tolerància maternes... però això és purament circumstancial...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-7508980241903301315?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/7508980241903301315/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/02/ser-dona-sense-estressar-se_28.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7508980241903301315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/7508980241903301315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/02/ser-dona-sense-estressar-se_28.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-3740305659742880138</id><published>2009-02-21T08:58:00.000-08:00</published><updated>2009-02-22T11:50:11.058-08:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>CAPÍTOL 2:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A PARTIR DELS 30, JA NO ETS "BELLA"; ETS "VELLA"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La setmana passada vaig complir els 31, de manera que ja he superat la trentena: ara ja puc dir que tinc trenta "i"... és horrible pensar que els anys aniran avançant i no hi ha cap mètode infalible per retenir-los; això m'horroritza.&lt;br /&gt;A partir dels trenta, fas un petit canvi ortogràfic substituint la "b" de bella, de bellesa, per la "v" de vella, de molta edat que, tot i aparentment no modificar gran cosa la paraula, sí que altera completament el seu significat perquè vol dir que passes de ser bonica a convertir-te en una mena de mòmia de museu.&lt;br /&gt;Fins que em va deixar el Xavier fa un mes, jo era una noia com Déu mana: alta, prima, guapa: morena, cabell curt a mitja melena, ulls castanys, moderna, eficient a la seva feina, espavilada... ara em sento com la nena lletja de la classe. De cop i volta, és com si hagués perdut tot l'encant que abans em caracteritzava. I és que mai, el que es diu MAI, un tio m'ha deixat a mi i menys per una altra tia... i menys per una altra tia tan propera a mi que gasta les mateixes bones referències que jo, si no millors. Des de que el molt imbècil va fotre cop de porta, no he tornat a ser la d'abans... quan vaig pel carrer em fa l'efecte que els homes no em miren, que les altres dones no m'envegen i quan passo per davant dels aparadors, inclús em fa vergonya mirar-me. Naturalmet, segueixo mudant-me igual, perquè una no pot perdre la seva dignitat, no almenys, de cara a la galeria, encara que per dintre estigui feta un nyap; però ja no camino amb fermesa i això em fot.&lt;br /&gt;A més, m'ha agafat la paranoia que puc trobar-me amb l'adúlter i la seva figa-flor, al darrera de qualsevol cantonada, tan gran com és la ciutat mira i més bé vaig amb el cap cot, de forma que algun dia m'estamparé contra un fanal o pitjor encara, xocaré amb algun desgraciat o desgraciada que me dirà una bajanada i em ridiculitzarà.&lt;br /&gt;Des de que sóc "soltera" a la força, els sopars amb els amics ja no són com setmanes ençà. Em fa l'efecte que tothom em mira de reüll quan jo estic rient, prenent-me el cubata i dissimulant la meva derrota i pensen: " Mira-te-la ella, pobreta: l'ha deixat el Xavier i la criatura fa esforços al nostre davant perquè no notem que es sent com una cacona. Haurem de seguir-li la corrent i fer veure que no hem observat cap canvi... renoi, quina mala cara que fa: serà que avui no s'ha maquillat?". I, Déu meu, això és el pitjor que a una dona pot succeir-li després d'un desengany amorós: que els amics l'espiïn amb pena; quelcom que em resulta nauseabund.&lt;br /&gt;Caram: ja no sóc el centre d'atenció; la gent ja no diu allò de: " Xènia, com t'ho fas per anar sempre a la moda? On has comprat aquests pantalons ajustats de pitillo tan xulos?" o... " Nena, com t'ho fas per tenir constantment la darrera paraula i deixar als altres amb la seva a la boca?"... coses que pensava que al meu nuvi el feien tornar boig de vanitat de tenir a una tiarrona com jo al costat i que, llastimosament, aquests darrers llargs dies, he conclòs que, més bé el devien fastiguejar. Ara, les col·legues se m'apropen, em posen el seu garfi ple d'ungles pintades de carmí sobre el braç i em pregunten amb un to greu: " Què, Xènia, bufona: com estàs?". I jo només faig un gest, tot arronsant-me com dient: " Què vols que respongui?" i elles em remiren amb una falsa complicitat que m'omple d'una mala hòstia impressionant.&lt;br /&gt;Perquè cal dir que, el fet que et deixin tirada com un fuet, també comporta les seves avantatges, no penseu: quan esdevé un fet com aquest, comences a fixar-te més en el teu entorn ( perquè fins aleshores, tu erets el centre de l'univers, per què enganyar-nos )i inicies una mena de teràpia d'auto-reconeixement a partir dels demés; de la seva forma d'actura i de dirigir-se a tu. Et tornes més aguda, més perspicaç; les orelles es transformen en radars de llarga distància i a més, sempre trobes a alguna idiota d'aquelles que es passa la vida especulant i xerrant més del compte i que té per norma explicar tot el que sap que pot tocar els collons a la veïna.&lt;br /&gt;I m'he adonat de que hi ha molta harpia solta: moltes d'aquestes paparres que et vénen al darrera, daurant-te la píndola i que després a les teves esquenes, quan et veuen vulnerable i feble, et claven punyalada. Mira; haig de reconèixer que potser sóc una "pija" , però bon cor, no me n'ha mancat mai. Ja és amb raó aquella dita que resa que l'enveja és molt dolenta.&lt;br /&gt;A mi no m'agrada criticar a ningú i si ho faig, consti que és amb motius més que justificats.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una dona de la meva edat ja no està per a certes punyetes. Trenta anys són més que suficients en experiència adquirida per tal de saber mantenir l'endreç al davant de qualsevol situació espinosa i no perdre els papers. En tots els àmbits: tant en el personal com en el laboral. Si algú et veu flaquejar, ets presa fàcil. Per tant, és importantíssim, saber-se'n estar de fer la paperina al davant dels altres amb llagrimetes i disbarats d'aquesta mena. Jo, ploro a casa i ja està. Molts dies, quan arribo al pis, sigui l'hora que sigui i hagi fet el què hagi fet, em poso a llagrimejar durant una estona i quan se m'ha passat la tonteria, segueixo amb la meva com si res. Reconec que encara mantinc els àlbums de fotos en parella però almenys he tingut prou esma com per treure el retrat d'ell que tenia a la seva tauleta de nit: a la banda esquerra del llit. Ben mirat, hi feia una cara de babau que no s'aguantava. Per cada jorn que passa, em pregunto què cony li devia veure... sí, realment era guapo però tenia un d'aquells atractius de plastilina: i poc caràcter, tot sigui dit.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-3740305659742880138?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/3740305659742880138/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/02/partir-dels-30-ja-no-ets-bella-ets.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3740305659742880138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/3740305659742880138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/02/partir-dels-30-ja-no-ets-bella-ets.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2381503140428671376.post-4365995950071736420</id><published>2009-02-14T05:25:00.000-08:00</published><updated>2009-02-22T11:49:06.931-08:00</updated><title type='text'>SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE</title><content type='html'>BENVINGUTS A LA MEVA BLOG!! SI LLEGIU AQUEST INTENT DE LLIBRE, ESPERO QUE US AGRADI. LA MEVA INTENCIÓ NO HA ESTAT ALTRA QUE LA DE FER PASSAR UNA BONA ESTONA AL LECTOR, UTILITZANT COM A MITJÀ DE DISTRACCIÓ, A LA DESVENTURADA XÈNIA, AMB LA QUE ESPERO, US DIVERTIU UNA MICA, GAUDINT DELS SEUS ABSURDS INFORTUNIS, DE MANERA QUE OBLIDEU ELS MALS DE LA CRISI QUE ENS ACOSA. &lt;br /&gt;ESTARÉ DISPOSADA A REBRE TOTES LES VOSTRES CRÍTIQUES I, SI US FA EL PES, EM SENTIRÉ SATISFETA DE QUE EM RECOMANEU ALS VOSTRES AMICS I CONEGUTS. GRÀCIES A TOTS! VANESSA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTOL 1:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BYE-BYE, BABY:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avui el Xavi m'ha deixat. Ha fotut un cop de porta i m'ha palplantat enmig del menjador tot just quan jo acabava d'arribar de la consulta, a dos quarts de set.&lt;br /&gt;Ha estat com un intercanvi: un "jo surto i tu entres". Quasi m'ha semblat que en obrir la porta, m'anava a saludar amb el cap en un gest simpàtic tal i com fem quan ens topem dos coneguts pel carrer i somriem amables dient "bona tardaaa" amb aquella darrera "a" arrossegada i solidària.&lt;br /&gt;Però ell no ha estat ni amable ni solidari; ha estat un simple cabró que m'ha abandonat amb una senzilla i precisa explicació ràpida i telegràfica: "Ho sento, Xènia: estic enamorat de l'Elena. Ja fa temps que mantenim un rotllo i feia setmanes que em vetllava pel coco la idea d'abandonar aquest pis - ( ídem, deixar-te, és clar però ha jugat amb la seva subtilesa ) - No és la meva intenció fer-te mal i per tant és millor marxar ara que allargar-ho tot".&lt;br /&gt;Aquestes frases insusbstancials i rocambolesques, han entrat per les meves oïdes d'una manera absolutament incongruent: per uns moments he dubtat si és que estava sorda o més bé m'havia tornat imbècil perquè no entenia res. La meva pobra ment, ja de per si una mica espessa, cal dir, ha intenta en va, processar la informació que a una velocitat indescriptible, potser comparable i adequada a la velocitat del so i de manera més bé subliminal, em metrellava sense compassió. Primerament; l'Elena? Quina Elena? La meva Elena? Aquella noia rossa, d'ulls blaus profunds, carinyosa i afable que es deia la meva amiga i que havia passat tants vespres al meu pis, fent-nos companyia mútua, xerrrant com dues descosides, rient com a boges, intercanviant material íntim, criticant als homes i a la que havia explicat amb pèls i senyals les meves relacions sexuals amb el Xavier? Aquesta Elena era de la que ara ell em parlava? D'ella se n'havia enamorat? De la que deia pudors de clavegueram i anomenava fleuma, exposant-se als meus esclats de mala llet per ser tan poc delicat i comprensiu amb la naturalesa fràgil d'algunes persones?... No podia ser; no es tractava de la mateixa noia. Ni tant sols m'ha donat l'oportunitat d'aclarir el dubte perquè la seva marxa precipitada no ha donat cabuda a res més que a un "PLAM" de pel·lícula.&lt;br /&gt;En segon lloc: a partir de quin moment havia estat que jo, pobra de mi, hagués badat tant com per a no adonar-me que el meu estimat xicot: aquell tio guapo que encantava a quasi totes les dones de trenta, amb els seus ullassos foscos de llargues pestanyes negres com els seus cabells curts, musculat i morenàs, intel·ligent, adorable i enginyós, havia començat a follar amb una altra que no fos jo mateixa? I aleshores, des de quan pensava en aquesta "altra" mentre ho fèiem, tòtila de mi, creient que les seves expressions de plaer portaven el meu nom escrit a la cara d'idiota que ara començava a veure-li només en tancar la porta a la seva esquena?&lt;br /&gt;Aquests dos replantejaments, se m'han passat pel cap en qüestió de pocs minuts, després de veure'l desaparèixer del meu davant amb la seva bossa del DIR. Hi devia haver guardat quatre calçotets, quatre mitjons i quatre samarretes. Potser aquesta tal Elena ja l'havia anat equipant de roba si realment feia un tempet que em fotia les banyes. Potser aquesta tal Elena també havia acceptat d'acollir-lo a casa seva: d'obrir-li les portes igual que les cames... mala pècora...&lt;br /&gt;Aleshores, no se m'ha acudit altra cosa que telefonar a l'Elena que esperava que no fos l'Elena i, lògicament, després de cinc trucs, ha saltat el contestador i la seva veuta fina i prudent, ha pronunciat els mots que ja em coneixia de moltes altres vegades: "Hola, sóc l'Elena: en aquests precisos instants, no puc atendre la vostra trucada però si sou amables i pacients, us correspondré de seguida que trobi un moment. Gràcies". De cop i volta m'ha semblat el missatge més estúpid que mai he escoltat i la seva veu m'ha fet venir basques. He estat a punt de deixar-li un bonic encàrrec: "Mira, mala bèstia; sóc la Xènia: sí, la teva amiga: aquella amb la que has passat grans bones estones i a la que, de pas, li has tret el "maromo"... si tens ovaris, truca'm, quedem i en parlem i si no en tens, ja passaré jo per casa teva en una visita sorpresa i et portaré uns quants records". En canvi, he penjat, m'he tirat al sofà i m'he posat a plorar com una magdalena durant llarga estona. Ha estat patètic.&lt;br /&gt;Llavors, quan se m'ha passat la plorera, l'he trucat a ell. No ha trigat gens a contestar:&lt;br /&gt;- Hola, Xènia.&lt;br /&gt;- Hola...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Què... vull dir... què ha passat entre nosaltres, eh? Què m'he perdut?&lt;br /&gt;- No ho sé, bonica. A vegades aquestes coses van així. L'amor ho és tot i no-res alhora.&lt;br /&gt;- Què vol dir això? Que ho és tot i no-res a la vegada? És absurd. O és o no i punt.&lt;br /&gt;- D'acord, doncs no és.&lt;br /&gt;- Com pots ser tan capullo?&lt;br /&gt;- Xènia...&lt;br /&gt;- No, de debò: com has pogut deixar-me d'aquesta manera tan cretina i a sobre per anar-te'n amb una de les meves millors amigues? És la cosa més bruta i fastigosa que un tio li pot fer a la seva parella.&lt;br /&gt;- Sí, potser és cert...&lt;br /&gt;- No: potser, no; rotundament inqüestionable. És una PUTADA, Xavi!&lt;br /&gt;- Sí, bé... mira, la veritat és que no tinc massa ganes de parlar del tema. La situació és aquesta i ja està. De mica en mica ho anirem superant, no et sembla?&lt;br /&gt;- "Ho anirem?" Voldràs dir que ja ho aniré superant jo amb el temps i una canya, oi?... No només em deixa el nuvi sinó que a més, he perdut a una de les que creia, millor persona de la faç de la terra.&lt;br /&gt;- I ho segueix essent...&lt;br /&gt;- Ja pots ben dir-ho, bandarra... a tu ara sí que et sembla la millor dona del planeta... suposo que foteu bones cardades...&lt;br /&gt;- Xènia, ho sento: haig de penjar.&lt;br /&gt;- Tens pressa o és que et toca els pebrots que et truqui després de dues hores i mitja d'haver-me plantat sense més, per demanar-te una explicació decent que justifiqui l'abandó de tres anys de relació?&lt;br /&gt;- Tinc pressa i prou. Cuida't... i quan tot es calmi, si vols una tarda podem fer un cafè i en parlem.&lt;br /&gt;- Vés a la merda i la mala peça que ara mateix deus tenir al teu costat, que també se n'hi vagi!&lt;br /&gt;I he pressionat la tecla de penjar el mòbil amb tanta força que quasi el forado.&lt;br /&gt;No sé exactament quanta estona m'he quedat allà asseguda al sofà del menjador. Només puc dir que el meu cervell ha començat a fumejar de la quantitat de pensaments opacs i projectes de venjança que l'han turmentat.&lt;br /&gt;Al final i per una inèrcia estúpida, he engegat la tele, m'he fet una bossa de crispetes, he obert una coca-cola light, he tret un gelat de vainilla del congelador que tenia de la setmana passada i després de posar-me el pijama i les plantofes, m'he empassat tots els programes de TV3 sense fixar-me en cap d'ells i menjant com una porca fins a les 2h de la matinada, hora en la que, amb els mocs penjats del nas, els ulls com dues botes, les llàgrimes enganxades al careto i regalimant el rímel que encara no m'havia tret, he trucat a la Montse; una altra de les meves amigues ( que si me l'ha fumut alguna vegada i d'amagat, almenys no serà havent-se ficat al llit amb el meu xicot ).&lt;br /&gt;- Com pot ser tan petarda la tia aquesta?!&lt;br /&gt;M'he sentit una mica millor quan la Montsina ha escridassat per telèfon amb una determinació pròpia del seu caràcter, aquesta frase. Val a dir que totes tres: la Montse, l'Elena i jo, fins avui, érem el trio perfecte. Les tres magnífiques o quelcom per l'estil; per què no? Tres ties bones que porten als paios de cul. En pensar això, he esclafit en un plor d'adolescent traumada perquè m'he adonat de que elles dues seguien el seu rol però via tàndem perquè la tercera del grup, s'havia esconyat pel camí de ser la tia guapa que es menja el món amb un parell d'ulls de color mel.&lt;br /&gt;- No ploris, Xènia. No s'ho valen aquest parell de mal parits. En tot cas, espera que el Xavier es penedeixi i vulgui tornar amb tu.&lt;br /&gt;- De debò creus que voldrà tornar?&lt;br /&gt;- Bé... la veritat és que, per ara no...&lt;br /&gt;- Arg! Ostres, Montse... quina merda. I ara què faré sense ell?&lt;br /&gt;- Buscar-te'n un altre que es mereixi a una tia tan digna com tu. El Xavi ja es pot confitar a la tros de bleda aquesta. Per la meva part, compta que ja no penso tornar a dirigir-li la paraula pel que em resti de vida. És una creu al meu calendari: pitjor que la de la menstruació, creu-me.&lt;br /&gt;- Gràcies, maca. Em sento tan feta merda que seria capaç de ficar el cap a la tassa del vàter i tirar de la cadena.&lt;br /&gt;- Doncs per contra, més bé el que pots fer és ficar el cul sobre la tassa del vàter i cagar-los a ells.&lt;br /&gt;M'he posat a riure en una mena d'histerisme barrejat amb frustració. Hem quedat que demà per la tarda ens veurem una estona i farem una cerveseta per xerrar de tot menys dels amorfs aquests que es deien parella i amiga: que ens burlarem de tot i de tots i que si cal, ella passarà del Jaume, allargarem la tarda fins al vespre per anar a sopar i després sortirem de marxa. Tot mentida, ho sé. Ens trobarem, ens mirarem als ulls de forma compungida, la Montse m'abraçarà i dirà: "Ho sento, carinyo", tornaré a gemegar com una tanoca i ens quedarem tota la santa tarda assegudes al bareto, jo prenent una canya rere l'altre mentre li explico els meus bonics records i em lamento de les banyotes que el Xavi m'ha posat amb tanta traça. I diré, entre somics: "És un mitja merda, un miserable, un desgraciat, un podrit... i estava de tan bon veure!!".&lt;br /&gt;Malgrat la desídia que m'arrossega en aquests moments i la manca de ganes de tot, la única cosa positiva que puc rescatar d'entre tanta inmundícia i injustícia repugnant, és que, encara que algunes amigues et fallin, sempre n'hi ha d'altres amb les que pots comptar incondicionalment encara que les hagis de treure del llit a les dues de la matinada per explicar-les-hi els teus drapets bruts. T'estimo, Montse!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2381503140428671376-4365995950071736420?l=bonobarbenshotmailcom.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/feeds/4365995950071736420/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/02/ser-dona-sense-estressar-se.html#comment-form' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4365995950071736420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2381503140428671376/posts/default/4365995950071736420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bonobarbenshotmailcom.blogspot.com/2009/02/ser-dona-sense-estressar-se.html' title='SER DONA SENSE ESTRESSAR-SE'/><author><name>pitusa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04377375242199909714</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_G6Ble-n_dU8/SVo7LC6kHtI/AAAAAAAAAAc/BXk2l93d8GY/S220/img012.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
